Se acercaba la hora en que se haría la presentación del mural, pero Yugi aun estaba en su habitación pensando en que hacer ahora, estaba tan confundido.

El evento estaba por iniciar, el lugar estaba abarrotado de gente y Heba quien había decido hacer frente a la situación, no podía para fácilmente por la entrada principal así que decidió tomar el ascensor de servicio, cuando vio que la puerta de este se estaba cerrando rápido corrió y la detuvo, encontrándose así de frente con nada mas y nada menos que Mai Valentine, la cual a pesar del disgusto que le dio verlo, le sonrió hipócritamente.

-cuanto tiempo sin verte, Heba.

- ¿como ha estado?

-sabes no me gusta encontrarme contigo, así que porque no te consigues otro trabajo?

-no quiero, por que tendría que hacerlo?

-mocoso arrogante.

-madrastra!, Mai al escuchar esa palabra volteo sorprendida y dijo:

-como me llamaste?, te has vuelto loco!

-soy yo, Yugi Motou, o es que acaso no me recuerda?...!SEÑORA!- cuando dijo esto, Mai lo abofeteo, justo como aquella vez en que la había llamado de la misma forma y esta había reaccionado igual.

-SEÑORA!- Mai intento golpearlo nuevamente pero el fue mas rápido y logro detener su mano.

-no ha cambiado nada- Mai intentaba zafarse del agarre del otro pero no podía, fue hasta que la puerta del ascensor se abrió que la soltó, y ambos salieron como si nada.

Buscaba desesperadamente a Yami, pero no lo encontraba, y así la música que indicaba que el evento daría inicio, sonó y entonces supo donde podía encontrarlo, así que se asomo por el balcón que daba al carrusel y de ahí lo pudo ver justo cuando comenzaba a dar su discurso…

-hace mucho tiempo prometí darle el cielo a alguien como obsequio, ahora para cumplir esa promesa estoy aquí justo ahora… Dedico este mural a esa persona, que siempre estará viva en mi corazón – Heba al oír esto comenzó a llorar.

-les presento al hombre que me ayudo a cumplir esa promesa.. Marik Ishtar, el mencionado se puse de pie, buscando con la mirada a su prometido pero no lo vio, a las únicas que pudo ver fue a Mai y tea en primera fila, quienes lo miraron con desprecio, pero este las ignoro y comenzó a dar su discurso y justo cuando iba a terminar de hablar pudo ver a Heba en el balcón, así que corrió del lugar ante la mirada incrédula de todos.

Heba al ver que Marik iría por el , corrió de aquel lugar, pero Marik logro alcanzarlo rápidamente.

-Heba, espera!- pero el mencionado no hace caso y sigue corriendo, así que Marik sigue detrás de el, hasta que logra alcanzarlo.

-suéltame…-pero al ver que este no hacia caso, volvió a decirlo- Suéltame!... SUELTAME!

Marik por fin lo soltó y le dijo:

-hoy a las 12 te veré frente al mural, yo debo confesarte algo, tienes que ir- Yugi no le dijo nada solo se fue de allí.

Después de finalizada la ceremonia Mai se llevo a Tea a un lugar mas apartado para poder hablar:

-que pasa mama por que estas tan nerviosa?

-Yugi recupero la memoria

-que!

-aun no te ha dicho nada?

-no

-lo que tenemos que hacer por ahora es… fue interrumpida cuando alguien llego y se paro frente a ellas, voltea a ver quien era y se dio cuenta que era el.

-¿que me hicieron?, ¿porque estoy así, que fue lo que hicieron?

-no nos culpes- nosotros no sabemos nada dijo Mai.

-Tea tu siempre lo supiste, que yo era en verdad Yugi y no Heba

-no, yo no sabia…

- además fingiste que no conocías a Malik, esperas que me crea eso?

-Malik me pidió que hiciera eso, fingir que no los conocía, dijo que no podía vivir sin ti, así que por eso lo hice.

-no será mas bien, que tenias miedo de que yo regresara?

-temor, dices?, nadie le teme al alguien como tu – dice Mai al mismo tiempo que lo empuja.

.recuerdo todo lo que me hiciste, cada cosa la recuerdo muy bien, y me las pagaras con creces.- Mai intenta golpear a Yugi, pero este es quien la empuja ahora.

-no soy mas el Yugi de antes- Mai estaba por decir algo cuando vio cerca a la madre de Yugi y se hizo como si estuviera por desmayarse haciendo que de inmediato se acerca a ella preocupada.

-Heba?- dijo aquella elegante mujer al ver al tricolor.

-madre- dijo Yugi feliz pero a la vez triste, de esa forma es como la había llamado por el cariño que le tenía.

-madre?- dice la mujer confundida

-soy yo, madre… soy Y…- no pudo completar su frase ya que Mai comenzó a quejarse por "su desmayo".

-por que no deja de actuar?- dijo Yugi

-Heba!- dijo la mujer algo molesta indicándole que se callara.

-madre soy yo, soy Yugi.

En ese momento Tea se levanto y tomo a Yugi de los hombros.

-Heba porque haces esto?, ya fue suficiente dolor para nosotros al haber perdido a Yugi!- dijo al borde de las lagrimas.

-Tea! – grito molesto Yugi.

-entonces la madre de Yugi intervino al ponerse frente a Tea como defendiéndola.

-Heba, no creí que fueras así, en verdad eres horrible al hacer esto.

