¿Qué tal? Volví mi gente, y antes de pasar a otra cosa, pido disculpas, porque me tardé más de lo estipulado, prometí actualizar en menos de lo que consta una semana, y no cumplí, así que me disculpo, esperaba con ansias las olimpiadas, y la aparición una vez más, de mi sueño de adolescencia y aun en esta mi juventud, Nadia Comaneci, a quien veo sólo cada 4 años en la TV.
Agradezco su paciencia, y su perseverancia en esta historia que escribo para ustedes, gracias por todos sus alentadores comentarios, que me llenan de gozo y alegría. A mi amiga AsukaMiyamoto, que me ha aguantado unos berrinchazos tremendos, te quiero mi ami. A loverxnime, que por el momento anda de viaje, gracias por tu crítica tan… tuya mi bebé jeje. Victoiousnaomi, siempre eres la primera en comentarme, muchas gracias, me alegra bastante que sigas acá, y dándole duro a tu historia. Más Allá de la Realidad, realmente espero el día para encontrarte de nuevo, muchas gracias por esas palabras de aliento pequeña amiga, agradezco tu admiración, eres mi fan jajajajajaja, es un chiste. Guest, acá lo tienes, salidito del horno como los panquecitos, no olvides tu lechita jeje, muchas gracias por seguir acá y comentar. Fic, vale, qué bueno que te gustó, estoy contenta de que te haya encantado tanto, venga pues, acá te regalo otro.
A mi nueva lectora y persona especial, que, vaya, ha venido arrasando a mi vida de una manera increíble, Caprigirl, tú sabes eso que… ya sabes, nos hablamos en privado, muchas gracias, me acosté a las 2 de la mañana para no tenerte esperando otro día más. Y bueno, este capítulo va para mi viejo tío jejeje, Ouroboros Life, ¿ya leyeron su historia? Se las recomiendo, este tío arrancó con fuerza, O-Life, muchas gracias por ese regalito, me encantó, me encantó, me encantó, y tu historia es fascinante, eres un escritor muy talentoso. O- Li, te amo, tú ya sabes jejejejeje, esas malditas hormonas de porquería! Jajajaja, en las que me metiste hermano jeje. Este capítulo va única y exclusivamente para vos, tú entendés che.
Órale, ni Victorious ni Big Time Rush me pertenecen, pero lucharé por el amor de Jade, Kendall y Robbie jejejeje, es chiste.
Gracias por sus reviews, por fa, lean y dejen más. A los que sólo leen, muchas gracias, sería bueno que dejaran sus impresiones, entre tanto, por leer, GRACIAS! Mr. Rex está de regreso YYYEEEEYYY!
CHAPTER 9. UNA FALSA ACUSACIÓN
-Mi padre me metió a la marina ese mismo día que ustedes partieron… yo no quería, y mi madre tampoco, pero pensé que en alguna forma, sería la mejor manera de llegar a ustedes. Así que al final acepté – dijo Jade esbozando un largo suspiro – y tampoco es que tuviera hacia dónde hacerme.
-Nunca me miraste, no como hiciste la última vez que nos vimos… cuando me regalaste este collar… te llamé por tu nombre muy fuerte, pero tu mirada fue dura… fría… me desconcertó.
-Lo sé…
-Te veías tan segura de lo que hacías.
-Lo único que fui capaz de hacer es apretar con fuerza esta argolla que llevaba en el bolsillo de mi saco, estaba recordando mi promesa, no la olvidaría Tori. Sé que siempre pensaste que no tenías motivos suficientes para creer que te hablaba con la verdad, para entender que no te mentía, y no puedo reclamarte porque también sé que yo tuve la culpa… me porté muy mal contigo…
-Muy mal – La chica pálida la miró, con esa seriedad que caracterizaba a un elemento de guerra, pero sonrió cuando Tori le regaló otra sonrisa, esa sonrisa que le expresaba cuando Jade decía algo lindo de ella.
-Lo siento tanto Tori…
-No… no debes sentirlo… ya quedó atrás…
-Caramba Vega – dijo Jade con esa sonrisa macabra que asustaba tanto a Tori, luego de arrugar las cejas – Deberías tener más carácter, no se te ha quitado la costumbre de estar de acuerdo en todo lo que digo y perdonarme todo lo que te hago.
