Cap 6/¿?

Hola! ahora si es el cap 6!

lo siento mucho! la semana pasada no pude publicar! ff no me dejaba! decia ke el documento no era valido o algo asi! en fin.. ya para cuando me dejo.. bueno.. decidi ke mejor lo publicaria hoy... XD

siento muchos los inconvenientes! pero prometo ke ya no pasara! lo juro!

y si se preguntan... x ke publicas tan tarde?.. simple.. al inteligente de mi bro.. se le olvido pagar el internet! consecuencia: me desconectaron el internet.. y asta estas hora pude meterme al intenet x ke le ando robando la señal al vecino.. :D

ahh! ya pues los dejare de molestar! pero antes ke nada.. no crean ke me la pase sin acer nada mientras esperaba a poder publicar el cap! XD... decidi modificar el cap.. para poner mas sobre el pasado de gaara.. si alguien kiere saber mas sobre el.. o kedo alguna duda.. no duden en decirmelo! asi lo agrego o aclaro en algun cap proximo! XD

bueno.. ya sin mas un disclaimer!: naruto no es mio.. es de kishimoto.. XD.. pero esta historia si lo es! XD


Shukaku

Había pasado una semana desde que había acompañado a Gaara a comprar el regalo de Temari. Una semana en la que la Hyuuga había dedicado todos sus pensamientos a planear como ayudar a Gaara. En un principio había creído que sería fácil, pero después de un tiempo comprendió que esa tarea sería todo menos fácil. Después de todo, el propio Gaara había tardado bastante en hacerla hablar, no podía esperar que el pelirrojo le contase todos sus problemas con sólo preguntarselos. Al mismo tiempo había pensado en preguntarle a los Sabaku mayores, pero rápidamente había descartado esa opción, sentía que traicionaría a Gaara.

― ¿Cuánto tiempo más estarás ahí?― preguntó una fría voz proveniente de la puerta del salón.

Al escuchar esa voz dió un pequeño brinco. Volteó su rostro y se encontró con el estoico rostro de Gaara.

Inmediatamente la chica se levantó de su lugar, tomó su almuerzo y caminó a donde se encontraba el pelirrojo.

(~ •w•)~

Shino y Kiba se encontraban caminando a la cancha de soccer, cuando a unos metros de esta, Kiba se detuvo. Shino al notarlo le dedicó una mirada interrogatoria.

― Oe, Shino, si quieres tú ve a jugar soccer... yo no jugaré hoy― dijo el de las marcas en las mejillas antes de darse media vuelta y dejar solo al de lentes.

El Aburame se vió tentado a seguir a su mejor amigo, pero algo le hizo pensar que probablemente no era lo mejor seguirlo.

Después de todo desde la mañana Kiba había estado actuando extraño, casi como si se tratase del Inuzuka.

.

Shino caminaba tranquilamente a casa de Kiba, era temprano, por lo que no tenía que molestarse en correr, después de todo el subterránero que tomaban él y Kiba saldría hasta dentro de media hora. Cuando llegó a la recidencia Inuzuka llamó a la puerta un par de veces, siendo abierta por Hana, la hermana mayor de Kiba.

La joven sonrió mostrando sus incisivos.

Lo siento Shino, Kiba dijo que tenía un asunto que arreglar antes de ir a la escuelainformó la castaña causando un gran desconcierto en el chico de lentes, quien no lo demostró.

¿Dijo a dónde iba?preguntó Shino.

No, sólo dijo que esa situación debía terminarcomentó la chica―. Creí que tú irías con él...murmuró.

Shino simplemente negó y después de unas cuantas palabras cordiales comenzó a caminar de nuevo, esta vez, rumbo a casa de Hinata. Después de todo sabía, o más bien sentía, que después de la charla de Neji y Kiba, el Inuzuka se había decidido por arreglar las cosas con Hinata.

Cuando se encontró en la calle donde los Hyuugas vivían se encontró con Kiba sentado contra el muro que separaba la residencia Hyuuga del resto de los habitantes.

