Mis nervios estaban por los cielos, mis ojos no paraban de moverse desde las cámaras que tenía frente mío, hasta los ojos de DongHae que me miraban con entusiasmo, con esa sonrisa infantil sin separar los labios que lo caracteriza tanto…
Cuarta impresión sobre Super Junior: son unos niños malcriados
Tal vez era mi imaginación, pero el que hubiera muchas cámaras no me sonaba muy bien, ya habían capturado toda la sesión de fotos de ese día... ¿hay que explicar más?
Junto con DongHae, caminé por ese largo pasillo.
- ¿Tienes algún contacto con fans por Internet? - me preguntó de repente.
- No. Más bien sí. Cree un Twiter, pero jamás lo use.
- Entonces deberías usarlo. Por lo menos para que las fans se queden tranquilas de que no te estas aprovechando de la situación - sonrió nuevamente... esa sonrisa cada vez la odiaba más.
Paramos frente a una puerta. DongHae golpeó con un ritmo que no reconocí y se colocó detrás mío para taparme los ojos. Sentí un viento frío sobre mí, supuse que la puerta estaba abierta. El chico me empujó un poco con el pecho para que avanzara, a tropezones lo hice.
Solo en ese momento recordé lo que KyuHyun me dijo esa mañana. Intente que no se me notara el hecho de que ya sabía lo que iba a suceder, así que cuando me quitaron las manos de los ojos, y ellos gritaron "sorpresa", puse mi mejor cara de asombro, lo cual al parecer creyeron, porque comenzaron a abrazarme y besarme en las mejillas y la frente.
A pesar de conocerme apenas hacia una semana, realmente se habían esforzado bastante. No es que yo fuera la mejor expresando mis emociones, podría decir que era todo lo contrario, pero en ese momento no me importó mi estupido orgullo para decirles lo mucho que los quería. Y a decir verdad se sintió bien.
- ¡Ahora que la fiesta comience! - gritó HeeChul, antes de que comenzara a sonar música de solo Dios sabe donde. Me dio un vaso con alguna bebida que no supe distinguir.
- Salud - gritaron todos, antes de beberse lo que sus vasos contenían de un solo sorbo y hacer una mueca muy extraña. Yo hice lo propio, lo que me habían dado era alcohol. No supe decir que, pero era muy fuerte. Intenté dejarlo a un lado, pero KyuHyun, junto a HeeChul, me lo hicieron beber todo, de una sola vez.
Quedé flotando en el aire, no estaba borracha, aún. Tengo bastante tolerancia al alcohol, incluso más que muchas mujeres, pero eso no quita que me pegue con delicadeza beber tanto de golpe.
Me senté en uno de los sillones, y YeSung lo hizo a mi lado. Me observó sonriendo. Tenía la nariz muy colorada ¡solo había sido un vaso! ¿Como podía estar ya borracho?
Se acercó extendiendo el dedo índice hacia mí.
- Eres muuuuuuuuuy Bonita - dijo en su completo estado de ebriedad, antes de lanzar un hipido -. Yo te quiero muuuuuuuucho muuuuuuuucho. Y SiWon también... no quiere a tu novio - negó como hacen los borrachos. Y luego se recostó del otro lado del sillón.
- ¿Acaso ya te pegó? - HeeChul empujó a su compañero para poder sentarse a mi lado y extender su brazo sobre mis hombros -. SiWi no quería venir, dijo que te sentirías mal si estaba aquí, así que opte por darle a todos alcohol, sin que se den cuenta, ya sabes, para que fuera más divertido, y él también pueda disfrutar. Este último tiempo estuvimos trabajando mucho, necesitábamos estas vacaciones - me observó.
- No me pegó - dije -. Solo que me siento... extraña - me toqué las clavículas e intenté quitar el cabello que HeeChul me estaba aplastando para juntarlo a un lado.
- Tu cuello es lindo - me dijo, causando que le mirara a los ojos.