-Porque sé que no siempre te sale hacerlo del corazón hacerlo, más bien es que no queieres verte débil ante…
-Me tengo que ir – la interrumpió la ojiazul levantándose del suelo donde ambas jóvenes habían permanecido sentadas una al lado de la otra – Mi padre debe haber llegado y estará furioso si no me ve para recibirlo.
-Tú no podrías ir en contra de tu padre ¿verdad Jade?... Él ordenó nuestro exterminio, tú no podrías hacer nada por impedirlo… - Jade la miró sin expresar ningún sentimiento en la cara, aunque por dentro, sentía que el corazón quería atravesarle el pecho.
-Ya me voy Vega… te buscaré mañana… o… esta noche… en la cascada, tú sabes dónde…
-No sé si pueda, mi padre me ha castigado…
-Pues desobedece por una vez en tu vida Vega… quiero ver a Cat… por favor… llévala contigo…
-Jade, es complicado… Cat y yo…
-Si no quieres que algo malo suceda en tu familia o… a André, más te vale que nos veamos donde te dije, a la misma hora del primer día… y que para entonces Cat sepa que estoy aquí y la lleves contigo, sino alguien que tú amas podría llegar a sufrir las consecuencias.
-Pero… - Tori sigue suplicante con la vista a la muchacha pálida que ya estaba montada en su caballo – No es sencillo…
-No repito mis órdenes dos veces… Te veo en la noche en la cascada Vega.- Y desaparece, Tori no podía entender cómo de un momento a otro el gesto y la actitud de Jade había cambiado de una expresión tierna, protectora, arrepentida, a esa expresión fría e indiferente de antaño, le dolía en el corazón. ¿Para qué quería encontrarlas entonces? ¿Para echarles en cara que nunca serían dignas de llegar a ella?
La morena se arrepentía de haber doblado las manos tan rápido, casi al instante, cuando miró los ojos arrepentidos de Jade, le creyó, le creyó como tantas otras veces lo hiciera, aun sabiendo que las probabilidades de que Jade cumpliera, eran de cincuenta y cincuenta. Fue una bofetada más a su rostro, ¿hasta cuándo Tori iba a permitir que Jade se burlara de ella?
XXX
-¿Así qué más armas… padre? – Víktor West borró la sonrisa del rostro cuando tuvo a su hija delante.
-Las vamos a necesitar.
-¿Para qué? Esos pobres primitivos cazan con lanzas echas de madera, usan arcos y flechas, pelean con los puños, está de más que traigas todo eso aquí.
-¿Cuestionas ahora mi trabajo Jade?
-Según tengo entendido, los pobladores de aquí nunca han visto tu cara, ni conocen tu nombre hasta ahora, eres tú el que se involucra en un asunto que no le compete.
-Yo te envié aquí, si todo lo haces bien como espero, será el último trabajo especial que te pida que hagas.
-Me mentiste – Le dijo de pronto, luego de haber callado por un par de segundos – Me dijiste que sólo había primitivos aquí… y no es cierto… me he encontrado con desplazados, una amplia comunidad de ellos.
-No lo sabía tampoco, apenas me he enterado…
-Sí, ¿por qué será que no te creo?
-¿Qué estás haciendo Jade?
-¡Nada!
-¿Qué es eso que tienes ahí?
-No es nada padre… - La chica miró asustada hacia Robbie, que tampoco estaba contento.
¡Dame acá…! – Víktor le arrebató el pergamino de las manos - ¿De dónde sacaste esto?
-Lo tomé de tu escritorio.
-No estaba en mi escritorio…
-Es cierto, lo tenías guardado bajo llave en ese casillero… ¿porqué lo ocultabas padre?
-Esas son cosas que no te interesa saber Jade… ¿qué estabas buscando? ¿O a quién estabas buscando? – El sonido de la voz de Víktor le sonó a Jade como el emitido por una serpiente, mortal.