Supuse que sabrías donde estabamurmuró Kiba una vez que Shino se encontró frente a él.

¿Lograste algo?preguntó Shino con curiosidad.

Kiba negó con la cabeza antes de levantarse.

Hanabi dijo que ya se fuecomunicó el Inuzuka mientras se sacudía el pantalón.

Ya veofue lo único que dijo Shino antes de comenzar a caminar a la estación del subterráneo.

El resto del camino permanecieron en silencio.

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― Espero que esto se solucione pronto― murmuró Shino mientras continuaba con su camino a la cancha de soccer con el seño ligeramente fruncido.

De pronto tampoco le apetecía jugar soccer.

"¿Así se siente estar sólo?"

(~ •w•)~

Hinata y Gaara se encontraban sentados en la azotea sin decir nada, hacía unos momentos ambos habían acabado sus almuerzos y no habían dicho ni una palabra. Gaara observaba el cielo sin ningún pensamiento específico en su mente, mientras que Hinata pensaba como tocar el tema del pasado del pelirrojo.

Después de pensarlo mucho decidió que no había manera suave para preguntarle, así que tomó aire.

― Gaara-kun― llamó la peliazul. El pelirrojo volteó a verla, dandole a entender que la escuchaba―. Yo... quería...

― Sólo dilo― ordenó el pelirrojo.

La Hyuuga asintió, cerró los ojos y tomó aire.

― Sólo quería decirte que... si quieres hablar con alguien de tu pasado puedes contar conmigo― soló rápidamente. Una vez que calló se maldijo a si misma, después de todo eso no era lo que había tenido planeado decir.

La chica aún no se atrevía a abrir los ojos, por lo que no pudo apreciar la perturbada expresión del Sabaku.

Permanercieron unos momentos en silencio, hasta que el Sabaku habló.

― Es una larga historia― dijo de manera distante, causando que Hinata abriese de golpe los ojos sorprendida, para después sonreir.

― El receso es bastante largo, tenemos tiempo― replicó mientras recordaba lo ocurrido el día anterior en el tren.

Gaara hubiese deseado poder dejar escapar una risa entre dientes, pero simplemente no podía, no iba con su personalidad ni con su manera de ser.

Se mantuvieron en silencio de nuevo, hasta que de nuevo fue Gaara quien lo rompió.

― Es algo... díficil de hablar― comentó.

Hinata sonrió de manera maternal antes de que una idea cruzase su mente, haciendo que el color de su rostro subiese de manera gradual por la escala de rojos hasta llegar al color de un tomate maduro. No quiso pensarlo dos veces, sabía que si lo hacía se terminaría retractando. Se acercó al Sabaku, y colocó sus temblorosas manos en los hombros de este, recibiendo una mirada de total desconcierto de parte del chico. La Hyuuga tomó aire nuevamente, recopilando todo el valor que existía en ella, para después hacer un poco de presión en los hombros del pelirrojo, haciendolo que poco a poco se recostase y su cabeza quedase apoyada sobre las piernas de la peliazul.

Gaara la observaba bastante confundido por sus repentinas acciones, mas no dijo nada, sólo se limitó a expresar su duda por medio de sus ojos color aguamarina claro.

La Hyuuga permaneció sin decir nada, pero de pronto llevó una mano a los cabellos del chico y comenzó a acariciarlos.

― Cuando Kiba-kun necesitaba calmarse, esto lo ayudaba―explicó la ojiblanca.

Gaara asintió mientras su mente comenzaba a acomodar sus ideas, después de todo no se encontraba muy seguro de poder contarle su pasado a la chica, sentía que si le contaba la verdad, su nueva amiga se alejaría de él.

― Supongo... que puedo comenzar explicandote mi infancia― murmuró el pelirrojo, más para si mismo que para su acompañante―. Desde pequeño... siempre me he encontrado solo― declaró.

Esa afirmación descolocó bastante a la Hyuuga, después de todo, ella podía ver perfectamente como sus hermanos lo apreciaban mucho. El que dijese eso no tenía sentido, al menos no para ella.

