Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen a mí sino a Masashi Kishimoto.

Aclaraciones: Sasohina,AU/UA y algo de Ooc.

Capítulo IV

¿Logrando nuestro objetivo?

Parte II

Me enrosqué por enésima vez al cuello la molesta bufanda que habría deseado dejar en casa. El viento era muy fuerte y a pesar de estar escondida dentro de los arbustos, las incesantes ráfagas no se hacían esperar.

En mi cabeza me repetía infinidad de veces que todo iba a estar bien, que Sasuke y Naruto saldrían en cualquier momento con el escorpión y volveríamos a casa sanos y salvos, pero el mal presentimiento se reusaba a abandonarme.

Un relámpago se dibujó en el cielo y tras de él un rugido sonoro que me hizo estremecer.

–Odio los relámpagos, – susurré temerosa acurrucándome un poco mas entre los arbustos – me pregunto si todo estará bi...

–¡HINATAAA! – Gritó Sasuke haciéndome saltar de la impresión.

¡Son ellos! – Pensé aliviada, pero esa sensación se desvaneció al ver sus rostros llenos de pánico.

–¡Vete en cuanto veas que persigue a uno de nosotros! –Gritó Sasuke arrojando algo en mi dirección.

–¡Ten cuidado y no te preocupes, – Agregó Naruto – lo distraeremos!

Confundida, estuve a punto de pedirles una explicación, pero cubrí inmediatamente mi boca al ver a Sasori tambaleándose en la puerta de su casa. Mi cuerpo quedó completamente petrificado ante su presencia. Intenté controlar mi respiración, así como también el tamborileo que se llevaba a cabo dentro de mi pecho, rogando al cielo que él no se percatara de ellos al instante en el que pasaba frente a mí.

Lo oí soltar una maldición por lo bajo, para después salir corriendo hacia el lugar donde Sasuke había desaparecido segundos antes.

Me tomó unos instantes reaccionar, y cuando por fin se despejó mi mente, noté como mis manos temblorosas seguían oprimiendo mi boca bruscamente. Las despegué lentamente, dudando de mi capacidad para seguir conteniendo el llanto, pero el nudo en mi garganta se encargó de ello. Volteé a ver el objeto que había quedado enredado en una rama cercana a mi cabeza.

¡El escorpión de madera de Sasori! – Grité en mi mente tomándolo con una mano.

Como me fue posible, me apresuré a salir de entre los arbustos dando un torpe salto. Y sin pensarlo con detenimiento, me apresuré a ir por el sendero normal.

Por más que intentaba no hacer caso a los infinitos ruidos de las ramas sacudidas por el fuerte viento, éstas provocaban una sensación de incertidumbre como jamás la había experimentado.

Finalmente pude distinguir el gran puente de madera a unos pocos metros de mi. Mi rostro se ilumino y por un instante me sentí ya fuera de todo peligro.

–Jamás... – Comencé a esbozar entre jadeos –¡Jamáaaaaas volveré a hacerle caso a Naruto-kun en toda mi vida!

Un estruendo volvió a resonar en el cielo apenas terminé de decir eso, al mismo tiempo en el que una mano se aferró a mi brazo impidiéndome seguir.

–Espera un segundo... – Agregó una voz grave, que para mi desgracia y a pesar del jadeo, logré distinguir sin siquiera voltear aún –¿no has visto a unos niños pasar corriendo por aquí? – Finalizó tras intentar recuperar el aliento.

Mi mente se nubló, y el temblor de hace unos instantes volvió poco a poco a inundarme.

–Oye, ¿me estás escuchando? – Volvió a decir, y mientras tanto, mis labios se movían pero no lograba sacar sonido alguno. Inesperadamente se puso en cuclillas frente a mí, y al verme apresada por la intensidad de esos ojos cafés, lo empujé con la mano que me quedaba libre.

–¡Ahh! ¿Pero qué estás...? Espera, – señaló en mi dirección – eso que traes en tu mano, enséñamelo en éste instante. – El tono y la severidad en su voz me asustaron y en un acto reflejo lo evadí y comencé a correr.

Se apresuró a levantarse del suelo y pude escucharlo acercarse rápidamente hacia mí. Otra ráfaga de viento me envistió por la espalda mientras comenzaba a cruzar el viejo puente, provocando que mi bufanda saliera disparada de mi cuello y se enredara peligrosamente bajo mis pies. Me tambaleé para finalmente chocar contra el barandal. Al sentirlo ceder ante el peso de mi cuerpo, recordé en un rápido flashback la escena en la que Sasuke lo pateaba violentamente hasta hacerlo tronar. Lo último que recuerdo antes de impactar en el agua, fue un fuerte grito tras de mí y unos intensos y aterrorizados ojos cafés.


¿No es curioso?

¿Acaso no es curioso como tu cuerpo comienza a dejar de sentir el dolor?

¿Acaso no son curiosas todas las cosas que piensas antes de morir?

¿Acaso no es curioso que el chico del que siempre he estado huyendo,

sea ahora el que deseo que logre alcanzarme rápidamente?

¿Acaso no es curiosa la forma en la que todo termina?

¿Acaso no lo es?

Fin del capítulo IV

Prometí que este capítulo sería más largo pero me avergüenza decir que no cumplí con mi promesa, lo siento mucho. Pero a la vez me siento feliz de retomar esta historia después de tantos años, y todo es gracias a sus alertas, favoritos y reviews que continúan enviándome. Ustedes me han animado a continuar.

Esta historia aún continua, y me sorprende ver cuanto ha cambiado después de todo éste tiempo, confiezo que me ha costado trabajo subir este capítulo. También lo que me sorprendió y me alegró fue ver que el poner lineas divisorias y reviews es ahora más sencillo jajaja, *suspira* ya estoy vieja... En fin...

No se olviden de dejar su review con sus reclamos, críticas, dudas, sugerencias, etc.

¡Nos leemos pronto!