No, esa era la respuesta adecuada a mi pregunta. No sabía como bailar.

Por alguna razón, me hechaba la culpa de que no le había enceñado, pero tenía 10 persanas además de él para enceñar.


Octava impresión sobre Super Junior: son buenos entre sí...

KyuHyun se sentó con la espalda contra la pared y abrazando sus piernas. Me acerque para hablar con él. Todos estabamos cansados. Habíamos estado prácticando la coreografía de tango durante horas sin decansar.

- KyuHyun - dije suave -. Por favor, no te enojes de esa forma. ¿Aún estas enojado conmigo?

No me habló, siguió mirando al frente con indiferencia sobre mis palabras e incluso mi precencia. Después del incidente en su cuarto, no me había vuelto a hablar, de hecho cambió de cuarto con EunHyuk para no verme. Había pasado casi una semana desde eso, faltaban tres días para la presentación y aún faltaba pulir el baile, por lo menos 11 de nosotros estabamos en esa condición. KyuHyun había aparecido en nuestra empresa ese día para comenzar a ensayar, y como es ovbio, no podía terminar de aprenderla.

- Hyun - se levantó ignorandome para hablar con SiWon, que me observó con curiosidad -. No entiendo ese paso.

Me senté en la misma posición que él hacia unos segundos. Catherine se acercó a mí y se arrodilló a mi lado.

- ¿Que sucedió entre tú y él? - preguntó en inglés, porque DongHae estaba cerca.

- Nada... quiero decir, estabamos hablando, comenzó a cambiarse, me pidió que volteara y cuando giré, aún no se había puesto una camiseta y... se enojó - escondí mi cara en los brazos.

- ¿Le viste sin camisa? - preguntó algo exaltada y emocionada, asentí observandola -. Desde que debutó jamás lo hizo en público, hay millones de mitos acerca de ello. Quiero decir... sobre el porque, dicen que después del accidente se hizo una operación que no quedó bien y...

- ¿Podemos seguir? - KyuHyun se dió cuenta sobre que estabamos hablando. Me levante y me acerqué a EunHyuk, me había tocado con él por ser el bailarin de Super Junior y yo la de IB.

La música comenzó a sonar con fuerza. Las parejas se movian con una coordinación perfecta, no podía creer que en solamente cuatro días pudiera bailar de esa forma... aunque claro por algo eramos profecionales.

LeeTeuk no quizo participar, por lo que SiWon estaba allí presente. Le había tocado con Aissa, quien era la más entuciasta de todas, porque no le pegaba muy bien el baile.

SungMin bailaba con Débora, quien no se mostraba muy cómoda con él, por lo que muchos de los pasos que más fuerza de pareja necesitaba eran muy cortantes, aunque supongo que era también por su edad.

DongHae estaba con SheeHyun, se veían bien juntos, o por lo menos para mí, sus personalidades contrastaban bastante. Él es una persona muy sensible que cae bien a todo quien lo conoce, mientras que ella una persona que habla poco y todo quien la conoce le trata con mucho respeto, sin que ella diga absolutamente nada.

HeeChul bailaba con Jeniffer... me divertía mucho, ambos peleaban todo el tiempo. "Esa pierna tienes que moverla de esta manera" "Pero si lo hago así no puedo mover esta otra para sostenerte". De hecho ella fue quien más se cayó durante las prácticas, porque su compañero no sabía sostenerla.

A KyuHyun le había tocado con Catherine, no se porque razón a él no le gustaba nada. En cambio, ella siempre intentó hablarle, que le contara sobre él, pero nada funcionaba. Sin embargo, a pesar de todo, mientras bailaban parecía que había una verdadera conección.


- ¡Al fin! - exclamó Débora apenas entramos a los vestidores, Aissa rió por lo bajo.

- A bañarse y a casa - Catherine era la que más cansada parecía, sin embargo era la que más energía tenía aún. Luego de conocerla bien me dí cuenta de ello. Siempre se movía lento, y pausado, le gustaba arrastrar los pies mientras caminaba, por lo que parecía cansada, pero en realidad, solo estaba actuando.