-no, madre en verdad soy yo.

-basta!- hizo un movimiento y uno de los guardaespaldas que la acompañaban tomo a Yugi y lo alejo de ahí.

-madre, por favor en verdad soy yo, soy Yugi, tienes que creerme!

-pero la mencionada, no hizo caso y solo se dedico a ayudar a levantar a Mai.

-¿que esta pasando, por que dijo todo eso?

-desde el día que fue a nuestra casa el finge ser Yugi

-todo es culpa de Yami, si el no hubiera dicho eso, Heba no estaría tratando de aprovecharse.

Mientras tanto "Heba" corría detrás de Yami, pero este aunque veía que Heba estaba tratando de seguirlo, solo lo ignoraba.

Yami se detuvo hasta que Tea se paro frente a el, y dijo:

-sabes Yami, cuando estábamos frente al mural yo deje ir a Yugi, también tu, verdad?

Pero antes de que este contestara algo, Heba hablo:

-Yami Atem – dijo mientras daba un paso hacia el mencionado, pero de inmediato fue detenido por los guardaespaldas que nuevamente lo agarraron para sacarlo de ahí

mientras Yami no hacia nada para evitarlo.

-Yami por favor tengo que decirte algo! – pero el mencionado solo le dio la espalda y siguió su camino junto con Tea.

Cuando Yami llego a su oficina Marik ya lo esperaba ahí, ambos se sentaron y fue Yami quien comenzó a hablar:

-perdóname Marik, a mi me gustaba Heba, aun sabiendo que el era tuyo, a mi me gustaba… por eso perdóname.

-no… yo soy quien lo siente tanto, soy yo quien tiene que pedir perdón, yo tengo algo que darte, hoy a las 12 en punto ve al carrusel, tienes que ir.- Marik salió de aquella habitación dejando a Yami un poco confundido.

Afuera Marik se encontró a Tea, quien de inmediato lo siguió para saber porque estaba ahí.

-Marik, Heba ya lo sabe todo, sabe que el es Yugi.

-eso ya no importa, de todos modos estaba pensando en decírselo todo hoy, ya no le mentira mas a Yugi.

-¿y que hay de mi, en verdad dejaras que sepa que fui yo quien causo el accidente?, no puedes hacerme esto!

-Tea ya fue suficiente, regrésale a Yugi todo lo que le has quitado- le dijo viéndola con lastima.

-no, por favor

-ya basta Tea, se acabo, regrésale todo - se fue de ahí, dejando a un asustada pero enfurecida Tea.

- ya pasaban de las 11 de la noche, y el estaba parado frente a la entrada del parque de diversiones, mirando a la calle de enfrente justo en el lugar donde había sido el accidente, y en cabeza solo se repetía aquella imagen de el siendo atropellado por Tea y de repente se de esa escena paso a otra, la de su primer beso, su despedida de Yami en el aeropuerto, cuando Yami y el se rencontraron en aquel carrusel y Yami lo abrazo con lagrimas en los ojos, cuando pasaron juntos el cumpleaños de Yami, cuando lo llevo a la casa de la playa y juntos tocaron el piano.

De pronto su celular sonó, le había llegado un mensaje el remitente era Marik y el mensaje decía "no lo olvides, tienes que ir al carrusel a las 12 en puto" Miro su reloj, ya casi era la hora indicada así que se limpio las lágrimas y se levanto decidido para entrar en aquel lugar, mientras Marik lo miraba con tristeza desde la terraza que daba a aquella calle.

Entro y se detuvo en la zona indicada, pero todo estaba oscuro y no parecía haber nadie… y de pronto, las doradas luces del carrusel se encendieron y el juego comenzó a andar y ahí apareció Yami, sentado en uno de los caballos. Cuando llego a la altura de donde estaba parado el otro, Yami salto del juego y sonriente se acerco hasta Heba para tomarlo de la mano y llevarlo hasta frente al mural…

-tienes algo que decirme, no es así, Heba, no me digas que ya te has enamorado de mi?

-si eso fuera, ¿me aceptarías?

-hoy deje ir a Yugi, le pedí perdón, el debe estar enojado porque deje que alguien mas entrara en mi corazón, yo estaba seguro que tu eras Yugi, porque lo extrañaba tanto, por que quería verlo tanto y pensé que en lugar de amarlo a el podría amarte a ti, pero eres una persona tan diferente a el que comenzó a gustarme todo de ti- recargo su cabeza en el hombro del otro y aspiro el aroma de su cuello.

-hueles tan bien, hueles como Yugi. Entonces fue el turno para Heba de hablar:

-Yami Atem, un chico rebelde y grosero, que siempre tiene que hacer las cosas a su modo para conseguir lo que quiere, pero de algún modo logre sentir su corazón, su verdadero ser y entones sentí como si lo conociera de mucho antes…..-el chico al que estabas buscando, si yo fuera el, me sentí tan celoso de el…y ahora en verdad deseo ser Yugi Motou.

-entonces parece que ambos nos gustamos- le sonrió y entonces extendió su mano frente a el.

-Heba Ishtar, me concederías una cita?

Comenzaron a caminar por el parque con sus manos entrelazadas hasta que se toparon con los vestuarios que habían usado esa tarde para lo de la presentación, entonces Yami se acerco a donde se encontraban algunos vestidos, tomo uno y se lo puso en las manos a Heba para luego hacerle una pregunta:

-quieres ser mi cenicienta esta noche?