- ¿De que estas hablando?
- Tu cuello - con la mano libre siguió la línea de mi yugular. Me levanté rápido y comencé a caminar por la habitación.
LeeTeuk y EunHyuk estaban intentando abrir el karaoke para comenzar a bailar y cantar.
SiWon estaba con el vaso vacío en la mano, mirando hacia la nada.
DongHae y KyuHyun estaban luchando, quien sabe porque.
ShingDong y RyeoWook estaban charlando tranquilamente.
Un extraño estaba entrando y llamaba la atención de todos...
Me giré... Un segundo ¿Un extraño? Volví a fijarme en él. Era bien alto, de cara redonda, le habían rapado, estaba vestido con un traje camuflado y una pequeña gorra en la mano...
Me observó con curiosidad y luego a todos los demás. Yo me quedé paralizada al escuchar un grito agudo detrás.
- ¡Hyun! ¿Porque no nos dijiste que vendrías? - DongHae pasó por mi lado como el correcaminos y se lanzó sobre el hombre frente mío, que lo esquivó con facilidad, haciendo que el otro cayera de cara al suelo.
Los demás se acercaron a saludarlo más calmados, a excepción de YeSung, que seguía en el sillón sin ser capaz de moverse.
- Lomi, ven, acércate - me dijo tiernamente LeeTeuk.
- ¿Otra vez los engancharon para un programa de intercambio cultural? - dijo riendo el desconocido.
- No, Hyun. Es un intercambio de bandas - dijo ShingDong.
- No la conozco. ¿Es de alguna banda nueva?
- Sí. Debutó hace un mes.
- LeeTeuk - le tironee la manga y él se agachó un poco - ¿Quién es? - al parecer el extraño se dio cuenta de lo que dije y se enfadó. Comenzó a acercarse a mí con una mirada que daba miedo. Me escondí detrás que quien más cerca estaba, quien intentó frenarlo a... él.
- Tranquilo... hace poco llegó al país, no nos conocía a nosotros... Tuvimos que presentarnos también...
Al parecer el de uniforme se calmo un poco y con una sonrisa extendió su mano. Yo con timidez hice lo mismo y él mi tironeó hasta acercarme lo suficiente como para tomarme del cuello y comenzar a raspar su puño contra mi casco.
- COMO NO VAS A SABER QUE SOY KANGIN DE SUPER JUNIOR, PEQUEÑA MOCOSA - no me soltaba a pesar de mis súplicas, quizá porque no me entendía ya que estaba hablando en español.
Los demás allí presentes comenzaron a intentar que me soltara, sin lograrlo. Luego de unos minutos interminables, me dejó ir... todos comenzaron a reírse. Yo inflé los mofletes enfadada, hasta que me observe en un reflejo, y también reí. Mi cabello se había levantado por la despeinada y era un completo desastre. HeeChul comenzó a atarlo en una cola de caballo, que quedó bastante bien, incluso mejor que si lo hubiera hecho yo con espejo y cepillo en mano.
- Dejemos ver ese hermoso cuello - me susurró, haciendo que me recorriera un escalofrío por la espalda -. Ya. Sigamos la fiesta - le entregó un vaso a KangIn y sirvió una ronda más para todos, que bebieron, como si no supiera lo que era y pidieron más. Cuando la mayoría ya no sabía quien era, comenzaron a utilizar el karaoke... a pesar de que son profesionales, cuando están completamente borrachos, su concepto de afinación no es exactamente el correcto, incluso RyeoWook fallaba algunas notas. Mientras intentaba seguir una de las letras de 4MINUTE, SiWon me tironeó de la camisa para que lo siguiera. Se veía preocupado... y fuera de sí. Le entregue el micrófono a EunHyuk, que cantaba conmigo y le seguí fuera, lejos de la fuerte música que me hacia doler la cabeza.
