Todos los personajes excepto Layla son propiedad de Hiro Mashima ^^


Capitulo 7:

Layla acompañó a Wendy hasta la entrada del gremio, ambas entraron y se sentaron en la barra, Mira les atendió felizmente felicitandolas por haber cumplido dos trabajos en uno solo.

-¿Dos trabajos en uno? -Layla no entendió lo que quiso decir la peliblanca.

-Así es, además de haber cumplido el trabajo de la entrega capturaron a un bandido muy fuerte que había estado prófugo hace mucho tiempo, se le conoce como el hombre gravedad ya que desvía los ataques de sus enemigos hacía el suelo para que pareciera que casi no recibe daño. -La Strauss concluyo su explicación.

-Muy ingenioso, casi logro engañarnos, y con la gravedad aumentada su resistencia pero solo con ataques a larga distancia. -Layla bebió un sorbo de su vaso de agua mientras Wendy hacía lo mismo con su malteada de fresa.

Después de varios minutos Wendy se despidió de Layla para ir con Lucy y Levy a ocultarse tras una mesa como escudo, ¿la razón? Nuevamente se había desencadenado una pelea en el gremio y la Dragon Slayer ni siquiera se había percatado por haber estado sumida en sus propios pensamientos, Gray, Natsu y Gajeel peleaban entre si, Cana se emborrachaba al otro lado de la barra, sus amigas se ocultaban y el Maestro no se veía por ningún lado, por último Mirajane limpiaba unos vasos.

Entonces una chica de cabello azul se acerco y se sentó en la barra junto a Layla hablando en voz alta:

-Gray-sama, por qué nunca le haces caso a Juvia. -La peliazul miro con tristeza al mago de hielo.

-Oye, ¿te encuentras bien? -Ambas chicas se miraron.

-Juvia nunca te ha visto por aquí, ¿quien eres? -A Layla le resultaba interesante que ella hablara en tercera persona, al menos ya no era necesario preguntar su nombre.

-Me llamo Layla, soy nueva en el gremio, creo que te vi una vez, estabas siguiendo a Gray a escondidas. -Juvia se ruborizo mucho.

-Juvia se alegra de conocerte, además es el debes de Juvia proteger a Gray-sama. -Ambas chicas conversaron varios minutos, casi todo el tiempo Juvia hablaba sobre Gray y eso a Layla le resultaba extraño, no sabía lo que se sentía estar enamorada de alguien, nunca había sentido amor hacía un chico.

-Fue un placer conocerte Juvia, espero que seamos buenas amigas y... -Pero nno pudo completar la frase ya que una mesa voló de un extremo a otro del gremio y se estrello en la cabeza de Layla.

La mesa obviamente se hizo pedazos, algunas astillas de madera quedaron adheridas al cabello de la Dragon Slayer del Rayo, esta al parecer casi no sintió nada, todo el gremio quedo en silencio, la chica se volteó lentamente y todos vieron que sus ojos reflejaban una furia indescriptible:

-Ustedes, me hicieron quedar mal frente a Juvia, y odio quedar mal frente a las personas. -Se puso de pie y apretó sus puños con fuerza mientras las descargas eléctricas recorrían su cuerpo y ella hacía crujir sus nudillos.- Me disculpo por lo que voy a hacer, pero, como Erza siempre lo hace nada me impide hacerlo yo también.

Todos sintieron un escalofrío recorriendo sus cuerpos, y solo por precaución Levy, Lucy y Wendy se ocultaron detrás de Mirajane en la barra.

~~0~~

Todo había vuelto a la normalidad, ya todo estaba en calma por fin y Layla charlaba tranquilamente con Mirajane:

-Hiciste un buen trabajo, Erza siempre detiene las peleas del gremio, se ve que tu también puedes. -La peliblanca le mostró una sonrisa como siempre, la pelinegra le devolvió el gesto de felicidad.

