Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.
Veridis Quo: El mundo del otro lado
La lluvia se hizo presente en el funeral, el féretro fue descendido con lentitud hasta entrar completamente en su última morada. Todos con sus trajes negros lamentaban en silencio la trágica y brutal muerte de la víctima, una dama respetada y admirada quien murió asesinada por las manos del hombre que juró amarla.
– Videl…
Casi todos pensaban así, menos una mujer en particular: Videl Satán. Ella sostenía la inocencia de su padre sin importar nada, Videl sabía que él era un hombre que en ocasiones solía ser codicioso además de ser un reconocido bebedor, pero él nunca fue una persona agresiva con su familia, y sin duda alguna para Videl, él no es un asesino.
– Videl…
Shapner estaba parado a su lado, ambos no han tenido ni un momento de paz desde que la noticia los golpeó de frente. Si esto no hubiera pasado, ya estarían terminando los detalles de su matrimonio, pero ahora; este está manchado con la reputación destruida de Mr. Satán. Shapner ama a su prometida, pero teme que ella cancele a último momento la boda.
– Videl, debes descansar…
– No, hoy me reuniré con el inspector en jefe–respondió mientras su prometido la protegía de la lluvia con un paraguas–quiero involucrarme en la defensa de mi padre.
– No será fácil salvarle, todo está en su contra.
– No todo, me tiene a mí.
El apellido de su familia estaba deshonrado, el imperio que su padre había construido y manejado se despedazaba a pedazos. Y precisamente, al ver como la cabeza de dicho reino estaba decapitada otros querían tomar su lugar, específicamente una mujer. La cual en ese mismo momento, intentaba hacerlo realidad.
– Como saben, yo tengo ahora la mayoría de las acciones de la compañía–Rose les habló a muchos hombres finamente vestidos–por eso exijo ser elegida como nueva propietaria de la empresa.
– Pero la señorita Videl es la heredera legal de Mr. Satán, ella es quien debe ser la nueva presidenta de la compañía.
– ¡Ahora yo soy la accionista mayoritaria, la empresa debe ser mía! –Rose exclamó furiosa.
Los demás accionistas de la compañía postergaron su decisión, no sabían a quién nombrar como nueva dueña de la empresa, pero Rose estaba más que firme en su posición de tomar todo lo que alguna vez le perteneció a Mr. Satán. Así que mientras la esposa de Krilin soñaba con enormes riquezas, él estaba en su oficina hablando con la impetuosa hija del sospechoso.
– Señorita, su padre fue hallado con el cuchillo en las manos, su ropa estaba cubierta de sangre–afirmó Krilin–cualquiera pensaría que…
– ¡Mi padre no es un asesino, y yo lo voy a demostrar!
Videl salió muy molesta de la oficina de Krilin, pero un hombre joven la detuvo al verla marcharse.
– Disculpe señorita, pero necesito hablar con usted sobre su padre.
– ¿Quién es usted?
– Mi nombre es Gohan, y creo que su padre es inocente.
Continuará…
