Tan Cerca pero Tan Lejos

Me senté mirando a mi amiga con precisión. Lo que iba a decir no iba a ser facíl.

-Me alegra que pienses eso. Yo también quiero hablar contigo –dijo Alice

-Pero yo comienzo

Necesitaba empezar yo y sacar todo esto que llevo por dentro.

-Es sobre –dije, tome aire para poder continuar-. Tengo que hablarte sobre Jasper y María

-¿De verdad? –dijo Alice sorprendida

Ella pensaba que el chisme se trataría sobre algunas críticas malas de María.

Hice una mueca. Alice hoy esta muy contenta y yo le iba a lanzar una bomba enorme.

-Sí. Alice esto no te va a poner de buen humor pero de una manera muy extraña llegue a..

-Jasper llegó –dijo sin tomar en cuenta que me estaba interrumpiendo de decir algo importante-. Lo siento Bella pero esto es de lo que quería hablar. Jasper me pedirá que sea su novia hoy, lo siento, es un gran presentimiento.

Mis ojos se abrieron. No, Jasper no le iba a pedir que fuera su novia. Alice tenía que saber la verdad. Cuando mire a Jasper me di cuenta de que era como los demás, solo le importaba tener un millón de chicas, si él quería ser el novio de Alice sin explicarle lo de María se iba a meter en grandes problemas sobre todo conmigo.

Antes de que se acercara a donde estábamos fui directo hacia él susurrándole a Alice que se quedara donde estaba y aunque no comprendió el por qué asintió con la cabeza.

-Necesito hablar contigo –le dije a Jasper en cuanto me pudo escuchar

-Buenos días Bella –dijo sonriente

Hice una mueca, seguro pensaba que me iba a conquistar con sus buenos modales. Esa técnica no le iba a funcionar, ya lo conocía mejor y no lo veía con los mismos ojos que Alice lo ve, no más.

-No me vengas con esas Jasper. ¿Qué tienes pensado decirle a Alice?

-Bella qué pasa. Necesito tu aprobación para….

-Así que sí le vas a pedir que sea tu novia –le dije señalándolo con el dedo índice

Era un descarado. Lo más posible es que cuando no este con Alice él se vaya con María.

-Bella no entiendo. ¿Qué tratas de decirme?

Suspire. Mire al cielo esperando que un ángel bajara y me ayudara en este momento.

Como creí no bajo nadie y lo próximo lo tenía que hacer yo sola. Lo iba a hacer por mi amiga, porque ella ha hecho cosas más grandes por mí y se lo debía.

-Alice necesita saber lo que paso contigo y María. Sé que ella esta aquí y que se besaron. ¿Cuándo pensabas decírselo? –dije

Jasper no hizo nada, se quedo parado como si hubiese recibido un balde de agua fría.

Cuando logró reaccionar me tomó por los hombros y me acerco a él.

-¿Bella qué le dijiste a Alice? –dijo

-Nada aun

Me miro directo a los ojos y pude ver como estos se tornaban tristes.

-Déjame decírselo por favor –dijo Jasper

Su mirada fue a donde estaba sentada Alice.

-Si me llego a enterar de que no se lo dijiste, Jasper te juro que se lo digo yo

El me miro y asintió. Luego se alejo de mí para acercarse a Alice y enfrentar su verdad.

Caminé hacia los pasillo ya no tenía nada que hacer en el patio. Pero por alguna razón mi corazón me dijo que me quedara cerca en caso de que Alice se sintiera muy mal.

Me senté en unas escaleras que están al lado de la puerta del depósito de limpieza adentro del modulo de la escuela. No podía ver a Alice pero si ella salía corriendo triste pasaría por aquí.

Saque un libro de historia para leer un poco y conocer más antes de que empezara la clase.

Suspire. El tema era sobre la segunda guerra mundial. Algo largo. Muy largo para el tema de un examen. Tendría que prepararme mucho para este parcial.