La Strauss se volteo un momento para recoger un vaso que había caído al suelo a sus espaldas y pudo ver claramente a cierto Dragon Slayer del Rayo sentado al otro extremo de la barra mirando fijamente a Layla de manera disimulada. Mira no pudo evitar reír por lo bajo y se acerco a su amiga susurrándole algo en voz baja:

-Oye, Layla, Laxus te esta mirando.

-¿Quien es Laxus? -La chica se volteó mirando al rubio quien trato de evitar el contacto visual.

-Es un Dragon Slayer del Rayo, como tu, y es un Mago clase S del gremio, ¿por qué no vas a hablar con él?

Después de decir eso la peliblanca se alejo de donde estaba dejándola sola, la joven soltó un profundo suspiro y se puso de pie para después sentarse a un lado del tal Laxus, este no pudo evitar ponerse levemente rojo y desviar la mirada evitándola completamente, eso le fastidio levemente a la chica:

-Oye, ¿que te pasa, tienes fiebre? Estas rojo. -La chica no sabía lo que era "ruborizarse" cuando alguien te gusta.- ¿Me estas escuchando?

-Si, estoy bien. -Para estar segura Layla se acercó un poco mas y apoyo su mano en la frente del rubio.-¿¡Q-que haces!?

-Solo comprobaba que no estuvieras mintiendo, tu temperatura corporal esta un poco mas alta de lo que debería, pero al menos no es fiebre. -Retiro su mano y le sonrió con amabilidad, Laxus no sabía si darle las gracias o evitar sonrojarse mas.

-No era necesario que hicieras eso. -Trato de entablar otro tema de conversación.- Oí que también eres una Dragon Slayer.

-Si, soy una Dragon Slayer del Rayo, Natsu me dijo que tu también manejas los rayos, pero los míos son azules y los tuyos son normales. -Ella colocó sus manos detrás de su cabeza y se apoyo en el respaldo de la silla. tal y como lo hace Natsu a veces.- Y porque tu eres un Dragon Slayer de segunda generación.

Laxus se sentía humillado, era uno de los magos mas poderosos de Fairy Tail y el solo vencido a Raven Tail en los Grandes Juegos Mágicos pero no podía contra una chica que le atraía, en el fondo tenía muy claro que las mujeres no eran su fuerte, pero lo que le gustaba de Layla.

Además del esplendido físico que tenía, era que ambos usaban la misma magia con el mismo elemento y sobre todo sus ojos que el consideraba de un color muy hermoso e inusual, tenían un brillo que los hacía diferentes de los demás ojos azules que había visto.

-Oye, ¿por que me miras así? -Layla movió su mano frente a Laxus para hacerlo reaccionar, ¡reacciona! -El rubio se había percatado de que la había estado mirando con cara de estúpido casi tres minutos enteros.- Bueno, fue un placer, se esta haciendo de noche y creo que ya me iré a Fairy Hills.

Ella hizo un gesto de despedida con su mano al que el mago clase S respondió con un poco de torpeza, a la salida Layla se reunió con Wendy y Levy quienes también iban a Fairy Hills, Mirajane se acerco a Laxus:

-Se ve que te gusta mucho, que lindo es el amor a primera vista.

-Si...espera, ¿¡QUE, CUANDO LLEGASTE!? -El rubio se había caído de su silla debido al susto que le había dado la peliblanca, esta solo trato de ocultar una sonrisa.

-Tranquilo Laxus, no se lo diré a nadie. No les sera difícil a los demás notarlo. -Después de decir eso la camarera se retiro.

-¿De verdad es tan obvio? ¡Entonces como es que Layla se dio cuenta hasta hoy, Mira! -Pero esta fingió no escucharle y dejando que hiciera un berrinche como todo un niño pequeño de que nadie mas iba a saberlo.

~~0~~

Ya era de noche, Lucy estaba de camino a su casa acompañada de su fiel amigo canino Plue, estaba a punto de abrir la puerta de su casa cuando una figura apareció de entre las sombras y cerró la puerta con un rápido movimiento, Lucy cayó sentada al suelo y miro el rostro de la persona que estaba frente a ella, enseguida su corazón se tranquilizo momentáneamente, solo era Erza, pero no pudo calmarse demasiado ya que tenía una expresión sombría en su rostro:

-Lucy, necesito hablar contigo un momento. -Lo dijo con voz cortante, y no aceptaría un no por respuesta.

