NOTAS DE LA AUTORA: Muchas gracias a todos los que dejaron sus comentarios. No se preocupen que esta vez la historia sí tendrá fin, ya tengo avanzado varios capítulos, así que no se preocupen. Por cierto me olvide decirles que esta historia esta inspirada en un librito que leí hace muchos años.


Capítulo III:

"El Shock"

Por unos segundos se le paso por la mente la "muy realista" idea de que todo lo que le estaba sucediendo no era más que una de esas secuencias de esos programas donde le hacen una broma a un inocente incauto….es decir él, Harry Potter.

Pero… ¡NO!…todo era real….Draco-perfecto-Malfoy estaba frente a él, no como parte de un programa, sino como parte de su cruel destino…

"Precisamente. Soy yo"

Esas tres palabras estaban marcando un antes y un después en el "buen humor" de Harry.

-No-

"La Negación"

-Sí- corrigió Draco –Es simple, querido…querías al mejor…y yo soy el mejor de la escudería, digo no por nada he formado parte de varias escuderías en mi años…-pero no pudo terminar

"La Ira"

-¡Cállate! ¿Pero no te das cuenta de que tenemos un conflicto de intereses? Tú quieres que yo fracase-

-Cómo crees- dijo el rubio con un gesto teatral –Yo que te quiero como un hermano…Harry, no pensé que me odiaras tanto, que pensaras tan mal de mi- acompañado todo con el clásico movimiento de la mano sobre la frente…plasmando la "tristeza".

-No te hagas la victima-

-Je…así es mejor Harry. ¿Crees que los del Teen tendrán mano fuerte contigo siendo el hijo de los dueños?-

-La Escudería Fénix siempre ha estado rodeado de profesionales-

-¡Bah!- bufo Draco, algo poco elegante, pero dada la circunstancia era importante –Olvidaran lo de "profesionales" cuando te vean-

¿Lo estaba piropeando? …IMPOSIBLE, Draco no le decía cosas lindas ni a Pansy, y eso lo sabía por que la susodicha se paraba quejando de eso con su madre.

-¡Maldita sea!- Harry lo sacó de su ensoñación. Tenía los brazos en jarras y lo fulminaba con la mirada –Tú no puedes ser mi guía, es absurdo-

-Soy un miembro élite de la escudería, mi intención es darle el primer lugar a la Orden en el Gran Premio de los Magos- una sonrisa –Date cuenta Harry, no cualquiera llega a representar a la escudería Fénix como piloto, solo los mejores-

-Te recuerdo Draco, que La Fórmula 1 no es sólo un deporte en el que se mida la habilidad personal de los pilotos o el rendimiento de los monoplazas. También es un deporte de estrategias. Una estrategia acertada puede dar la victoria a un piloto que a priori no sea favorito. Si bien te consideran uno de los mejores en la industria, todo dependerá también del vehículo y el teen de mecánicos-

-Y pensar que no te gusta el automovilismo- comento en voz alto, sintiéndose un poco consternado por el "amplio conocimiento" del moreno sobre el tema.

-Años y años recibiendo de regalo libros sobre el tema me hacen un experto-

-Un experto que solo sabe teoría básica de libros-

-¿Y tú sí eres un experto?- respondió airado, sabiendo ya de antemano la respuesta

-Hay preguntas que no se hacen, Potter. Toda mi vida me la he pasado de un campeonato a otro, campeonatos de varias disciplinas…Harry, mi familia es accionista de la Escudería Mortífaga…-

-Eso…- por qué no lo había pensado antes –Para qué quieres la Orden siendo que tu familia es parte de los Mortífagos,-

-Mi padre es el accionista, no yo. Yo quiero mi propia firma-

-Los autos de La Orden son de la casa Potter, tú eres un Malfoy, los autos de la Escudería enemiga son de la casa Malfoy- Harry se estiro triunfante en el sofá –Sería muy extraño ver a un Malfoy liderar una Escudería que por años ha sido Potter-

-Sabes perfectamente que nuestras familias no tienen nada que ver- Harry podía ser un experto en teoría, pero Draco lo era en la práctica –Además ambas escuderías solo utilizan los autos de ambas casas, pero no quiere decir que la casa automotriz sea el equipo…es como que hoy juegue un partido de tenis con una raqueta Olivander y mañana lo haga con una Honey Ducks, que las use no quiere decir que juegue para ellas, no las represento-

¡Maldición! El condenado tenía razón…se jugaba la escudería, no la casa automotriz. No le quedaba de otra.

"La Aceptación"

-Por el momento soy parte del equipo de La orden del fénix y me han asignado esta tarea –Draco sacó un papel del bolsillo y se lo tendió –Tus padres y yo hemos organizado estas actividades-

Harry le echó una ojeada y lo guardó en el bolsillo. Draco arqueó una ceja.

-¿No vas a leerlo?-

-Cuando vea a mi instructor-

-Lo siento. Las reglas las han establecido tus padres, así que será mejor que te hagas a la idea- adoptó un tono profesional para desconcertarlo y ocupar su mente en otros asuntos -¿Ya pensaste como demostrar tu "talento"?-

-Sí. El Gran Premio de los Magos y…- no pudo continuar por la estruendosa risa de Draco-casi-mi hermano- Malfoy-

-JAJAJAJA…estas loco, no calificas ni para las vueltas de prueba…y tampoco creo que tus padres te dejen tocar uno de los monoplazas para el evento, lo destrozarías, y dudo que con tu sueldo como bibliotecario puedas reparar una nave de millones-

-…- Harry se quedó en silencio, no sabía que decir…para él el F1 de los Magos era la mejor solución…pero en el fondo Draco tenía razón. Sí ni siquiera podía con un carrito chatarrero de la feria, que iba a poder con las Nimbus que utilizaban para los Grandes Premios.

-Si empiezo con lo más difícil, el resto me resultará más sencillo-

Draco asintió.

