Había pasado una semana desde la última vez que lo había llamado, pero tampoco él lo había hecho.
¿Estaría enojado por algo?
Quinta impresión sobre Super Junior: son muy comprensivos... o algo así
Estábamos volviendo al piso. EunHyuk y DongHae estaban hablando alegremente a mi lado. Abrí mi teléfono, para ver si tenía alguna llamada perdida... nada.
Miré hacia fuera. La gente estaba en las calles repletas de bolsas...
Volví a abrir el teléfono para ver la fecha. 15 de diciembre. Observé a las personas a mí alrededor. No parecían preocuparse por eso. Tiré de la campera de EunHyuk.
- ¿Cuanto falta para navidad? - pregunté cuando se giró para verme. Él se puso serio y observó a DongHae. Este último me observó con una tímida sonrisa.
- ¿Porque preguntas?
- Es que... es la primera navidad que pasaría lejos de mi familia - suspire. Ellos volvieron a intercambian miradas. LeeTeuk, que estaba delante se giró para verme.
- Navidad es una fiesta más... al igual que nuestros cumpleaños, la pasamos entre nosotros.
Los presentes suspiraron con tristeza, yo me incluyo... no recuerdo porque acepte cambiar el país y alejarme de mis seres queridos. Aunque entendí el porque de la falta de llamadas de mi novio... él estaría trabajando y rindiendo el último año de facultad, seguramente terminaría esa misma semana.
Llegamos al piso. Los otros no esperaban ya con la comida caliente... La verdad era que SungMin me había mentido. En realidad quien cocinaba para ambos pisos era una "nona", a quien ellos llamaban la señora de la limpieza, que ordenaba todo lo que ellos dejaban tirado. Sinceramente, a mí nunca me gustó ordenar y limpiar, así que siempre la ayudaba un poco, haciendo que varios se contagiaran. Cocinar jamás se me dio del todo bien, y las comidas de Corea son muy elaboradas. Una vez habían intentado enseñarme hacer arroz en esa maquina... que no recuerdo el nombre... va, ya me va a salir. El punto es que el arroz no salió "blanco" de "la máquina", y terminamos comiendo ramen que preparó RyeoWook.
Comimos en silencio, como nunca. Observe el reloj. 18:00. Raro que cenáramos tan temprano. KangIn todavía se encontraba entre nosotros.
- ¡Chicos! Es mi última noche con ustedes hasta quien sabe cuando - dijo intentando levantar el ánimo de todos -. Hagamos algo divertido.
- Guerra de comida ya pasó - dijo desganado LeeTeuk -. No se que más hacer mientras comemos.
- Juguemos: What is it? - dijo DongHae. Algunos gritaron "sí" y otros solo se observaron -. Es así - me comenzó a explicar -, tenemos que nombrar las cosas en ingles, y señalar a alguien, así - todos comenzaron a decir "what is it? what is it?" -. This is a dish - y señaló a EunHyuk, volvieron a cantar.
- This is a juice - me señaló a mí, cantaron y yo me quede callada -. Se suponía que debías decir algún objeto que haya aquí.
- ¡Castigo! - gritó KangIn, lanzándose encima mío. Yo grité, pero él nunca cayó. Al abrir los ojos, me encontré con que SiWon y HeeChul lo sostenían en el aire.
- Era solo una práctica - le dijo DongHae abrazándome la cabeza sobre su pecho. Me separé bruscamente.
- Todos ustedes están locos - grité levantándome, sin pensarlo -. ¿Acaso creen que soy un peluche que pueden apretujar y besar como si no sintiera nada? - todos se habían quedado estupefactos, yo me di cuenta que lo que había dicho estaba mal, pero no pude volver atrás -. Ya, solo los conocí hace una semana, ¿no creen que me están asustando? Él tiene diez años más... - señalé a HeeChul - ya es suficiente... me voy - di media vuelta y desaparecí por el pasillo. Me encerré en el cuarto de KyuHyun. Apenas escuché el clic de la traba me senté con la espalda apoyada en la puerta y me abracé las rodillas.
Sin darme cuenta, las lágrimas comenzaron a brotar solas. No estaba enojada con ellos, no lo hacían con mala intención, excepto uno... Yo estaba muy estresada, no veía a mi familia hacia cuatro meses, no veía a mis amigas desde hacia cuatro meses, hacia una semana que había hablado con mi novio por última vez... quería irme, no quería estar más en ese país que aún me resultaba extraño, que no hablaba mi idioma, que tenía tantas costumbres diferentes para mi...
