La tarea
-Esta bien papá
-Bella pero cuídate, por favor y disculpa -dijo Charlie al otro lado de la línea telefónica.
-Sí, papá, tranquilo. Tú llámame cualquier cosa. Por favor
Fue lo último que dije y colgué.
Ahora quedaba esperar a Alice para hacer la tarea de matemática. Mientras la esperaba preferí adelantar la de bilogía.
Solté un enorme suspiro y pegue mi cabeza al comedor, no tenía nada y mi parte de este trabajo era muy larga.
Sonó el timbre y fui corriendo para abrir la puerta a Alice.
-Hola Bella –dijo.
-Tú no deberías estar aquí, Edward –le dije.
-Claro que sí, no tenemos nada de la tarea
-Adelante, pero también estoy esperando a Alice que viene para ayudarme con matemática.
-Yo también te puedo ayudar soy bueno en esa materia y así adelantamos los ejercicios que mando –revolvió su cabello con la mano haciendo que se viera más rebelde- , ese señor no tiene nada que hacer con su vida, solo mandar ejercicios
Reí porque de algún modo no se veía como el chico que deje en el colegio era, era otro.
Se sentó al frente de mi en el comedor sacando todos los libros y cuadernos que tenía.
-Quieres leche, pepsi, coca-cola…
-Lo que tú tomes esta bien
Fui a la cocina en busca de una pepsi fría, no estaba segura si a Edward le gustaría , no sabía nada de él. Pero por alguna razón é había dicho de tomaba lo que yo quería. Me enconji de hombros y camine directo al comedor.
Edward levanto su mirada del libro de bilogía para mirarme a mí y sonreírme.
-Pepsi –le tendí la lata para que la tomara
-Mi favorita
-Bueno es mejor que empecemos
-Traje estos libros para ti, me di cuenta que no te va bien con la materia –dijo colocando los libros a mi lado.
-No,no,no. Yo soy buena en esta materia es solo que hoy me distraje un poco
-En qué –dijo
-Bueno, no me desperté de buen humor hoy así que –mire hacia el techo estaba buscando un punto de referencia que me distrajera para poder mentir bien- no tome mi desayuno y tenía mucha hambre debe ser por eso, bueno esa fue la conclusión que tome
-Que mal, me había emocionado, pensé que era yo el que no dejaba que te concentraras
Le tire los libros que me había dado en la cara. El se paro molesto para enfrentarme. Me tomo de los brazos muy fuerte y chille del dolor, el estaba rojo y con una mirada muy intensa que me daba miedo
-Suéltame, suéltame, suéltame –gritaba
-Vengo a tú casa de lo más amable y lo que haces es lanzarme mis libros en mí cara –dijo mientras me apretaba con más fuerza para estos momentos ya me encontraba acorralada con la pared
-Es que eres un cretino, lo único que dices son cosas como "yo estoo..", "te distraje yo", "blablablá yo". Es lo único
-Soy sincero al menos no trato de mentir y miro al techo
Quería patearlo, porque simplemente no me gustaba que supiera tantas cosas de mí o que me descubriera esos simples detalles y que se apareciera en mí casa sin avisar. Todo eso me molestaba.
Coloco sus rodillas presionando las mias
-Y no me pegaras como la vez pasada, aprendo mis lecciones –dijo en mi oído
-Déjame ir, suéltame o..
-O qué
No podía hacer nada mire hacia los lados y vi una botella. Se la podía pegar en la cara pero serían daños mayores y no quería dejarlo sangrando. No podía hacer mas nada, pero la pregunta era qué quería hacer él conmigo, por qué me tenía arrinconada. Mis ganas de escarpar junto con el desespero se juntaron , necesitaba salir de su cuerpo rápido y sabía que lo único que podía hacer para que me soltara era solo una cosa, que según creo, funciona con la mayoría de los hombres.
Lo bese, no me costó mucho porque el espacio que quedaba entre nosotros era el más mínimo. Él no hacia nada y junte nuestras bocas con más pasión, de pronto sus manos estaban en mi cintura. Era el momento perfecto para escapar y echarlo de mi casa pero no podía. Al contrario mis manos fueron a su cuello y mis labios pronunciaron unas palabras que pensé que nunca diría:
-Te necesito
-Yo también –dijo y me volvió a besar
Sus manos bajaron ahora estaban en mis glúteos. Los agarro firme y duro se que me gusto por el gemido que solté mientras nuestro beso continuaba. Él decía algo como "tu cuarto" y justo cuando le iba a indicar donde estaba reaccione.
Esto es lo que Edward hace con las demás, es raro como lo hizo conmigo. Primero amenazándome tomándome duro y sin nada de delicadeza por los hombros para luego querer presionar nuestros cuerpos y como toda chica caí en su juego porque lo bese. Pero mi primera intensión no fue esa, lo bese para distraerlo y echarlo de mí casa. Y eso es lo que voy a hacer. Lo tome duro del cuello para tomar impulso y ahí estaba otra patada en su parte intima.
Me solto tan duro que me pegue fuerte contra la pared y caí al suelo. Esta vez reaccione. Fui directo a la puerta y la abrí.
-Lárgate de mí casa –él trato de pararse para venir hacia mí- llamo a la policía te lo juro. La llamo si no te largas de mí casa
Su mirada me destrozo. Pero no lo tomé en cuenta, se necesitaba ir. Necesitaba espacio de él y analizarme a mi misma por lo que acababa de hacer.
Cuando llego a la puerta me encaro. Y yo lo mire firme fingiendo todo lo que paso.