― Pero... Temari-sempai, Kankuro-sempai...― murmuró Hinata.

― Si... ellos junto con mi madre, mi tío e incluso mi padre siempre han permanecido a mi lado― interrumpió el chico―. Pero... creo que en ese entonces era demasiado ciego como para notarlo― murmuró. Después de esas palabras el joven calló por unos momentos―. En fin... Antes solía meterme en toda clase de problemas, sobretodo en peleas― lo último fue dicho más bien para si mismo―. Incluso tú has de haber escuchado de mí en algún momento... algunos me llamaban Shukaku― dijo con evidente burla ante el apodo que había recibido.

Hinata abrió los ojos de par en par, claro que había escuchado ese nombre antes, Kiba y Shino le habían hablado algunas veces de él, un chico de su edad que era de cuidado, que si lo lograbas molestar probablemente terminarías en la enfermería... como mínimo.

― ¿Shu-Shukaku?― preguntó algo nerviosa al tiempo que la caricia en sus cabellos se detuvo.

Gaara sonrió de manera fría. Lo sabía, en cuanto Hinata supiese la verdad, en su primera oportunidad se alejaría de él.

― Si, ¿alguien te habló de mí antes?― preguntó sarcasticamente el chico, no esperando una respuesta realmente. La chica para su sorpresa continuó de nuevo la caricia en sus cabellos.

― Si, Kiba-kun y Shino-kun comentaron de tí algunas veces... pero...― comenzó, para después callar, dejando algo intrigado a Gaara.

― ¿Pero qué?― preguntó de manera algo brusca, maldiciendose internamente. No era su intención sonar tan brusco, pero era una especie de hábito, cuando sentía que todo iba mal actuaba de manera agresiva. Dirigió su vista a los ojos de la Hyuuga, encontrandose con una mirada amable.

― Hace unos dos años peleaste con Lee-san, ¿verdad?― preguntó la peliazul. Gaara se sorprendió ante la pregunta, sintiendose algo incomodo, después de todo esa pelea había sido la que marco el principio de su cambio.

― Si, no recuerdo el porque de la pelea― aceptó el Sabaku―. Después de esa pelea lo dejé muy mal herido. En ese momento no lo sabía que él era parte del equipo de soccer de su escuela. Si no mal recuerdo, no pudo participar en ningún partido durante mucho tiempo― dijo con la culpabilidad palpable en su voz.

― Pero Lee-san ahora esta bien― aseguró Hinata con una sonrisa sincera―. Estoy segura de que no te guarda rencor― dijo al tiempo que clavaba su mirada en la del Sabaku.

Gaara suspiró.

― Lo se, y aún no comprendo eso del todo, cualquier otro me hubiese guardado odio y buscaría lastimarme, o simplemente no se me acercaría― dijo el pelirrojo―. En lugar de eso, me frecuenta, intenta hacerse mi amigo, al igual que sus amigos...

― Esa pelea parece haberte afectado mucho Gaara-kun― notó Hinata.

Gaara asintió.

― Esa fue la pelea que marcó el principio del fin del Shukaku― declaró Gaara―. Eso es lo que dicen Temari y Kankuro todo el tiempo― agregó con una fingida burla en su voz, una que no cualquiera hubiese podido reconocer, pero que Hinata, habiendo convivido con Neji y Shino durante tanto tiempo, pudo percibir―. Durante un tiempo esa pelea fue como cualquier otra, no me importó lo que fue de él, si se encontraba bien o mal me tenía sin cuidado― reconoció el Sabaku―. Pero un día... mientras caminaba de vuelta a mi casa... lo vi... Se encontraba intentando entrenar, pero aún tenía inmovilisados el brazo y la pierna― dijo mientras cerraba los ojos―. Fue algo impresionante, a todas luces le era imposible entrenar, pero aún así se esforzaba por hacerlo...

