Toc, toc, soy yo de nuevo mi gente. Con actualización, creo que demoré, sorry, se me va el avión, pero acá estoy finalmente. Gracias a todas las que me dejaron sus comentarios en el capítulo anterior y gracias también por sus escenas, las más destacadas fueron:
*Cuando Jade se ofrece para llevar a Tori a la escuela, y luego cuando la lleva en el auto (kdjfdhfs Tori suertuda). *Cuando cantan la canción de navidad, (checaron que ahí, en un giro, muestra algo que kjfhgslfkdhf, no sabes cómo reaccionar, trasero). *Cuando hace de granjera en casa de Sikowitz y apreciamos su ombligo. *Cuando en combate escénico gira la toalla (creo que esa escena es épica ¿no? Procuro mirarla siempre en la entrada del show, no me la pierdo). *Ese gesto que hace a Tori como si quisiera morderla (djfjsvsjgf) cuando sale de su cuarto en El Wood agrgrrr SEXY! *Cuando van a casa de Mona Patterson y ella está… oigan chicas! Límpiense esa baba, ella está toda mojadita de la ropa aaaahhhh… suspiros. *Y claro, no vamos a dejar pasar esa de los sobrevivientes del calor, ¿qué tal Jade en casi bikini? OIGAN YA! Dejen de babear, en serio, yo añadiría la rubia con ese traje de años pasados, el rubio lacio se le ve bien, noten cuándo se levanta del piso en la escena que están filmando, qué chica tan perfecta!
Pero es cierto, todas coincidimos en lo mismo, Jade nos ha hecho babear desde el principio, en cada escena que aparece, por lo menos, yo me pego a la tele y no me quito hasta que sale de cuadro. Difícil decidir entre una y otra, en serio, tienen razón, cualquier chica, por más hetero que sea, babea por ella, Jade o Liz, ambas son sensacionales, lo digo yo, no me apedreen, haré esta confesión: hasta hace poco era una homofóbica exagerada YA NO LO SOY en serio, y es culpa de Jade.
En fin, ¿qué pasaría si Spencer Shay que es un artista escultor diera clases en Hollywood Arts? En lo personal, lo amo, excepto su defecto de ser mujeriego, pero me encanta. Ahora, cualidades, chicas, rescaten tres cosas que les encanten y las vuelva locas de Jade West, claro que hay más, escríbanle ahí cuando dejen su review, qué las mata además de su sonrisa y esos ojos. Venga, Kesha, ah no, no es cierto. Venga pues, por favor, lean y comenten apreciado público lector.
Victorious… tampoco Big Time Rush me pertenecen, osea, no son míos, lamentable sí.
CHAPTER 7. LA PROMESA
-Tú eres…
-¡Hey linda…! ¿Qué haces acá? – André aparece en el momento que parecía que el pecho de Tori estallaría – Vamos, no debes pisar estos terrenos, son peligrosos, tu padre va a enojarse seriamente. Disculpe usted capitán, ella no volverá a molestarla. – Tori quiso abrir la boca, pero André la hizo callar llevándola del brazo.
-¡Alto! – Dijo Jade al verlos marcharse – Yo no he dado permiso a que se retiren.
-Ahm… yo, he sido enviado a la aldea para conseguir unos…
-Si tú has sido enviado acá y debes volver a tus labores, entonces ve y ocúpate de tus asuntos, pero ella se queda – Afirmó señalando a Tori con la cabeza.
-Es que… ella sabe que no debe andar por estos rumbos y su padre la…
-No es conocido por ti que no debes refutarme las órdenes que doy es claro ¿cierto? – Dijo acercándose peligrosamente a André, como si fuera una serpiente que está presta al ataque.
-No, yo no...
-Largo… - siseó – Es mejor que estés en tu puesto de trabajo para cuando yo vuelva, porque entonces nos veremos las caras – André sabe que no debe abrir más la boca y por mucho que le pese es tiempo de obedecer, no sin antes lanzar una última súplica.
-Por favor, nuestro padre se pondrá mal si se da cuenta que no he cuidado de ella – Jade se ve confundida.
-¿Son hermanos? – Pregunta la chica alta a la latina. André hace un gesto discreto a Tori, ella lo capta.
-S-sí. Él es mi hermano mayor… Derek.
-No le voy a hacer nada a tu hermana Derek, sólo quiero charlar – Resopló ella con una amabilidad notoriamente fingida.
-Se lo suplico.
-Pierde cuidado, sólo voy a hacerle algunas preguntas.
