La fiesta
-Bienvenidas –dijo Edward antes de darse cuenta a quien le estaba hablando. Cuando noto que me encontraba en el umbral de su puerta su mirada no se aparto de mí.
Era una mirada grotesca, estaba cambiando de opinión, era mejor que Alice me diera el carro y luego yo la buscara. Iba a tomar su mano para plantearle mí plan cuan ella dijo:
-¿No nos dejas pasar buzo de piernas?
-Alice –susurre pero no me escucho o hizo como si no me hubiese escuchado
-Disculpen pasen –dijo Edward
Note que llegamos muy temprano no había nadie, creo que solo estábamos nosotros tres, me cruce los brazos pues me incomodaba la idea de pensar que estaría prácticamente sola con Edward.
-Jasper esta en la cocina Alice –le dijo Edward señalando en donde se encontraba el lugar
Alice trato de lucir como sino le importara que Jasper se encontrara en la cocina, pero de todas maneras salió corriendo hacia la dirección que le dijo Edward.
No mire a Edward y fui de tras de Alice. Era una cocina grande y bella por un momento desee que fuese la mía.
-Hola Bella –dijo Jasper con tono incomodo
Alice me brindo una mirada de "desaparece". Le devolví el saludo a Jasper para después salir de la cocina. No sabía a donde ir, era la primera vez que estaba en esta casa pero entre tanto dar vueltas llegue a la sala, decidí sentarme en un mueble que se veía lo bastante cómodo como para pasar toda la noche.
-¿Te sacaron de la cocina?
-Edward no tienes que pretender que te caigo bien o que somos amigos
Pero cuando vi de frente a quien me dirigía una sonrisa salió de la nada en mi rostro.
Era Riley
-Lo siento, pensé que eras el dueño de esta casa –le dije
-Tranquila lo importante es que ya sabes que no soy ese estúpido
Reí. Todos los chicos de la escuela hablaban bien de Edward era algo así como su modelo a seguir. A demás Riley junto con Edward se encontraban en el equipo de futbol americano de la escuela y todos los jugadores eran muy unidos o eso pretendían ser, porque por lo visto a Riley no le agradaba mucho Edward.
-Cuidado no te metas con el capitán, te puede echar del equipo –le dije
-No que va, él sabe que si me bota pierden los partidos. Soy quien mejor agarra –dijo con cierto ego
No me molesto, yo estaría orgullosa de mí misma si hiciera todas esas cosas. Me encoji de hombros.
-Bueno Bella dime que te gusta
Cuando iba a responder Edward entro con un grupo de chicos. Si mi memoria no me falla todos eran del equipo. Seguro se pusieron de acuerdo para llegar juntos. Edward les mostro la sala y señaló donde estaba la mesa con las bebidas. Estaba a punto de irse cuando sonó el timbre y dijo:
-Esa debe de ser Tanya
Se froto las manos y salió corriendo a abrir la puerta.
Los chicos le gritaron y le decían cosas, que me imagino, que para los cromosomas X y Y eran halagos.
Regrese mí atención a Riley.
-Bueno, me gusta leer –dije- , seguro eso no te llama la atención eres un chico de deportes
-Mí mamá es periodista, lee mucho y conoce de todo –dijo
-A mí me encantaría ser periodista. Me llama mucho la atención esa carrera
-Al menos sabes que vas a estudiar –dijo y agacho su cabeza
-¿Tú no sabes que quieres estudias? –dije, él negó con la cabeza- Bueno aun queda tiempo
-Bella por favor no trates de animarme, lo mejor que puedo hacer es conseguir una beca en deporte
Como vi que el tema a Riley no le motivaba o se ponía de mal humor lo cambie, tuvimos una charla muy amena hasta que pregunto:
-Y dime. ¿Ninguna carta misteriosa en tu casillero? –dijo coqueto
No entendí de que me estaba hablando. Mí mente hizo memoria y visualice esa pequeña nota de disculpa que estaba guardada en mi casillero, pensé que era de Edward pero por lo visto mis sospechas estaban mal. Aunque no entendía la razón por la que Riley se tendría que disculpar.