Me apoye en la pared y él enfrente. Me observaba, no se como llamar su mirada en ese momento, porque no pude adivinar lo que intentaba decirme con ella.
- Lomi - comenzó -... yo - no sabía que decir -... ¿te molestó lo que te hice? - me señaló los labios. Yo negué -. ¿Entonces estas enojada? - volví a negar - él tiró la cabeza hacia atrás, como relajándose.
- No me molestó, ni estoy enojada contigo - comencé -. Pero me asusté... jamás me habían tratado de esa forma... ni siquiera Francisco... - me abracé a mi misma, con una extraña sensación. Miré el suelo. Sus pies se acercaron a mí. Me pegué aún más a la pared. Una mano me levantó el rostro por la mandíbula. Pude ver el rostro de SiWon... reconocí esa mirada de pronto... estaba borracho... pude sentir su aliento alcoholizado, ¿porque siempre terminaba de esa forma?. Supe que en ese momento solo podía frenarlo un miembro de Super Junior -. SiWon... - no pude seguir hablando. Estaba en lo cierto, estaba completamente ebrio, completamente fuera de sí. Sin siquiera poder darme cuenta, estaba completamente pegada a su cuerpo y mi cabeza intentando evitar su rostro. Por suerte las estrellas esa noche estaban de mi lado, porque la puerta del karaoke se abrió, dejando paso a KangIn, KyuHyun y ShingDong. Yo los observe con ojos cansados y ellos acudieron a mi ayuda.
Mientras KangIn y ShingDong sostenían a SiWon que gritaba cosas indescifrables e intentaba escaparse, sin buenos resultados, ya que se ganó un buen golpe en el estomago por parte del militar. KyuHyun intentaba calmarme, y me sostenía para que no cayera al suelo en mi estado de shock y ebriedad.
- ¿Estas bien? - me dijo lento y bajo en inglés. Yo asentí con dificultad - ¿Quieres volver a la fiesta o prefieres ir al piso?
- No lo sé - dije, también en ingles -. Pero no quiero estar sola.
Pude notar como sonreía maliciosamente. Pero realmente no me importó. Me hizo sentar en el suelo e ingresó nuevamente a la fiesta. En ese momento me di cuenta que estaba sola ¿en que momento se habrían ido los otros tres?
Una mano me ayudó a levantarme. Una mano me tomó la cintura y otra la mía. Unos pies me hicieron caminar hacia un auto negro. Unas manos me hicieron sentar dentro y me colocaron el cinturón.
Al subirse KyuHyun del lado del conductor, recordé que él había bebido también, y si mi memoria no fallaba, había bebido más que yo. Se lo pregunté y él solo sonrió.
- No debes preocuparte por eso - me dijo -. A mi el alcohol no me afecta. KangIn se quedará con nosotros esta noche, así que dormirás conmigo nuevamente.
Bien, en ese momento no estaba completamente sobria, porque asentí como una estupida.
Antes que nada, debo contarles que luego de la primera noche, HeeChul había sido regañado muy fuerte y le obligaron a dormir en el otro piso, en donde había una cama libre, así que yo estaba utilizando la cama de SungMin y KyuHyun la suya.
Llegamos al sótano del edificio y aparcamos. KyuHyun, a pesar de que le dicen Devil-Maknee, es muy caballeroso, o por lo menos lo estaba siendo en ese momento conmigo. Abrió la puerta y me ayudo a bajar. Puso alarma a su auto. Al ver que no podía sostenerme en pie, me alzo al mejor estilo boda. Como ya dije en esos momentos no estaba sobria, sino habría pataleado y golpeado su pecho hasta que me soltara. Pero no lo estaba, así que solo apoyé mi cabeza sobre su hombro, causando una expiración por la nariz y una sonrisa aún más grande de su parte. Subimos por el ascensor hasta el piso 11. No se como hizo para poder abrir la puerta, lo único que sé es que llegué a una superficie suave, que supuse era la cama. Me recosté sobre la almohada.