- No, Oppa dijo que nos llevaría a comer - SheeHyun sonrió.

- ¿Oppa? - pregunté sin entenderlas.

- Oppa, SungMin. Cuando una chica es muy cercana a un chico le dice de esa forma - Jeniffer me explicó con un tono arrogante.

- ¿No le dices Oppa a SuJu? - Aissa parecía extrañada -. ¿Como los llamas sino así?

- Por el nombre - las observé seria, parecían extrañadas -. Nunca me dijeron nada.

- Por eso KyuHyun-Oppa esta tan enojado - Catherine se cruzó de brazos -. A pesar de que comparten cuarto no eres familiar con él.

- No sabía que se podía llamarlos así - puse mi mano en la barbilla en forma de pensar.

- ¿Creías que significaba "famoso"? - asentí ruborizada.

- Aunque si les digo a todos así... no sabrían a quien llamo.

Todas reímos al imaginarnos el como reaccionaría Super Junior si les decía Oppa.


Volvíamos en el auto al piso. Observé a EunHyuk que estaba a mi lado, parecía muy cansado, sus ojos no podían matenerse abiertos del todo. Reí fuerte, lo que causó que me mirara.

- ¿Que te parece gracioso de mí? - estaba enojado.

- Lo lamento - hice un puchero -. Es que me gusta verte dormir - se ruborizó ante mi sonrisa -. Pareces un pequeño niño.

- Me alegro que te guste - volvió a mirar al frente. Por alguna extraña razón era un poco cortante conmigo desde la sesión de fotos.

- Oppa - dije con mi mejor tono de inocencia, él me observó con los ojos muy abiertos -, ¿porque KyuHyun está tan enojado conmigo?

- No lo sé, quiza hiciste algo que lo molestó mucho, jamás lo había visto reaccionar de esa manera con nadie.

- Yo no quiero que se enoje conmigo - escondí mi mirada. Y como si recién se me huiese ocurrido la idea -. Oppa... - le miré sonriendo -, ¿hay algo que podría hacer que me perdone?

- Bueno... - giró los ojos para pensar en algo -. Le gustan mucho los juegos de computadora y play...

- Podrías ayudarme a quearme sola con él para hacerle una fiesta - miró al frente nuevamente. En el auto con nosotros estaba solo DongHae que iba en el asiento de adelante charlando muy animadamente con uno de los productores.

- Supongo que puedo hacer que todos abandonen el piso 11 por esta noche - volvió a mirarme, esta vez me dirigió una sonrisa, se la devolví agradecida.


Estaba sola. Por lo menos en el comedor. Observé la puerta del cuarto de DongHae. Estaba cerrada. Volví a revisar lo que había preparado, unas hamburguesas recién hechas descansaban en sobre la mesa con varios condimentos perfectamente colocados. Cerca del televisor estaba preparada la play con un juego elegido por mí.

EunHyuk se había llevado a los miembros del grupo a no sabía donde, lo único que sí sabía era que no iban a volver en toda la noche, le habían ofrecido a KyuHyun, pero había dicho que estaba muy cansado, al igual que yo.

Cociné lo único que había encontrado que me sonaba conocido.

Tomé aire. Me levanté de la silla en la que había estado sentada por alrededor de diez minutos. Como EunHyuk me había dicho, me había vestido diferente a siempre. Dentro de mi bolso tenía el vestido con el cual había debutado. Era estampado con flores de diferentes tamaños en color azul pastel, además por varios lugares tenía algunos moños de color azul marino. Era corto, lo habían hecho con el mínimo de largo que mis padres habían permitido, dejando notar lo largo que eran mis piernas, mi cabello estaba en una media cola, nunca supe como maquillarme, así que mi rostro estaba al natural, como siempre lo llevaba.

Caminé lentó hacia el final del pasillo. Toqué la puerta diciendo que ya estaba la comida. Tragué saliba al escuchar que me indicaban que pasase.

- Permiso - dije abriendo lento y entrando. Me sorprendí al ver al chico sentado en su cama con su portatil frente a él. Estaba con una remera enorme y unos joggins, listo para acostarse.