-Fuiste tú –dije como si hubiese visto el sol por primera vez- Pero no entiendo por qué dejaste la nota
-Bueno, sino fuera por Edward estaríamos juntos en el trabajo, debí decir algo más cuando note que no te querías colocar con él –dijo e hizo una mueca con sus labios- escuche que ya no están juntos en el trabajo. Te lo dejo todo a ti.
-Él también tiene que hacerlo todo. Es como si no tuviese compañero –le explique- es mejor así
-Bueno yo también estoy solo, podemos hablar con el profesor a ver si nos junta. Es mucho para mí
-Mañana podemos hablar con él me parece buena idea
Cuando comenzó a sonar la música y las personas comenzaron a bailar Riley me invito a bailar, quería decirle que no pero qué mas iba a hacer, Alice seguro se encontraba bailando con Jasper.
Sonó "Got to love ya" y Riley puso sus manos en mis caderas. Comencé a guiar mis pasos con los de mi pareja, lo que no fue muy difícil porque sus manos me agarraban firmes y sensuales. Me voltee para tenerlo de frente pero fue un error porque no quedaba nada de espacio entre nosotros. Mi corazón se quería salir de mí pecho, estaba nerviosa y decidí sujetarme mejor. Coloque mis manos en su cuello fuertemente, pero él lo tomo como otra cosa porque se acerco a mí y me beso. No quería dejarlo ir, Riley siempre me había gustado, era un chico hermoso y con buenos modales. Su beso era tierno junto con sus manos pero también tenían un toque travieso porque aunque su mano fuera de lo más delicada estaba sobre mi muslo y quería meterse de bajo de mí vestido.
-Bella si aún nos queda un poco de razón vayamos a mí casa –dijo y me miro con lujuria, lo entendía yo también estaba con esa mirada lo sentía- Por favor
-No, mejor a mí casa
Si quería hacerlo por primera vez, quería intimidad no despertarme a la mañana siguiente y ver a su madre o algo por el estilo.
-Pero y tú papá…. –dijo
-No llega hasta el domingo o el lunes –le aclare
-Entonces larguémonos de esta fiesta -dijo
Mientras me llevaba a mí casa estaba pensando en si era lo correcto y no le vi nada malo lo quería hacer. Sobre todo con alguien tan caballeroso y bello como él.
Riley me tomó rápido y me cargo como un bebe. Le dije donde quedaba mi habitación y cuando entramos mi estomago se comenzó a llenar de mariposas, estaba nerviosa y no sabía qué hacer pero a la vez me dejaba llevar por eso llamado instinto. Riley se quito la ropa y yo lo imite.
Me tomó de la mano para guiarme a la cama. Me acostó y él se coloco encima de mí, estaba temblando del miedo pero lo abrace con todas las fuerzas
-Bella calma no lo puedo hacer sí me matas y tu abrazo me esta asfixiando –dijo riendo, lo solte un poco, él apoyo su peso en sus codos que estaban a los dos lados de mí cabeza-, eres hermosa no tengas miedo
Tomo con su mano mi pierna izquierda y la abrió un poco más. Entendí lo que quería hacer y me abrí completa, se sentía raro.
Después todo fue dolor. Él estaba presionando muy duro en mi entrada. Lo rajuñe en la espalda dejando por seguro que se le iba a hacer una marca. Mi cuello se estiro hacia atrás y grite de dolor, las lagrimas salían por si solas. Tenía vergüenza seguro pensaba que era una estúpida niña.
-Bella calma –dijo y me sonrio
Cuando entro completo no grite pero las lagrimas salieron con más fuerza. Quería que terminara, pero sabía que lo estaba haciendo bien porque Riley no paraba de moverse, gritar y cerraba los ojos con pasión. Luego sentí como me lleno por dentro y esa sensación fue tan nueva para mí que solte un pequeño gemido. Riley cayó encima de mí todo sudado le acaricie el cabello, se veía bello como un niño. Cuando me miro él estaba feliz y de cierta manera yo también. Aunque dolió como si me quemaran con fuego no me imagine otra manera que pasara, las chicas siempre comentaban que su primera vez era incomoda y dolía, así que ya las entendía.
