-Así que ya vistes a Ken y Chikusa- suspiro -Me alegro mucho hijo- respondió el padre de Mukuro Rokudo.

-Si- respondió -Me sentí muy buen al verlos otra vez, yo realmente los extrañaba- rio.

-Oye, pero ¿qué paso con la chica que salías?- pregunto su padre indignado.

-No quiero hablar de eso padre- recalco.

-¿Paso algo malo?- pregunto preocupado.

-Yo no sé amar- fue lo último que dijo.

Ken esperaba a una apresurada Chrome que corría para llegar a la escuela, se le había echo tarde.

-Lo siento, me quede dormida- se disculpó.

-Niña tonta- la regaño.

-Vamos Ken, no seas tan duro con ella- dijo Chikusa al acercarse a ellos.

-Si no nos damos prisa realmente llegaremos tarde- dijo Ken y los tres salieron corriendo.

Llegaron a tiempo al salón, faltando 5 minutos exactamente. Los dos chicos se acercaron a Mukuro muy entusiasmados, Chrome por su parte, decidió sentarse en su silla y esperar las clases.

-¿Que paso contigo ayer?- pregunto el chico de lentes.

-No es nada que no pueda arreglar- respondió Mukuro.

-Ella esta como siempre- exclamo Ken.

-Después dices que no te preocupas por ella-

-Cállate- le grito Ken a Chikusa por aquel comentario.

Llego el profesor y con esto inicio la clase. Todos se sentaron en sus puestos y el tiempo empezó a transcurrir muy lento.

Escucho una voz entre sus sueños, una cálida y dulce voz.

-Chrome- decía Mukuro repetidas veces.

-Quiero verte- susurro Chrome aun medio dormida, de repente abrió sus ojos y vio a un chico de cabello azul en frente de ella, rápidamente despertó.

-¿Que paso?- pregunto despistada.

-kufufu, parece que te desperté- rio Mukuro.

-Niña tonta sino te apresuras no habrá comida- dijo regañándola el chico de cabello rubio, Ken.

-No la regañes tanto Ken- dijo defendiendo a Chrome.

Esto empezó a ser una costumbre. Ken, Chikusa y Mukuro siempre con ella, se sentía especial, la llegada del peli azul fue una bendición para ella, ha estado más feliz, más alegre, y con más ganas de seguir viéndolo. El sentimiento que crecía en ella al verlo, al mirarlo a sus ojos con esos llamativos colores hacia que la atrajera mucho más.

-Chikusa- suspiro la chica.

-Todo lo que me cuentas, suena muy lindo Chrome- le sonrió.

-¿Sabes si él ha tenido algo con alguien?- pregunto.

-Él no nos ha contado nada- respondió.

-Y tú crees - trago saliva - ¿tú crees que le guste?- dijo sonrojándose.

-No puedo responder a eso- la miro -Deberías decirle si tanto te importa cómo me dices- se acomodó los lentes.

-Tengo miedo- empiezo a temblar la chica.

-¿De qué?- pregunto preocupado.

-De ser rechazada- empezó a llorar.

-Si no lo dices nunca lo sabrás- le recomendó.

-Lo sé- rio entre sus lágrimas -Ya se lo diré algún día- fue lo último que dijo.

¿Cuánto había pasado desde entonces? ¿Un mes ya? No pareciera, para Chrome ese ha sido el mejor mes de su vida, ha estado más tiempo con sus amigos y conoció a Mukuro Rokudo, el chico que la hace suspirar día tras días, tal vez haya sido difícil ocultar su sonrojo cuando él la ve pero ella sabe que se lo dirá pronto y espera no ser rechazada para poder estar con él, sentirlo cerca y poder sentirse querida y especial por primera vez en su vida. Nunca había tenido novio y tampoco había tenido esa clase de sentimientos hacia alguien y mucho menos por un chico. Solo esperaba lo mejor.

Mukuro leía una carta mientras caminaba los pasillos y por estar leyendo se tropieza con alguien, una chica con un parche en el ojo.

-Lo siento Mukuro- se disculpó.

-Perdóname a mí que no me fije- y achurro la carta.

-Pobre carta- empezó -¿Sabes que es malo tirar las cosas que otra persona te escribe?- pregunto la chica.

-Pero ¿si esa persona me desagrada?- cuestiono.

-Pues podrías guardarla en un lugar donde no la quieras ver y así la persona que te la envío no se sentirá tan mal- sonrió.

-Nunca se enterara- empezó a caminar.

-¿No le vas a responder?- le pregunto.

-No le tengo que responder a algo del pasado- y se marchó.

Chrome sintió algo raro. Podría ser que la carta que tenía en su mano no eran buenas noticias, tenía tanta curiosidad. Con algo del pasado podría referirse a un problema, un familiar, una chica. Chrome respiro y se alteró.

Vio la hoja achurrada en el cesto de basura y no lo pensó dos veces, la agarro y la guardo en su mochila, al llegar a su casa la leería con calma y así tal vez podría conocer más de su pasado, después de todo no sabía muchas cosas sobre él; anécdotas de su pasado, vagos recuerdos de su infancia con sus dos amigos, eso era todo lo que ella había escuchado y quería mas, mucho más. Mukuro le causaba en ella una gran curiosidad de poder conocer lo que él pensaba, lo que el sentía, lo que el conocía, quería saberlo todo acerca de él.