-Sólo me estaba divirtiendo…
-No es cierto… sé muy bien que me estás mintiendo – Víktor miró el contenido del mapa – Los Vega no están aquí hija, tampoco los Valentine… - le decía con un tono entristecido en la voz - ellos… ya no están en ningún mapa de hecho…
-¿De qué hablas?
-Jade… – le dijo el hombre rubio, cuyos ojos, tan parecidos a los de la castaña, no tenían el mismo brillo que los de ella – yo no quería decírtelo… por eso mantenía esa información bajo llave. Sé que has estado buscando el paradero de los Vega y los Valentine… pero ellos ya no están aquí hija… ambas familias… murieron, en la primera redada que hubo de desplazados.
-Encontré que fueron enviados a…
-A Texas… sí, estuvieron ahí, un tiempo. Pero se revelaron, los estaban cuidando y ellos se revelaron, tenían armas Jade, hubo una guerrilla y perecieron muchas civiles. Después esa comunidad fue incendiada y… no quedó nadie vivo… yo no quería que lo supieras hija, sabía que te dolería enterarte…
La piel de la pequeña castaña se volvió más pálida de lo habitual, y sus ojos adquirieron una opacidad que nunca antes habían mostrado. No iba a llorar, por eso lo único que pudo hacer fue salir corriendo de aquél lugar, huyendo de una revelación que le conmovía profundamente, algo en ella que no había conocido hasta entonces. Jade West no sabía que tenía tantos sentimientos guardados dentro de su endurecido corazón.
-Guarda el mapa donde mismo Robbie, y es la última vez que me entero la ayudas a buscar información, la próxima tú, junto con toda tu familia, serán añadidos a las filas de los desaparecidos… - El joven afro abrió ampliamente los ojos sosteniendo el mapa entre sus manos.
-No lo sé Jade, pero te conviene hacerlo, no te sirve de nada que hayas descubierto otra información, da lo mismo, de todos modos tu trabajo aquí no cambia.
-En eso tienes razón padre… mi trabajo aquí, sigue siendo el mismo.
-Es correcto hija, es, correcto – Le guiñó el ojo y continuó con su labor, la pelinegra sólo lo observaba.
XXX
-No lo creo Tori, es muy peligroso, nuestros padres…
-¡Caat! Por una vez en tu vida, deja de cumplir tantas órdenes.- La pelirroja la miró como animalito regañado.
-¿Y para qué quieres que vaya contigo?
-Bueno pues porque… porque… porque… no me lo preguntes ahora Cat, por favor.
-Logan dice que la chica que vino es muy mala…
-¿Qué es lo que te ha dicho tu amigo? – Preguntó Tori alterada.
-No mucho, sólo que ella es muy mala, a pesar de ser tan joven, pero que también es muy hermosa, lo cual no le viene bien a su carácter, él dice que le da miedo.
-No creas todo lo que te dicen Cat - ¿O debería hacerlo? Tori no creía que Logan le estuviera mintiendo ahora, con Jade, una nunca sabe.
-No, pero esa chica, yo no quisiera tenerla de frente – Tori tragó saliva.
XXX
-¡Diamond! – Jade caminó a pasos lentos hacia el muchacho, con las manos hacia atrás - ¿Qué fue lo que te pasó?
-N-nada mi capitán.
-¿Nada? Diamond, no soy estúpida, habla.
-Yo… - vaciló el joven – Yo… estaba realizando un trabajo en la orilla y… de pronto una flecha me atravesó por debajo de la rodilla.
-¿Qué trabajo estabas haciendo?
-Ahm… pues… el teniente Knight me ordenó vigilar a los grumetes mientras realizaban su tarea de… - se aclaró la garganta, nervioso por la mirada penetrante de la chica pálida sobre él – limpieza…
-Y la flecha llegó de la nada… comprendo – mencionó burlona.
-Sí bueno… sospecho de Harris… ellos son los que utilizan flechas… debió ser él.
-Muéstramela.
-¿Qué?
-Muéstrame esa flecha, quiero verla, no es bueno inculpar a una víctima sin estar seguros del delito.
-Pensaba mostrársela al teniente Oliver…
-Yo estoy por mucho encima de él… no me hagas esperar Diamond.