-No es necesario que la llames, no me apetece estar aquí con gente como tu –dijo con tono arrogante
-Nadie te invito
-Sí es verdad tan solo quería ser amable contigo pero veo que no se puede. Ya que lo único que quieres es dejarme estéril.
-No veo que te vayas –dije cortante
-Olvida lo del sábado
-No será difícil
Cuando llegue a la cocina me serví un vaso de agua mientras escuchaba el motor de un Volvo gris alejarse
Papá no fue a casa en la noche porque estaba en una junta haciendo negocios con otros proveedores. Así que para olvidarme de mi visita no bienvenida comencé a hacer un montón de tarea y le dije a Alice que no viniera. No quería ni a Charlie, ni Alice, a nadie.
Dormí en el mueble y al despertar me prepare para ir al colegio. Cuando era la hora del almuerzo decidí convencer a Alice de comer afuera, porque sabía que en el comedor iba a estar Edward.
-Ayer cuando me cancelaste, decidí ir a trotar –dijo Alice y continuo cuando noto que no dije nada- Me encontré con Jasper
-Que bien
-Me dijo de que Edward iba a dar una fiesta hoy
-Lo sé –le dije.
Se me había olvidado por completo, al principio quería ir pero después de lo de ayer decidí no contárselo a Alice para no ir.
-Por qué no me dijiste. Sabes que..Tú sabes que..
-Sí sé que te gusta Jasper, y que sería una gran oportunidad para coquetear con él en la fiesta de hoy
-Entonces…-dijo molesta
-Alice perdón. Ayer no me fue muy bien que digamos
-Lo sé, y también sé que no planeas decírmelo- dijo mientras arrugaba su rostro
Aparte mi plato de comida ya no tenía hambre. Lo menos que quería era enojar a Alice o que nos molestemos por mí culpa.
-Así que vamos esta noche –le pregunte aunque sonó como una afirmación
Ella quitó su mirada del campo de futbol y me miro. Sus labios no sonreían pero si sus ojos.
No podía apartarla de la posibilidad de viera a su chico de los sueños solo porque yo no tenía una buena relación con el mejor amigo de esté. Y aunque solo fuera para darle ánimos y quedarme sola el resto de la fiesta allí iba a estar.
Fui a mi casillero para tomar mi libro de biología. Cuando lo tome una carta callo. Decía:
"Siento lo de ayer"
Un espanto recorrió mi cuerpo por la carta que me había dejado Edward. Ahora sí tenía ganas de entrar a biología y estar con mi nuevo compañero. Aunque de todas maneras me iba a mostrar firme y ruda porque seguía molesta por el suceso de la tarde, pero mostraría amabilidad porque dejo la carta en mi casillero. La doble y guarde en mi bolsillo. No quería dejarla ir, mas bien quería que se quedara conmigo era como una parte de Edward, una pedazo de él que era el que me mantenía intrigada.
Llegue antes de que el profesor entrara, corrí tomando puesto al lado de Edward.
-Ya no tenemos que hacer la tarea juntos, hable con el profesor así que te toca trabajar más –dijo y se aparto de mí como si le diera asco
Cuando llegue a casa tire todas las cosas que tenia en el suelo. Agarre mi almohada y le comencé a dar golpes imaginando la cara de Edward. Era la persona que podía cambiar mi estado de ánimo en segundos, haciéndolo con mucha facilidad.
Mi teléfono sonó. Era Alice, quería dejarlo sonar y llamarla después pero no quise que se sintiera ignorada así que conteste.
-Dime Alice
-Bella solo quería recordarte que llegamos a la fiesta a las 9 así que paso por ti como a las ocho y media –dijo
-Esta bien –aproveche el momento para pedirle un favor- Alice será que puedo quedarme a dormir en tu casa o tú en la mía, Charlie no viene hasta el domingo o el lunes ya ni me acuerdo
-Claro, mejor en tu casa para que mis papas no vean el estado en el que llego
Me pareció un buen punto. A la final lo que no quería era estar sola en la noche
-Ah y antes de colgar, acuérdate de no ponerte ese vestido azul –dijo con voz seria y una sonrisa a lo lejos
El problema para mí es que ese era el vestido que me quería poner, el único que tenía
-Por qué ese no, es el que pensaba colocarme
-Bella –suspiro- ese fue el vestido que te colocaste en la última fiesta que fuimos, sabes la de Adam
-Sí, sí , pero nadie se acuerda –reproche
-Claro que sí Bella, las chicas normales lo hacemos –dijo
-Bueno me pondré unos shorts
-¿Shorts? –gritó al otro lado de la línea tanto así que aparte el teléfono- Estoy allá a las ocho en punto y te llevo uno de mis vestidos, no dejare que vayas en shorts
-Ok, nos vemos a las ocho
Alice llego como lo prometió a las ocho y medía ya estaba lista con un vestido prestado de Alice que parecía mas bien un suéter largo y pegado negro con rayas azules, me coloque unas zapatillas del mismo color de las rayas del vestido.
Para las ocho y cuarenta y cinco ya estábamos llegando a casa de Edward, Alice conducía con velocidad, seguro quería llegar temprano para que ninguna otra chica se le adelantara.
Alice aparco el carro y como a eso de las ocho y cincuenta estaba esperando a que Edward me abriera la puerta para entrar en su casa
Chicas discúlpenme se que tarde mucho y espero que por eso no dejen de leerl la historia, estaba full en la uni
Pero ahora estoy de vacas y tengo muchooo tiempo para seguir la historia
Espero que les guste y dejen reviews por fiss! besosssss
xoxo