― Lo recuerdo, Neji-niisan y Tenten-san se preocuparon mucho por él, decían que se estaba sobrepasando― comentó Hinata, recordando la preocupación de su primo y la novia de este por el estado de Lee.

― Y realemente lo hacía― afirmó Gaara―. Aún así... había algo en la manera en la que se esforzaba que hizo que me detuviese a observarlo, era curiosidad. Después de todo había dejado a varios en mejor estado que a él, y no volvían a ser tan― calló por unos momentos buscando la palabra exacta para describir a Lee―... joviales, si lo quieres llamar de esa manera...

― Pero Lee-san si sufrió mucho― rectificó Hinata de manera sería, algo que hizo que Gaara se extrañase―. Pero, de alguna manera logró sobreponerse, supongo que es su personalidad tan alegre― declaró con su usual tono suave.

― Lo se. En fin... esa vez, tu primo y Tenten-san me notaron e inmendiatamente me identificaron como la persona que había dejado a su amigo en ese estado. Creo que sobra decir como reaccionaron al verme.

Hinata asintió.

.

Gaara observaba desde la acera el parque, donde un chico vestido con un pantalón deportivo verde y una camiseta blanca intentaba, sin lograrlo, hacer una serie de lagartijas. El principal impedimento del chico de verde eran su brazo y pierna izquierda, los cuales se encontraban enyesados.

¡Tú! ¡Maldito!escuchó gritar a una furiosa voz femenina.

Cuando volteó a donde provenia la voz, una fuerte bofetada hizo que su rostro girase.

Tenten, mantén la calmaordenó una fría voz masculina.

El pelirrojo volteó a su rostro a donde provenían las voces, encontrandose con una chica de ojos y cabellos castaños, peinados en forma de dos moños, con la mano derecha alzada, la cual se encontraba roja; junto a un chico de largos cabellos castaños atados en una coleta baja y fríos ojos color lavanda claro.

El pelirrojo llevó su mano a su mejilla izquierda, la cual se encontraba adolorida y probablemente más roja que la propia palma de la chica. En verdad se encontraba sorprendido. En parte por lo que había presenciado por parte del chico de verde, en parte por el comportamiento tan irreflexivo de la chica castaña y por otra parte por su propio actuar. En cualquier otra ocación hubiese golpeado a su agresor, sin importarle que este fuese mujer. Pero por alguna razón, no podía golpear a esa chica. Probablemente la misma razón por la cual se sentía como el ser más ruín en la faz de la Tierra.

¿Qué haces aquí?preguntó la chica―. ¿Vienes a hacerle más daño aún?le cuestionó.

Al parecer el alboroto que estaba armando la chica llamó la atención del chico que entrenaba, puesto que entre tropiezos, este llegó hasta donde se encontraban ellos. Gaara le dirigió una mirada sorprendida al recien llegado, después de todo no esperaba que tuviese el valor suficiente como para acercarsele.

Tenten, no pasa nada. No esta haciendo nadadijo el azabache algo incómodo.

Gaara permanecía estático, observando como como el chico al que había molido a golpes se encontraba defendiendolo.

¡Lee! ¡No lo defiendas! ¡Por su culpa estás así!gritó furiosa la chica―. ¡Ese maldito no merece tu perdón!

Esas últimas palabras sacaron a Gaara de su estado pasmado. No podía permitir que nadie le hablase de esa manera, después de todo, él comenzaba peleas sólo por el hecho de que la gente lo viese demasiado.

Siendo así el pelirrojo se preparó para alzar un puño, siendo su movimiento detectado por los tres chicos frente a él.

Antes de que su puño se alzase, el chico de ojos lavandas tenía su brazo sujeto.

Te atreves a alzarle una mano a cualquiera de ellosamenazó el castaño―. Y te aseguro que desearás que te haya dejado como tú dejaste a Lee.

Neji-kun...intentó intervenir el chico de verde.

No Lee, puede que tú no le guardes rencor, pero nadie, nadie lastima a mis amigos y termina ilesodeclaró Neji mientras le dedicaba una mirada llena de odio al pelirrojo.

