Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.

Veridis Quo: La Inspección

Tenía poco tiempo sirviendo para la ley, era nuevo y joven, deseoso de hacer cumplir las leyes y castigar a todo individuo que las infrinja.

– El cuerpo yace en medio de la cama, ambos hombros se encuentran horizontales, el eje del cuerpo está desplazado hacia la derecha.

Volteó su rostro hacia un lado, en los meses que llevaba como inspector no había visto antes una escena tan horrenda. Los oficiales que custodiaban la habitación del crimen, cubrían sus bocas y narices con pañuelos. El arroma nauseabundo comenzaba a atraer moscas y demás insectos, un leve destello llamó su atención, un fotógrafo retrataba el cuerpo con su enorme cámara.

– El brazo izquierdo está justo al lado del torso, el antebrazo está flexionado en ángulo recto, apoyado sobre el abdomen.

Gohan siguió escuchando en silencio al oficial que en voz alta describía el cuerpo, mientras otro escribía en una libreta cada palabra. Caminó con calma rodeando la cama, en un intento de recrear en su mente cada movimiento desencadenado, que desembocó fatídicamente en el crimen que contempla.

– El brazo derecho está ligeramente alejado del torso, está colocado sobre el colchón, con el codo doblado y el antebrazo hacia arriba, ambos puños están cerrados, señal de que la víctima luchó antes de morir.

Al terminar de describir y fotografiar el cuerpo, éste finalmente fue cubierto con una sábana blanca. Varios oficiales lo cargaron muy cuidadosamente, sacándolo con un solemne silencio sepulcral.

– Creí haberte dicho que me esperaras.

– Lo siento Krilin, pero tenía que ver la escena antes de que se llevaran el cuerpo.

– Eres demasiado impulsivo muchacho, tienes que llevar las cosas con calma.

El inspector en jefe Krilin llevaba años en su puesto, pero deseando retirarse encontró en un joven policía al indicado para suplirlo. Su inexperiencia era un problema, así que él se propuso llevarlo consigo a cada caso suyo para mostrarle cómo debía proceder. Robos, estafas, secuestros y homicidios, sin embargo, este era el asesinato más grotesco que ambos investigaban.

– Me gustaría interrogar a los sirvientes.

– Ya tenemos la declaración del sospechoso, me parece más que obvio que él lo hizo.

– ¿No te parece muy precipitado afirmar tal cosa?

– ¡Por Dios santo Gohan, ese hombre descuartizó a su esposa! –Exclamó Krilin– ¿acaso no viste las entrañas de esa pobre desafortunada regadas por toda la habitación?

– ¿Qué pasó con eso de inocente hasta demostrar lo contrario?

– ¡De acuerdo, hazlo si quieres! –Aceptó el veterano inspector–pero actúa con cuidado, este crimen no es como ninguno de los que has trabajo antes.

– Lo sé, es que hay algunas cosas que aún no entiendo.

Los hombres de ley abordaron un carruaje, el cochero agitó las riendas comenzando con el recorrido que los llevaría de regreso. Mientras soportaba el bamboleo del coche, Gohan se preguntó qué motivaría a un ser humano a cometer tal crimen, pero otro detalle lo inquietó, nunca antes había visto a su jefe estar tan nervioso.

Continuará…