Mientras leía me di cuenta de que unos sonidos eróticos provenían del salón de depósito. Mis ojos se abrieron como dos perlas, sabía de qué eran esos sonidos, los había estado haciendo la noche anterior. Me sonroje por lo que recordé pero a la vez me daba asco lo que estaba escuchando. Se supone que es algo íntimo y yo estaba escuchando todo lo que estaba pasando.

Decidí esperar a Alice en el patio. Sería mucho mejor.

Tome mis cosas dispuesta a pararme.

Cuando camine delante de la puerta del depósito está se abrió.

Mi garganta me comenzó a picar y pestañeaba muy seguido.

Edward salió de ahí junto con Tanya quien se sonrojo al verme y susurro unas pequeñas disculpas. Como si tuviera, es una maldita puta que se tira a Edward como si necesitara de él a diario.

Edward se acerco a mí. Sus manos tocaron mi hombro pero inmediatamente me aparte.

-¿Qué has hecho? –le dije mirándolo directo a los ojos

Odie cuando sentí una lagrima correr por mi cachete.

-No entiendo…yo…

-Murete Edward, más nunca te quiero ver

Salí de aquel lugar. Pero no sabía a dónde ir.

Mis pasos corrían hacia donde había dejado a mi amiga

Alice seguro estaba hablando con Jasper pero no tenía con quien mas ir. La necesitaba.

En el camino me choque con alguien.

-Alice –dije cuando vi con quien había chocado

Cuando la mire bien me di cuenta de que estaba llorando. Como yo. Sin esperar mas nos preguntamos al mismo tiempo:

-¿Qué te pasa?

Nos miramos ¿Quién respondería primero? Ya yo estaba desesperada y quería irme de aquí. Las personas comenzaban a mirarme fijamente debido a las lágrimas.

Alice leyó mi mente y nos condujo a su carro.

Mientras ella conducía a no sé donde las dos no hablábamos solo llorábamos.

Me odie porque me había prometido no llorar más pero aquí estaba de nuevo. A penas y soportaba que Alice me viera.

Cuando Alice se detuvo logre ver que estábamos en su casa. Me baje del carro y juntas nos dirigimos hacia la entrada.

Al entrar corrí a la sala y me lance en el enorme mueble. Alice me acompaño. Me acerque a ella y hundí mi cabeza en su cuello. Mi acompañante solo me abrazo.

-¿Qué te paso? –le pregunte y la mire directo a los ojos

-Jasper me dijo todo sobre María –dijo Alice sin contener más las lágrimas y volver a llorar-. Bella..eso es de..lo que tú me..querías hablar..¿verdad? –habló entre sollozos

Solo asentí.

-Ayer pasaron muchas cosas Alice, muchas –hice hincapié en la última palabra-, y entre ellas fue conocer a María –vi en su cara que me iba a interrumpir pero decidí hablar más rápido para que no me interrumpiera-. Fue en un café, ella me encontró llorando en el baño. Estaba devastada. Ella me vio en esa situación y decidió animarme un poco sin darme cuenta terminamos tomando un café luego me dio la cola hasta mi casa. Fue ahí cuando me di cuenta de que no sabía su nombre. Luego de que me lo dijo caí en cuenta.

Ella no dijo nada, me miro y lloro.

-Alice perdón, perdón –decía sin parar

-¡Bella para! –me gritó- Tú no tienes la culpa, Jasper la beso y no me dijo nada. Tú solo te enteraste de lo sucedido. Y ¿me lo ibas a decir, no? –yo asentí-. Bueno eso es bien

Alice comenzó a llorar de nuevo. Yo solo la tome en mis brazos y la consolaba. Al menos mis lagrimas habían parado porque sería un desastre que las dos estuviésemos en este estado.

-Bella me estaba enamorando o estoy enamorada. Y si vieras la cara que tenía Jasper cuando me lo dijo, como si no hubiese roto un plato...yo...yo

No pudo decir más, mi amiga estaba devastada. Eso me dolía mucho.

-Quédate aquí y voy a preparar un té –dije

Me fui directo a la cocina que tan bien conocía.

Cuando ya tenía los dos té listos fui de nuevo a la sala. Alice jugaba con los cojines pero cuando me vio se acomodo de nuevo para prestarme atención.

