Cap 13/¿?
Bieeen! ahora publique algo tarde! pero aca en mi tierra sigue siendo miercoles 23! XD.. aqui les traigo el siguiente cap! y en actualizacion express! espero les guste! XD
disclaimer: naruto ni sus personajes son mios... son del bastardo de kishimo ke hace ke cada semana me kiera suicidar con el manga.. pero ahh.. el historia si es mia
¿Amigos?
Kiba permaneció observando unos momentos la nada, con la vista hacia donde unos segundos atrás se encontraba Hinata. Después de unos momentos, su cerebro procesó el hecho de que la chica que había estado queriendo ver por meses había huído. Sin pensarlo dos veces se levanto, dió media vuelta y vió como la figura de Hinata se alejaa cada vez más.
El Inuzuka apretó los dientes y los puños antes de levantarse y comenzar a correr detrás de ella.
― No te volveré a dejar ir― dijo el chico sin apartar la vista de la figura de la Hyuuga.
(~ •w•)~
Shino se encontraba a punto de abrir la puerta de su casa, cuando repentinamente se abrió la puerta de esta.
― Llegas tarde― dijo la calmada voz de su padre desde la sala.
Shino se quitó los zapatos y caminó hasta llegar a la sala, donde su papa se encontraba leyendo unos artículos sobre una nueva especie de escarabajo que había sido descubierta en la India.
― Si, lo siento― se disculpó Shino mientras entraba a la estancia y se paraba frente a su padre.
― ¿Por qué la tardanza?― preguntó Shibi mientras despegaba la vista del artículo―. No es común en tí.
― Participé en las pruebas para titular en el equipo de soccer de la escuela.
Shibi enarcó una ceja.
― ¿Cómo resultaron las pruebas?― preguntó mostrando un poco de curiosidad, algo que le divirtió a Shino.
Shino sabía perfectamente que nadie en su familia se había caracterisado por tener un buen rendimiento físico ni por ser deportistas. Shino era la excepción. Excepción que su madre siempre hacía notar y decía estar orgullosa. "Yo solía salir con chicos atléticos... tú padre es la excepción" dijo su madre en una ocasión.
A veces Shino se sorprendía al notar que tan diferentes eran sus padres entre sí. Su madre reina de graduación y porrista, y su padre, más destacado de la generación y estudioso.
De pronto Shino notó que su padre lo observaba esperando una respuesta.
― Fueron tardadas y cansadas...― dijo para después hacer una pausa.
― ¿Pero?
― Pero fueron satisfactiorias― terminó de decir Shino.
― Dedusco que fuiste aceptado en el equipo.
― Si.
― Felicidades.
Y tras ese breve intercambio de palabras Shino fue a la cocina donde su madre lo esperaba con una enorme sonrisa plasmada en el rostro.
― Llegué― dijo Shino antes de que su madre lo abrazase.
― ¡Felicidades!― exclamó alegremente―. Ahora dime, ¿de qué quieres el pastel que te haré?― preguntó alegremente la mujer mientras se alejaba de su hijo y comenzaba a rebuscar en la alacena los ingredientes para el pastel.
― Fresa― fue lo único que dijo el chico.
La mujer suspiró ante la falta de entusiasmo de su hijo y continuó sacando todos los ingrendientes.
Mientras Shino se sentaba a ver como su mamá comenzaba con la tarea de hacer un pastel de fresas, escuchó como unos pasos calmados se dirigían a la cocina y como, momentos después, la silla junto a él se movía. De pronto un plato con melón de invierno cortado en gajos apareció frente a él.
― Tu madre tardará un tiempo en preparar el pastel― dijo Shibi mientras tomaba un gajo de melón―. Mejor comamos esto en lo que esperamos― declaró para después llevarse el trozo de fruta a la boca.
Shino asintió y comió melón mientras sonreía discretamente. Su padre si que lo conocía, al menos lo suficiente como para saber que el melón de invierno era su favorito.
(~ •w•)~
Hinata corría sin saber a donde iba, simplemente quería alejarse de Kiba.
Mentalmente se encontraba insultandose a si misma, ¿qué no quería encontrarse con él y arreglarlo todo? Si era así, ¿por qué demonios se encontraba corriendo como si huyese de un asesino? Lo que quería y lo que hacía no concordaban en absoluto. Pero aún entendiendo eso, no podía hacer que sus piernas dejasen de correr. Talvez era que simplemente no estaba preparada para hablar con él aún.