Por su parte, al Sabaku no le afecto para nada la amenaza del castaño, ni su mirada furibunda. Pero lo descolocaba enormemente el hecho de que el pelinegro lo intentase defender, que no le guardase rencor. "¿Qué pasa con él?" Se preguntaba intrigado el pelirrojo. De pronto lo notó, en los ojos del azabache no había odio o rencor, como en los castaños de la chica o en los claros del otro chico, había... dolor.

¡Lee no puedes dejar esto así!agregó la castaña.

Dejen ese temadijo repentinamente el pelirrojo, sorprendiendo a los otros tres chicos, e incluso, a él mismo.

¿Qué dices?gritó la chica―. ¿Te incomoda saber lo que lo has hecho sufrir?preguntó con sarcasmo.

Nomintió el pelirrojo―. Pero a él sídeclaró mientras con un gesto de su cabeza señalaba al azabache―, ustedes sólo le recuerdan lo que le hize una y otra vez...

Dicho eso el pelirrojo se dió media vuelta y continuó con su camino.

No supo realmente porque había hecho ese comentario, pero en parte sabía que era debido a la culpa. Culpa... esa era una sensación extraña para él. Jamás había sentido eso por sus... víctimas... o si había llegado a sentirla, había logrado ignorar esa sensación...

Molesto se revolvió el cabello, y ese gesto llamó su atención, después de todo no hacía eso desde hacía mucho tiempo... desde hacía mucho no se sentía tan frustrado y de alguna manera... confundido...

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― Conociendo a Tenten-san, ha de haber armado un escándalo― murmuró algo divertida la chica.

Gaara asintió.

― Por ese entonces, mis hermanos no estaban mucho conmigo, por el simple hecho de que así se ahorraban problemas o simplemente no los dejaba que se me acercaran― comentó el pelirrojo―. Pero siempre se preocuparon por mí, solamente no encontraban la manera de hacermelo saber...

― Lo que paso con Lee-san, ¿afectó como te relacionabas con tus hermanos?― preguntó Hinata sin comprender realmente porque el pelirrojo saca a a colación el tema de sus hermanos mayores.

― En parte― respondió, hizo una pausa y continuó con su relato―. No estoy seguro de cómo ocurrió, pero de alguna manera... Namikaze Naruto se enteró de lo que le hice a Rock Lee― murmuró Gaara repentinamente.

Hinata de nuevo detuvo la caricia en el cabello del pelirrojo.

― ¿Na-Naruto-kun?― preguntó extrañada la peliazul.

Gaara asintió.

Hinata comenzó a hacer memoria, recordando lo que sabía del Namikaze. De pronto recordó que Naruto solía jugar soccer con Lee y su primo fuera de la escuela. "Probablemente así se enteró" pensó.

― Si, Namikaze Naruto― afirmó―. Después de ese extraño encuentro que tuve con Rock Lee, tu primo y su Tenten-san volví a mis antiguas costumbres, volví a meterme en peleas sin ninguna razón, y volvía lastimar a las personas, sin ninguna razón― relató―. Un día, mi "victima" era nada más y nada menos que Uchiha Sasuke.

― ¿Uchiha-san?― interrumpió de nuevo la Hyuuga.

― Ese día lo recuerdo a la perfección― comentó el Sabaku―. Ese día Uchiha Sasuke me dedicó una mirada, a mi parecer en ese entonces, que me pareció despectiva. Por lo que no dudé en comenzar una pelea con él― relató el Sabaku―. Debo admitir que la pelea fue algo injusta, al parecer el volvía de un partido de soccer y se encontraba agotado. Aún así pudo defenderse bastante bien. En algún punto de la pelea Haruno Sakura intervino... y la golpeé igual― declaró sumamente arrepentido. Hinata reanudó la caricia en su cabello, haciendo que Gaara se relajase un poco―. Fue justo cuando la golpeé... Naruto llegó.