-Tienes razón. Pero creo que es más conveniente que participes en algo más…tranquilo.¿Qué te parece?-

-¿Rally?-

-No vueles tan alto Potter, tampoco tienes el nivel para un Rally. Al igual que el F1, los rally, generan grandes costos, sin contar que se usan automóviles del segmento C con motores de 2,0 litros de cilindrada con turbocompresor, los mortífagos o en todo caso la escudería Ministerio barrerían contigo-

-¿Entonces? No pensaras que participare en un campeonato de Chachi Cars en la playa- inquirió molesto

-Ja, por favor Harry. Ninguna de las escuderías que se haga respetar en el ámbito participa en una cosa como esa…vamos el Chachi Car ni siquiera es una disciplina deportiva-

-Lo sé, pero me haz cerrado las dos mejores opciones que tenía-

-No exageres, tú quieres participar en campeonatos millonarios sin experiencia…ni siquiera haz debutado como piloto…es más ni siquiera haz decidido si serás piloto o parte del teen de mecánicos-

-Es obvio que quiero ser piloto, no tengo conocimientos mecánicos…-

-Un punto menos para tu anhelo de poseer la escudería- Harry lo miro serio –Todos tenemos que saber algo de mecánica-

-Supongo que debe estar aquí- mostrando el programa que le había entregado el rubio minutos atrás –Me enseñaras lo básico-

-No siempre basta lo básico, pero siendo que no haz tenido una preparación universitaria en mecánica automotriz como yo…- dejando de la lado que Draco era super humilde –…Creo que bastara-

-¿Qué propones que haga?-

-Karting-

-¿Karting? Pero eso es de principiantes-

-¿Y qué eres tú? Por si mal no recuerdo nunca haz manejado- soltó socarrón –Esta es la mejor categoría para los debutantes, así mismo el kart no resulta una inversión tan grande como los otros autos-

-Insinúas desde hace rato que chocare-

-No quise decir eso…es mejor que manejes sin la tensión de que puedes chocar un auto de tres millones de galeones, preferible uno de 100 mil…-

¿Insinuaba que un auto de cien mil era barato?

-Bien- contesto un tenso Harry

Draco vio que Harry se dejaba caer bruscamente sobre un sofá como si las piernas le flaquearan, y sintió lástima por él. No se merecía pasar por aquel sufrimiento.

Por eso mismo estaba él allí: para conseguir que se echara atrás lo antes posible. Harry siempre había odiado la velocidad. El Karting si bien era lo ideal para el principiante, por la ausencia de amortiguadores y baja distancia al suelo, conducir un kart generaba una gran sensación de velocidad, sensación que Harry odiaba, sensación por la que estaba alejado del mundo de los autos.

Y que tuviera el coraje de querer enfrentarse a él por esa misma razón era de admirar. Draco se sentó a su lado para consolarlo. A Harry siempre le habían impresionado los datos y las cifras. Quizá un poco de estadística le sentaría bien. Él había manejado a más de 300km/h repetidas veces. Harry no tenía nada que temer.

Con él estaría a salvo.

-¡No!- Harry interrumpió el monólogo de Draco. Pensando que debería sacudirse el brazo del rubio de los hombros…

Lo haría en unos segundos.

-No, ¿qué?-

-Que no quiero que me enseñes tú-

-¿Por qué?-

-Entre otras cosas porque es lo que quieren mis padres-

-¿Me vas a rechazar sólo por llevarles la contraria? ¿No te parece un comportamiento un tanto inmaduro?-

-¿No te das cuenta de lo que pretenden? Quieren que estemos juntos porque si llega haber algo entre nosotros matarían dos pájaros de un tiro- Harry sacudió la cabeza –Deberías tener cuidado. Si mi madre decide actuar de celestina no habrá quién la detenga-

Draco puso cara seria pero sus ojos brillaron con picardía.

-No te preocupes. Estás a salvo conmigo. Nunca me declaro a mis alumnos. Además que te hace pensar que solo por ti cambiaria mis inclinaciones. Te falta y te sobra algo para que me gustes…no creas que todo gira a tu alrededor-

-Me alegro-

-Soy el mejor, Harry-

"No lo dudo". Harry empezaba a odiar a su voz interior.

-No vas a encontrar mejor profesor, te lo aseguro- continuó él –Y dudo que tus padres te dejen en manos de otro-

Harry gruño. Sus padres y Draco tenían la sartén por el mango porque estaban en su territorio, mientras que él no era más que un intruso.

-Quiero a otro- repitió él con cabezonería. Cuanto antes desapareciera Draco de su vida, mejor.

Draco suspiró.

-Por favor, Harry, deja que te ayude-

-¡Ni hablar!- masculló él –Está claro que no estás acostumbrado a recibir negativas, así que tendrás que buscar la palabra "no" en el diccionario-

Draco no pareció recibir el mensaje. En lugar de levantarse e irse, se puso a acariciar uno de los cojines.

-Puedes negarte cuanto quiera, pero no tienes otra opción-

-¡Eso no es verdad!-

Draco ladeó la cabeza con una sonrisa de suficiencia que puso a Harry en guardia.

-Esto no es por Alemania, ¿verdad?-

-¿Alemania? ¿De qué estas hablando?-

-Todavía te gusto, por eso no quieres estar conmigo-

Harry creyó ahogarse. Respiró profundamente. ¡Qué arrogancia, qué engreimiento!

-¡Por supuesto que…!-

Ron eligió aquel instante para entrar en escena con su habitual hambre animal.

-Me muero de hambre- gritó desde el pasillo. Después apareció en el umbral de la puerta y al ver a Draco se quedó callado. Seamus apareció tras Ron y le dedicó un guiño extraño a Harry sin darse cuenta de que éste estaba encolerizado y sonrió a Draco -¿Aun quieres sobar mi cabecita?-

Harry dejó que intercambiaran unas cuantas palabras y que Seamus coqueteara durante unos minutos antes de pedirle que lo acompañara a la cocina…y claro llevándose a rastras a Ron.

-¡Compórtense los dos!- los amonestó

-Tenías razón. Esta bueno el rubio- susurró Seamus –Está para morderlo…y no soportarlo-

-¡Ni tocarlo!-

Seamus puso cara de desilusión.

-¿Por qué?-

-Porque es el enemigo y se supone que tú estás de mi lado-

-O a lo mejor porque lo quieres para ti-

-Eso no es verdad. Y baja la voz-

-Tranquilo, no puede oírnos. Me asegure de ponerle música-

-¿Por qué estás confraternizando con el enemigo?- Ron parecía algo perturbado

-Que conste que ahora que lo he visto, no me extraña. Es solo curiosidad- agrego Seamus

-Lo estuvimos oyendo todo compañero- explicaba Ron, mientras sacaba sendas tajadas de pastel de papa de la nevera

-¡Cállense! Mis padres me lo han asignado como mi instructor-

Ron silbo…bueno si a es se le puede decir silbar…la boca llena de comida.

