Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.
Veridis Quo: Todas las mentiras conducen a la verdad
– ¿Quién es usted?
– Mi nombre es Gohan, y creo que su padre es inocente.
– ¿Y con exactitud a qué se dedica?
– Soy inspector de la policía, y tengo sospechas de que su padre es víctima de un complot para desacreditarlo y así…
– ¿Y así qué?
Ella entrecerró sus ojos esperando una respuesta, cuando él iba a responderle la puerta de la oficina de Krilin se abrió inesperadamente, Gohan la tomó por su brazo y en cuestión de segundos ambos se metieron en un pequeño armario con implementos de limpieza.
– ¿Cómo se atreve, acaso no sabe que soy una mujer comprometida?
– Guarde silencio por favor, no hable.
Krilin salió de su despacho y caminó por el corredor, pero al verse solo en el pasillo se detuvo y de entre sus ropas sacó un pañuelo, aquella tela estaba ensangrentada y en una esquina estaban bordadas las letras V. S. Con desconfianza volteó su mirada hacia la derecha, a la pequeña puerta de madera del armario de limpieza, pero al mirar su reloj de bolsillo vio lo tarde que era, debía reunirse con Rose.
Desde adentro Gohan escuchó atento, al oír los pasos de Krilin alejarse respiró aliviado. Pero otra preocupación lo abrumó, una que nunca antes había considerado: la de tener a una hermosa mujer muy cerca de él, sintiendo su respiración contra su propia piel. La puerta se abrió de golpe y un nervioso inspector salió primero, la dama enfurecida contuvo su frenesí.
– Disculpe mi atrevimiento señorita, pero comprenderá que mientras permanezca en la estación de policía, no puedo confiar en nadie.
– ¡Explíquese, ahora!
– Lo haré, pero aquí no…
Krilin llegó tan rápido como pudo a su carruaje, Edward le esperaba adentro algo impaciente. El veterano oficial le mostró el pañuelo cubierto con la sangre de la esposa de Mr. Satán, Edward al tomarlo recordó el rostro de aquella mujer, que a pesar de ser mayor que él era hermosa, y mientras su marido contaba su dinero él la albergó entre sus brazos, viviendo una clandestina pero genuina aventura.
– Esto no puede repetirse nunca más…no quiero verte de nuevo Edward–afirmó Susan Marie al cubrir apresuradamente su desnudez.
– No lo haré, pude sentir el fuego que arde en tu interior–replicó–si el tonto de tu marido quiere ignorarte que lo haga, yo no…
– Soy una mujer casada y tengo una hija, he deshonrado a mi familia al estar contigo–intentó marcharse, pero él la detuvo abrazándola sin importarle estar desnudo–sé que me quieres, con tu mirada lo sé.
– Edward…Edward… ¿qué sucede?
– Nada Krilin nada, sólo pensaba.
– Destruye ese pañuelo, fue muy estúpido de tu parte haberlo dejado olvidado en la escena…sé que Gohan sospecha algo, cuando te encargues de Videl no te olvides de él.
– ¿Piensas asesinar a tu protegido?
– Haré lo que sea por Rose…lo que sea.
– Es oficial, de policía ya no tienes nada.
Continuará…