- ¿No te será incomodo dormir así? - me dijo señalando el chaleco y la minifalda. Yo me observé y me senté. Busque mi pijama en la otra cama; me coloqué el pantalón por debajo de la pollera y me la quité. El problema ocurrió cuando intenté quitarme la camisa... demasiados botones para mis torpes dedos de borracha - ¿Necesitas ayuda? - asentí acercándome.
Sus dedos ágiles desabrocharon rápidamente la camisa. Al llegar al final, dudó durante unos instantes, pero luego deslizó sus manos por mis hombros para quitar la camisa (ahora que lo pienso, agradezco tener la costumbre de usar siempre una camiseta musculosa interior). Cuando la prenda estuvo en el suelo, me dispuse a ponerme la parte de arriba del pijama.
- No. La otra noche me dio mucho calor - entonces yo me lancé sobre la cama y me tape ¿que había tenido calor? Me estaba helando...
Le observé desde mi escondite. Se había puesto una remera grande... incluso para él. Levantó las sábanas, dejando entrar un frío que me hizo poner la piel de gallina. Se rió, y me enfadé, tocándole las piernas con mis pies fríos, cosa que le hizo entumecer. Reí yo y él se enfadó. Pero... Devil-Maknee no era un apodo que se le había puesto porque sí.
Me abrazó y apretujó contra él. Enredó sus piernas con las mías y apoyó su pera en mi casco, dejando mis ojos observando su nuez.
- Ahora no tendrás frío y no me congelaras - dijo casi riendo. Yo no sabía si hacer lo mismo que él o llorar o pegarle una patada e irme a dormir al comedor. Pero considerando que no me podía mover y estaba hecha una idiota por la cantidad de alcohol bebida, opté por la cuarta opción:
- No puedo respirar - dije fingiendo asfixia.
- No te creo - me apretujo más -. Además, estoy demasiado cómodo como para dejarte ir.
Inflé los mofletes. Cerré los ojos en un intento de dormir, lo cual logré fácilmente... el alcohol me había pegado, y fuerte.
No voy a mentir diciendo que dormí como los dioses o que "al despertarme y abrir los ojos, pude encontrarme con una sonrisa maliciosa en el rostro de mi compañero de sueños", porque estaría mintiendo.
La verdad es que cuando desperté, sentía un malestar estomacal y un dolor de cabeza indescriptibles por la resaca. También, noté que estaba desparramada completamente en la pequeña cama de KyuHyun. Sentí frío por no estar tapada hasta la pera, sino que hasta la cintura. Abrí los ojos lento y atraje las frazadas hacia arriba. El techo se veía muy cerca y la luz me molestaba.
Lentamente me fui acostumbrando a la cantidad extremadamente exagerada de luz que entraba al cuarto por la ventana. Giré hacia el lado contrario. Mis ojos pudieron responder bien esta vez. Me encontré con la cama de SungMin, con una persona sentada observándome.
- Ya - me dijo -, son las 12:00. Tenemos que terminar la sesión - yo negué y volví a cerrar los ojos -. Levántate... pequeña idiota - me destapó y comenzó a hacerme cosquillas.
- No... jajaj... bas... porf...a...ahhhh... - no podía parar de reír, cosa que hizo que mi estomago reaccionara. Me levanté de golpe, e ignorando las llamadas de esa persona que me había despertado, corrí hacia al baño... que por suerte estaba vacío. Cerré la puerta y... no es necesario que aclare lo que me ocurrió, ¿verdad?
Me dirigí a la cocina. Me estaba esperando LeeTeuk con una pastilla y un vaso de agua. Yo le agradecí de mil amores. La tomé y al rato ya me estaba sintiendo mejor.
- ¿No te hizo nada? - me preguntó el líder señalando a KyuHyun, que estaba sentado del otro lado de la mesa, charlando alegremente con KangIn y EunHyuk. Yo negué... en realidad en ese momento no recordaba mucho de lo que había ocurrido la noche anterior.