-¡Qué suerte! Y seguro que tú te niegas- prosiguió Seamus colgándose de su brazo

-Por supuesto-

-¿Por qué?- se separo abruptamente de Harry -Recuerda que lo necesitas-

-¿Necesitarlo?- Harry soltó una exclamación -¿Por qué iba a necesitarlo?-

-¿No tenías un problema con lo del cuadro?-

-Ah…Te refieres a eso-

-Precisamente- Seamus se acerco a ayudar a Ron quien se estaba ahogando con un pedazo de pastel -¿No dijiste ayer que era el modelo perfecto?-

-Sí-

-Seamus…ahh…más…despacio- Ron sentía que botaría algo más que comida de su boca al paso que Seamus lo trataba de ayudar

-Has refunfuñado porque no te basta dibujarlo de memoria-

-Sí-

-Pues necesitas a Draco -

Y ron necesitaba unos médicos, pero Harry no parecía fijarse en ello, y Seamus ponía en práctica lo aprendido en televisión.

-En cierta medida…- Seamus tenía razón. Y tal vez si le pedía a Draco que posara para él a cambio de aceptar su ayuda como instructor le demostraría que no sentía un enamoramiento adolescente por él.

-Y va a llegar la fecha de entrega sin que hayas conseguido dibujarlo- Seamus le dio una ultima apretujada a Ron, hasta que el pelirrojo botara la comida atorada –Así que no puedes perder tiempo- le dijo a Harry al tiempo que dejaba sentado a Ron sobre la mesa

-Está bien-

Seamus chasqueó los dedos y sonrió satisfecho. Mató dos pájaros de un tiro…convenció a Harry y salvo la vida de Ron…qué buen amigo que era.

-Es la solución perfecta. Si lo dejas ayudarte tendrás todo el tiempo que te haga falta para dibujarlo. Y sólo a cambio de soportar su compañía durante unos días. No me parece tan difícil, la verdad-

-Seamus ¿dónde guardaste el pastel de atún que te mando mi madre?- pregunto un recuperado Ron buscando en la nevera.

Mientras, Harry trataba de que sus instintos y su sentido común coincidieran. No quería estar cerca de Draco pero Seamus tenía razón…que miedo…

-No sé…- musito

-Ponle queso, así no sentirás el sabor extraño- le decía Seamus a un Ron que trataba de disminuir el sabor avinagrado del pastel de atún…de hace 2 días -¡Dale una oportunidad!- le dijo Seamus

-Acabo de decirle de todas las maneras posibles que no pienso aceptar su ayuda-

Seamus lo sujetó por los hombros y lo miró fijamente antes de hacerle dar media vuelta y darle un pequeño empujón.

-Pues ya puedes ir ahora mismo a decirle que has cambiado de idea. Suplícale si es preciso. Un hombre como ése se lo merece- asomó la cabeza por encima del hombro de Harry y le guiño un ojo a Draco

-Seamus, no le digas esas cosas a Harry- lo amonesta Ron –Compañero, él no se merece que le supliques, es una serpiente-

-Vamos Ron, deja que le ponga un poco de sabor a su vida…además ya sí el rubio hace algo, tú estas para matarlo…te conviertes en la bestia y lo atacas-

-Que no soy la bestia- se quejo Ron, recordando el día que casi le saca los ojos al nuevo novio de su hermanita Giny…sólo por besarle el cuello –Yo me voy a mi dormitorio-

-Tú no tienes dormitorio- agrego Harry

-Grggg…que importa…si no te basta con suplicar, puedes improvisar alguna cosa…total tú eres el artista…pero sigo pensando que es mala idea-

-Ron…-

El pelirrojo iba a agregar algo, pero es jalado por Seamus hacia la nevera. Harry suspiro hondo y volvió al salón.

Draco sonrió y él lo miró con suspicacia.

-Entonces- dijo Draco, con sorna -¿Has cambiado de opinión y vas a aceptarme como instructor?-

Pasar al ataque era la única defensa posible.

-¿Nos has oído?-

-Sí…también lo de que soy una serpiente-

Harry no podía interpretar la expresión de su rostro. ¿Cuánto habría oído? ¿Todo? ¿Parte? Lo de la serpiente había sido casi al final.

-Al parecer, Seamus te encuentra atractivo, y Ron un tanto venenoso-

-Sí- por la sonrisa maliciosa de Draco se preparó a escuchar que Seamus no era el único, ni tampoco Ron –y me siento muy alagado por el primer comentario, y lo de venenoso no dudo que fue influenciado por ti. Pero lo más interesante es que sé que me necesitas-

-Eso no es verdad. Hay un montón de…-

-Me necesitas para que pose como modelo para tu personaje-

Así que había oído todo. A cambio, abandonaba el asunto de Alemania y él ganaba un modelo de carne y hueso. Alzó las manos en el aire.

-De acuerdo. Tú ganas. Te necesito-

-Me encanta oírte decir eso, cariño-

-No seas sarcástico-

-¿Y no vas a suplicarme?-

-No te pases, Malfoy-

-¿Ni vas a improvisar?-

-Tienes unos oídos demasiado sensibles…que diría Lucius si supiera de que eres como una vieja chismosa-

Draco apartó uno de los cojines y le tendió la mano.

-De acuerdo: yo me convierto en tu modelo y tú, en un piloto-

Harry miró la mano con prevención. Todavía recordaba cómo había reaccionado al sentir su roce apenas unos minutos antes.

Tomó un cuaderno de dibujo de la mesa y cambió de tema antes de que Draco se diera cuenta -¿Por qué no me dejas hacer unos esbozos para sellar el acuerdo?-

-Está bien. ¿Qué tengo que hacer?-

-Nada. Sólo tengo que mirarte y dibujar un poco. Hay algo en ti que me inspira para el cuadro mítico que pienso presentar- hizo un gesto vago –Es difícil de explicar. En un par de horas habré apuntado unas cuantas expresiones-

Harry se quedó apoyado en la puerta lánguidamente una vez que Draco se marchó, hasta que Neville apareció por la misma.

-¿Qué ha pasado?- pregunto algo sorprendido, por ver salir al rubio del piso.

-Pues…-

-Pues que el "príncipe azul" de Harry ha estado aquí, como su modelo, toda la tarde- se adelanto Seamus.

-¿Llevas toda la tarde con la oreja pegada a la puerta?-

-Como me crees capaz de eso-

Harry lo miro feo y se dirigió a tirarse el lado del sofá que Draco ocupara.

-Cuenta que paso- Neville se tiro al lado de él.

-No ha pasado nada-

-No seas mentiroso Harry, que para eso no hemos estado Ron y yo encerrados toda la tarde-

En esos momentos Ron hizo su aparición sentándose en la alfombra y prendiendo el equipo de sonido con el control remoto.