-Se la traeré enseguida mi capitán.
-Corre – y sonrió burlona.
-¡Jade! Jade, hija… hija tienes qué saber esto… - la pelinegra se volvió hacia su padre.
-¿Y ahora qué?
-Es Tara Ferguson, ésta chica ha realizado una asombrosa hazaña.
-Ah, padre, no me interesa.
-Debería…
-No, en serio, no me interesa – Dijo comenzando a alejarse.
-Tendrá qué hacerlo hija, ahora estoy considerando el hecho de darte en matrimonio con alguien que sea fiel a nuestra labor y comparta nuestra política y no precisamente tiene qué ser un hombre.- Jade se volvió de nuevo, sus ojos quedaron quietos sobre la silueta de Víktor, los labios le temblaban, no por nervios, más bien, estaba tratando de controlar la ira que sentía en esos momentos. No le fue fácil, pero finalmente se contuvo y sin decir una sola palabra se retiró.
XXX
-¿Porqué tardaste? – Preguntó Tori impaciente a la pelirroja, jalándola por el brazo hacia la habitación que compartía con Trina.
-No puedo ir contigo Tori, lo siento, pero mi papá ha planeado una noche en familia, dice que es importante.
-Cat, es importante que vengas conmigo.
-Lo siento mucho Tori, pero de verdad no puedo, además, no has querido decirme a dónde vamos y para qué.
-Es cierto – respondió la morena, resignada – Cat… debo decirte algo… no sé cómo lo tomarás pero…
-Cat, tu padre vino por ti y está esperando afuera. Tori, dice nuestra madre que te pongas a dormir justo ahora.
-Pero no tengo sueño…
-¡Justo ahora!
-Me tengo que ir.
-Espera Cat…
-Tori, hablaremos mañana.- La pelirroja abandona la habitación.
-Es mejor que te duermas ya – soltó Trina.
-Aoch.
Eran cerca de las once de la noche, Tori no hacía más que darse vueltas en la cama. Tenía una ansiedad que no podía controlar ni la dejaba tranquila. Era la hora, Jade estaría esperando hacía quince minutos en la cascada. Miró a Trina, nunca fue buena para desvelarse, la latina estaba segura que dormía profundamente. ¿Y ahora? ¿Qué haría?
Se levantó de la cama y comenzó a dar sigilosos pasos por la pequeña habitación, no podía decidir, Jade fue precisa, contumaz, no parecía estar jugando, debía ir ella, decirle que Cat no pudo acompañarla, pero no, la chica fue específica: Lleva a Cat contigo, había ordenado. Bueno, Cat no estaba, Tori podía ir ella sola… la idea le daba vueltas en la cabeza. Al final, optó por quedarse, no había Cat, y si Jade quería tomar represalias, Tori suplicaría porque fuera con ella, y listo.
Jade se pasó la mano por los ojos, llevaba esperando poco más de media hora, ella no esperaba tanto, nunca esperaba de hecho, los demás esperaban por ella. Jugueteaba con la argolla hexagonal entre sus dedos, con el látigo de montar en la otra mano. No podía estarse sentada, se recargó contra una roca golpeando su bota con el látigo.
-Cinco minutos más – decía. Pero pasaron quince y nadie aparecía. Finalmente tomó el látigo con ambas manos y lo partió a la mitad, lanzó la argolla al suelo y pasó a retirarse, visiblemente furiosa.
XXX
Ese día Tori se levantó más temprano que de costumbre, no esperó a Cat para irse a lavar al río, en cuanto escuchó al gallo emitir el primer canto, salió resuelta rumbo a la cascada. Como lo supuso, Jade no estaba ahí, pero ella encontró la argolla dorada a la orilla del río. Ella sabía lo que eso significaba, y por primera vez, tuvo miedo.
XXX
-¿Y bien?
-No hay ninguna evidencia que inculpe a André Harris de este ataque.
-No, pero es una flecha, ellos usan flechas, y Harris tiene pleito conmigo.
-Insisto, no voy a castigar a nadie, en tanto no estés seguro de quién te atacó.