Talvez simplemente se estaba comportando como una cobarde.
― ¡Hinata! ¡Detente!― gritó la voz de Kiba.
Hinata dió un respingo, parte de ella no se esperaba que Kiba la siguiese, otra parte deseaba con todas sus fuerzas que el Inuzuka la siguiese. Después de todo, eso significaba que era importante para él, ¿verdad?
Hinata alejó esos pensamientos de su mente y se concentró en continuar corriendo, todo lo demás no importaba. No importaba el hecho de que sus piernas le doliesen horrores, ni el hecho de que sentía demasiado frío. No, sólo le importaba seguir corriendo y alejarse de Kiba. Después de todo no podía encontrarselo así de confundida como estaba, aún no espaba preparada para hablar con él, no después de todo ese tiempo.
"Pero si no es ahora, ¿cuándo?" preguntó una voz en su mente, la cual Hinata decidió ignorar.
(~ •w•)~
En cuanto Gaara entró a su casa, sintió como era abrazado por dos mujeres, ambas rubias.
― ¡Me alegra tanto!
― ¡Felicidades!
Gaara no dejaba de escuchar esas palabras de los labios de su madre y su hermana, quienes parecían estar muy adentradas en la tarea de querer matarlo por asfixia.
― Ya, ya. Lo van a ahorcar― dijo una voz calmada. Gaara al escuchar esa voz volteó sorprendido a ver al hombre rubio que estaba viendolo a unos dos metros de él.
― Yashamaru― dijo Gaara sorprendido por el hecho de que su tío siguiese en su casa.
El rubio caminó unos pasos y forzó a su hermana y sobrina a alejarse un poco del pelirrojo.
― Felicidades― dijo el hombre antes de revolverle el cabello. Yashamaru notó la mirada confundida de Gaara por lo que decidió explicarse―. Ya se que hoy en la mañana me iba a ir, pero tus hermanos me dijeron que ibas a participar en las pruebas de soccer, así que me decidí quedar un día más...
Gaara bajó la vista sintiendose algo avergonzado. Hasta ese momento no le había importado realmente el no haber quedado como titular, pero al ver que todos se encontraban felicitandolo, dando por hecho de que había sido seleccionado como titular, lo hizo sentirse de cierta forma, avergonzado.
No queriendo retrasar más decir la noticia de que no había sido seleccionado como titular, sino como un suplente apretó los puños. Gesto que todos notaron.
― Yo... no soy titular... soy un suplente...― dijo finalmente.
Gaara esperadaba cualquier reacción menos la que tuvieron los tres rubios.
― ¿Y?― dijeron los tres al unísono.
Gaara parpadeó claramente confundido.
― Entonces... no meresco sus felicitaciones...― murmuró sin estar seguro de lo que ocurría.
Y de nuevo los tres rubios lo sorprendieron con sus reacciones.
Los tres comenzaron a reír.
Después de unos momentos, dejaron de reír y Karura le revolvió el cabello a su hijo.
― Gaara, no nos importaba realmente si lograbas ser titular o no― comenzó a decir su madre―. Por lo que te felicitamos fue porque por fín te has decidido integrar con los chicos de tu escuela.
Gaara parpadeó sin comprender del todo, por lo que Yashamaru decidió volver a intervenir.
― Durante mucho tiempo nos hemos preocupado por el hecho de que no pareces adaptarte bien... Pero ahora ya podemos respirar tranquilos― dijo mientras sonreía de lado.
El menor de los Sabamu en ese momento sintió unas enormes ganas de golpearse la frente. ¿En verdad estaban haciendo tanto escandalo por eso? Ni siquiera era la gran cosa.
Pero el pelirrojo decidió no hacer nada, sacarse los zapatos e ir a la sala para poder leer un poco, dejando a tres rubios riendo discretamente.
Gaara podría querer aparentar que seguía siendo el mismo chico frío y desalmado, pero el leve sonrojo que habían visto en sus mejillas lo delataba. En verdad había cambiado.