-Bella, eres una gran amiga –dijo Alice con una sonrisa

-Tú también Alice

Tomamos con tranquilidad todo el té y cuando terminamos Alice se retiro a la cocina para llevar las tazas, cuando regreso se sentó a mi lado y tomo mi mano.

-Ahora cuéntame, ¿qué te paso a ti?

-Alice no quiero hablar de eso

-Y tú crees que yo amo hablar sobre María. Que por cierto ese nombre de virgen no le viene bien, le hubiesen puesto nombre de zorra

No me gusto lo que dijo Alice porque yo había conocido a María y esa no era la descripción que le daría. Para mi Jasper era quien tenía toda la culpa y nada más.

-Bueno…

Sonó el teléfono de Alice. Ella lo tomo y yo aproveche para ir al baño y huir de las preguntas que mi amiga me quería formular.

El recuerdo de la puerta del depósito abriéndose y ver la cara de Tanya con el cabello despeinado de Edward me atormentaba cada vez más.

¿Por qué los hombres eran así? ¿A qué juegan?

El que me respondiera esa pregunta le daría un premio.

Quería llorar de nuevo pero me resistí tenía que empezar a ser fuerte.

Llegue de nuevo a la sala y Alice estaba colgando el teléfono.

-Era Rosalie, viene a la casa, al parecer ella no esta bien con Emmett en estos momentos así que le dije que nos hiciera compañía –Alice se encogió de hombros-. Mejor que se una al club

Mi piel se puso de gallina, yo sabía porque Rosalie estaba despechada.

Dios esto se estaba volviéndose una tormenta. Y una de esas que nunca se calmaba ¿Cómo iba a ver a Rosalie? Tenía que decirle lo que había pasado, ¿no? Eso es lo que me gustaría a mi si pasara por eso.

Me había quedado sola en la sala porque Alice fue a buscar "provisiones" según ella. Seguía pensando en cómo decirle a Rosalie lo ocurrido cuando sonó el timbre.

Alice a lo lejos me gritó que abriera la puerta.

Suspire y fui directo a abrirle la puerta a Rosalie.

Cuando la abrí pude notar como los ojos de Rosalie estaban un poco caídos. Hinchados sería un mejor termino.

La salude y le dije donde quedaba la sala, cuando llegamos le dije que se pusiera cómoda, ella hizo una mueca con su boca y decidió sentarse sobre la confortable alfombre del piso.

Me pareció extraño pero si ella se sentía mejor así no le diría nada, más bien la acompañe.

Alice entro a la sala con una enorme bandeja llena de nutela, chocolates y helado. Se sentó con nosotras en el piso y destapo uno de los helados que habían, tomo su cuchara y comenzó a comer.

Nadie decía nada todas estábamos sumergidas en nuestros pensamientos. De pronto la voz de Alice dijo clara y firme:

-Jasper besó a María su exnovia y sigue enamorado de ella

-Emmett besó a Angela. Me lleva engañando por un tiempo con esa zorra –respondió Rosalie

Alice y Rosalie me miraron como si fuera mi turno de decir algo.

-Y ella por qué esta aquí –pregunto Rosalie señalándome

-Aún no sé

-¿Te peleaste con tu novio? –me pregunto Rosalie

-No tengo novio –respondí

-¿Y Edward? –volvió a preguntar Rosalie

-Él no es mi novio, él es…,él es…Demonios no sé que es él –revente

Hundí mi cabeza en mis manos y llore.

-Bella cálmate ¿por qué lloras? –me preguntó Alice sorprendida por mi reacción

-No lo sé Alice. Hazme cualquier pregunta que tenga que ver con Señor. Cabellos Desordenados y no sabré como responderte. No sé qué me pasa con él.

-Disculpa Bella no quería hacerte llorar. Yo pensé que era tu novio como estaban juntos asumí eso. No quería ponerte así –dijo Rosalie

-Esta bien –dije apenas levantando mi cabeza para mirarla

-Bella ¿sigues molesta por qué Edward esta con Tanya? –dijo Alice tragando otra cucharada de helado

Mire a Alice fijamente y luego pase mi mirada por Rosalie. Tomé un suspiro y dije:

-Anoche estuve con Edward

Nadie dijo nada y sus expresiones estaban muy tranquilas.