La escuela había tenido que terminarla libre, hacia poco había rendido los últimos exámenes. Tocaron la puerta. No contesté. Volvieron a insistir, tampoco me moví. Quería estar sola. Otra vez.
- No quiero hablar - grité en inglés.
- Pero lo estas haciendo ahora - era la voz de KyuHyun -. Además ese es mi cuarto. Quiero agarrar algunas cosas. ShingDong se dio cuenta de que volví a robarle sus remeras.
Me levanté lento. Intente limpiarme las lágrimas lo mejor que pude y destrabe la puerta, dejando que el Maknee entre.
- No, solo yo - dijo con esfuerzo tirando la puerta para que los otros no pasaran. La trabó y se dio la vuelta para mirarme de frente. A pesar de mis inútiles esfuerzos por secar mis ojos, las lágrimas seguían brotando -. ¿En serio te irás? - preguntó preocupado.
- No - mi voz tembló -. No los o-odio - me sobe la nariz -. No me siento bien - no se si realmente se entendía algo de lo que intentaba decir en coreano con todo lo que mi voz se quebró.
- No quiero que te vayas... ninguno lo quiere. Para nosotros eres como una hermana pequeña... pero ten cuidado de HeeChul, después de lo de hoy, quien sabe lo que podría hacerte en el futuro - sonrió y yo le imité. A pesar de que DongHae se había convertido en mi mejor amigo esa semana, KyuHyun era el único que podía hacerme sentir mejor en esos momentos -. No llores... no queda bien con la imagen que nos muestras - se acercó un poco.
- Me siento sola en este lugar, a pesar de que todos ustedes me cuidan, siento que no me puedo acostumbrar a vivir en otro país. Quiero volver, quiero hacer la carrera para la que me preparé durante dos años, quiero...
- Tranquila - me frenó, sin darme cuenta había comenzado a hablar un inglés muy rápido -. ¿No querías ser Idol? ¿No se estuvieron preparando con tu banda durante 4 años? - negué y mostré dos dedos -. ¿Dos años? – volví a a negar - ¿Meses? - asentí con tristeza, antes de sentarme en una de las camas -. Y no sabías hablar coreano - supe que no estaba preguntando, así que no me moleste en responder -. Wow - dijo - ¿Pero como fue que...?
- ¿Estoy aquí? - asintió, antes de sentarse a mi lado -. Una noche, que salí con mis amigas nos emborrachamos completamente y nos subimos al escenario del boliche. Agarré el micrófono del DJ y comencé a cantar y bailar, mi mejor amiga, fanática de ustedes y las bandas coreanas en general, comenzó a filmarme. Más tarde fuimos a dormir a su casa, y así como estábamos enviamos un mail a la empresa en la que estoy ahora. Supongo que fue así, porque no estaba muy conciente esa noche. A la semana me llamaron, hablaron con mis padres y vinieron a buscarme.
Me observó perplejo. Las lágrimas comenzaron a brotar nuevamente al recordar a mis amigas. Me tapé la cara con las manos. Él no sabía que hacer. Me había escuchado decir que me sentía como un peluche que todos abrazaban y apretujaban. Pero al verme en tal estado, supongo que las barreras se rompieron, porque pronto sentí unos brazos que me rodeaban calidamente.
- Lo siento - me susurró muy lento -. Pero todos nos sentimos así luego de un tiempo lejos de nuestra familia. Por eso es que somos tan unidos. No se si te hará sentir mejor o no, pero ¿sabes porque DongHae es tan paternal con todos? - negué en su pecho -. Él comenzó su entrenamiento a los 14 años, alejándose de sus padres. Un año después de su debut, cuando yo ya me había unido a Super Junior y él ya había cumplido sus 21, su padre se enfermó muy grave, y él no lo había visto en años. Lo fuimos a visitar todos juntos. Su padre era una persona estupenda, incluso en su lecho de muerte estimuló a su hijo de que fuera al concierto y cumpliera su sueño. Cuando al fin todos recibimos nuestro primer sueldo, él falleció, destrozando a DongHae. ¿Conoces la canción "Rokuko"? Es una canción muy alegre. Cuando la estaban cantando intentando que DongHae sonriera, él seguía llorando. Mucho tiempo estuvo así. Destrozaba el ama verlo. Casi no dormía, tenía los ojos hundidos y rojos de llorar.