- ¿De verdad tenemos que ir otra vez? - pregunté haciendo puchero.
- Sí, Lomi. Es nuestro trabajo. Debemos hacerlo - me contestó con cariño, acariciándome la cabeza.
Después de desayunar, me entré a duchar. Trabe la puerta, cargando con la ropa que me pondría.
El agua caliente me hizo recordar poco a poco lo que había sucedido la noche anterior. Desde la llegada de ese extraño... ¿como se llamaba...? KangIn, luego que comenzamos a bailar y cantar gracias al karaoke como unos desaforados... reí al recordar a DongHae y EunHyuk competir quien lograba la nota más alta. Bebimos, y mucho, gracias al que HeeChul no dejaba de llenar los vasos... ¿Como estaría YeSung? No lo había visto en toda la noche... ¿se la habría pasado acostado en el sillón durante tanto tiempo? Ahora que lo pensaba... ¿donde habría quedado mi cámara? Va, seguro la tenía alguno de ellos, y se estaba divirtiendo con lo filmado la noche anterior...
SiWon...
Al fin recordaba el porque había vuelto temprano... ¿estaría bien? El día anterior se veía completamente fuera de sí. Luego recordé lo que había sucedido en el cuarto... KyuHyun me había quitado la camisa y se había enredado a mí para dormir. Estar con esos chicos realmente me estaba asustando... si seguían así, no me podía imaginar lo que sucedería en 5 meses.
Estaba nuevamente en el camerino, colocándome un hermoso vestido largo, y un peinado y maquillaje bastante ligeros. Salí para encontrarme con EunHyuk, que tenia un traje, no veía como rayos podían combinar ese cabello platinado... con un traje tan elegante... pero no quise preguntar. Caminamos agarrados de los codos, como en las películas basadas en la época colonial. Sonreí al darme cuenta de ello. Observe a mi compañero... estaba muy alto.
- ¿De cuanto son las plantillas? - pregunte inocentemente.
- 5 cm. - dijo algo colorado.
Con EunHyuk fue muy elegante. ¿Sabían que sabe bailar el vals a la perfección? Me guiaba tan fácil, que parecía que hubiésemos sido pareja de toda la vida. EL fotógrafo nos felicitó con una sonrisa. Habíamos tardado muy poco en terminar.
Al volver al camerino, me cambie rápido con un vestido azul y un delantal blanco. Me peinaron bastante ligero y me dejaron el mismo maquillaje. Al salir me encontré con que ShingDong me extendía un gorro de cocinero. Me lo puse sonriendo, él ya tenía el suyo.
Con ShingDong fue muy sucio. Comenzamos bien... quiero decir, hacíamos como que conducíamos un programa de cocina, en el cual me divertí y aprendí mucho. Pero luego, se me cayó un tupper con una mezcla extraña, encima del hombre. Lo observé aterrada, intentando disculparme y limpiarlo. Entonces me miró divertido y embarró su mano en esa mezcla antes de colocarla en mi cara... ¡Vendetta! En ese momento, el estudio se convirtió en un campo de batalla de comida, en la cual no dudaron en involucrarse otros miembros.
- Disfruta de tu almuerzo, HeeChul sumbae - dijo KyuHyun antes de lanzar una tarta por los aires, que terminó en la cara de DongHae, quien se lanzó sobre su Maknee, que se corrió, haciendo que el otro cayera sobre mi, aplastándome. Y cosas así. Hasta que el fotógrafo se enfadó... y mucho, y nos hizo limpiar todo. No me quejo... necesitaba divertirme así de vez en cuando.
Devuelta al camerino, me di una ducha para quitar la comida de mi cabello y resto del cuerpo. Al salir del baño me encontré con el siguiente vestuario: un simple vestido de flores. Al salir me encontré con YeSung con ropa clara, imagínense mi expresión en ese momento al verlo de esa forma. Caminamos sin hablar hasta el estudio.