(~ •w•)~
Kiba maldijo el hecho de que Hinata mantuviese una buena condición física y el hecho de que él se encontraba agotado por la prueba de soccer. Siendo sincero, no recordaba que Hinata resistiese tanto tiempo corriendo sin siquiera detenerse un momento. De pronto sintió como la velocidad de Hinata aminoraba y pudo ver bien su figura, lo que hizo que sonriera.
Su sonrisa desapareció al ver que el semáforo peatonal se acababa de poner en rojo.
― Maldición― masculló Kiba mientras veía la figura de Hinata alejarse, mientras los carros impedían que la pudiese seguir.
(~ •w•)~
Hanabi se encontraba sentada en el sofá de la sala, jugando con la nueva consola que su padre le había regalado de cumpleaños. De pronto soltó un grito de furia. Su personaje había muerto, de nuevo.
― Esto no es divertido si Hinata no está para perder contra mi― murmuró Hanabi mientras dejaba el control en la mesa y se dirigía a la cocina a buscar algo de comida.
Cuando se acercó al microondas notó la hora.
― Hace media hora que nee-chan salió... No debe tardar en volver― dijo antes de servirse un buen plato de sopa y meterla al microondas.
(~ •w•)~
Hinata volteó hacía atrás y sonrió débilmente. Kiba se había quedado atrás. Decidió que podía tomar un descanso, por lo que se apoyó en la pared junto a ella, recuperando el aliento y notando por fin lo mucho que le dolían las piernas.
De pronto reparó en donde se encontraba: el distrito comercial donde había ido a comprar con Gaara.
Hinata maldijo mentalmente, por estar huyendo de Kiba no se había dado cuenta a donde la conducían sus pies. La calle anterior debía de haber ido a la derecha, donde se encontraba la farmacia. Pero no, había decidido seguir corriendo sin rumbo como una idiota, y ahora pagaba las consecuencias. Se estaba congelando, puesto que no traía nada aparte de su polo y falda escolar con medias cortas, le dolía respirar y se encontraba lejos de la farmacia.
De pronto se escucharon pasos apresurados algo lejos de ella, por lo que volteó hacía donde había dejado a Kiba. No tardó ni medio segundo en reincorporarse y volver a comenzar a correr. Había visto a Kiba.
No tenía idea de a donde corría, y por ello se sentía aún más estúpida.
(~ •w•)~
― ¡No puede ser!― exclamó la madre de Shino mientras se colocaba a toda prisa unos guantes de cocina y abría el horno, para después sacar un pastel color negrusco.
Era obvio que el pastel de fresas se había quemado.
― Nunca creí poder ver eso― murmuró Shino bastante sorprendido. Nunca había visto que a su madre se le quemase nada, y mucho menos en tal grado.
Shibi alzó la vista del libro de entomología que estaba leyendo y formó una casi imperceptible sonrisa de lado.
― Debiste verla cuando nos casamos, al principio todo se quemaba― murmuró Shibi, cuidando que su esposa no notase el comentario. Shino no pudo ocultar su sorpresa al escuchar eso, causando que la sonrisa de su padre se notase un poco más―. Debes entender que no saben cocinar desde el principio, aprenden con el tiempo...
― ¡Lo siento Shino!― exclamó la mujer, sin saber nada sobre la conversación que habían sostenido padre e hijo―. No me había pasado esto en años― murmuró.
― No hay problema― dijo Shino mientras volteaba a ver el molde que contenía lo que debía haber sido un hermoso pastel.
― ¡Pero ya se que haré!― exclamó la mujer mientras comenzaba a sacar cosas de la alacena―. ¡Ensalada de pasta!― anunció mientras sonreía.
Shino no pudo menos que sonreír de lado, sus padres sí que lo conocían.
(~ •w•)~
Kiba se encontraba molesto. ¿En qué demonios pensaba Hinata? ¿A dónde iba? Por que tenía que ir a algún lado, no era posible que ella estubiese corriendo sin rumbo alguno, ¿o si? No en definitiva no, Hinata no era esa clase de personas.
Kiba vió como Hinata reducía un poco la velocidad, por lo que decidió correr aún más rápido. Justo cuando Hinata pareció detenerse un poco... Kiba la alcanzó y la rodeó con sus brazos.
Con lo que no contó era con que Hinata había se detenido puesto que pensaba bajar las escaleras que daban al parque a desnivel.
Por lo que ambos rodaron escaleras abajo.