- ¿Porque me dices esto? - pregunté algo confundida -. Es incluso más triste que lo mío, ¿Me quieres hacer llorar más? - me separe un poco para verle la cara.
- No, quiero que te detengas un poco a pensar el porque somos así de unidos. No es que creamos que nadie más merezca nuestra amistad, es que hemos pasado por miles de cosas todos juntos - Me soltó y se levanto dándome la espalda -. Yo vi al padre de DongHae una vez, pero todos los miembros aseguran que es una de las mejores personas que conocieron, incluso su hijo mismo lo tiene como héroe. Lo único que quiero es que no pienses que eres única en el mundo, imagínate como se sienten tus compañeras de banda, que entrenaron durante 4 años y estuvieron lejos de sus familias todo ese tiempo.
Tenía razón. Jamás me había detenido a pensar en ello. Me reprendí a mi misma por ser tan egoísta.
- ¿Porque me lo dices ahora? - pregunté.
- Porque pensé que eras lo suficiente inteligente como para darte cuenta sola, pero veo que no - giró el rostro para observarme. Yo siempre fui muy directa con las miradas, mis ojos se posan siempre en los de la otra persona. Él era el único de Super Junior que podía mantenerse de esa forma sin intimidarse.
Cuando me pude calmar. Salí del cuarto. Apenas abrí la puerta me encontré con un DongHae extremadamente preocupado. Me sentí realmente mal por haberles dicho todo aquello, principalmente por él. Apenas lo vi, me tiré a sus brazos disculpándome como podía. Me devolvió el abrazo, apoyando su pera en mi hombro. Escuché un movimiento en el living. Todos comenzaron a acercarse corriendo y quejándose de que solo estaba abrazando al pez.
No conteste. Me dedique a abrazar a todos y decirles que lo sentía. Ellos me respondieron igual. Les explique lo que me estaba ocurriendo y me disculpe nuevamente.
- Menos mal que no te iras - dijo HeeChul -, porque sino tendré que seguir conformándome besando a estos feos - se ganó un gran golpe por parte de DongHae - Bien... no son taan feos - reí -. ¿Que les parece... eslabones perdidos?
- HeeChul - gritaron todos, antes de tirarse encima suyo para golpearlo. Yo me corrí un poco.
Quedamos charlando hasta bien entrada la noche. Creo que me quede dormida en el hombro de alguien, porque no recordaba haberme acostado.
Un sonido me molestaba. No le preste atención. El sonido seguía.
- Lomi - escuche la voz ronca de KyuHyun desde la otra cama -. Es tu teléfono. Mañana tenemos que ir ensayar la nueva canción, por favor, atiende.
Abrí una rendija de los ojos, lo suficiente como para saber donde encontrar mi teléfono. Miré de quien era el número, pero demasiada luz lastimaba mis ojos. Así que atendí sin saber quien era.
- Amor - me dijo la otra voz, yo emití un sonido que suponía debía decir "Sí" -, Estoy en el aeropuerto de Seúl, ¿podrías venir a buscarme? No se donde te estas quedando.
- Ya - dije antes de colgar y procesar la información.
...
¡Un minuto!
Me levanté de golpe. Marque el número de Francisco para devolverle la llamada.
- ¿Dijiste que estas en el aeropuerto de Seúl? - casi grite, ganándome una reprimenda de mi compañero de cuarto. Escuché la risa del otro lado del teléfono.
- Lamento el horario, pero no sabía a que hora llegaría aquí. ¿Puedes venir a buscarme?
- Espera - coloqué el teléfono el mi pecho, para ahogar el sonido - KyuHyun - le moví - KyuHyun - más fuerte - ¡KyuHyun!
- ¿QUE? - se sentó en la cama molesto -, ¿no acabas de escuchar lo que dije?
- Sí, pero... mi novio, esta aquí, en Seúl.
- ¿Y? - se recostó nuevamente.
- Esta en el aeropuerto, acaba de llegar.
- ¿Y?
- No tengo registro de conducir.
- ¿Y?
- ¿Me llevas? - se levantó nuevamente. Me observó el rostro cuidadosamente. Le hice mi mejor mueca agyo y giró los ojos.
- Bien - salté de alegría -. Pero mi cama es mi cama, ¿entendido?