El día había terminado y con esto las clases, Chrome se dirigía tranquilamente a su cuarto, ya bañada y solo le faltaba cenar. Recordó la carta robada del cesto de la basura y la leería al terminar la cena. Casi se ahoga de lo rápido que comió, su padre le pregunto qué le pasaba pero ella simplemente la ignoro.

Ya en su cuarto calmada, examino su mochila y saco sus libros, al fondo, estaba la carta, la desdoblo y empezó a leerla en voz baja:

"Querido Mukuro, te fuiste sin decirme nada, sin despedirte, ¿sabes lo mal que me has hecho sentir? Desde aquella conversación me has dejado confundida, realmente no puedo tomar eso como el fin de nuestra relación. Sé que decías que no lo era pero para mí si lo fue. ¿Porque te has ido tan lejos de mí? Por favor hablemos, tal vez todavía se pueda hacer algo. Tú sabes cómo llamarme así que tu solo llámame, te necesito. No quiero dejarte. ¿Recuerdas el día en el que salimos y me dijiste que amabas mi cabello rojo aun cuando los demás se reían de el por el lugar donde vivíamos? Tú me defendiste y dijiste que era lindo, y también ¿recuerdas cuando me distes un beso? ¿Qué paso con todo eso? Esperare tu respuesta.

Atentamente,

M.M"

Chrome respiro. Tenía que asimilar bien lo que acaba de leer. ¿M.M es una chica? Y si es así, con todo el contenido de la carta "No puede ser" pensaba la chica. ¿Un beso? Entonces si era chica.

Chrome se levantó y fue al baño, lavo su cara llena de lágrimas y luego se miró en el espejo.

-Si dice que termino entonces terminaron- se decía -Yo no debo llorar y debo estar bien para mí- toco su rostro - y para él.

Chikusa gritando con Ken. Así se la pasó todo el almuerzo, se había acostumbrado ya pero Mukuro parecía fastidiado. Chrome no podía evitar mirarlo, tenía muchas cosas en su cabeza, muchas preguntas.

Se retiraron del lugar.

-Ken, Chikusa- los miro -Déjenme a solas con Chrome- les pidió Mukuro.

-¿Porque tenemos que dejarte con ella?- pregunto Ken.

-Tenemos un asunto pendiente- concluyo.

Chrome no entendía bien lo que pasaba.

-No es bueno que te andes metiendo en asuntos ajenos Chrome- le dijo en un tono enfadado.

-¿Porque dice eso?- pregunto nerviosa.

-Tienes la carta y la listes-

Silencio.

-Te vi ayer- agrego.

-No era mi intención- se disculpó.

-No me gusta que nadie sepa de mi pasado-

-¿Qué hizo? No pensé que usted podría lastimar a alguien- exclamo la chica.

-Eso trate pero ella ya no es importante- giro su cabeza para mirar al otro lado -No puedo contarte nada porque no me entenderías- dijo después.

-Yo lo entenderé- puso sus manos en su pecho -Por ti lo hare- se sonrojo.

Chrome pensó por un momento lo que dijo pero lo hecho, hecho esta y solo esperaba las palabras de Mukuro.

No sé de eso- dijo Mukuro -No sé cómo expresarlo, ni tampoco quiero estarlo, lastime a alguien creyendo que era eso pero no lo era y ella era algo irritante, no quiero pasar por eso otra vez- miro a Chrome -No quiero lastimarte a ti también solo porque no se de eso.

-¿Que no sabes?- pregunto preocupada.

-Yo no sé amarte como tú me amas a mí- finalmente lo dijo, Mukuro lo sabía desde siempre, a pesar del poco tiempo que hablaban el sabía perfectamente de los sentimientos de Chrome hacia él.

-Yo nunca...- no pudo seguir hablando, tenía un nudo en la garganta.

-Yo lo deduje por mi cuenta, era más que obvio-

-¿La quieres a ella?- pregunto muy triste.

-No- respondió Mukuro -Pero tampoco sé si te quiero a ti.

-¿Cómo no vas a saber? Eso se siente en el corazón- dijo llorando.

-Entonces yo no siento nada- y se fue.

Kiko pasaba por los pasillos cuando escucho una especie de discusión, quiso aproximarse al lugar y vio un chico de cabello que estaba en su misma clase muy enojada y caminando apresurado, más adelante, Chrome estaba llorando y temblando por lo sucedido.

-Chrome- grito.

Esa tarde Kiko la invito a su casa, Chrome necesitaba alguien con quien desahogarse y acudió a ella, le conto todo y lloro hasta que se sintiese mejor.

Mientras tanto, Mukuro estaba en su habitación muy enojado.

-Soy un idiota- exclamo -Hizo lo mismo otra vez- tiro sus cosas.

-¿Qué hiciste otra vez?- preguntaban Ken y Chikusa.

-Lastime a una chica- respondió -Y con esta chica es diferente, yo... - suspiro - realmente quiero estar con Chrome.

-Cuéntanos- dijo Ken.

-Empezare desde el principio- respiro y hondo y comenzó a contar su historia.

En el próximo capitulo me inspirare para contar la historia, por ahora lo dejaremos hasta aquí.