-Te faltaba poco para no tirártele encima, compañero-

-¡Ron!-

-Vale, vale. Cuéntanos-

-He hecho un montón de dibujos-

-¡Qué aburrimiento!- Seamus fue hacia el equipo de sonido a apagarlo a pesar de las protestas de Ron, para seguidamente encender el TV de plasma de la sala –En lugar de un buen cotilleo, tendré que conformarme con mirar un programa de farándula-

Y así comenzaron a ver un interesante y culturar programa acerca de los famosos. Y como lo esperaba Harry, la presencia de Pasyfae Parkinson era infaltable. Bueno y entre tantos famosos apareció él…

-Oigan ese es Cedric Digory- hablo Seamus –El capitán de football soccer del equipo de la universidad-

-Sí, ahora es la estrella de los Gold Lion- comento Ron, un fanático del football soccer

-Y sí que es una estrella, miren ese cuerpo- Seamus estaba apunto de lamer la pantalla

-Ahora que lo recuerdo…Harry ¿Digory no estudiaba historia del arte contigo?-

-¿Eh?- Harry quien no había estado prestando atención miro la pantalla de TV –Claro, Cedric Digory. Sí, éramos pareja-

-¡¿Cómo que pareja?! Yo nunca me entere – Ron se levanto alarmado

-Ron, era mi pareja para los trabajos de historia- aclaro Harry –Aparte de que yo también era parte del equipo o no lo recuerdan-

-Claro, pero eso no quitaba el hecho de que salieran una cuantas veces, ¿cierto?-

-¿Qué cosas dices Nev? Yo no salía con Digory-

-¿No? Y entonces ¿Cómo explicas la vez que te caché con el en las duchas del gimnasio?-

-¡¿QUÉ?!- ahora era Seamus el que se levantaba ofendido y sorprendido -¿Cómo es que nunca me entere?-

-¡No!- Harry se incorporo en el sofá, para luego ir cayendo lentamente hacia la alfombra –No éramos pareja…esa vez…esa vez en las duchas fue un encuentro casual que nunca se volvió a repetir…ambos estábamos ebrios y…-

-¿Ebrios? ¿En las duchas del gimnasio?- preguntó curioso Seamus

-Fue el día de la final del campeonato entre universidades- aclaro Neville

-Nosotros también estuvimos allí, como es que no nos dimos cuenta. Agregando que yo también era parte del equipo- hablo Ron mientras se volvía a sentar en la alfombra

-Creo que no recuerdas que te emborrachaste a la media hora de haber comenzado la celebración de victoria- aclaro Neville

-¿Y yo qué? Yo siempre estuve con ustedes-

-Claro, como un cubata- Seamus trataba de recordar –Ya mejor que Harry cuenta todo-

-¿Qué? No entiendo-

-Refréscanos la memoria…queremos una retrospectiva hacia nuestra vida universitaria- pidió Seamus

-Yo no recuerdo nada de esa noche- Ron seguía tratando de abrir su cofre de los recuerdos

-Bueno, todo comenzó…-

*****Flash Back*****

Ese era el día decisivo. La final por la copa de football soccer Ínter universitaria. Hogwarts versus Durmstrang. Ambos equipos habían luchado arduamente para llegar hasta ese punto, y ninguno estaba dispuesto a que la copa se les escapara de las manos.

La final se jugaría en el campus de Hogwarts tras salir elegidos por sorteo. Todo había sido preparado con anticipación, nada podía salir mal. Además Hogwarts estaba seguro de quedarse con la copa, no dejaría que Durmstrang se la quedara otro años más.

El equipo de soccer de Hogwarts estaba conformado por jóvenes de diversas carreras así como años. Básicamente el equipo que ese años estaba congregado era el mejor en la historia de la universidad.

Cedric Digory el campeón de Hogwarts, como era llamado por todos, era el capitán y delantero del equipo. Un chico alto, con unos arrebatadores ojos color miel que hacían juego con su perfecto cabello castaño claro, casi rubio. Era el chico ideal, guapo, inteligente, atlético, popular y con un futuro asegurado en ligas mayores de football soccer, es más para ese momento ya tenía millonarias propuestas de contratos, los cuales dependían de ese último partido. Todos ponían su confianza en el campeón.

Y Cedric no los defraudaría.

-Chicos salen en 30minutos, apúrense- hablo el entrenador –Weasley por el amor de dios, vístase de una vez-

-Vale- respondió el fornido pelirrojo mientras se colocaba su camiseta –Este es nuestro triunfo Harry, hoy Durmstrang comerá el polvo-

-Como tú digas, solo espero que no dejes que nos metan un gol-

-Me ofendes, sabes que a Ron Weasley no se le paso ni una, sino como estaríamos aquí-

-Claro Weasley, pero no me quites créditos que yo he saldado esos goles que nos metieron- comentó Digory

-No te quito créditos Digory-

-Espero Ron que en este partido no te coronen- comentó otro integrante del equipo, recibiendo las risas de los demás chicos

-Muy gracioso- Ron le lanzo uno de sus guantes

-Muchachos a la cancha- entro en entrenador, el DT Alastor Moody –Hoy quiero que den lo mejor de sí mismos, todo Hogwarts confía en ustedes- Moody miró al capitán –Cedric, hoy es el día en que demostraras por que eres el campeón de Hogwarts, guía bien a tu equipo-

-Claro entrenador, no les fallare…y espero que ustedes tampoco chicos- apunto a sus compañeros, recibiendo sonrisas de afirmación.

-Bien todos a la cancha-

Y así el equipo salio de los camerinos, siendo recibidos por la banda de música, las porristas y el infaltable alumnado.

El estadio esta repleto de rojo y verde, los colores de Hogwarts, así como infaltables el marrón cobrizo de Durmstrang.

A quince minutos de comenzar el partido, ambos equipos daban sus últimos toques a las jugadas.

-Quiero que defiendan bien todas las áreas, Durmstrang va a la ofensiva, nosotros usaremos la ofensiva y la defensiva a la vez, el lado izquierdo de ellos es débil, denle por donde más les duela- todos los chicos asintieron –Potter, hoy jugaras-

-¿Yo?- Harry quien estaba allí para calentar banca nuevamente, no podía escuchar lo que le decían –Pero…-

-Nada de peros, te haz pasado la temporada como la señorita del equipo-

-Señor ¿qué paso con Colin?- pregunto Harry –Pensé que el jugaría-

-Al mocoso del demonio le ha dado varicela, no puede jugar-

-¿Qué? Y recién nos dice, me he pasado todo el día con él- hablo Ron

-Pues hace unos minutos me lo informo la enfermera-

-¡Weasley! ¡Tienes la cara llena de erupciones!- le grito Dean Thomas

-¡NO!-Ron comenzó a rascarse las supuestas erupciones que le estaban saliendo en el rostro -¡Entrenador!-

Todo el equipo reía, al darse cuenta de que las supuestas erupciones eran las innumerables pecas en el rostro del pelirrojo.