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Gaara se encontraba caminando por una calle vacia, era tarde, por lo que era lógico que el lugar se encontrase vacio, después de todo era peligroso estar fuera en esos lugares.

¡Sasuke-kun!se escuchó una voz femenina gritar―. ¡Esperame Sasuke-kun!pidió la voz.

Esa voz llamó la atención de Gaara, quien dirigió la vista a donde provenia la voz. Se encontró con la imagen de un chico pelinegro vestido con unos pantaloncillos deportivos blancos y una camisa azul oscuro, caminando unos cuantos metros adelante de una chica pelirrosa, vestida con un uniforme escolar color rojo.

De pronto el pelinegro pasó junto a Gaara observandolo de reojo.

Esa mirada fue suficiente para que le pelirrojo lo tomase del cuello de la camisa y lo arrinconase contra la pared.

¿Cuál es tu problema?preguntó el pelinegro intentando alejar a Gaara.

El Sabaku no contestó sólo le atestó un fuerte puñetazo en el rostro, dejando que un hilo se sangre brotase de su labio.

¡Sasuke-kun!gritó la chica pelirrosa mientras se detenía a unos metros de ellos. Era obvio que se encontraba pensando en que hacer y no era tan ingenua como para pensar que realmente sería de ayuda.

¡Vete Sakura!ordenó el pelinegro mientras golpeaba al Sabaku, logrando liberarse de su agarre. Una vez que se encontró libre volteó a ver de reojo a la chica mientras intentaba tomar aire algo cansado―. ¿Me crees tan débil como para que me lastime?preguntó con burla el pelinegro.

La chica simplemente dió unos pasos atrás mientras negaba con la cabeza.

El pelinegro sonrió de medio lado antes de dirigir su mirada a su atacante.

Error.

Otro puñetazo se impactó contra el rostro del pelinegro.

Nunca le des la espalda a tu oponentedijo Gaara mientras veía con furia al chico en el suelo. De pronto notó algo, el pelinegro se encontraba exhausto, no por los golpes, pero parecía haber terminado una especie de entrenamiento. El pelinegro se levantó con dificultad y lo observó furioso. "Idiota, me reta aún cuando no está en condición de pelear".

Decidió que no tenía caso prolonga más la pelea, era obvio que no sería para nada interesante, por lo que decidió acabar con ella, sólo tenía que darle otro buen golpe y terminaría.

Alzó su puño para golpearlo, impactando con un rostro.

Ambos chicos abrieron los ojos sorprendidos al ver a la chica pelirrosa en el suelo, inconcientre frente al tal Sasuke.

Tú maldito bastardodijo Sasuke con furia mientras tomaba a Sakura y la recargaba en la pared, observando el rostro amoratado de la pelirrosa.

Lo volteó a ver con odio, encontrandose con un puñetazo en la boca del estómago.

Te dije que nunca le des la espalda a tu oponentedijo el Sabaku mientras veía como el pelinegro intentaba tomar aire.

El Sabaku despegó la mirada del pelinegro al escuchar unos apresurados pasos acercandoseles.

Sólo vió una mata de cabello rubio antes de caer al suelo por un puñetazo en la cara.

¿Quién te crees?preguntó una voz masculina. Gaara volteó a ver a quien lo había golpeado, encontrandose con un chico rubio de ojos azules, vestido con unos pantalocillos deportivos naranjas y una camisa gris, quien respiraba agitadamente, como si hubiese hecho un gran esfuerzo. "Vienen de donde mismo" decidió el de los ojos aguamarina―. ¡Nadie se mete con mis amigos!gritó el recien llegado.

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De pronto la voz de Hinata lo sacó de sus recuerdos

― No me sorprende― murmuró Hinata―. Naruto-kun siempre parece llegar justo cuando se le necesita― dijo mientras sonreía con nostalgia―. Justo cuando me sentía peor por lo de Kiba-kun, Naruto-kun apareció... Por un momento logró que me olvidase de mis problemas... al menos por un momento...

Gaara no pudo menos que darle la razón.