-Bien – André comienza a caminar, sin dejar de mirar a Tori, advirtiéndole que tenga cuidado – Gracias.- Dice a Jade y termina por alejarse.
-Y bien, ¿cuántos años tiene tu hermano?
-Diecinueve.
-¿Diecinueve y tú tienes dieciocho? Tus padres no perdieron el tiempo eh.
-Son costumbristas.- Dijo Tori sintiendo cómo los nervios la invadían. La muchacha pálida tenía una actitud firme y segura, una presencia que dominaba todo el espacio a varios kilómetros a la redonda, Tori se sentía muy inferior, miró sus ropas, eran telas comunes, lo que las aldeanas hilaban y daban forma de vestidos, calzado hecho por las manos de su padre y el cabello largo y enmarañado, los dio por harapos al lado de un uniforme de marinera impecable, alisado, a la medida, respetable.
Tori vio la imagen superpuesta de la actual Jade West, a aquella chiquilla vestida como la marinerita Susy, cuando ambas compitieron por el mismo papel dentro de una obra de teatro de su antigua escuela en Hollywood. Tori sonrió discreta, sin imaginarlo, Jade era una marinera ahora, una real.
-¿Y… tienes más hermanos?
-Una… mayor.- Tori se acordó de Trina y Cat, la estarían buscando ahora, no quería imaginar lo que pasaría si ellas aparecieran ahí en ese momento, todo el teatro montado por ella y André se vendría abajo. ¿Sabría André quién era esa chica?
-¿De dónde eres? – La latina vaciló.
-De… Wisconsin – André por alguna razón no quería que su identidad fuera descubierta, así que Tori mentía. La piel se le enchinó cuando Jade detuvo su inspección de sobre ella, para mirarla fijamente a los ojos.
-Wisconsin…
-No recuerdo mucho en realidad, hace bastante tiempo que vivimos aquí.
-¿Cuánto?
-No lo sé, yo… era niña, quizá nueve, ocho años no lo sé con exactitud.
-Mmm… - los ojos contraídos de Jade acrecentaron los nervios de la morena - ¿Cómo te llamas?
Era el momento perfecto en el que Tori quería desaparecer.
-Yoo… - ahora Jade arqueaba las cejas, esperando – Elizabeth… mi nombre es Elizabeth, Liz me dicen todos de cariño.- Entonces Carlos aparece al fondo logrando apartar la mirada de la chica pálida de sobre la morena.
-Capitán West, el teniente Robbie Shapiro me envía a buscarle para darle el aviso de volver cuanto antes al puerto.
-¿Qué sucede?
-Un mensaje… del almirante Víktor West.
-Copiado… voy enseguida.- Tori vuelve su mirada de Carlos a Jade – Muy bien, Elizabeth… ¿sabes que si mientes yo podré darme cuenta de eso?
-No le miento.
-Ya lo sabremos – respondió la pelinegra dando la vuelta para marcharse – Por cierto… - se vuelve – esta mañana, cuando me rescataste del río… encontré un objeto curioso luego que saliste huyendo – buscó en el bolsillo de su saco.- ¿Por qué huyes si se puede saber?
-Es… - se aclara la garganta – es la chica que vive del otro lado de la cual he estado más cerca en los últimos 10 años.- Jade la mira ocultando una sonrisa y le muestra el objeto dorado y circular, que en realidad, era más bien como una especie de hexágono.
-¿Lo reconoces? – Claro que sí, ese era el collar que Tori había perdido y por el cual había llorado toda la mañana. Tenerlo ante sus ojos hace que la piel morena de la latina se torne casi tan pálida como la de la chica al frente - ¿Mm?
-No… lo siento no… no es mío.
-Bien – respondió la otra mirándola fijo – Eso es todo – Y comienza a alejarse – Pero con esto sabes que ya no tienes porqué huir de mí – Se subió a su caballo y desapareció. Carlos no ocultó su extrañeza cuando se alejó también, mientras que Tori quedó fría en el mismo lugar donde estaba.
XXX
-Tu padre ha emitido al menos tres mensajes desesperados, exigía la respuesta pero tú no estabas, debe estar furioso Jade.
-No me importa el estado emocional en el que se encuentre mi padre ahora, nuestro trabajo aquí no es del todo su asunto.
-Él te envió.
-Ni siquiera sabe qué clase de personas están acá, él debe tener otro interés de por medio para querer aniquilar a toda esta gente.
-Siempre lo tiene.