-Weasley cállese, a veces me sorprende su ingenuidad, espero que hoy no los deje coronarlo-

-No señor- respondió avergonzado el pelirrojo

-Bien, ahora todos a la cancha-

Todos salieron a la cancha, siendo posterior mente reunidos por Cedric en ronda.

-Esa copa es nuestra, nunca debió salir de Hogwarts, hoy la recuperaremos-

-¡Sí!- grito el equipo entero

-A la cuenta de tres…1…2…3…-

-¡VICTORIA!- gritaron los jóvenes para luego posicionarse.

Harry quién iba cerca de Cedric no dejaba de temblar. El soccer no era algo muy de su agrado, y la verdad el hecho de que fuera parte del equipo se debía a que, según Moody, tenía una pierna de oro.

Bueno todo había sido un error por parte de Susan Bones, la delegada de deportes, quién lo había inscrito en el equipo de Soccer por error. Todo se hubiera solucionado si no se hubiera presentado a las pruebas, pero justo el día de las mismas, a su padrino Sirius Black, antigua estrella del equipo de soccer, se le ocurrió pasarse por la universidad, y siendo gran amigo de Moody se entero de su "aspiración" a ser parte del equipo, y prácticamente lo obligo a participar. Jugó, según él, lo que pudo, pero nunca imagino que ese "lo que pudo" hubiera sido un aceptable para el entrenador. Además era un Potter, y por generaciones los Potter habían sido estrellas en el equipo de soccer de la universidad.

Y así término siendo parte del equipo. Bueno no era titular, pero algo era algo, según le había dicho su padrino.

Casi no jugaba en los partidos, su tarea era calentar las bancas para los demás y de paso cuidar que ninguno se fracturara algo, para no tener que jugar. Entrenaba con los demás, hacía la vida de deportista que los demás hacían, salvo por el hecho de que era conocido como Harry-calienta-bancas-Potter.

Su uniforme siempre limpio…por que casi nunca lo usaba.

Muchas visitas al la enfermería…por las constantes tecleadas y pelotazos que recibía en los entrenamientos.

Sin duda Harry era parte del equipo. Se hubiera salido del mismo, por todo ese cuento de que detestaba los riesgo y bla bla, pero recibir beneficios universitarios por ser deportista calificado, librarse de los comentarios acerca de su "afeminada" carrera por parte de su padre y padrino, mantener un buen estado físico y de paso compartir duchas con los demás "chicos" del equipo, fueron suficientes incentivos.

Pero ahora todo era distinto. No estaba preparado para jugar la final. Aun le tenía pavor a esos balones que venían a toda velocidad hacia su rostros, y peor si eran lanzadas por los varoniles y fortachones de Durmstrang. Como era posible que solo estuviera disponible él, había otros suplentes.

Pero la presencia de su padre y Sirius en las gradas lo decía todo. Ja, eso se llamaba vara, y a Moody no parecía molestarle mucho poner al torpe Harry a jugar.

Le tenía confianza…no a Harry…sino a Potter.

Estaba tan concentrado auto destruyéndose, que no se había percatado como Digory se había acercado a su lado y se inclinaba para susurrarle algo a su sensible oreja.

-Tranquilo, tienes una pierna de oro Harry, solo concéntrate-

Las palabras, así como el acto en sí hicieron estremecer a Harry. Y es que lo que más había disfrutado de las duchas, había sido el escultural cuerpo de Digory. Todo un Dios. El agua jabonosa resbalándose por sus muslos…su musculosa espalda atacada por chorros de agua…ese jabón que recorría cada parte de su cuerpo. Cuantas veces le hubiera gustado ser ese jabón…

PIIIII!

Y hubiera seguido recordando y empalándose posteriormente si es que el partido no hubiera dado inicio.

En el primer tiempo ningún equipo anotó. Ambos habías reforzado sus porterías, así como las ofensivas estaban al cien. Las faltas y tarjetas fueron dirigidas en su mayoría a los visitantes, quienes no dejaban de lado su rudeza y fuerza al jugar.

El segundo tiempo fue algo inesperado. Tras un descuido en la defensa de los anfitriones, los Búlgaros (como eran llamados los de Durmstrang), metieron su primer gol. Eso en ves de poner el partido a favor de los visitantes, fue un incentivo para que a los 5 minutos, Digory anotara el primer tanto de Hogwarts. Y así ambos equipo anotaron dos tantos más.

Pero el partido no acabo allí. Al final del segundo tiempo, ambos equipos estaba empatados 3-3 por lo que se recurrió al tiempo complementario. Tiempo que fue en vano, ya que no hubo ninguna anotación, por lo que se hicieron presentes los infaltables penales.

Ambos equipos escogieron a sus jugadores.

Hasta el momento y tras 3 penales utilizados, la tabla era 2-3 a favor de Durmstrang.

El cuarto penal por parte de los búlgaros estaba a cargo Iván Ilíev un rubio altísimo de unos profundos ojos celestes. A vista de Harry violable.

El joven lanzó, mas a favor de los anfitriones fallo su tiro, por lo que a Hogwarts aun le quedaban esperanzas.

Para el cuarto penal a favor de los rojo y verde (Hogwarts) estaba Harry. El moreno temblaba de pies a cabeza. Temía fallar el tiro y llevar a su equipo a la ruina. El público le echaba ánimos, y segundos después de que la barra calmara sus ánimos, Harry se fue a la de Dios. Lanzo y por acto reflejo cerro los ojos.

-¡GOL!- escucho la ovación del estadio, después los fuertes brazos de Ron abrazándolo

-Bien hecho compañero, aun seguimos en carrera-

Harry no se lo podía creer, y solo sonrió con júbilo.

-Harry- fue el susurro que escucho por parte de su capitán, mientras se situaba junto a él –Sabía que podías- y le sonrió

Sonrisa que derritió a Harry. Por Cedric Digory… metería más penales.

El último penal por parte de Durmstrang estuvo a cargo de Víctor Krum, el dios búlgaro. El joven era mucho más impresionante que Iván Ilíev. Krum destilaba morbo por donde se le viera, puro morbo. Con un cuerpo muy bien trabajado, una mirada dura y varonil, un rostro tosco pero sumamente atractivo. Según Harry, Krum estaba más que violable, era como para que uno sufriera el Síndrome de Estocolmo, en caso fuera raptado por el búlgaro.