(~ •w•)~
― Gaara, ¿podrías bajar un momento?― llamó Karura del otro lado de la puerta. Gaara se levantó de su cama algo extrañado, dejando de lado el libro que estaba leyendo, y salió de su habitación, sin importarle si estaba descalzo.
Una vez que vió a todos reunidos en la sala, trago duro, por alguna razón no creía que fuesen a hablar de algo muy agradable.
― ¿Me llamaban?― preguntó con fingida indiferencia.
Tanto sus padres, como sus hermanos y su tío se vieron entre sí, antes de que su padre hablase.
― Tus hermanos me contaron sobre tu ataque de pánico― dijo secamente su padre.
Gaara al escuchar eso se tensó visiblemente, pero intento mantener una actitud indiferente.
― No fue nada grave― dijo intentando sonar confiado, pero desgraciadamente su voz sonó quebrada. "Maldición" pensó.
― Creemos que si lo fue, después de todo te desmayaste― dijo fríamente su padre, causando que Kankuro, Temari, Yashamaru y Karura le dedicasen una mirada furiosa.
― ¡Cariño! ¡Ten algo de tacto!― recriminó Karura mientras se plantaba frente a su esposo e intentaba matarlo con la mirada.
― Lo que queremos decirte Gaara... Es que no dudes en pedirnos ayuda― intervino Yashamaru―. Nosotros estamos aquí para lo que necesites. Incluso si no quieres ayuda con nosotros, haremos todo lo que sea necesario para que tengas ayuda con quien tu quieras.
― Gaara... Sabemos que crees que el insomnio puede volver― dijo Kankuro, adoptando un tono inusualmente serio―. Sólo queremos que sepas que no tienes que aguantar esto solo... Nos tienes a nosotros.
Gaara no sabía que responder ante todo lo que le decía su familia, por lo que simplemente asintió antes de darse media vuelta y subir las escaleras para encerrarse de nuevo en su cuarto.
Una vez que hubo cerrado la puerta Gaara dejó que su espalda se deslizase por ella, hasta que terminó sentado en el suelo. Sintió como algo húmedo y cálido mojaba sus manos, y tardó unos momentos en entender que eran sus lágrimas.
― Gracias...― susurró llorando―. Gracias...
(~ •w•)~
Hinata vió las escaleras que daban hacia el parque a desnivel, y decidió que lo mejor era ir hacia el parque, después de todo podía cortar camino y llegar a la farmacia de la señera Okumura, no era a la farmacia que planeaba ir en un principio, pero tomando en cuanta la situación y el lugar donde se encontraba, parecía una buena idea. Con cuidado se acercó a las escaleras, deteniendose un poco, sabía que Kiba la podría alcanzar, pero también sabía que ni siquiera Kiba era tan irreflexivo como para correr en las escaleras.
Gran error.
De pronto sintió como unos brazos rodeaban su cuerpo y como perdía el equilibrio.
También sintió como caía por las escaleras junto con quien la había agarrado.
Y en ese momento sintió unas enormes ganas de gritar.
(~ •w•)~
Oficialmente Hanabi se encontraba preocupada. Su hermana había salido ya hacía demaciado tiempo, y había dejado su celular en la casa. Hacía cerca de quince minutos le había hablado al celular, pero se encontró con que el celular lavanda de su hermana sonando sin cesar en la sala.
― ¿Por qué demonios tarda tanto?― masculló preocupada mientras se ponía a revisar las llamadas y mensajes de su hermana. Si, estaba en todo su derecho, si su hermana la estaba haciendo sufrir por los nervios de que le hubiese pasado algo, ella tenía el derecho a espiar el celular de su hermana.
Después de unos minutos frunció el ceño.
― ¿Cómo puede ser tan aburrida?― gritó.
(~ •w•)~
― Ah. Du-duele... mucho― dijo Hinata mientras se tocaba la frente, sintiendo como un líquido pegajoso impregnaba sus dedos. Sangre.
― Mierda... Mi cabeza...― dijo Kiba mientras abría los ojos, siendo lo primero que vió una herida en una pálida frente. Tardó unos momentos en comprender que era lo que veía―. ¡Hinata! ¿Estás bien?― gritó asustado al ver como la herida sangraba copiosamente.
Hinata volteó hacia arriba, encontrandose con el rostro de Kiba, con la preocupada mirada de este.