-Sí, pero esta vez… no lo sé, tengo un presentimiento.
-Bueno, ¿y qué piensas hacer?
-Voy a jugar un ratito con mi padre, ya veremos cuál es su cara mañana.
-Eres una malvada.
-¿Y apenas te diste cuenta Beckett Oliver?
-Jade, aquí está el chico – anunció Robbie desde la puerta.
-Hazlo pasar, Beck, déjame sola un momento.
-¿Qué quieres con ese esclavo?
-No te importa.
André entra con los nervios de punta, pero con una actitud firme y decidida a no permitir el temor, aunque el temor lo invadía hasta el cuello.
-Entra, no puedo matarte aquí, en mi propia casa, y sin ninguna justificación, antes tengo qué saber qué clase de persona eres.
-No de las que valen la pena.
-Caramba, veo que mi gente ha hecho un buen trabajo acá, con ustedes, pronto les han convencido de su miseria.
-No lo somos, pero ante ustedes, nada valemos.
-¿Y estamos equivocados?
-Tal vez… - André siempre había tenido carácter.
-Bueno Darryl…
-An… Derek – la interrumpe – me llamo Derek.
-Bien Derek, te voy a decir una cosa: esta columna de papeles que tengo acá y que tú puedes ver, son los archivos de cada habitante en la aldea, tu historial está justo aquí delante de tus ojos. Si yo descubro que tú me has mentido, y… que tu hermana también lo hizo… es la justificación suficiente para que pases a hacer fila a otra vida… y tu hermana contigo.
André era valiente, pero nunca se perdonaría que por su culpa Tori tuviera que pasar por castigos o algo peor… la muerte. Ahora se arrepentía de haber mentido, él sabía lo que era eso, tal vez de haber confesado a Jade la verdad, ella los habría reconocido y quizá, quizá, habría otorgado misericordia a ambos, junto a sus familias, si quedaba algo de bondad en ella.
-No le hemos mentido – Pero él vuelve la vista al suelo.
-No tienes que tratar de convencerme, ya te dije que eso lo voy a averiguar por mis propios medios… Derek. Entonces, ¿tienes más hermanos? – Él no se había puesto de acuerdo con Tori sobre eso.
-U-una… una mayor…
-¿Y cómo se llama ella?
-Le decimos Kathy de cariño…
-¿Cómo se llama ella?
-L-Lindsay…
-Ok… muy bien Derek… veo que eres firme, podrías ser un buen elemento dentro de nuestro equipo… si no estuvieras bajo estas condiciones. Puedes marcharte, pero no se te olvide esto que hablamos… aplaude tu suerte… o labra tu tumba.
André sabía qué tenía qué hacer, pensó en el epitafio que llevaría, pero él no arrastraría a Tori consigo.
XXX
Tori no escuchó las oraciones en la cena, tampoco probó bocado, se justificó con un dolor de estómago para levantarse de la mesa y tenderse en la cama. Cat vino a ella, pero ella no hizo mucho caso de la pelirroja, quien terminó charlando con Trina. Estaba ansiosa por otra razón.
-Tori, hija, André está afuera y quiere hablarte – habló Holly detrás de la puerta.
-Ya voy mamá, gracias – Haciendo caso omiso de la curiosidad de las dos chicas en su cuarto, la latina se deslizó por la ventana hacia afuera, y antes que André pudiera prevenirlo esta lo jaló un poco más lejos.
-¿Porqué no me lo dijiste?
-¿Decirte qué?
-Lo de ella, no me dijiste quién era, me ocultaste mucha información André Harris.
-Tori, no sé de lo que me ha…
-¡Lo sabes muy bien! Tanto como yo, ella es Jade.- El moreno se dio por perdido.
-¿Cómo lo supiste?
-André, no soy idiota, son sus ojos, su cara… su… macabra sonrisa, es ella.
-No estás segura.
-¡Por favor! Robbie también está aquí.
-Y no solo ellos…
-¿Qué?
-Tori, no es que…
-¿Quién más viene con ellos? No tienes porqué ocultarlo más.
-Beck, Beck Oliver… los ví esta mañana, a los tres. Robbie no ha cambiado, pero Beck, Beck se ha vuelto un desgraciado.
-¿Y Jade?
-Tori – dijo André suspirando – Por eso es que no te lo había dicho… sabes ahora que Jade es la persona que todos habían estado esperando, para aniquilarnos a nosotros.
-Lo sé… pero ella no hará eso André.