-Quisiera quedarme más tiempo pero mañana necesito llegar temprano al entrenamiento, las finales se acercan y tenemos clases -dijo
-Esta bien
El resto de la noche nos la pasamos dándonos besos y más besos, dormimos un poco y para las seis de la mañana ya se había ido. Sabía que tenía clases pero de algún modo no quería ir. Quería dormir más así que me arrope aun desnuda en la cama decidida a dormir.
Me desperté con un brinco, busque con mi mirada el reloj y no habían pasado ni cinco minutos. Corrí a buscar mi celular para llamar a la persona que me despertó de mi sueño. Alice.
-Alice, ¿Dónde estas? –le dije cuando contesto el teléfono
-Bella lo siento se que estas molesta, pero es que a mitad de la noche, mejor dicho antes de que comenzara la fiesta Jasper y yo nos fuimos. Pasamos toda la noche juntos, lo siento, lo siento, lo siento –decía con un tono de voz elevado. Estaba alterada
Lo que me contento es que ella pensaba que me había abandonado a mí. Y lo había hecho pero las circunstancias fueran peores si era como yo había estado creyendo por los pasados cinco minutos. Que la había dejado varada en medio de la fiesta. No le mencione nada, se lo iba a decir después, cara a cara.
-¿Puedo ir a tu casa? –dijo- por lo visto tú tampoco tienes planeado ir a clases
-Claro, de todas maneras deberías estar aquí
Me bañe y vestí. Mire mi cuarto y decidí cambiar las sabanas, la gente decía de que el olor a "sexo" siempre se sentía. Baje y puse a lavar la sabana.
Sonó el timbre y fui a abrirle la puerta a Alice.
-Alice pasa –le dije
-Ok, pero ¿tienes espacio para dos más? –dijo y con su dedo apunto a donde aparcaba un volvo gris con Jasper y Edward a un lado- Bella, di algo o se va a ver muy feo que me tengas aquí esperando. Pensaran que no los quieres en tú casa.
-¿Por qué no avisaste? –dije
-Todo fue a última hora, y no le iba a decir que no a Jasper –dijo
Alice tenía razón ella no sabía nada sobre lo que me había pasado con Edward así que seguro lo trajo para que yo no me sintiera tan sola. Suspire y le dije que pasara, ella le aviso a Edward y a Jasper.
Llegue a la sala esperando a que todos se acercaran. Después desee que tardaran un poco en llegar, lo que sabía que era mentira porque Alice me venía pisando los talones. Pero necesitaba ocultar las pastillas anticonceptivas que había sacado para tomarme una ya que anoche no había utilizado protección y se encontraban en la mesa de madera que decoraba la sala.
Las tome lo más rápido que pude. Alice lo notó porque sus ojos se abrieron como dos enormes perlas. No pudo llegar a decir nada porque Jasper estaba al lado suyo tomando su mano.
-Ya les traigo algo de jugo de naranja chicos, voy a la cocina ustedes siéntense están en su casa –les dije y corrí hacia mi cocina como un perro cobarde
No sirvió de nada mi escape, escuche a lo lejos como Alice decía que me iba a ayudar.
-Bella, ¿ qué son esas pastillas? –Alice preguntó molesta
-Siempre las tomo –dije sirviendo los cuatro jugos. No era una mentira por una parte en si, porque eran anticonceptivas pero me las habían mandado hace tiempo por problemas con el acné
-Bella tu problema con el acné ya paso tienes la cara como un bebe –dijo- mirame
La mire a los ojos y ella insistió en una respuesta.
-Ayer me fugue de la fiesta con Riley y bueno –hice una pausa- él vino a mi casa y lo hicimos –dije de una vez
-Lo hiciste Bella –dijo un poco alto para mi gusto estaba entre emocionada y preocupada- ¿Te gusto?, ¿fue delicado contigo? –después se callo y continuo- ¿por qué no planeabas decírmelo?