Se preparo…y lanzó. El tiro iba con potencia, era más que seguro que fuera un gol inminente. Pero…Ronald Weasley no estaba dispuesto a que lo coronaran una vez más, ni siquiera por ese tributo a la gallardía y belleza. Defendería su portería a como diera lugar. Y fue por ese incentivo que giro a tiempo para retener el balón al lanzarse al lado derecho de la portería. El tiro había sido potente, y casi se le va de las manos, pero su nada envidiable fuerza fue suficiente.

El quinto penal de Durmstrang fallo.

La algarabía se volvió a sentir por todo el estadio. Del último penal dependería el futuro del juego.

Cedric Digory sería el que remataría. Como capitán del equipo que era, estaba más que preparado para darle la victoria a su equipo. Completamente concentrado y tras darle una tranquilizadora sonrisa a Harry, quien estaba casualmente tras él…disparó.

El balón fue a toda potencia. Todo indicaba que el lado derecho era el elegido, por lo que Sergei Ivanov se lanzó a ese lado. Pero para su pesar el tiro del rubio dio una impresionante curva y dio de lleno hacia el lado izquierdo.

Hogwarts era el campeón.

Las esperanzas de una "muerte inminente" por parte de los búlgaros no se llegó a dar. Y tristes pero a la vez satisfechos, por el buen partido jugado, alabaron al los ganadores.

Lo primero que había hecho Cedric Digory al meter el tanto de la victoria, fue correr hacía sus compañeros y tirase encima de ellos. Pero aclaremos que ese "ellos" fue específicamente Harry Potter, a quien abrazo como si se le fuera la vida en ello. El moreno, que también estaba lleno de adrenalina por la victoria, correspondió efusivo al abrazo. Siendo seguido después por todo el equipo. Fue un abrazo grupal, gran abrazo grupal. En el que extrañamente Seamus Finnegan, quien no era parte del equipo, había aparecido.

*****Flash Back Break*****

-¿Qué hacías allí Seamus?- preguntó Ron

-Pues quería celebrar con ustedes chicos- dijo inocente

-¡Mentira! Quería manosear a Thomas y de paso a todo el equipo- comento Nev, quién recordaba como lo había tratado de retener

-¡Oh, Dios! ¡Que enfermo Seamus!- se quejo Ron, quién recordaba haber sentido manos traviesas en ese abrazo

-Vale, ¿sigo?- pregunto un divertido Harry

-Síguele-

*****Fin Del Flash Back Break*****

El equipo de Hogwarts recibió la copa. Y luego de la respectiva corrida con la copa por todo el campo, comenzó la "celebración".

A pesar de los reglamos de cierto grasiento profesor (Snape) y los gritos de la cara de sapo representante del ministerios de educación (Unbrige) el rector Albus Dumbledor dio su autorización para que la celebración fuera hasta las últimas. Demasiado contento por la victoria.

Y así la celebración comenzó. Alumnos de ambas universidades celebraron el evento, en el cual no solo se premio a los campeones, sino se celebro también el ser jóvenes alcohólicos y sumamente adictos a la adrenalina.

El equipo de soccer fue el que más celebro. Sirius junto a James y otros orgullosos y desprendidos padres, habían regalado al equipo cajas y cajas de cervezas así como todo tipo de tragos.

-¡Dale con todo Weasley!-

-¡Hasta el fondo!-

Era lo único que se escuchaba por parte del equipo, el cual había elegido el centro del campo para consumir sus regalos.

Ron, como el buen arquero que había demostrado ser, estaba bañado en cerveza. Todo el equipo incitaba al joven pelirrojo a beber. Y hasta cierto punto eso estaba bien. Pero casi nadie sabía que el chico Weasley no era muy asiduo al trago, por lo que con unas cuantas botellitas ya esta "alegre".

-Oye ¿qué esta haciendo ron?- preguntaba un divertido Neville, al ver como su amigo estaba prácticamente colgado del cuello de Víctor Krum a quien no parecía molestarle ese hecho.

-Jajaja pues probando la mercancía sin duda alguna…Nev, ven toma conmigo- lo incitaba Seamus mientras le ofrecía la botella de Vodka.

-No gracias, quiero llegar a mi habitación esta noche-

-Vamos Longbotton, no seas aguafiestas- le habla una completamente ebria Susan Bones, mientras le pasa lo brazos por los hombros –Hoy hip…hoy hemos campeonato…hip…yo como delegada de deportes hip…estoy…hip…tan contenta- la chica hipaba cada vez que habría la boca

-Susan, creo que es mejor que te vallas a descansar- le aconsejo Neville

-¡No! Longbotton deja que se quede, total que de malo le va a pasar- hablo Jonathan Banks lateral del equipo –Ven Susan, quédate conmigo- el chico abrazo a la joven

Neville se quedo un tanto más aliviado. Era sabido por todos que Banks moría de amor por Susan Bones, por lo que estaba más que seguro que el chico no dejaría que nada malo le sucediera a la joven delegada.

Por otro lado Ron junto con otro grupo de jugadores había hecho buenas migas con los chicos de Durmstrang. Especialmente con Víctor Krum.

-Eres mi ídolo Krum, ¿te habían dicho alguna vez que eras puro morbo?- declaro una chica, que a conocimiento de Ron estudiaba psicología.

El susodicho quedo completamente sorprendido ante la sinceridad de la joven. Mientras que Ivanov e Ilíev no dejaban de reírse por el estado etílico de la chica.

Fue en ese momento cuando a Dean Thomas se fijó en el pequeño destello de celos que Ron presentaba. Así que empujo disimuladamente a Ron sobre Víctor.

-No era mi intención- exclamo un colorado Weasley colgado de su cuello

-¿En serio?- Krum rodeo la cintura de Ron con sus fuertes brazos, mientras que este seguía colgado de su cuello –La verdad los pelirrojos no son mi tipo- lo estaba abrazando para que no se cayera.

-Yo no soy gay…y tú tampoco me gustas-

-No lo dudo- Krum le sonrió, y estaba apunto de decirle algo más cuando de repente se vio como las luces de un improvisado escenario se encendían, y un Seamus Finnegan disfrazado de pollo hacia su aparición.

-Con ustedes, ¡LOS AURORES!-

Lo que siguió a continuación fue lo que puso la nota sonante en la fiesta. Los Aurores eran la banda de rock oficial de la universidad. Y tal vez lo que más llamaba la atención era que el grupo estaba integrado solamente por mujeres, y entre ellas estaba Ginebra Weasley la hermana menor de Ron.

Las canciones eran pegajosas y fuertes. Cada chica era uno con su instrumento, y su actuación en el escenario era espectacular. Sin contar al pollo que movía sus alas al compás de la música.