- Tardaste mucho en venir a buscarme - me miró cerrando la computadora -. Huelo la comida desde hace mucho.

Yo sonreí ante su expresión al verme las piernas. Y le dije que fueramos a comer. Se levantó lento y yo volví al comedor.

"A KyuHyun le gustan las chicas que no tienen miedo de mostrar sus piernas, sean como sean" había dicho EunHyuk al preguntarle si debía vestirme de alguna manera en especial.

Comimos en silencio...

- ¿Estas enojado conmigo? - pregunté dejando mi hamburguesa en el plato.

- Sí - siguió deborando su comida.

- ¿Porque? - pregunté haciendo un puchero.

- Ya lo debes saber - me miró con esos ojos penetrantes -. Jamás te ordeno nada, cuando lo hago lo primero que haces es desobedecer.

- ¿Como puedo hacer para que me perdones? - le hice un puchero que podría haber derretido el corazón más frío, pero pareció no tener efecto en él.

- Te lo diría, pero no quiero - suguió comiendo.

- Juguemos algo - dije sonriendo con malicia -. Si yo gano a la play, tu me dices lo que yo quiera, y si tu ganas, será al revés, ¿que te parece? - me observó con desconfianza.

- Si yo gano deberás hacer lo que yo te pida - esta vez yo fui la que lo miró con desconfianza. Pero extendí mi mano de manera de acuerdo -. Elige el juego.

- Age of Empire 2 - no lo dudé -. Pero los jugadores en nivel 1 y el arma que querramos.

Al terminar de comer, ordenamos la mesa para jugar e irnos a acostar. Luego nos tiramos en el sillón con todo preparado para comenzar la partida.

Elegimos nuestros personajes con cuidados. Sonreí al verlo elegir una simple espada.

- Conoces el juego - pregunté con disimulo. Asintió con peligro en lo que decía - Estos parecen bonitos - elegí mis abanicos preferidos (siempre le gané a mi novio y sus amigos con ellos) -. El mejor de tres.


Primero observé la pantalla y luego a él. ¿Como rayos había ganado con esa espada? Fue lo único que pude preguntarme, antes de notar sus manos en las mías, agarrando el mando para dejarlo en el suelo.

- Te voy a decir como puedo perdonarte - sonrió con esa sonrisa que indica que está a punto de cometer alguna travesura -. Es lo mismo que pediré que hagas.

Le observé con miedo mientras guardaba el juego y los artefactos. También escribió una nota que dejó sobre la mesa. Luego volvió a mirarme con esa sonrisa, el corazón comenzó a latir fuertemente en mi pecho, mi cara comenzó a arder. Se acercó para tomarme la mano y llevarme con él. Pero de pronto se detuvo y se volvió serio.

- No es nada malo, ¿verdad? - intenté calmarme.

- ¿Eres virgen? - preguntó como si nada, yo comencé a arder por dentro, ¿a que iba a esa pregunta? ¿Acaso él...? No, eso era imposible, ¿como podría pedirme eso? ¿O acaso estaba jugandome una broma?

- No - dije, para saber a que quería llegar.

- Entonces esta bien - dijo bajo, como si quisiera hablar consigo mismo. Comenzó a tirar nuevamente de mi mano para que lo suiguiera, pero esta vez me resistí.

- ¿Que vas a pedirme hacer? - me observó con esa sonrisa nuevamente.

- Está bien, no será la primera vez que hagas esto - tiró de mí con más fuerza, y a pesar de que me seguía resistiendo, pudo arrastrarme a su cuarto y empujarme dentro. Trabó la puerta y me observó, sentí que el calor de mi rostro aumentaba con cada paso suyo.

- KyuHyun... yo, no... - intentaba retroceder -. No es lo que crees - dije lento con las manos estiradas para frenar su avance.