-Alice no te iba a decir que había tenido relaciones por primera vez ayer con Riley delante de Edward y Jasper
-Que hiciste qué Bella –dijo la voz de Edward en la entrada de la cocina, tiro la silla y se acerco más a nostras. Alice para protegerme se puso delante de mí. Yo aún no reaccionaba- Bella contéstame
-Edward sea lo que sea que escuchaste, creo que no es tu asunto –dijo Alice
Edward no le importo ni un poco lo que Alice le dijo y se seguía acercando hacía nosotras de forma amenazante. Alice estaba temblando, el miedo la había rodeado pero le quedo un poco de aire para decir:
-Jasper, ¡Ayuda!
De la nada Jasper llego a la cocina se detuvo, tratando de entender lo que sucedía pero cuando noto la respiración y mirada de Edward lo tomo por los hombros para encararlo
-Edward calma –lo jamaqueo- ¿qué te pasa?
-Voy por Riley lo tengo que matar Jasper. Hay que matarlo –dijo Edward y se soltó del agarre de Jasper para salir corriendo; a lo lejos se escucho como la puerta de mi casa se cerraba con muchas fuerzas y el carro de Edward se alejaba
-Bella, estas blanca, ¿qué te pasa dime algo? –dijo Alice volteándose para verme
-Bella reacciona –dijo Jasper
-¿qué le pasa a Edward? –fue lo que llegue a decir
Jasper se quedo callado, buscando una respuesta. Alice se fue a la nevera para traerme un vaso de agua.
-Toma agua lo necesitas –dijo tomando mi mano- Jasper ninguna idea de qué va el ataque de Edward
-Yo..yo.. –trato de decir Jasper luego sus ojos se iluminaron como si hubiese encontrado una respuesta a todo esto- Tenemos que irnos ya o Riley estará muerto en poco tiempo
-¿Pero Jasper qué paso? –dije ya saliendo de mi estado de shock
Lo siguiente no me gusto mucho, Jasper me miro con tanta lástima que me sentí mal conmigo misma, como si debiera estar preocupada por algo que me haya pasado
-Necesito una respuesta Jasper –demande
Alice apretó mi mano como signo de que me calmara. Pero por alguna razón no podía.
-Jasper quiero saber qué demonios esta pasando y no me digas que no sabes porque tu mirada me dice que sí –le dije
-Jaz.. por favor –dijo Alice
-Bella esto no te va a caer bien, siento que no soy yo el que te lo debe decir
-No me importa dímelo –le dije
-Bella siéntate –dijo Jasper caminando hacia la mesa
-No me quiero sentar estoy bien así
Jasper se volteo y me encaro, se veía serio y note sus ojos azules como el mar.
-En el equipo de futbol siempre estamos haciendo tonterías –dijo Jasper suspirando- pero el día lunes cuando estábamos en los vestidores después de la practica todo el equipo comenzó a hacerle bromas un poco pesadas a Riley porque su novia lo había dejado el fin de semana. Él se molesto y dijo que no le importaba, que podía tener a cualquier chica. Así que Ben salió con una idea, decidió hacer una apuesta , para que Riley demostrara lo que había dicho tenía que quitarle la virginidad a una chica. Luego Newton dijo tú nombre, para poner más difícil la apuesta, Riley estaba a punto de negarse pero cuando lo comenzaron a llamar "marica" acepto por completo el reto.
El vaso que tenía de agua se cayó al suelo partiéndose. Me sentí mareada pero Alice me sostuvo. De pronto un grito despampanante se escucho, me agache al piso tapándome los oídos y los gritos continuaban, cuando Alice me abrazo note que los gritos provenía de mí. Trate de controlarme necesitaba parar de llorar y gastar voz de mi garganta.
Riley me había usado. Toda la semana había puesto su atención en mí, pero era solo para ganar una simple apuesta, no porque me quería o algo por el estilo. Me odie a mí misma y a todo el quipo de futbol excepto por dos chicos. Uno que estaba ayudando a cercas mis lagrimas dándome palabras de aliento y el otro que se encontraba destruyendo al imbécil que me utilizó. Cobre fuerzas y logre decir:
-Vamos con Edward yo también necesito patearle el trasero a ese hijo de puta
Aquí esta otro cap…Dios que emoción escribir este capitulo, me gusta mucho
Espero que a ustedes también y como para mi es muy importante saber su opinión espero que dejen reviews besos
xoxoxo