-¿Qué hace Finnegan disfrazado de pollo?-

-Debe estar drogado-

Drogado no, pero si algo picado.

Todo iba bien. Todos se divertían. Y entre ellos estaba Harry, quien en todo ese tiempo no se había separado de Cedric Digory, o mejor dicho este último no se había separado de él.

Ambos bailaban al son de la música. Demasiado pegados, demasiado alegres.

Durante toda la ceremonia de premiación, no se habían separado. Harry había corrido junto a Cedric por todo el campo llevando la copa. Y en las fotos el aparecía abrazado por el rubios.

¿Casualidad que siempre estuviera junto al chico…o destino?

Cualquiera que fuera la respuesta, Harry no quería saberla en ese momento. Sólo quería seguir sintiendo el esculturar cuerpo de Digory junto al suyo.

-Hoy jugaste bien Harry, ese penal nos salvo- le dijo mirándolo a los ojos

-Por algo soy un Potter, ¿no?-

-Yo creo que fue Harry el que jugó…no Potter- le susurro Cedric, directamente a su sensible oído

Harry se estremeció ante el acto. Sentir a Cedric tan cerca era algo…excitante. Era la misma sensación que sentía cuando estaba junto a Draco…aunque con Cedric las cosas eran más…más reales. Draco no correspondía a sus intenciones, ni siquiera se daba cuenta de lo que algunos actos provocaban en él. En cambio Cedric sabía perfectamente que a cada toque o acercamiento Harry se estremecía.

Le gustaba Cedric, pero nunca se imagino que llegaría un momento como este. Estaba excitándose.

-Mmm… ¿sabía que hueles a vainilla?- el rubio dejo resbalar su nariz por todo el cuello de Harry, mientras pasaba sus brazos por la cintura del moreno -¿Puedo besarte?-

"¿Puedo besarte?" Debía ser una broma. Pero la mirada decidida de Cedric lo devolvió a la realidad.

Solo tenía que decirle que sí…pero las palabras no le salían…simplemente le quedaba…

Cedric no lo vio llegar. Solo sintió los temblorosos labios de Harry Potter sobre los propios. Estrecho el abrazo en su cintura pegándolo a su cuerpo, permitiendo un mayor contacto entre sus abdómenes. Y le devolvió el beso, devorándole lentamente los carnosos labios, mordiendo algunas partes, saboreando.

El beso que empezó siendo lento, se fue convirtiendo en la necesidad, una necesidad salvaje y apasionada.

El rubio pasó la punta de su lengua por los labios de Harry en una sana invitación a que los abriera. Harry ni tarde ni perezoso le dio paso, fundiendo de esa manera ambas lenguas, que comenzaron a entrelazarse cadenciosamente. Intercambiando fruidos y pasión.

Pero eso no era suficiente…

Harry pasó sus brazos alrededor del cuello de Cedric, pegando sinuosamente su cuerpo al del mayor. Necesitaba sentir más, y fue por eso que comenzó a mover sus caderas, haciendo que ambos sexos se rozaran…puro deseo.

-Ah…- gimió Harry al separarse del beso para dar un respiro, recibiendo una mirada traviesa de Cedric quien se había percatado del bulto en los pantalones de Harry –Yo…-

-¿Qué dices? ¿Te arriesgas, Harry?- le preguntó al tiempo que pegaba su también ansioso miembro al de Harry.

¿Arriesgarse?

A Harry Potter no le gustaban los riesgos ni las aventuras…pero eran situaciones como estas en las que se demostraba que no solo se podían vivir riesgos y adrenalina en la pista de carrera…sino también con experiencias tan cadenciosas como esas.

-Claro- su ronca respuesta

Cedric le sonrió.

Nadie se había percatado de los fogosos intercambios entre ambos jóvenes. Tal vez fuera por los litros de licor que les corrían por sus cuerpos. Pero sería sospechoso que ambos desaparecieran como si nada de la celebración siendo ellos los agasajados.

Pero como Dios es grande…y algunos alumnos estaban más que alegres, la oportunidad se presento.

-Señor Creevey baje ahora mismo de ese escenario- era la sub-rectora de la universidad, Minerva McGonnagall –Jovencito, regrese a la enfermería-

Se suponía que Colín Creevey se encontraba en la enfermería de la universidad recuperándose de la varicela. Pero sus ganas de celebrar pudieron más que la enfermedad.

Y fue así como llego al escenario, en pijama, a bailar con el pollo. Pollo que, como si se tratara de una mamá, daba de beber a Colín de la botella de vodka.

-Bebé Colín, préndete- le incitaba Seamus mientras bailaba en el escenario

Los demás jóvenes estaban que no se aguantaban las carcajadas a ver a una histérica McGonnagall seguida de una iracunda Madame Pomfrey tratando de bajar a Colín del escenario.

-Señor Finnegan, deje a su compañero- fue la orden de la sub-rectora, quien ya estaba junto a ellos en el escenario.

-Salta Colín- fue lo último que le dijo Seamus al tiempo que empujaba a Colín hacia el público quienes no lo dejaron caer, y como las olas lo comenzaron a revolcar lejos del escenario.

-¡Alumnos dejen de hacer eso!- se escucho el grito de Unbrige quien llegaba para poner "orden"

Seamus aprovecho el momento para saltar del escenario y salir corriendo. Sabía que McGonnagall le tenía ganas.

-¡Finnegan!- gritó lo llamó la enfermera siguiéndole

Sólo se veía un pollo amarillo correr como loco por todo el campus perseguido por las dos mujeres. Mientras un Colín ebrio y enfermo era llevado a la enfermería por las orejas.

Harry y Cedric aprovecharon el barullo para escurrirse hacia las duchas del gimnasio. Ante la curiosa mirada de Neville Longbotton, quien ayudaba a Hermione Granger, la correcta presidenta del consejo estudiantil, a repartir anticonceptivos entre los alumnos.

Mientras tanto Ron había desaparecido del campo de visión del grupo con el que estaba hacia algunos momentos, para aparecer posteriormente en el escenario, quitándole bruscamente el micrófono a su hermana.

-¡ATENCIÓN!- llamó a los presentes, mientras la música paraba.

Todos miraban hacia el escenario. Los que conocían al Weasley sabían que estaba a punto de cometer la peor tontería de su vida, y entre ellos su hermana incluida quien no tenía la menor intención de sacarlo del escenario.