- ¿Que cosa? - seguía inquietandome esa sonrisa -. No te preocupes, yo sí te cuidaré - tropecé con una de las camas y caí de espalda. Intenté levantarme nuevamente, pero sus brazos me lo impidieron. Estaba apoyado sobre sus rodillas y manos. La gran remera que tenía puesta se abría completamente en la parte del cuello, dejando ver gran parte de sus cicatrices, ahora con la luz encendida se hacían notar con más intencidad.

- ¿Porque nunca te quitas la camiseta en público?- preunté para distraerlo.

- Porque no puedo... ya lo viste, ¿verdad? - sonrió al notar que había evitado mi pregunta y no se me ocurria otra -. ¿Sabes que es lo que quiero? - su voz sonó completamente incitadora, yo negué inocentemente -. Quiero que me beses - abrí los ojos -, como con SiWon.

- ¿S-Solo eso?

- Por ahora - se levantó, y se arrodilló ante mí, hice lo mismo -. Esta foto - me mostró su telefono, en efecto, mientras estaba la sesión de fotos había tomado las mismas que el fotografo -. Luego te diré lo que sigue.

Apoyé mis manos en sus hombros, imitando la pose de la foto, él tomo mi cintura, pegandome a sí y con la otra enredó mi cabello para que levantara mi rostro hacia él. Me observó unos segundo con esos ojos penetrantes.

- ¿Tienes una operación? - dije sonriendo al observarle los parpados de cerca. Al parecer eso lo molestó, porque atacó mis labios con furia, ese beso no se podía comparar con el de unos días atras. Era más rudo, como si quisiera sufrir una fusión con mi cuerpo, me pegaba más y más, sin embargo, con él no sentí que me estuvíera ahogando, es más, parecía que lo necesitara como al aire.

- Creo que no lo pude soportar por tanto tiempo - susurró jadeando al separarse un poco de mí -. No puedo creer que SiWon aún te evite.

- ¿De que estas hablando? - dije, cuando me soltó completamente. Me sonrió de lado.

- Es que... por una parte cambie de cuarto porque no soportaba estar tan cerca tuyo y no poder tocarte - abrí mis ojos -. Pero por otra en realidad estaba enojado contigo.

- ¿Entonces por eso me pediste que te bese? - me extrañó que negara.

- La verdadera intención era otra - me penetró con la mirada, yo enrojecí, si es que podía hacerlo más de lo que estaba -. Pero... eres como una hermana que quiero cuidar, y si... bueno, no podría hacerlo de la manera adecuada.

- Oh - observé la habitación -. ¿Entonces eso será todo?

- ¿Quieres saber el origen de estas marcas? - se quitó la remera para que pudiera verlo nuevamente. Asentí con lentitud, para que no se me notara la desesperación -. Entonces debes contarme que sucedió.

- ¿Sucedió con que? - pregunté, sabiendo que no quería saber lo ocurrido con Francisco.

- Con tu virginidad - se ruborizó un poco al mencionarlo -. Me habías dicho que Francisco jamás te tocó un pelo, porque esperabas a tu noche de bodas.

Primero comencé a caminar por la habitación, luego le miré con curiosidad. Como él había dicho la primera vez que me había hecho una broma... "ojo por ojo, diente por diente".

- Pero no se lo dirás a nadie - le señalé amenazadoramente.

- No lo haré si tu no lo haces - me sonrió.


Nos sentamos con las piernas cruzadas sobre la cama de SungMin, ya con el pijama puesto. Nos miramos con "empieza tu" grabado en el rostro.

- Yo gané, tu - me dijo.

- Yo ya cumplí con tu petición, hazlo tú.

- Preguntaste primero.

- Pero me has hecho preguntar.

Peleamos durante diez minutos, hasta que al fin acepté contar mi historia primero.

- Pero no me interrumpas - dije tomando aire -. Mi familia no es lo que se llama "perfecta", mi madre me tuvo siendo menor de edad, y mi padre le pidió hacerse cargo de mí, sin embargo ella no lo quizo de esa forma.