Con YeSung fue tan inocente. Lo único que hicimos fue posar con una bicicleta y abrazarnos tímidamente, luego trajeron sus tortugas... con lo cual se estresó. En ese momento comenzó a actuar como una mamá oso que protege a sus crías, me gritaba cuando tomaba incorrectamente a una de sus hijitas, o cuando el fotógrafo quiso acomodarla en una posición diferente, y el reptil se escondió en el caparazón.
Volví al camerino riéndome a sobremanera. Ropa punk... más bien metal, porque no tenía escocés, solo negro, una pollera y campera de cuero, unas botas con tachas, y una musculosa negra con una gran calavera plateada en el centro, también había muchos accesorios de ese estilo. Me cambie y me maquillaron con mucha sombra, me pusieron extensiones negras... y cosas así. HeeChul estaba fuera con ropa del mismo estilo.
- Me encanta el metal, ¿a ti no? - negué con fuerza. Me observó - Dije que te levantaran el cabello. Ve de nuevo y dile que yo dije.
- Dilo tu - me tomó la mano y me llevó nuevamente al camerino. Le gritó algunas cosas a la pobre chica que me preparaba, que me hizo un peinado que dejaba ver mi cuello. Luego HeeChul tiró de mi mano, otra vez, y me arrastró al estudio.
- Tan dark - dijo sonriendo el fotógrafo -. Un poco de música para inspirarse... - encendió un reproductor con esa música tan pesada que tanto me molesta. Nos señaló un par de micrófonos para que nos acercáramos a cantar.
Con HeeChul fue tan asqueroso. Al principio me reí mucho, porque se dedicó a hacer caras divertidas a la cámara... intenté imitarlo, pero luego nos indicó, sobre el alto volumen de la música que posáramos juntos... le hice caso, que idiota, y con mayúsculas.
HeeChul se colocó detrás mío... ¿sabían que tiene una extraña fascinación con los cuellos de las personas? Pude ver su coronilla y sentir su nariz rozarme. Un extraño impulso eléctrico me recorrió el cuerpo. Sus manos comenzaron a caminar por mis brazos... y al llegar a mis hombros ahí se quedaron para que no me moviera...
Mi cara se comenzó a teñir de rojo, estoy completamente segura de ello. La lengua de HeeChul se desplazaba por mi cuello. El fotógrafo me hizo alguna seña de que disimulara mi terror en esos momentos, intenté, y creo haberlo logrado, porque no me dijo nada más.
Mi giró para ponerme de frente a él, haciendo que quede de espaldas a la cámara, pero que a él se le viera perfectamente la expresión de perversión grabada en el rostro... su lengua se desplazó por sus labios, y yo sorprendida como estaba de verle de esa forma, quede con la mandíbula por el suelo. Aprovechándose de ello, me tiró a un lado, como en la pose de vals, y se acercó lo suficiente como para lamerme el labio. Rápido, me di cuenta de que mi boca estaba abierta, pero no me dio tiempo a nada. Introdujo su lengua como si se tratara de una paleta. Mis ojos se cerraron con fuerza, mientras mis manos intentaban separarlo de mí... a pesar de que comencé a golpearlo no me soltaba. Me tenía agarrada muy fuerte la espalda y el cuello.
- ¿Que te parece si la besas contra una pared? - dijo el fotógrafo, una vez que me soltó. Yo lo observé aterrada.
- Realmente quieres que me maten, ¿verdad? - pregunté sobre la música.
- No entiendo nada de lo que dices - me dijo -. Pero estoy seguro de que tu sí. Así que es mejor que dejes de desobedecer a tus mayores, porque a pesar de que sabemos que tienes otra cultura en la cual los mayores están de más en la sociedad, sin embargo aquí el tener más años te hace más sabio y por lo tanto eres escuchado. Es mejor que comiences a hacer caso a lo que te diga, ¿entendió bien, señorita?