¿Entonces qué hago? ¿Me quedó así? Mientras que el culpable anda libre.
-Investiga quién lo hizo Diamond.
-¿Cómo?
-Eres muy poco observativo, ese tal Harris, haría mejor equipo con nosotros.
-Eso es muy ofensivo.
-Bueno, yo no reparto cariños.
-No lo sé… no sé cómo llegar al culpable.
-Vaya Diamond – dijo Jade poniéndose de pie de la silla reclinable – Tú no eres ningún marinero. Estoy avergonzada de ti. Esta flecha que tienes a la mano, frente a tus narices, tiene iniciales grabadas.
-¿En serio? – James arruga las cejas sorprendido – Es verdad… T. Vega.
-Así es… busca entre esos desplazados, quién lleva ese nombre. Pero no te limites, no es seguro que sea un hombre… anda, haz algo productivo por una vez en tu vida.
-Está bien, gracias mi capitán.
-Sólo una cosa Diamond… nadie va a enterarse de esto, cuando encuentres al…o la culpable… vas a traerlo exclusivamente ante mí, sin ningún escándalo. Seré yo quien se encargue… ¿entendido Diamond?
-Entendido mi capitán – el joven sonrió ampliamente.
XXX
-Te espero en la bajada Tori, no te tardes o nos reñirán otra vez por la tardanza.
-Sólo recojo mis bolsas y te alcanzo.
-Bien.- La pelirroja se aleja, mientras que Tori se apresura a recoger su ropa recién lavada, no más de dos minutos de haber desaparecido Cat, la morena se estremece con el grave sonido de una voz conocida.
-¿Fue mucho pedir que vinieras ayer y cumplir con mi encargo… Victoria?
-No pude Jade… Cat no…
-Apuesto a que ni siquiera se lo dijiste ¿verdad?
-Es que no me fue posible hacerlo…
-¡Es obvio que desconoces en quién me he convertido ¿cierto Tori?
-¡No!
Jade comenzaba a ponerse furiosa, pero Tori tampoco estaba en rendición delante de ella.
-¿Porqué me la niegas? – Cuestionó acercándose hasta la latina, que esta vez, no retrocedió un solo paso.
-No te la niego… pero no quiero que a Cat se le rompa el corazón de verte convertida en… este ser tan…
-¿Monstruoso? – Completó arqueando una ceja.
-Sí, monstruoso, sin alma, sin corazón… ¿dónde está la Jade de hace años eh? ¿Dónde está la niña que secó mis lágrimas y lloró junto conmigo porque no quería que me fuera? Pensé que habías dicho que eras la misma… te pregunté qué había pasado con tu corazón y dijiste que no había pasado nada, que todo seguía ahí, guardado – Tori comenzaba a llorar - ¿Qué fue lo que pasó Jade? En un momento fuíste esa misma niña linda que me hacía una promesa, pero al instante, volviste a ser esa misma chica… cruel y… malvada que siempre has sido…
-¡No sabes lo que estás diciendo! – La tomó fuerte de los brazos.
-¡Jade, me estás lastimando!
-¡No has creído nada de lo que te he dicho, nunca has confiado realmente en mí como decías!
-¡Me lastimas…!
-¡Aoch! – Una pequeña roca fue a parar en la cabeza de Jade, abriendo una pequeña cortadura arriba de la ceja izquierda - ¿Quién ha…? ¡Oye! ¡Detente! – Gritó, pero el sujeto no obedeció la orden, así que tuvo qué perseguirlo - ¡Detente!
No tuvo de otra que echarse sobre el mismo para impedir que continuara huyendo.
-¡Oye! Dije que pararas, ¿quién te crees que eres?
Cat tembló un poco bajo el cuerpo de Jade que la había derribado al suelo, la miró a los ojos, pero luego dio una patada al estómago de la pelinegra quien se hizo a un lado soportando el dolor, permitiéndole escapar.
-¡Tú estabas lastimando a Tori!
La chica de los ojos azules se quedó de rodillas, con una mano apoyándose en la tierra suelta, con la otra controlando el sofocamiento por el golpe.
-¿Qué-te pasa? – Habló conteniendo la respiración.