Asentí feliz, antes de decirle a mi novio que nos esperara unos minutos, o más bien un rato, hasta que KyuHyun logró levantarse, cambiarse y despertarse lo suficiente como para poder conducir.
Bajamos hasta el sótano, donde estaban los autos. Por primera vez le preste atención a la marca. Hyundai Sonata... parecía importante. Nos subimos rápido porque hacia frío.
Las calles estaban vacías. O por lo menos lo que se puede llamar vacío a Seúl. Aún había gente andando en sus autos. Tardamos una hora en llegar al aeropuerto. Apenas pudo estacionar el auto, yo salí con la agilidad de un lobo... bueno, un gato más bien, el lobo se había quedado quieto en su asiento, intentando deshacerse del cinturón, que él, con lo dormido que estaba no podía encontrar el botón. Le miré durante unos segundos
- ¿Necesitas ayuda? - le dije riendo. Me miró fijo y asintió. Me metí nuevamente en el auto y lo solté - Vamos - tomé su mano y apenas dejé que cerrara el auto, porque lo arrastré hasta dentro del aeropuerto.
Allí estaba. Su cabello rubio, sus ojos verdes, su altura, su esbelto cuerpo... sin pensarlo dos veces, corrí hacia él como lo hacen en las películas y le salté encima. Me tomó de la cintura para que no me cayera y yo le abrace los hombros. Sin decirnos nada, nos besamos, como si fuera la última vez que podríamos hacerlo.
- Ejem... - escuché un sonido que me molestaba con mi ardua tarea -. Ejem... - cada vez más fuerte... no le hice caso, pero al parecer Francisco lo escuchó, porque se separó de mí y giró su rostro hacia la izquierda. Recordé que había arrastrado a KyuHyun conmigo. Me solté algo avergonzada, y observé al coreano -. Si quieren hacer eso, vayan a un hotel - nos dijo en inglés para que todos entendiéramos, y yo me ruboricé aún más.
- Lo siento. Hace mucho que no nos vemos - dijo Fran -. Eh... ¿Quién eres? - preguntó inocentemente al no reconocer al chico... yo los sigo llamando chicos, pero en realidad ellos ya son hombres, sin embargo, le queda mejor esa definición, por la forma en que se comportan.
- ¿Ya podemos irnos? - KyuHyun habló en coreano, para que solo yo le entendiera... no le agradaba mi novio, eso lo dio a entender durante el viaje de regreso al piso, en el cual habló mucho, interrumpiendo mi conversación en español con una en coreano, para dejarlo fuera.
Llegamos al edificio, subimos al ascensor. Fue entonces cuando se me ocurrió.
- ¿Dormirás conmigo? - dije al argentino en inglés, para que incluso KyuHyun me entendiera.
- Por supuesto que no voy a dejar que lo haga - el coreano se había enfadado. Me observó con recelo -. Quien sabe lo que te puede hacer, se está reteniendo hace tres meses.
- ¿Acaso piensas que solo vine aquí para eso? - dijo ofendido.
- ¿Porque otra razón sino? - sus miradas fueron asesinas -. Tu dormirás en el sillón del comedor.
- ¿Y que lo despierten temprano? Ya dijiste que mañana se iban temprano - me entrometí.
- Entonces dormirás conmigo y él en la cama de SungMin.
- No, ella es mi novia y por lo tanto dormirá conmigo.
Pelearon todo el ascenso. Cuando el timbre del elevador sonó yo dije que dormiría donde se me ocurriera, que Francisco durmiera en la cama de SungMin; y los dejé solos observando mi cabello alejarse.
Sin saber el porque, me dirigí directamente a la habitación de DongHae y EunHyuk. Moví un poco al pez para despertarlo.
- ¿Puedo dormir contigo? - pregunte cuando abrió los ojos, asintió, haciendo lugar y colocándose panza arriba, abriendo el brazo derecho, para que me acostara allí - ¡Gracias! - exclamé en un susurró, antes de lanzarme con él.
Esa noche dormí en verdad como los dioses. Mi cabeza se apoyó en el pecho del chico, que era acolchonadito y muy cómodo, me rodeó en un fuerte abrazo y mis ojos se cerraron con su incesante respiración, que hacia que su cuerpo ascendiera y descendiera lento, como una hechizante invitación al mundo de los sueños.
