Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.

Veridis Quo: El lugar donde está la verdad

Tanto dolor, tristeza y muerte no era fácil de olvidar, ni aunque haya pasado un año desde el fin de todo pero una duda flotaba en el aire: ¿realmente había terminado?

– Buenos días señor.

– Buenos días inspector.

El cementerio estaba silencioso, el cielo se oscurecía de a poco amenazando con desatar una fuerte lluvia. Ambos hombres caminaron juntos hacia las tumbas, ninguno de los dos pudo volver a la vida que tenían antes, todo cambió para siempre. Mr. Satán luchó contra la mala imagen que se creó cuando todos lo consideraban un homicida, sus sirvientes y los citadinos lo miraban con otros ojos.

Gohan finalmente tomó el puesto para el que Krilin lo reclutó y entrenó, se había convertido en el inspector en jefe de la policía. Sin embargo le hubiera gustado llegar a ese puesto de otra manera, y no de la forma en la que se le otorgó. Ser el sucesor de un oficial corrupto no era una reputación decorosa, aunque se fuera inocente.

– ¿Ella ya está aquí?

– Sí.

Videl colocaba flores en las tumbas de su madre y prometido, en el fondo le molestaba que a pocos metros estuvieran las lápidas de los responsables de sus muertes. Al voltearse vio a Gohan y a su padre, meses atrás le pidió al joven inspector no revelarle a su papá el amorío secreto de su madre, quizás en el futuro ella tendrá el valor de decírselo aunque no puede imaginarse la reacción de él.

– Buen día señorita.

– Igualmente inspector.

En los últimos meses Videl se ha encargado de los negocios de su padre, él estaba envejeciendo muy rápido y ya no se sentía capaz de retomar su compañía. Muchas otras mujeres de su edad ya estaban casadas, incluso con hijos en su haber, pero ella continuaba soltera a pesar de que los pretendientes la asediaban.

Permanecieron allí durante varios minutos brindando tributo a los caídos, reflexionando de lo cerca que estuvieron de morir quedando marcados para siempre. Inesperadamente el cielo cumplió su amenaza, la lluvia bombardeó el cementerio. Tanto padre como hija corrieron hacia su carruaje huyendo del agua, el inspector sin prisa alguna los siguió.

– Estás empapado.

– Tranquila, es sólo agua.

– ¿Por qué los hombres siempre se sienten indestructibles?

– ¿Por qué las mujeres siempre creen tener la razón?

Ambos rieron divertidos ante la inútil discusión, Gohan la consideraba una mujer ruda y decidida. Videl lo veía como alguien apuesto e ingenuo, pero tal vez tenían algo en común, quizás los dos debían averiguarlo juntos.

Fin

Muchas gracias a todos por haber leído esta historia, Veridis Quo nació como un desafío personal para hacer un relato de pocas palabras y de actualización semanal. Quise que los capítulos estuvieran en desorden porque era algo que no había visto en otro fic, además de ser una forma diferente de narrar, y al final quedo muy satisfecho por el resultado obtenido.

Gracias de nuevo, adiós.