-Amiga… lo ha hecho antes, muchas veces, ella está aquí para matar y destruir.
-No, no lo hará André, yo la conozco, tú la conoces, ella puede parecer mala, pero en el fondo… en el fondo tiene buen corazón, tú lo sabes bien.
-Ella ha cambiado Tori… está entrenada, su misión en la vida es que tú y yo dejemos de existir.
-Tengo la esperanza de que no será así.
-¿Cómo podrá ser posible? Sólo hay una manera que puedo considerar…
-¿Cuál?
-Decirle quién eres.
-Quiénes somos.
-No Tori, yo la he engañado, le he dicho mentiras para tratar de salvar el pellejo pero ha salido peor, no perdonará una falta como esa a su ego de súpersabueso.
-Si le decimos quiénes somos eso no pasará, ella nos puede perdonar la vida, y a todos en la aldea.
-Puede ser, pero en ese caso… ¿qué dirá tu padre de esto?
-¿Qué?
-Él no les va a rogar a ninguno de ellos por su vida.
-No lo hará, sólo le diremos a Jade quiénes somos y ella nos ayudará.
-¿Porqué estás tan convencida de que será así?
-Porque Jade era nuestra amiga cuando estudiábamos en Hollywood.
-Siempre fue la chica mala.
-Ante la mayoría de las personas, pero yo ví cómo ella muchas veces se dejó tocar el corazón por… alguien.
-Su madre no cuenta.
-¡No hablo de su madre!
-Creo que ella debe saber quién eres, porque esta mañana, sin quererlo, te metí en problemas, eso voy a arreglarlo. Ella sabrá quién eres tú, por lo menos… ¿Cat lo sabe?
Tori mira hacia la ventana, Cat y Trina están asomándose afuera, como adivinando las estrellas en el firmamento.
-No, y por el momento es mejor así, hasta estar seguros de que obtuvimos algo bueno de ella – André asiente con la cabeza
-Es mejor así.
XXX
Jade hizo a un lado las hojas de papel que examinaba hace un momento, con un brillo de furia contenida en los ojos. Se desploma sobre la silla reclinable y cierra los ojos un momento, vuelve a abrirlos cuando siente unas cálidas manos sobre sus hombros.
-No digas nada – escuchó la voz femenina susurrando a su oído – ambas sabemos que lo necesitas.
Y obedeció, como una niña que sabe tomar una buena decisión vuelve a cerrar los ojos y deja que la joven de cabello negro masajee sus hombros.
-Siempre fuíste un sueño para muchos… y muchas Jade. Yo no era la única chica que te perseguía. Cuando tú y yo estábamos juntas, el resto no importaba. Nada. Lo que la gente hablara no te preocupaba en lo absoluto, sólo querías… divertirte un momento… La pasamos bien Jade, no puedes olvidar esos días. Lo único malo, era la sombra de Beck Oliver siempre al acecho, tras de ti, y el tontito del títere buscando una de tus migajas.
-No hables así de Robbie, él ha sido un gran apoyo para mí.
-No me digas que lo consideras ahora.
-Es mi mejor amigo, el único que he tenido en años.
-Porque no me has dejado estar más cerca de ti Jade, yo pude seguirte consolando si me lo hubieras permitido.
-Ya hablamos de esto Tara – dijo Jade levantándose de repente y apartando las manos de la joven de sus hombros – te dije que lo olvidaras.
-¡¿Cómo quieres que lo haga? ¿Cómo lo logro Jade? – La muchacha comenzó a llorar – Me mantuve lejos de ti por mucho tiempo luchando por apartar tu recuerdo de mi vida. Sí, sabía que lo nuestro era un simple juego de niñas consentidas… pero no pude evitar enamorarme, porque antes de llegar a esa relación yo ya te quería.
-Tara, una vez más, ese no es mi problema.
-¿Porqué ella Jade?... ¿qué tenía Victoria Vega para que la prefirieras y aun ahora la sigas recordando con tanto apremio?
-Sal de aquí.
-No Jade, por favor.
-Vete Tara. Esta será la última vez que te lo diga, y sobre advertencia no hay engaño. La próxima vez, te despides de este lugar.
La muchacha la miró con tristeza, un dolor que la envolvía se notaba en sus ojos llorosos, Tara no parecía la misma chica mala de cuando eran niñas, había cambiado, pero eso a Jade no le importaba, ella también había cambiado, su corazón estaba más endurecido que cuando jugaba a las muñecas, con el martillo y las tijeras al lado.