― Naruto no se encontraba mucho mejor que Sasuke, él también volvía de un partido― prosiguió Gaara―. Aún así... me hizo frente.

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No comprendía como había llegado a esa situación.

Gaara se encontraba recostado en el suelo, con un hilo de sangre brotando de su nuca y respirando con dificultad. "¿Por qué? Si él estaba débil y cansado..." pensó mientras respiraba con dificultad.

¡Tú! No creas que esto ha acabado...dijo una voz a unos metros de él. El pelirrojo giró su rostro a donde provenia la voz, encontrandose con la imagen del rubio con el que anteriormente había peleado, arrastrandose a donde se encontraba él, con un hilo de sangre brotando de su propia frente, manchando sus rubios cabellos.

De pronto el rostro de Gaara mostró algo que nunca había mostrado antes: desesperación, miedo, angustia...

Ajelatemurmuró Gaara inconcientemente, dejandose llevar poco a poco por sus impulsos―. ¡Ajelate!gritó.

Pero al parecer sus pedidos no eran escuchados por el rubio, quien se acercaba cada vez más a él.

El pánico comenzaba a apoderarse de él. Cuando de pronto un par de piernas ocultaron la imagen del rubio. El pelirrojo volteó su mirada para ver quien era la persona que había evitado que Naruto se acercase más. Grande fue su sorpresa al encontrarse con la espalda del chico pelinegro que había golpeado antes. El pelinegro se encontraba sosteniendose el estómago, justo donde Gaara lo había golpeado.

¿Sasuke?preguntó la sorprendida voz del ojiazul.

Dejalo... dobeordenó el pelinegro.

Pero... intentó replicar el ojiazul.

Ya no se puede mover... no vale la penadijo el pelinegro, con un tono de voz que no daba lugar a réplicas.

Dicho eso, el chico pelinegro caminó a donde se encontraba el chico rubio, y lo ayudó a levantarse, dejando a Gaara más que sorprendido. No comprendía, él los había lastimado tanto y aún así... ¿lo ayudaban? "No, no me ayudan.. simplemente no me harán sufrir..." se corrigió.

Escuchó unos pasos apresurados dirigirse donde se encontraba, pero decidió ignorarlos, ese en definitiva no era su día, primero lo apaleaban... y ahora con su suerte alguien más llegaría y lo apalearía aún más.

¡Gaara!― escuchó gritar a dos voes muy conocidas.

En un parpadeo se encontró con los preocupados rostros de sus hermanos mayores se encontraban sobre el suyo, examinando sus heridas.

De pronto perdió de vista el rostro de Temari.

Por favor, disculpenos, nos marcharemos y no les causaremos más problemas― dijo la voz de su hermana mientras sentía como era levantado por Kankuro.

Sintió como los brazos de su hermana también lo sostenían.

Sintió como sus hermanos se lo llevaban lejos de ese lugar.

Y de pronto... se sintió como el peor ser en la faz de la Tierra.

Temari... Kankuro... Lo siento...― susurró antes de que todo se volviese negro.

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― Eso suena como Naruto-kun― susurró.

― Después de eso, decidí cambiar― declaró el Sabaku.

Después de esa declaración ambos jóvenes permanecieron en silencio, hasta que Hinata lo rompió.

― Gaara-kun, aún no comprendo... ¿por qué tú y tus hermanos son tan amigos de Neji-niisan?― preguntó la Hyuuga algo intrigada.

― Rock Lee los convenció― respondió secamente el pelirrojo, guardó silencio unos momentos silencio y continuó―. Tomó mucho esfuerzo de parte de él y de mis hermanos para convencer a sus amigos de que me diesen una oportunidad― agregó―. Después de un tiempo terminaron aceptandome...

― Me alegra― dijo la chica―. Todos merecen una segunda oportunidad― declaró.

Ante esas palabras Gaara sonrió discretamente.

― Mi pasado no es algo que me enorgullesca... pero tampoco es algo que pueda ocultar― dijo repentinamente el chico.