-Bueno eso me imagine se fueron juntos del hospital…

-No Alice –la interrumpí-, estuvimos de "estar" –entrelace mis manos mientras decía esto último, Alice seguía mirándome sería-. Dios, Ayer me acosté con Edward. Edward y yo tuvimos sexo ayer –grite

Alice y Rosalie cuando captaron pegaron un grito, luego se llevaron las manos a la boca y sus ojos no dejaron de estar abiertos.

Adivine las preguntas que me querían hacer y comencé a relatar los hechos.

-Edward me iba a llevar a la casa pero la tormenta se puso peor y solo pudo conducir hasta su casa. Mientras esperábamos hablamos y luego, bueno se lo podrán imaginar. El problema –se me comenzó a trancar la voz- es que hoy lo chache teniendo sexo en la mañana con Tanya

Escuche como algo pegaba contra la pared, levante la mirada y vi que Alice se había parado.

-Voy a matar a ese desgraciado

Rosalie y yo nos miramos fijamente a los ojos como si nos estuviésemos hablando. Sin esperar más nos paramos y la tomamos por los hombros para sentarla de nuevo.

Nos quedamos en silencio.

-Pensé que Edward no era así –dijo Rosalie

Voltee mis ojos y dije:

-¿Por qué ibas a creer eso?

-Porque él fue quien me dijo que había encontrado a Emmet con Angela.

Me tense y la mire.

-Yo te lo iba a decir pero…

-Tranquila –dijo y tomo mi mano

-Adios, Gracias por la cola Rosalie –dije bajándome del carro

-De nada y llamame Rose o te comenzare a llamar Isabella

Asentí y ella subió el vidrio para luego arrancar en su carro.

Saque mi teléfono del bolcillo y vi que eran las dos de la tarde. No quería trabajar hoy, así que pensé en convencer a Charlie o tal vez le podía mentir diciéndole que tenía que estudiar o hacer un trabajo.

Camine hacia la entrada de mi casa, busque las llaves en mi bolso.

-Hola preciosa

Pegue un brinco, voltee para ver de quien era aquella voz y vi como Riley estaba sentado en una de las sillas que decoraban mi porche.

-Largate de aquí –le dije

-No me apetece

-Me vale una mierda si te apetece o no. Esta es mi casa y quiero que te largues –le grite

-La última vez que vine no me dijiste eso. Más bien me abriste la puerta con cortesía y también me abriste otra cosa

Lo odiaba. Sin pensarlo me acerque a él dispuesta a pegarle pero Riley era más fuerte y rápido que yo. Tomo mi muñeca y me presionó contra la puerta.

-Empieza a tener respeto –me dijo

-No te mereces respeto eres un cobarde. Ni siquiera has ido a clases por miedo a que te vean la paliza que te hizo Edward

-Cállate –dijo Riley molesto- Bella vas a tener que hacer lo que yo quiera si no tu papá se va a enterar de la verdadera hija que tiene

No deje de mirarlo tenía que demostrarle que no le tenía miedo.

Decidí amenazarlo también.

-Riley si me demandas tus padres también sabrán el verdadero hijo que tienen. Crees que le gustara mucho a tu madre saber lo que le haces a las niñas vírgenes. Mira que tu mamá es una persona que cuida mucho el apellido de su familia y lo que tú haces lo rallaría por completo – apretó mi mano con más fuerza y aguante el chillido de dolor-. Sin olvidar los rumores del año pasado de que consumías drogas.

Se separo de mí y su mano fue directa a mi cara. El golpe me nublo la mirada y caí al suelo. Riley ni se preocupo por levantarme.

-Si no convenzo a uno tal vez pueda con el otro

Fue lo último que le escuche.

No me podía levantar me sentía débil. Y el lado derecho de la cara me ardía como una quemada. Me levante y recogí las llaves que habían quedado en el piso.