-¡VICTOR KRUM ME PONE CACHONDO!- se escucho su estridente declaración

5 minutos antes…

-A que te gusta Krun-

-No es cierto-

-Vamos Weasley, hace un rato te le tiraste prácticamente encima, no lo niegues-

-No era mi intención…yo…fue Dean-

-No era para que te colgaras de su cuello-

-…- Ron no respondía, un poco influenciado por el trago

-No neguemos que esta como quiere- comentó Dean

-Está bien, lo tiene todo- hablo el otro joven

-Me pone cachondo- fue el comentario de Ron, cosa que puso en alerta a sus compañeros…Weasley estaba borracho…apto para la broma

-A que no eres capas de decirlo frente a todos-

-Se los estoy diciendo a ustedes-

-Dean se refiere a que lo digas allí- dijo señalando el escenario

-¡Que te den!- exclamo Ron

-¡Uy! Weasley es una comadreja cobarde-

-¿Te vas a ir a esconder a tu madriguera?-

Ron no soportaba que le dijeran comadreja…y muchos menos cobarde.

-¡Lo haré!-

Redondito en la trampa, pensaron sus compañeros, quienes le cedieron el paso al escenario.

-Ron peca de ingenuo-

-Le falta correa-

Tiempo real…

El silencio siguió unos segundos más. Pero luego las carcajadas de los alumnos comenzaron a escucharse por todo el lugar.

Dean y todo el resto del equipo no dejaban de reírse de él. Mientras que Víctor Krum estaba más que rojo, y sus compañeros no lo ayudaban mucho.

Ron estaba rojo, sonriente por el licor, y no se percato de la presencia de Krum a su lado en el escenario.

-Weasley- lo llamó, captando la atención de Krum

-No me siento bien- hablo Ron

–Te voy a matar-

-Krum urgahhhh…-

Víctor Krum termino lleno de vomito. Ronald Weasley se desplomo en el escenario completamente ebrio.

Harry y Cedric ya habían llegado a las duchas. Ya estaban prácticamente desnudos.

-Ahhh Cedric- gemía Harry mientras sentía la boca de Cedric por su cuello

-Mmm Harry….- el rubio acorralo a Harry contra la pared y fue bajando lentamente hasta llegar a su miembro y comenzar a trabajar con él.

Apenas se deshizo de Granger, Neville corrió a buscar a Harry. Llego al gimnasio y entro lentamente. Lo más probable era que se hubieran ido a otro lugar, pero algo le decía que allí lo encontraría. Siguió avanzando, y justo cuando estaba apunto de pasarse de largo de las duchas, escucho un fuerte gemido…era Harry.

-Qué demonios-

Neville siguió el sonido y llego hasta las duchas, encontrándose una escena para nada educativa…

-¡¿HARRY?!-

-¡NEV!-

Harry Potter estaba acorralado en la pared con las piernas alrededor de la cintura de un atlético Cedric Digory, quien lo tenía cargado mientras entraba y salía de él.

-¡No es lo que piensas Nev! Ahhh…Cedric-

¿Y qué es lo que se puede pensar al ver a tu mejor amigo colgado de la ducha y siendo prácticamente partido en dos por el chico más deseado de la universidad?

-Longbotton- Digory lo saludo, mientras seguía envistiendo a un excitadísimo Harry

-Yo…yo mejor me voy…voy hacer como que no vi nada-

Y así Nev salio embalado del lugar. Era mejor tratar de olvidar todo eso, y que mejor manera que bebiendo hasta las últimas.

Minutos después Harry y Cedric caían exhaustos al piso. Abrieron las griferías para refrescarse, y sin siquiera darse cuenta, estaba besándose nuevamente. Con ganas de más.

Esa noche fue algo irrepetible en la historia de la universidad. Se habían roto todas las reglas de la institución, cosa que no parecía molestar mucho al rector.

Fue recién a la mañana siguiente cuando los resultados de tan grande bacanal dieron sus frutos. Alumnos de ambas universidades tirados como cadáveres por todas partes del campus, dolores de cabezas criminales, perdidas de virginidades por gracia del espíritu santo, golpes que aparecieron como por arte de magia…y sobre todo momentos bochornosos y castigos que se recordaría para siempre.

OH…y no olvidemos el hecho de que más de la mitad de los alumnos contrajeron la varicela, regalo de Colín Creevey.

*****Fin del Flash Back*****

-¿En las duchas Harry? Dios, que desconsiderado para hacerlo en las duchas que todos usábamos- se quejó Ron

-Creo que fue más desconsiderado abrir el cofre sobre Krum- se burlo Seamus

-Jajaja pero no olvidemos que tu apareciste despellejado Seamus-

-Pues esa fue culpa de Thomas-

-¿Te acostaste con Thomas?- pregunto curioso Harry

-No exactamente, pero nos divertimos-

-Uy que habrán hecho-

-Yo ni me lo quiero imaginar- hablo Ron –Y mejor olvídense de esa fecha, fue lo peor de mi vida-

-Bueno…pero no la peor de Harry- hablo Nev -¿Qué tal con Digory?-

-Pues estuvo bien-

-Solo ¿bien?-

-…- Harry los miro un tanto rojo –Vale…estuvo más que bien- confesó

-Valla, pero dinos que esa no fue la última vez-

-Bueno…-

-Se sincero-

-Ya…nos vimos unas cuantas veces más. Pero lo dejamos de hacer cuando comenzó en las ligas, ya no había tiempo, ambos estábamos en lo nuestro, así que lo dejamos por las buenas-

Claro, tal vez si las cosas hubieran sido distintas seguirán juntos. Pero ¿hubiera sido capaz de olvidarse completamente de Draco, para comenzar algo serio con Cedric?

Aun no sabía la respuesta…y tampoco estaba dispuesto a trabajarla.

Con Draco no pasaría nada, y lo de Cedric era cosa del pasado. Dudaba que el rubio quisiera retomar esa candente relación. Ya estaban en otras dimensiones. Cedric el gran jugador de football, y él un aburrido bibliotecario.

El haber recordado su vida como universitario lo hizo darse cuenta de lo mucho que había madurado. No sólo él, sino todas sus amistades. Tal vez esa fecha fue también como el adiós de los mejores años de un joven. El adiós a las preocupaciones y la vida fácil. Por que después de la universidad, todos eran soltados a la temible jungla que era el mundo real.

Unos se convertían en depredadores, y otros en presas. Dependía de cada uno.

Sonó el teléfono y fue Neville quien contesto. Después, con una amplía sonrisa, se lo pasó a Harry, quien le hizo la seña de que después hablarían del tema "Nott".

-¿Si?-

-No olvides ver tu novela -

La carcajada de Draco resonó en la cabeza de Harry durante varias horas después de que colgara.

Sin duda Draco era un depredador…y él una presa.

TBC