" Todo parecía ir bien, quiero decir, viviamos las dos juntas en un pequeño apartamento, iba a la escuela, como cualquier niño de mi edad... o por lo menos, mi vida fue normal hasta que para mi madre fue demasiado, quiero decir, trabajar para mantenerme, cuidarme... quizo mantener a lejado a mi padre de muchas formas, sin embargo nunca lo logró, con apenas 21 años se convirtió en alcoholica. Por la noche llegaba completamente fuera de sí, algunas veces incluso con hombres.

" Pasaron tres años de esa forma. Yo no quería que nada malo le sucediera, ella era mi madre - paré unos segundos para calmar mi voz, que había comenzado a temblar -. Incluso desde antes de que ustedes me lo dijeran, yo ya sabía que era adictiva...

" Una noche, mi madre volvió, pero no volvió sola. A pesar de que ese hombre ya se había acostado con ella, aún tenía ganas de más... - le miré con ojos llorosos. Supongo que él se dió cuenta de lo que sucedió despues, porque me dijo que parase. Yo negué -. A pesar de que se desquitó conmigo esa noche... volvió la siguiente, y la siguiente. Mi madre no sabía que hacer para mantenerlo fuera de la casa, igualmente, jamás me tocó de nuevo. Ella estaba cansada de ese hombre, así que me llevó con mi padre, y he vivido con él desde entonces, en otra ciudad.

" Francisco pudo haber dicho lo que quería, sin embargo fue él quien quitó mi miedo a volver a besar.

Estuvimos cayados durante mucho tiempo luego de eso. Para terminar de completar mi historia, había dicho que tenía cuatro hermanos mayores, en realidad eran medio hermanos. Al principio no quería hablar con ellos. Tardé años en poder recuperarme de mi trauma. Francisco fue quien terminó de ayudarme a volver a ser "normal". Realmente estaba muy agradecida con él a pesar de todo lo que me había dicho.

- ¿No te molesta que... te rodeemos? - miraba el suelo.

- Ya dije que él me ayudó - le levanté el rostro -. Ahora es tu turno.

Comenzó a retorcerse en su lugar, a girar la cabeza y a murmurar cosas que no entendí.

- Bueno, no es lo que se llama una historia triste. O sí - comenzó a dudar -. Ya sabes lo del accidente... y las lastimaduras que sufrí.

- Sí.

- Bien, la operación que me hicieron dejo mi cuerpo con poca movilidad, además de la imposibilidad de respirar del todo bien, así que era imposible para mí poder hacer deporte comodamente y sin cansarme rápido. Me había quedado una cicatriz que cruzaba mi cuerpo completamente - me mostró con la mano de donde a donde estaba esa marca -. Como podrías imaginar, el estar en el mismo grupo que SiWon, no todos se animaron a mostrar los abdominales - rió ante su confeción, al igual que yo.

- Y al no poder hacer ejercicio, no podías entrenarte para presentarte - le completé.

- Sí, y no. En realidad, quice arreglar esa cicatriz con una cirugía estética, por lo menos para hacerla más pequeña. Pero, algo salió mal, durante la operación, el medico dejó a cargo a un recidente, y a pesar de que la marca original la quitó, me lastimó más de lo que ya estaba... así que... - levantó las manos y los hombros, como "quedo así".

- Oh... - puse un dedo en mi labio inferior - Entonces lo que te sucedió fue simplemente por narcicista.

- ¡Pequeño demonio! - dijo antes de lanzarse encima mío para hacerme cosquillas. Aunque sabía que tenía razón.

Jugamos con las almohadas durante un buen rato hasta caer rendidos en nustras camas.

- Mañana debes terminar de aprenderte la coreografía - le dije, golpeandolo nuevamente con la almohada.

- Que sea mejor hoy - dijo levantandose. Me senté con la respiración agitada y le miré como si estuviera loco.

- Son la 1:00 - le mostré mi reloj. Pero me levantó y rodeó con sus brazos, en laposición inicial de nuestra coreografía.

- Si no fueras tan delgada, sería igual que con Catherine-dongsaeng - mencionó, colocando música de su movil.

- ¿Como...?

- Se la pedí a EunHyuk. Siempre hace lo que le pido - me observó con una sonrisa... eso explicaba muchas cosas.