Entre a la casa y busque una bolsa de hielo para colocarme en la cara.

Toda la piel se me puso de gallina por el tacto de lo frio contra mi cara. Corrí hacia al baño para mirarme al espejo. No se veía como un golpe sino más bien como un raspón, así que podía mentir sobre ello.

Fui a la sala para arrecostarme. Pero la cara de Charlie me vino a la mente y decidí llamarlo.

-Papá –dije cuando me contesto-. Creo que hoy faltare al trabajo

-¿Todo esta bien? –dijo preocupado

-Sí. Es solo que tengo que hacer un trabajo

-Bueno esta bien, de todas maneras no iba a poder ir en la tarde al taller tengo una reunión con Sue, una de mis proveedores. Te extrañare pequeña, siempre te extraño

Me reí

-Yo también papá, cuidate. Nos vemos

Colgué.

Me senté en el mueble y la puerta de mi casa sonó. Me moleste porque desde que llegue a mi casa no había podido descasar. Esa era la maldición por haber faltado a clases.

Me asome por la ventana y me asuste por ver a Riley afuera. Pensé en ignorarlo pero iba a ser fuerte.

Abrí a penas la puerta dejando ver la mitad de mi rostro.

-¿Qué quieres?

Riley se volteo y yo abrí mis ojos de sorpresa. No era la chaqueta negra de Riley sino la de Edward.

-Bella qué te hizo. Y no me digas que no estuvo aquí porque paso por mi casa –dijo Edward

Yo aún seguía perpleja porque él estaba en mi casa. Edward aprovecho esa oportunidad para empujar la puerta y entrar a la casa. Cerro la puerta y luego me encaro.

Soltó una maldición cuando vio el golpe.

-¿Riley te hizo esto?

-No, me gusta pegarme a mi misma –dije en sarcasmo

-Bella.. –reclamo en un gruñido

-Vete Edward. ¿Tanya no requiere de tus atenciones en estos momentos?

-Bella..

-¿Bella qué?, ¿es lo único que sabes decir? No eres mejor que Riley, Edward. Eres igual a él –estaba sacando todo lo que me quemaba por dentro-. Me lastimaste, me dolió, me duele ¿ Y sabes qué?, el golpe de Riley me hizo menos daño que la patada por el trasero que me diste esta mañana cuando te encontré con Tanya

-No entiendo que reclamas –dijo pasando sus manos por el cabello- ¿Esto no era lo que querías?, matar la atracción y ya. Porque eso fue lo que me dijiste.

Golpe bajo muy bajo.

-No eso no es lo que quiero

-¿Entonces qué quieres?, porque hasta donde tenía entendido era eso

-Pero no era eso –le grite

-Bueno dime, ¿qué quieres?, ¿me quieres a mi?, porque si es así ya me tienes desde hace tiempo. Soy todo tuyo –me grito de nuevo

-Dile esa labia a Tanya pero a mi…

-Deja a Tanya de un lado –dijo colocando sus manos en mis hombros con fuerza

No hice ningún esfuerzo por escapar de ellas.

-No la puedo dejar de un lado y sabes por qué, porque te la cogiste esta mañana. Por esa simple razón. Te odio –dije entre llantos

-Yo te odio más. Lo único que haces es alejarme de ti –me levanto la cara para que lo pudiera ver fijamente-. Estuve con Tanya esta mañana porque quería sacarte de mi cabeza. No quería asustarte diciéndote que faltáramos hoy a la escuela y pasar todo el día juntos. O asustarte diciendo que mejor porque no pasábamos en fin de semana en la casa del campo. O asustarte diciéndote que mejor vinieras a dormir en mi casa esta noche para volver a tenerte dentro de mi. Porque Bella aunque no lo creas me importas demasiado

Aparte mi mirada de él y le preste atención a la ventana.

Si él solo me hubiese dicho una de esas cosas esta mañana yo le hubiese dicho que sí. Pero por qué no se lo podía decir ahora.

Junto nuestras cabezas y eso hizo que por la cercanía quisiera abrazarlo. Ya entendía la frase "tan cerca pero tan lejos".