-Cat... – susurró Tori.
-¡Y puedo darte otro!
-Caat…
-¿Estás bien Tori?
-¿Así que se conocen? – Preguntó la joven pálida intentando ponerse de pie.
-Somos amigas… no deberías estar aquí… ¡Vete!... Tori puedo darle otro si quieres…
-¡No Cat!
-¿Cat?... ¿dijiste Cat? – Tori se quedó paralizada - ¿Cat? – La de los ojos azules sonreía - ¿Cat Valentine? – La pelirroja estaba confundida, Jade se acercaba a ella lentamente, como si tuviera temor de tocarla y esta se rompiera.
-Aléjese de mí…
-Cat… Cat soy yo, ¿no me recuerdas? Soy yo… - la pequeña no parecía llegar a una conclusión – Soy yo… Jade… - extendió los brazos a ella - soy Jade, Cat. – Sólo así, el color de la niña pelirroja se tornó pálido, abrió mucho los ojos y tras un largo silencio, por fin pudo decir algo.
-No… no, no… tú no eres ella, tú no eres Jade, ¡Tú no puedes ser ella! ¡No! – Y salió corriendo.
-¡Espera Cat! – Gritó, y quiso salir corriendo tras ella pero Tori la detuvo.
-Te dije que no era fácil.
-¿Por qué Tori? ¿Por qué huyó de mí? – Preguntó con un tono de voz muy débil y un gesto melancólico – Cat era mi amiga… yo la quiero… la quiero como a una hermana…
-El problema es… que ninguna de las dos te tenemos la misma confianza… y eso es algo que tú misma te has ganado Jade West… a la larga, todas las personas terminarán huyendo de ti - Y la morena también se aleja de ella, con paso quieto, dejando a Jade sumida en la desesperanza, en el desconcierto, en el temor.
XXX
-¿Así que lo tienes? – Hablaba con James al otro día.
-Sí, no fue tan difícil después de todo. Esas flechas corresponden a Victoria Vega, Tori, como la conocen todos en la aldea, casi siempre está acompañada por una chica pelirroja, pero no hay duda que fue Tori, ella fue quien me la lanzó.
-Perfecto, entonces, enviaré a alguien a que la traiga acá.
-Ahm, disculpe mi capitán, si no es mucho pedir… ¿podría ir yo?
-Claro, pero lleva a Knight contigo. Y Diamond… ella tiene qué venir con todo y la chica pelirroja. Tráelas a ambas.
-¿Qué es lo que diremos?
XXX
Tori estaba llegando de la escuela en ese momento, como todos los días, acompañada de Cat.
-¿En qué líos te metiste hija? – Fue lo primero que le preguntó David al verla llegar. La muchacha se asustó al ver a James ahí.
-No hice nada papá, te lo juro.
-Estos… varones, te señalan como culpable de un atentado.
-¿Qué?... Por supuesto que no.
-Tenemos aquí la prueba, ésta flecha – dijo James mostrando el objeto – Se clavó en mi rodilla hace un par de días, y tiene una inscripción grabada, que corresponden a las letras T. Vega.
-Esa es mi flecha, pero yo no la lancé en ningún momento…
-¿Cómo es que la tengo entonces… y la herida aun sin sanar? Usted señorita Vega, era la única que merodeaba por la orilla de la isla mientras yo realizaba mi trabajo.
-¡Eso es una mentira! Papá te juro que yo no lo hice… esa flecha… - Se detuvo, mencionar a Jade West sería para su padre otra flecha clavada en su corazón, él no sabía que ella estaba ahí – Está bien… los acompañaré a donde me indiquen, sólo para hacerles ver que no soy culpable de lo que me acusan.- Y se posiciona delante de los jóvenes.
-La señorita Catherine Valentine también debe acompañarnos – Dijo Kendall.
-¿Qué?
-¿Pero ella porqué?
-¿Qué tiene qué ver mi hija en esto? – Se levantó Jan.
-Por complicidad – Respondió James arqueando una ceja.
-Ni siquiera pueden comprobarlo como tal…
-Tenemos la evidencia señor Vega, no entorpezca nuestra labor.