- ¡Lomi! ¡KyuHyun! Ya es hora de levantarse, dejen de hacer cosas raras y abran - la voz de HeeChul se escuchaba del otro lado de la puerta.

Lento abrí los ojos, estaba sobre la cama de KyuHyun. Me giré para ver el techo. Era blanco.

- Lomi - escuché su voz desde la otra cama -. Va a ser mejor que nos levantemos, son las 10:00.

- Cinco minutos más... - dije tapandome la cabeza.

- Nada de cinco minutos más - HeeChul me había escuchado y estaba golpeando la puerta tan fuerte que parecía que fuera a caer -. Deben ir a trabajar, esto no es el colegio.

- No es mi culpa que acabaran de llegar - gritó KyuHyun, al parecer él los había escuchado cuando entraron -. Además es domingo.

Reí un poco al escuchar ese último comentario. A pesar de todo, el domingo era el único día que no trabajabamos y podíamos hacer lo que queriamos, incluyendo dormir hasta tarde. Volví a cerrar los ojos, y pensar en como había terminado en la cama incorrecta. No podía hacerlo. Tampoco me preocupe mucho.

- No puedo volver a dormirme - dije sentando me en la cama y frotandome los ojos como una niña pequeña.

- Entonces abrele la puerta a HeeChul que quiere entrar para comprobar que estes bien.

Arrastrando los pies me dirigí hasta la puerta para destrabarla. Aún estaba medio dormida, así que el ruido que hizo la puerta al abrirse ante un desesperado HeeChul, me despertó. Aunque no lo hice del todo sino hasta que el chico me abrazó como si fuera su hermana, con mi cara hundida en su pecho.

- ¿No te hizo nada? - me tomó ambos lados de la cara y dirigió mi mirada a la suya.

- No - dije confundida por el sueño -. Bailamos toda la noche - reí como una histerica, lo cual me pareció raro.

- ¿Que fue lo que le diste? - HeeChul me soltó y se dirigió a su compañero -. ¿Donde la escondiste? - comenzó a buscar desesperado algo por la habitación. En mi estado de confución, no pude hacer nada, sino seguirlo y copiar cada cosa que hacia. KyuHyun parecía divertido, ¿de que estaría hablando la diva? Lo único que habíamos comido eran una hamburguesas que había preparado yo, y cuando terminamos de ensayar, él buscó dos vasos de agua... luego...

- Hyun, no lo encontraras aquí - me senté sobre la cama observando a ambos. Por alguna razón, aún mis reacciones eran mínimas - Lo terminé y lo tiré.

- Maldito crio - HeeChul estaba realmente enfadado, tomó a su dongsaeng del cuello del pijama y lo arrastró fuera del cuarto, cerrando la puerta y dejandomé allí.

¿Porque no podía recordar nada después de ese vaso de agua? Todo estaba en mi mente muy claro, excepto eso, que no podía recordar por más que lo quisiera. Y lo que me causaba más curiosidad, ¿porque HeeChul se comportaba así? Por lo general intentaba pegarse a mí, pero esa vez me había evitado... y había ido con KyuHyun.

Me acerqué al espejo y me observé el rostro. No había nada extraño. Tenía los labios hinchados, siempre me despierto así. Tenía el rostro pálido y con ojeras, eso sí era un poco raro. Mis ojos estaban rojos y las pupilas dilatadas...

No, era imposible, que yo supiera, ningún miembro de ninguna banda se podía... ¿o sí?


No me maten!

Ya sé que es algo feo, no estuve muy convencida cuando escribí lo último, pero me pareció perfecto para lo que se viene... ya se esta empezando a ver la verdadera personalidad de Kyu...

Esto... Ahora empiezan a aparecer las compañeras de Romi! WIII!

La historia de KyuHyun es completamente mentira, solo especulaciones mias sobre porque nunca se muestra.

Supongo que este capitulo se lo puedo dedicar a Cronicas sel Huracan, ya que se trata de Kyu!

Creo que lo último lo puedo dejar a su imaginación... buajajaja!

Solo voy a decirles... Esperen el próximo capitulo *sale corriendo*

Caroline!