Sus labios fueron a mis oídos y dijo:

-Solo no me apartes más

Vi como se iba por la puerta y como siempre escuchaba aquel motor alejarse.

-Ya llegue Bella –dijo Charlie

-Estoy en la cocina –le grite

Cuando llegó le sonreí.

-Ya fui a la farmacia y te traje algo para ese raspón –dijo colocando la bolsa en el mesón

-Yo ya tengo la cena lista

Papá se sentó y le coloque su plato para que comenzara a comer. Lo acompañe pero como no tenía mucha hambre me serví un poco de cereal.

-Bella –me miro fijo mi papá- ¿segura qué fue así como te raspaste?

Le había dicho a mi papá que el golpe que me dio Riley me lo había hecho mientras corría en educación física.

-Papá, claro que sí

-Solo no te encierres Bells -dijo, le dedique una cuidado con esa mirada que me estas dando. Si mataran ya estuviese muerto

A parte la mirada hacia mi plato de cereal.

-Es que eres la segunda persona que me dice algo así hoy

-Quién mas te lo dijo, ¿Alice?

-Sí –mentí

-Bueno es solo para que lo tomes en cuneta

Seguimos comiendo en silencio. Charlie trataba de hacer tema de conversación pero estaba en mi ola de pensamientos y llegó a un punto en el que se rindió. Estaba analizando todo lo que había pasado hoy, sobre todo con Edward.

Iba a seguir su consejo y el de mi papá. Ya eran dos personas que me lo decían. Así me costara aprendería a no encerrarme.

-Papá sabes lo del trabajo –le dije y el asintió- bueno aun me falta y me quedare a dormir en casa de Alice

-Esta bien, saludos a su mamá

Subí las escaleras corriendo y tome un bolso, donde coloque todo lo necesario para pasar la noche.

Le envié un mensaje de texto a Alice y ella al rato sin preguntar respondió con un "ok"

Me despedí de mi papá desde la puerta y salí corriendo hacía mi carro. Tenía que hacer esto rápido antes de cambiar de parecer.

Cuando entre en mi carro sonríe. Tenía tiempo que no lo conducía. Como extrañaba a mi Volkswagen.

Le quite el techo al carro quería que la brisa de la noche pegara contra mi cara. Y gracias a Dios no estaba lloviendo.

Unos cuantos semáforos después ya estaba en mi destino.

Toque timbre. Y al rato sin esperar tanto Edward me abrió la puerta de su casa.

Edward se quedo pasmado mirándome tratando de entender la situación.

-No me da miedo –dije; me aclare la garganta para continuar-. No me hubiese dado miedo que me preguntaras si quería que me fugara y así no ir a clases para estar contigo, estar el fin de semana en la casa del campo, o quedarme a dormir hoy contigo. Así que voy a hacer como que tuviste el valor de preguntarme –lo mire fijamente-, entonces: Edward me alegra que me hayas invitado a pasar la noche contigo

Sonreí. El discurso me salió mejor de lo planeado tal vez solo faltaba improvisación.

Edward me veía aun sorprendido luego una sonrisa torcida se plasmo en su cara y de sus seductores labios pronunció:

-Me alegra que hayas aceptado. Pasa debe de hacer frio afuera

Sonreí aun más sin apartar mi mirada de la suya.

Esta iba a ser otra noche con Cullen


Woohoo otra noche con Cullen ..Yeah bby!

Qué tal va la historia?

Chicas espero que les guste el capitulo y si me tarde mucho le pido mis disculpas!

Me encantan los reviews que me dejan! Son lo mejor

Los comentarios de este cap los pueden dejar en los reviews y así ver que tal les parece toda esta loquera

Y Laubellaculle94 lo siento pequeña pero por los momentos en esta historia Emmett no será tu héroe! Sorry

Y EL REVIEW QUE ME LLEGO AL CORAZÓN: DULCE TWILIGHT AMOR QUE BELLA ESETE CAP ES PARA TI ESPERO QUE TE GUSTE

xoxo