Vuelve a desplomarse sobre la silla una vez que la joven sale de la habitación. Luego de un largo silencio extrae el objeto hexagonal de su bolsillo izquierdo y lo pone sobre la mesa, casi para acariciarlo cuidadosamente con la yema de los dedos.
-Tori yo nunca voy a olvidarte.
-Sí lo harás, tan pronto como yo me vaya y tú te encuentres con otras personas.
-Te digo que no, eres alguien muy especial en mi vida.
El gesto de la morena fue uno que la niña pálida llevaría en su corazón para siempre.
-¿Qué es lo que acabas de decir? – La chica de los ojos verdes jadeaba con emociones distintas.
-Lo que escuchaste… eres muy especial para mí – La niña más delgada se enjuga las lágrimas y la mira incrédula.
-Pensé que me odiabas…
-Nunca lo hice… no en realidad… sólo te me hacías pesada aveces, cuando te comportabas tan boba.
-Oye – Las dos niñas rieron, las mejillas de ambas estaban acaloradas, no sólo por las emociones dejadas entrever, si no por la carrera que acababan de librar hacía pocos minutos.
-Prométeme que tampoco me olvidarás.
-Nunca Jade, nunca voy a olvidarte… pero tú…
-Tienes qué creerme, Tori, no es mi culpa que nos separen.
-Nos llevarán lejos.
-Pero tú me crees que eso no es mi culpa ¿verdad? ¿Me crees?
-Sí, te creo.
-Bien, eso me hace felíz – dos sonrisas más fueron dibujadas en los rostros infantiles de las pequeñas, lágrimas y lodo les ensuciaban la cara, que no las hacía menos bellas.
-¿Segura que no vas a olvidarme Jade? – La ojiazul busca desesperada algo en ella que pudiera servir para sellar su promesa, hasta que nota las dos argollas colgadas a su cuello, arranca el listón negro de un fuerte tirón y extrae una de las argollas.
-Toma, tú te quedaras con una, y yo con la otra, las dos las llevaremos siempre con nosotras, esa es mi promesa de que yo no voy a olvidarte Tori, nunca jamás.- La latina se levanta el cabello y Jade amarra con un seguro ajuste el listón en el cuello de Tori, la otra argolla la guarda en el bolsillo de su pantalón.- En tanto las tengamos con nosotras, sabremos que siempre nos tendremos. ¿La vas a tirar a la basura?
-Jamás.
-Es una promesa.
-Es una promesa.
-¡Jade! Aquí estás, tu padre ha estado buscándote por todos lados y está furioso.
-Dame un momento Clayton.
-¡No! Me meterás en un lío si te dejo aquí con esta… niña…
-Pero Tori es mi amiga, y también es amiga de tu hijo.
-Sinjin no es amigo de esta clase de gente, vamos Jade, no me lo hagas difícil, ellos ya se tienen qué marchar y tú también.
-¡Espera Clayton, espera! – Grita cuando el larguirucho hombre comienza a arrastrarla lejos - ¡Tori! ¡Tori! ¡Cuando tenga la edad para moverme sola voy a buscarte!
-¡Sí Jade! ¡Hazlo, debes hacerlo!
-¡Las voy a buscar Tori, a ti y a Cat, y las encontraré! ¡Las buscaré y las encontraré, aunque sea lo último que haga!
-¡Te voy a Extrañar Jade! …Te vamos a extrañar – La última frase la dijo como un susurro al viento, esperanzada porque este las llevara hacia ella.
-¡Las buscaré y las encontraré Tori! ¡Las econtraré! ¡Lo prometo!
Jade se seca las lágrimas con la manga de su fina blusa de algodón. ¿Cuánto tiempo hacía que no lloraba? No mucho en realidad, había llorado hace poco, por la misma razón que le traían los recuerdos. Metió su mano en el otro bolsillo del saco sobre el escritorio y extrajo una segunda argolla, tan parecida a la del listón negro, las puso juntas y acarició a ambas.
-Vega – Dijo y recostó su cabeza sobre la mesa, mirando los hexágonos, las lágrimas habían vuelto a brotar.
Enhorabuena, gracias por sus comentarios, opiniones, quejas, sugerencias, recetas de cocina jejeje. Please, un review y tendremos más Jori para el próximo capi, no tardaré en actualizar, el siguiente salta como pez a la sartén jeje. Entonces, esas cosas que las vuelve locas de Jade, no se les olvide. Se les quiere mis lectores. Por su apoyo y continuidad en el asunto… tenkiu!