Yo me le quede mirando asombrada... jamás me habían hablado de esa forma, jamás había sido necesario. Sabía que no tenía razón, pero fue mejor intentar no luchar más contra él. Aunque tampoco pude luchar tanto... HeeChul me había arrastrado nuevamente, pero esta vez, cerca de una pared.
- Con SiWon no te quejaste - me hizo cara de cachorro... giré los ojos.
- Bien, pero no te pases - y como un niño pequeño saltó y golpeó sus manos. Me apoyé contra la pared cerrando los ojos. No quería ver. Sus manos se posaron en mi cintura, y me levantó unos centímetros del suelo. Mis brazos se movieron instintivamente hacia sus hombros, pero los suyos recorrieron mis muslos para levantarlos y apoyarlos en su cintura, dejando mi cara a su misma altura -. Tengo falda - dije enfadada. No estoy muy segura de si no me escuchó, si no me entendió o no me hizo caso... supongo que fue la última... porque sentí otra vez sus labios contra los míos. Esta vez fue más suave... no se el porque, todavía me sigo preguntando, de porque le correspondí y de porque se sintió tan bien.
Solté un suspiro al sentir que me aplastaba contra la pared, pero él no se inmutó. Seguía concentrado en besarme. Al sentir que no me resbalaba, comenzó a subir sus manos por mis muslos, llegó a la base de la falda e intentó colar sus manos en ella, al notarle le mordí el labio, y él sonrió. Me empujó un poco más arriba, haciendo que la pared de ladrillo me raspara la espalda... ¿cuando me había quitado la campera? En ese momento no me preocupó tanto realmente, porque sentí algo frío subir por mi cintura. El maldito había metido sus manos bajo la remera y la estaba levantando. Aprovechando mi abrazo, le tome el cabello y tiré de él.
- Ya... suficiente - dije entrecortado. Increíblemente me soltó y dejó que caminara. Pero cuando estaba intentando irme, me abrazó de atrás, y otra vez me besó el cuello.
- Tu cuello es muy lindo - yo quedé petrificada, y él lo aprovechó... ¡vaya que lo aprovecho! Maldita Cenicienta... (Estoy comenzando a odiar los apodos). Se colocó delante mío, me tomó de ambos lados de la cara y lamió mis labios, reaccione mal... una mano mía terminó en su rostro, con tal fuerza que él quedó en el suelo.
- Ya... suficiente - le grité. Y corrí a mi camerino.
Al cerrar la puerta fuerte, me dirigí directamente al baño para limpiarme la cara. Cuando realmente pude calmarme, cambie la ropa negra por... como describirlo... era como el traje de short que usan las SNSD en su video Hoot, el negro con fucsia, solo que era verde y tenía fundas de armas, y las mismas botas. Salí para encontrarme con LeeTeuk, con traje tipo el agente 007. Me entregó una pistola de juguete cargada de agua. Caminamos hasta el estudio.
Con LeeTeuk fue tan extravagante. Tuvimos que actuar como si fuéramos agentes secretos, escondernos, hacer que disparábamos, y ese tipo de cosas que se ven en las películas... incluso la escena de la explosión.
Oh, sí... Super Junior... la banda del momento, me siento vieja al lado de ellos... actúan como unos pequeños que necesitan que su madre les dé una buena paliza para que se porten bien.
Siempre me parecieron muy infantiles. En los programas de variedades en los que se presentan muestran lo mucho que se quieren y se respetan... a pesar de que siempre se mandan al frente...
Me gusta mucho HeeChul, es muy... es tan... diferente al resto. No le gusta estar solo, pero tampoco que le quiten la atención. Además, siempre actúa como pervertido, es muy cómico.
Ñaña... Espero que sean pacientes hasta que termine el próximo...
Caroline