― Si-si...― respondió Hinata en un susurro. Se encontraba roja de vergüenza, tenía a Kiba sobre ella.
Kiba pareció comprender lo que pasaba por su mente, puesto que rápidamente se quitó de encima de ella, sentandose junto a la peliazul y tendiendole una mano para ayudarla a levantarse. Hinata intentó darle la mano para poder incorporarse, pero en cuanto intentó moverla, sintió un agudo dolor, por lo que soltó un quejido.
― ¿Tu mano?― preguntó preocupado.
― Du-duele― dijo mientras intentaba levantarse, apoyandose en su mano derecha.
― Dame la mano― ordenó Kiba señalando con un gesto de cabeza la mano derecha de la chica. Hinata asintió mientras le tendía la mano y se sentaba con la ayuda del castaño.
― Gracias― dijo la chica mientras evitaba a toda costa ver a los ojos a Kiba.
― No... Fue mi culpa... Ahora estas herida por mi culpa― dijo Kiba mientras veía fijamente la frente la chica, en la cual se encontraba una herida, la que ahora era cubierta con el fleco que llevaba siempre.
― No... No te preocupes Kiba-ku-kun... No fue tu-tu culpa...― comenzó a decir Hinata, pero fue interrumpida por Kiba.
― ¡Callate!― exclamó Kiba mientras cerraba los ojos. Hinata dió un respingo al escuchar el agresivo tono del castaño―. ¡No... sigas!
― Pe-pero Ki-Kiba-kun, en verdad no...― intentó decir la chica, pero de nuevo Kiba la interrumpió.
― ¡Todo esto fue mi culpa! ¡No puedo creer que intentes quitarme esta culpa!― exigió el Inuzuka mientras dejaba volteaba el rostro, para que Hinata no pudiese ver lo difícil que le era retener las lágrimas―. ¡Por mi culpa caímos! ¡Por mi culpa estas herida! ¡Por mi culpa llevamos meses sin hablarnos!― gritó.
Hinata sintió que esas últimas palabras se le clavaban en el corazón. Ella era la culpable de que ellos llevasen meses sin hablarse o siquiera verse, no Kiba. Kiba si podría tener la culpa de la caída, o incluso podría tener la culpa de sus heridas, pero no podía dejar que el cargase con la culpa de su falta de contacto.
― ¡No es cierto!― gritó Hinata―. ¡No es cierto!― repitió llorosa―. ¡No es cierto!... No es cierto... No es cierto... No es cierto... No...
Kiba se encontraba sorprendido, viendo fijamente a Hinata, quien dejaba que sus lágrimas corriesen por sus mejillas.
― Hinata... oye...― intentó decir Kiba mientras posaba su mano en el hombro de la chica y acariciaba levemente su brazo, intentando confortar a la chica.
― ¡No Kiba-kun!― exclamó Hinata―. ¡Por mi culpa es por lo que no nos hablabamos!
― Hinata... yo...
Pero Hinata era quien en esta ocasión no dejaría que nadie más hablase. Había tomado una decisión. Era hora de hacer las cosas bien.
― Kiba, todo esto... comenzó por mi estúpida confesión― dijo Hinata en voz queda, mientras intentaba secar sus lágrimas y que Kiba no notase que estaba llorando.
― Pero Hinata... yo también...― intentó decir el castaño.
― Kiba, quiero que olvides eso― declaró Hinata adoptando un tono extrañamente serio.
Kiba se sorprendió ante lo que había dicho Hinata.
― No creo poder hacer eso Hinata, yo te hice mucho daño ignorando tus sentimientos...― comenzó a decir el Inuzuka, pero calló al ver que Hinata negaba levemente con la cabeza.
― Este tiempo que hemos estado separados... me ha hecho ver que mis sentimientos no eran tan fuertes como creía― dijo de manera seria. "¡MENTIRA!" gritaba en su mente una y otra vez la chica. Estaba mientiento, ahora que tenía a Kiba tan cerca sentía como su corazón latía más rápido que nunca. Para ella era claro que sus sentimientos sólo habían logrado ganar intensidad con el tiempo. Pero si quería tener de nuevo a Kiba en su vida tenía que mentir acerca de ellos―. Yo sólo quiero a mi mejor amigo de vuelta― declaró.