A la mañana siguiente desperté, pero no como me había dormido, sino que estaba del otro lado de la cama, no como con KyuHyun, que mi cabeza estaba del otro lado de la almohada. Más bien, el lugar que antes ocupaba DongHae, ahora lo estaba ocupando yo, y el lugar que ocupaba yo, lo estaba ocupando DongHae, que me rodeaba la cintura en un cálido abrazo. Me ruboricé al sentir su pecho en mi espalda respirar.
- Lomi - susurró -. Tenemos que irnos... ¿quieres acompañarnos?
- ¿A la S.M.? - pregunté, también susurrando.
- Sí. ¿Quieres venir a vernos practicar? - sonaba algo avergonzado. La semana anterior, no habían ido a practicar, debido al programa y que debíamos conocernos. Pero hacía demasiado que no hacían nada nuevo, sin embargo, yo aún, no debía hacer nada, así que iba a quedarme sola en los pisos.
- ¿Puede acompañarme alguien? - pregunté.
- Supongo que no habrá problemas.
Nos sentamos en la cama. En frente mío, tenía a EunHyuk un tanto molesto.
- ¿Porque dormiste con él? - me dijo haciendo evidente sus celos.
- Eh... - no sabía que contestar, en realidad no había razón alguna. Solo me había molestado con KyuHyun y mi novio, y no quería verlos pelear, además claro, de estar dormida por la hora. Me limite a levantar los hombros de manera inocente, en forma de respuesta.
- Eres muy malvada, Lomi - yo sonreí ante su puchero. Me acerque y le abracé con cariño.
Luego de que ellos tuvieran una pelea de almohadas, no se porque, nos dirigimos a desayunar.
Ya estaban todos los miembros del departamento, teniendo una charla, bastante mediocre en ingles. Salude a todos con la mano antes de ir a buscar el sache con leche, para mí y DongHae. Él tomó dos vasos y los llevó a la mesa del comedor, con los demás.
Nos sentamos, le serví y a mí. Bebimos al mismo tiempo y nos levantamos a dejar la taza en el fregadero. Era una coordinación mañanera que hacíamos completamente dormidos. Cuando el programa salió a la luz, notamos que los miembros nos habían grabado y los editores juntaron todas las escenas y las pasaron como una broma.
Entramos al baño para cepillarnos los dientes y salimos con una sonrisa reluciente... ahora que lo estoy releyendo, suena completamente estupido, pero exactamente hacíamos así.
DongHae preguntó a los miembros si podía ir con ellos y Francisco.
- Por supuesto, no vamos a dejarlos solos en el piso... o vaya a saber que harán en cualquiera de las camas - exclamó KyuHyun, ganándose un codazo por parte mía -. Bien, no harán nada en las camas. Pero imagínense nuestro querido sillón - lo golpeé nuevamente, pero esta vez, estampe mi puño contra su estomago, quitándole el aire para que se callara.
Nos subimos a los tres autos que siempre nos llevaban a todos lados. Había nuevamente cámaras. YeSung tenía la mía.
- ¿Quién es tu amigo, Lomi? - preguntó en coreano filmándonos tomados de la mano.
- Él es mi novio - dije igual -. Pero no sabe coreano, así que no le insulten mucho - le guiñé un ojo y saqué la lengua.
- ¿Donde vamos? - me preguntó en español, cuando ya estábamos en camino.
- A ver como practican su nueva canción... seguro estarán mis compañeras - pensé en que SungMin también tendría que ir.
Su abrazo se sentía tan cálido ese día tan frío. Sus palabras me hacían sentir tan bien. Me contaban como estaba todo en mi querido y añorado país. Me contaba como estaban mis amigas. Como estaban mis padres, mis hermanos. No me dejó ni una sola duda de lo que había hecho desde que me fui. Pero entonces, cuando estaba en ese paraíso, sola con Francisco, algo... más bien, una mano, me quitó de ese sueño. Tiró de mí hasta que pregunté que sucedía.
- Quieren saber si quieres presentarte con nosotros en un baile especial de Navidad - preguntó EunHyuk.
Observe su rostro en algún rastro de mentira. Pero dentro de los transparentes ojos de EunHyuk, no pude encontrar nada.
- ¿Que clase de baile? - pregunté antes de contestar.
- "I wanna love you" con DongHae y conmigo. El manager ya dijo que no había problema, pero tienes que aprenderte la letra y la coreografía.