-Está bien, irán, pero nosotras vamos a acompañarlas.
-Papá no – Se adelantó Tori.
-Hija no voy a dejarte sola en esto, debo ver que no las acusen sin cargos demostrados.
-No somos mentirosos.
-Lo que sea… Holly, volvemos – Holly lanzó una mirada de preocupación a Tori, quien con los labios le aseguró que volvería. Jade no permitiría aquella injusticia.
XXX
-Hazlas pasar – Ordenó la de ojos azules a James.
-¿A ambas?
-Sí, a ambas.
-De acuerdo.
Las dos chicas entran a la habitación, para ellas, era la primera vez que pisaban ese lugar, y con un poco de suerte, la última. A pesar de los lujos en el recinto, las dos enfocaron toda su atención en la joven más alta frente a ellas, sentada cómodamente en la silla reclinable, con expectación en el rostro y una sonrisa inquietante.
-Qué bueno que se trata de ti – Tori fue la primera en hablar – Sabes bien que yo no lancé esa flecha – La otra joven, vestida impecablemente de marinera, tardó varios segundos en responder.
-Yo no puedo asegurarlo – Dijo con un guiño. Pero entonces se fijó en la niña más pequeña, al lado de Tori, intentando esconderse, y el gesto burlón de Jade cambia enseguida.
-Cat – la pelirroja se asustó y se escondió más en Tori. Al fin Jade salió de su lugar tras el escritorio – Cat no tienes qué huir de mí, yo no voy a hacerte daño.
Pero apenas se acercó unos pasos más y la niña corrió hacia la puerta, la chica del cabello negro apenas pudo detenerla antes de que escapara, aprisionándola batallosamente entre sus brazos.
-¡Detente Cat! ¡Una vez más te digo que no huyas de mí! – Jadeaba – Soy Jade, tu amiga… tienes qué reconocerme… no he cambiado para ti Cat… soy yo… soy… Jade…
-Tú eres la chica que nos va a exterminar.- La soltó.
-No… no Cat… yo no haré eso… no lo haré…
-Tú viniste con ese propósito… tú no eres Jade… no eres quien me cantaba cuando estábamos solas… no eres quien contaba cuentos cuando se quedaba a dormir en mi casa… no eres la misma que me arrullaba en sus brazos cuando tenía miedo.
-Sí lo soy… he crecido… pero soy yo… soy yo Cat… reconóceme – Y las lágrimas brotaron de los ojos de Jade, quien retrocedió unos pasos, dando la espalda a las otras chicas. Las dos se miraron, esa no era la Jade que habían conocido, porque la niña que asustaba a todos en Hollywood Arts, no lloraba, no por esas cosas.
La pelirroja intenta acercarse a ella, pero se arrepiente, Tori le anima a hacerlo, y ella va y toca tiernamente su espalda, la de los ojos azules se estremece.
-J-Jade… - alza la cabeza, enfrentándose a la carita infantil de la pequeña, que con nerviosismo, le asoma una linda sonrisa, los ojos azules de la joven pálida emiten un brillo que había permanecido opaco por mucho tiempo. Y sin pensarlo más, ambas se abrazan. Tori limpió las discretas lágrimas que van brotando de ella.
-Te extrañé Jade… te extrañé mucho… - llora.
-Yo te extrañé mucho más Cat… mi Cat…
Cat, mi Cat, my Cathy. ¿Y bien? ¿Qué les pareció? Ok, yo admito que este capítulo estuvo raro, no es bueno escribir a las dos de la mañana y sin haber alimentado a las comelonas dentro, aun con mis fallas, ¿pueden dejarme un review? ¿Alcanza uno? Please, prometo que para el próximo viene una sorpresa grande, ya está en mi cabeza, la iba a meter aquí, para cerrar, pero eran ya dieciocho cuartillas y dije: no, se van a cansar de leer, así que, tuve qué cortar aquí, errores que cometí. Me disculpo. Muchas gracias por leer. Pregunta, si les dieran a elegir entre Sam Puckett y Jade West… ¿a quién eligen? ¿Porqué? Se les quiere mi gente… por su atención y comprensión… TENKIU!
