Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.

Veridis Quo: La geometría de las sombras

– ¡Deténgase ahora mismo!

Había dejado todo de lado, se marchó de su tierra natal para ser parte de la fuerte inmigración en busca de oportunidades. En sus bolsillos apenas tenía el dinero suficiente para comprar un boleto de tren, viajó por días soportante frío y hambre. Finalmente al salir de un túnel, vio a lo lejos el humo que salía de las chimeneas, había llegado a Ciudad Satán.

El joven Gohan se asombró con la vista de ciudad, desde que nació estaba habituado al estilo de vida al aire libre, pero no todo allí era perfecto. Los malos olores inundaban los distritos más pobres, cientos de vagabundos mendigaban en las calles, mujeres de la denominada vida fácil se apoyaban en las paredes buscando clientes.

Buscó empleo, pero por ser un inmigrante se le rechazó en repetidas veces. Los ciudadanos natos de Ciudad Satán odiaban y rechazaban a los extranjeros porque según ellos, éstos les robaban los empleos además de señalarlos como delincuentes únicamente por su apariencia. Vagó por varios días sin conseguir nada, pero cierto día vio un desfile del cuerpo policial, en ese instante supo cual era su vocación.

– ¡Salga inmediatamente! –gritó al entrar en una calle sin salida, pero el fugitivo no estaba a la vista.

Al principio no fue aceptado, sin embargo prevaleció su tenacidad consiguiendo entrar en la policía justamente. Empezó desde abajo como un simple patrullero en las calles, al cabo de un par de años se fue ganando el respeto de sus colegas quienes olvidaban sus perjuicios. Y su reputación se engrandecería aún más, cuando en medio de un acto público la vida del alcalde fue atacada.

Mientras que el gobernador de Ciudad Satán ofrecía un discurso, un individuo le disparó consiguiendo huir de la escena antes de ser atrapado. El inspector Krilin ordenó desplazar a toda la policía, una cacería humana se inició con cientos de oficiales buscando en las calles. Pero al llegar la noche el prófugo se mantenía libre.

– ¿Dónde se metió? –él desenfundó su arma al avanzar, la poca luz del alumbrado apenas le llegaba.

Caminó lentamente estando atento al más mínimo ruido, pero el silencio lo ensordecía. Todo se puso más oscuro para él, al sentir como una cuerda le apretaba la garganta. El criminal salió desde las sombras y le atacó por la espalda, comenzando con una lucha entre ambos. Con un golpe en las costillas se liberó, al voltearse forcejeó hasta arrestar él solo al individuo.

– ¡Buen trabajo oficial!

– Sólo hice mi deber.

– He estado buscando a un asistente desde hace mucho, quiero verte en mi oficina mañana–le dijo el inspector Krilin al irse.

Gohan se quedó asombrado al escuchar dichas palabras, minutos más tarde pero en una de las celdas, una silueta visitó al atacante del alcalde.

– ¡Otra vez tú, sólo sabes causarme problemas!

Un par de horas después, ese criminal estaba libre en las calles de nuevo.

Continuará…