- No se - dije, dirigiendo la mirada hacia Francisco, que asentía con los ojos cerrados -. Supongo que no habrá problema... - pero no pude terminar de hablar, entre dos me separaron de los brazos que había añorado durante tanto tiempo y me arrastraron hasta una sala de ensayo.
- Esta es la canción - dijeron ambos al unísono, colocando un CD en el reproductor -. Tus partes serían el estribillo y más que nada es en ingles.
- Ah - dije al comenzar la canción. Parecía lenta, muy sensual... los observé con odio -. ¿Ya esta el arreglo para que la baile? - ellos rieron.
- Si te rehúsas, tu manager dijo que te chantajeáramos.
Malditos mono y pez.
- ¿El canto será en vivo?
- Solo el instrumental estará detrás, incluso los coros serán en vivo - DongHae realmente me conocía. Durante las presentaciones que se suponen serán en vivo, los Idol, muchas veces hacen play back, Super Junior es conocido por usarlo casi todo el tiempo -. ¿Te gusta? Ambos participamos en su producción.
- Sí. Es muy linda la letra - fue lo único que pude decir al terminar de escucharla. Me dieron un papel con mis partes marcadas con resaltador rosa... odio ese color - ¿También tengo solos?
- Sí... es que hay partes en las que demostramos nuestra voz, y necesitamos que alguien más cante el estribillo - EunHyuk dijo esto riendo un poco, como si fuera algo estúpido.
Comencé a leer en voz alta mis partes, para saber si las pronunciaba bien. Al parecer sí, pero me dieron un disco y dijeron que lo viera e intentara memorizar la coreografía.
Pasé toda la tarde en un estudio de grabación intentando que me saliera tanto el ritmo como la pronunciación en coreano, no había mucho en inglés.
Francisco me observaba desde fuera, hablaba muy animadamente con DongHae, quien solo contestaba con monosílabos, con la mente perdida en los auriculares y mi voz. Cada tanto me hacia señas de bien hecho, pero por lo general me daba indicaciones, como "esa parte pronúnciala con más sentimiento" o "se pronuncia de esta forma". En fin, nada que no hubiese escuchado antes.
Mis compañeras también estaban allí, y no solo habían sido invitadas para participar en un baile de salón junto a Super Junior para el especial de Navidad, sino que además sería yo la bailarina principal de ese evento. "Genial", pensé en cuanto me dieron la buena noticia "otra coreografía para aprenderme". Era tango. Fácil. Había aprendido a bailar gracias a que mis padres son fanáticos del caminito de La Boca e íbamos cada vez que tenían un tiempo libre. Me había hecho amiga de una pareja que bailaba allí y me habían enseñado.
Ese fue un día que se me hizo muy corto. Cuando quise darme cuenta ya era hora de acostarse... y comenzó otra vez la lucha contra Francisco para que no durmiera conmigo, pero al mismo tiempo él no quería que yo durmiera con ninguno de los miembros. Además, yo no quería que él durmiese en el sillón, debido a que SuJu al otro día debía irse también temprano, y yo a mi empresa, también debía ensayar con mis compañeras después de tanto tiempo. Y debía aprenderme la coreografía que DongHae y EunHyuk me habían dado.
Así que todos accedieron a que nuevamente durmiera con DongHae, que era la única persona que todos creyeron era la más... ¿inocente habían dicho? y además, era el único el cual a mi novio le agradaba e inspiraba confianza.
Supongo que ellos aceptaron que Francisco se quedara, y por lo tanto debía aceptar las consecuencias... y esa era una.
Bueno, en este capitulo no hubo mucho especial... en realidad quería hacer un solo capitulo para que el novio de Romi llegara y comenzara a pelearse con todos. Pero más tarde sabrán el porque de ese cambio en el general del capitulo...
La canción "I Wanna Love You", supongo que como buenas ELF deben saber cual es. Si fuera de otra forma, las invito a buscar el video, en el cual hay una chica que bailando se aprovecha de mi querido pez y EunHyuk durante el SuperShow3. Particularmente, esa canción la adoro.
Quiero agradecer mucho sus comentarios, que me hicieron seguir escribiendo (aunque las fantasías seguirían rondando en mi mente)
Sin otra cosa para contarles, espero que sean pacientes para el próximo capitulo!
Solo un adelanto: irán al Sauna!
Caroline.