― Gaara-kun...― mururó la peliazul.

― Hinata... te he dicho todo esto porque confío en tí― declaró el pelirrojo―. Sólo te pido... que no te alejes de mí...

Hinata al escuchar esas palabras no pudo evitar soltar una suave risita, una cálida risa que de alguna manera calmó a Gaara.

― Jamás te dejaré Gaara-kun― respondió la peliazul.

(~ •w•)~

Kiba se encontraba caminado por los pasillos, rumbo a la azotea. Había ido al salón de Hinata en búsqueda de ella, puesto que se había decidido, arreglaría las cosas con ella ese mismo día. Conocía a Hinata, si no se encontraba en su salón, se encontraría en la azotea. Justo cuando caminaba frente a un cruce de pasillos, a unos metros de las escaleras chocó contra alguien.

― Lo siento― se disculpó el castaño sin ver con quien había chocado.

― No, no se preocupe, la culpa fue mía― dijo una voz femenina que le resultó familiar a Kiba―. ¿Inuzuka-kun?― preguntó la chica.

Kiba volteó a ver a la chica y se encontró con un joven de cortos cabellos castaños y ojos azabaches.

― ¿Matsuri?― preguntó el castaño, después de todo esa chica era su compañera de clases―. ¿Qué haces aquí?

― Voy a la azotea, ¿y tú?― preguntó la sonriente chica mientras caminaba rumbo a las escaleras.

― Igual― respondió el castaño siguiendola.

Ninguno de los dos dijo nada hasta que se encontraron frente a la puerta de la azotea. Sin muchos miramientos Kiba la abrió.

La imagen que se encontraron dejó sorprendidos a los dos castaños.

Gaara se encontraba recostado sobre las piernas de Hinata, quien acariciaba lentamente su cabello del pelirrojo.

"¿Hinata está con Sabaku no Gaara?" se preguntó a si mismo el Inuzuka.

Pero todo pensamiento se borró cuando escuchó lo que decían, ajenos a las dos presencias en el umbral de la puerta.

―... No te alejes de mí― pidió el pelirrojo con voz suplicante.

― Jamás te dejaré Gaara-kun― respondió la peliazul.

Escuchó el ruido de un sollozo ahogado y unos apresurados pasos alejarse.

De pronto se encontraba solo en el umbral de la puerta.

Pero no presto atención.

En ese momento nada a su alrededor le importaba.

Sentía como su corazón se resquebrajaba.

"¿Así se sentía Hinata cada vez que hablaba de alguna chica que me gustaba frente a ella?" se preguntó a si mismo el Inuzuka.

No quiso saber de nada más.

Simplemente se alejó de la azotea, pensando que realmente había tardado demasiado. Pensando que ese era su castigo por ser siempre tan desconsiderado con los sentimientos de la Hyuuga.

(~ •w•)~


x si alguien tiene dudas... gaara y hinata no tendran nada entre ellos ke no sea una muy buena amistad.. punto.. kiba se encuentra confundiendo las cosas.. pero ya se dara cuenta de lo ke ocurre realmente ;)

lo siento mucho... ando contrareloj! no podre contestar sus reviews! pero sepan ke me dejan muy feliz! y muchas gracias x dejarlos! en el proximo cap prometo responderlos! aun si son anonimos los reviews o si son para recordarme publicar (creanme me senti terrible al no publicar) me acen muy feliz!

prometo ke no me pasara de nuevo! XD..

les dejare la fecha de mi proximo cap y me despido ok? :D

el proximo capitulo lo publicare el 10 de octubre del 2012.. y adivinen! ese dia sera el cumple de nuestro kerido naruto.. Y EL MIO! :D... jajaja no saben ke tan feliz me ace cumplir el mismo dia ke ese ermoso rubio! n.n

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bueno! aora me voy! adiosito! y por favor no olviden dejar reviews! me acen muy feliz! me motivan en continuar la historia! y no les tomara mucho tiempo! si no tienen cuenta tmbien los pueden dejar! :D

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atte lordkami!