Kiba no respondió nada por unos momentos. Su cerebro aún no procesaba lo que Hinata había dicho.
Ella ya había dejado de sentir amor por él.
Vió que Hinata lo observaba, esperando una respuesta, por lo que decidió que tenía que responder algo.
― Yo también quiero a mi mejor amiga de vuelta― se escuchó decir. Pero no sentía haberlo dicho él, sentía que alguien más era quien lo decía, después de todo el no quería tenerla sólo como amiga, el quería algo más. "Pero ya perdí mi oportunidad" pensó recordando lo que Hinata acababa de decir.
Lo siguiente que sintió, fue como Hinata lo abrazaba débilmente. Escuchó como la chica sollozaba apoyandose levemente a él y cómo una felicidad a medias lo llenaba. Al fin volvía a tener a Hinata con él, pero ahora estaba claro para él que la Hyuuga que lo abrazaba era... inalcanzable.
Permanecieron así unos momentos. Hasta que Hinata dejó de sollozar, fue entonces cuando Kiba se levantó y le ayudó a levantarse.
― Deberíamos ir a una clínica― dijo Kiba después de unos momentos de silencio.
― Si― dijo Hinata mientras asentía levemente, viendo de reojo a Kiba.
Kiba a su vez veía de reojo a Hinata, quien estaba temblando, por lo que notó lo escasa de ropa que se encontraba. Llevaba el uniforme de verano de la escuela.
― ¿No tienes frío?― preguntó Kiba.
Hinata le dedicó una sonrisa apenada.
― Salí apresurada para poder comprar un medicamento, así que olvide abrigarme...― explicó Hinata.
― Tonta― murmuró Kiba mientras le revolvía el cabello, para después comenzarse a quitar el saco escolar.
Hinata al notar lo que Kiba intentaba hacer, comenzó a protestar.
― ¡No-No Kiba-kun! ¡No es necesario!― dijo Hinata, pero Kiba no le hizo caso y le colocó el saco sobre los hombros, Hinata lo volteó a ver, encontrandose con que el castaño traía puesto la sudadera deportiva de la escuela.
― Cuando salí de la escuela me dió algo de frío así que me puse debajo la sudadera...
― ¡Por eso no me des el saco!― exclamó Hinata mientras hacía el ademán de quitarse el saco que Kiba le había dado.
― No te preocupes, después de la carrera que dí para alcanzarte se me fue el frío― dijo mientras sonreía mostrando todos sus dientes.
Hinata rió mientras sus mejillas se sonrojaban.
― Gracias― susurró.
― Vamos, tenemos que ir a la clínica para que te revisen todas esas heridas que te cause...― dijo Kiba con cierta culpa en la voz.
― ¿No te lastimaste?― preguntó Hinata algo preocupada mientras veía a su amigo.
Kiba se rascó la mejilla antes de contestar.
― Me duele un poco la cabeza... pero nada comparado con lo que tú tienes― dijo con un tono alegre.
Hinata soltó una risita.
― Parece que te alegras de este accidente― murmuró Hinata en cierto tono juguetón.
Kiba sonrió ampliamente antes de responder.
― ¡Lo estoy! ¡No me importa si me rompí todos los huesos! ¡Con tal de volverte a tener conmigo!― exclamó.
Hinata se sonrojó ante lo que había dicho Kiba.
― Yo también― dijo suavemente Hinata.
bieeeen!.. siento mucho no poder inner de nuevo.. pero como dije arriba... esta es actualizacion express! acabo de terminar el cap! no me maten! XD
y bueeeeno.. muchimas gracias x el review! me alegra saber que hay gente ke me puede dar otra oportunidad con el fic! XD... en esta ocacion publique una semana antes como manera de disculparme x toda la tardanza del cap anterior.. XD... pero a partir de ahora publicare cada dos semanas de nuevo.. por lo que el proximo cap saldra el miercoles 6 de febrero
y si.. en esta ocacion no podre responder reviews... pero... les prometo ke a la proxima si lo hare ok? XD
y bueno.. les pedire ke me dejen reviews ok? no es necesaria cuenta y no se tardaran mucho! sobretodo me sirve para animarme con este fic! les juro ke son mi motor para seguir con esto! :D
feliz miercoles!
y...
atte: lordkami! :)