-Claro, Erza, p-pero primero déjame entrar. -La pelirroja le ayudo a ponerse de pie y ambas entraron en la casa de la maga estelar.

Erza se sentó en el sofa y Luce frente a ella, Titania tenía una expresión seria en su rostro, inspiraba bastante temor.

-Lucy, quiero hablarte sobre Layla. -La rubia se sorprendió, ¿Layla?- Me he dado cuenta de que tu y ella llevan bien, dime, has notado algo sospechoso en ella.

-¿A que te refieres con sospechoso? Ella no ha hecho nada malo, bueno, hoy detuvo una pelea del gremio usando la fuerza bruta pero además de eso nada, ¿por qué preguntas eso? -Erza desvió la mirada y soltó una maldición que Lucy no escuchó.

-Quiero proteger el gremio, ella antes fue una criminal y aún puede seguir siéndolo, incluso puede estar fingiendo ser leal al gremio y este planeando algo que nadie sospecha.

-Pero, Erza, ella se ve inofensiva, nosotros vimos cuando fue a rescatar a una niña y derroto ella sola a una Hydra, no podría ser malvada aunque quisiera.

-Me da igual lo que piensen los demás sobre ella y se traguen su actuación, si ella llega a hacer una sola cosa sospechosa me asegurare de que se vaya del gremio. -La maga estelar escucho pronunciar esas palabras con un odio muy intenso, desde el primer día Layla y Erza no habían cruzado una sola palabra, ni siquiera se habían dado el trabajo de mirarse mutuamente.

-Erza, ¿por que ustedes dos se odian?

-¡Eso no es lo que importa ahora! -Lucy se asusto ante la ira de Scarlet.- No permitiré que el gremio sufra algún daño, la vigilare en todo momento y si hace una sola cosas sospechosa, se ira inmediatamente de Fairy Tail. Tu también me diras si ves algo sospechoso, te espero mañana en el gremio.

Después de dejar claro su objetivo a la maga estelar Erza se fue dejándola con la palabra en la boca, Plue hizo reaccionar a su ama que llebava varios segundos con la mirada perdida, Lucy tomo a su pequeño amigo y le acaricio la cabeza.

-No se que le pasa a Erza, se veía tan molesta, pero Layla no le ha hecho nada malo, tengo miedo de lo que Erza sea capaz de hacerle...

Lucy solo se cambio de ropa a su pijama y se cobijo entre sus mantas mientras en su mente dos preguntas cruciales n dejaban en paz a su conciencia, ¿Porque Erza la odia tanto? y la que mas le inquietaba, Layla no puede ser malvada ¿o si?

Pero alejo esos pensamientos lo mejor que pudo para conciliar el sueño, le fue un poco difícil, pero finalmente lo consiguió.

~~0~~

Sin siquiera saberlo, Erza y Layla estaban haciendo exactamente lo mismo pero en direcciones opuestas, Layla caminaba en dirección a las afueras de la ciudad llevando una capucha, quería internarse en las profundidades del bosque que rodeaba la ciudad para aclarar sus pensamientos y que sus sentidos descansaran por el aroma de las flores y el roció junto al profundo silencio interrumpido de vez en cuando por algún animal, la luz de la luna iluminaba todo a su alrededor.

Titania en cambio se sumergía en los centros de Magnolia, recorría las calles también para aclarar su mente, ambas recordaron la raíz de su odio y rivalidad al mirar la luz de la luna, había sido una noche igual a esa, la luna llena y brillante, una persecución, sangre, dolor, en sus mentes recordaron esos momentos. Desde ese día se odiaron mutuamente y no se reencontraron hasta ese día de la misión.

Pero eso no era importante ahora, si no podían solucionar el problema por las buenas, habría que hacerlo por las malas.