Eypa! Saludos a todos los que andan por acá. Actualización de esta historia, espero que sea de su agrado; agradezco a todos los que leen este fic y muchas gracias adicionales a quienes comentan, eso es muy gratificante: yoshi, mereces un premio porque esta vez le ganaste a victoiousnaomi a comentar primero jeje, felicidades; O-Life, gracias por tus observaciones, sigo esperando lo que sugeriste eh jajaja, gracias por tu halagador comentario; victoiousnaomi, ¿qué te pasó? Te ganaron ésta vez jajaja; AsukaMiyamoto… rara jajajaja te quiero; jathanjori98, ya me cansé de estar con los brazos abiertos Güerca jajajajaja gracias por TODOS tus comentarios y MP´s; gaby2307, ¿cuántas horas pasaron hasta ésta actualización? ¿Las contaste? Jajaja, es broma, muchas gracias por estar aquí; lili, ya somos dos y creo que hay muchas más las que odiamos a Beck, gracias; guest, razón No. 2 Beck parece señorita, jejeje, es inexpresivo, odio eso, me choca una persona así; Caprigirl, sí, soy genial jajaja, es broma, ¿quién no se enamora de Robbie, es un príncipe!; Mr. Rex, algo sucede que tu nombre desaparece en la publicación, pero ya sabes que tienes menciones en esto por cuanto eres una escritora que admiro y respeto mucho, gracias.

Y bueno, como ya todos andamos en eso de dedicar capítulos a nuestros lectores, pues yo seguiré la tradición, voy a dedicar este capítulo a una persona increíble que AMO, te quiero mucho de verdad, me has enseñado más de lo que pude llegar a imaginar y has sido una excelente amiga, tantas cosas que hemos compartido juntas, eres realmente maravillosa, una chica increíble, hermosa tanto por dentro como por fuera… sin muchas palabras para describirte como mereces, por eso éste capítulo lo dedico a ti… a ti LindsayWest, sí, te lo mereces jejejejejejejeje, ¿qué? ¿A poco no me puedo dedicar un capítulo yo misma? Soy realmente increíble ¿no? Jajajajajajajajaja, ¡sólo es una broma!

Muchas gracias por leer y comentar, por fa, dejen esta vez sus comentarios de nuevo, me alegrarán. A los que solo leen, gracias de igual forma.

Victorious no me pertenece y Big Time Rush tampoco.

CHAPTER 11. FRESAS

Quizá era que comenzaba a hacer frío… quizá había aparecido por fin la brisa que anunciaba la próxima tormenta… quizá era que Tori se había comido algunas fresas… cualquier cosa podía ser la causa de que a Tori se le erizara la piel, cualquier cosa, cualquiera… menos el beso de Jade… eso no era posible, eso no podía ser posible… pero… ¿porqué seguía averiguándolo? ¿Será que a costa de lo que sea Tori quería descubrir si fueron las fresas, la brisa o el frío lo que la mantenía aun unida a esos cálidos y suaves labios que estaba besando? Ella no estaba facultada para asegurarlo en ese momento, la mente no trabajaba tan rápido, los sentimientos sí, pero era probable que estos estuvieran jugando en ese momento un aguerrido partido de fútbol americano, vigilándose el uno al otro, golpeando, atacando, impidiendo, Tori no podía asegurarlo, cualquier cosa podría ser la causante, menos ese beso.

La mano delgada y morena de la latina recorrió lentamente el espacio del pecho casi desnudo de Jade, pasando por el cuello hasta llegar a la cara y sujetarla ahora con ambas manos, profundizando así la investigación a la que ella quería sacar resultados, deshaciéndose ya de las absurdas hipótesis del frío, la brisa y las fresas. Recordó que no había comida fresas, las fresas estaban a varios metros delante de ellas y ninguna había ido antes a coger algunas, entonces, ese sabor a fresa… era el labial, ¡sí claro! El labial, ¿porqué no lo pensó antes?... pero ¿el labial de quién? Ella no se había puesto, no tenía, intentó recordar si la muchacha pálida llevaba algo de eso antes de que las dos se besaran… no, no llevaba, sus labios eran rosados por naturaleza… entonces, ese sabor a fresas provenía de… de ella, de la candidez de ese beso, de la sensación de esa carne rosada, de los sentimientos que jugaban dentro de ella al fútbol…

-Am… - mugió, separándose asustada con los ojos tan abiertos como platos – Yo… - tragó saliva, algo andaba mal en ella – Yo… Jade… - la chica pálida arqueó su ceja izquierda, esperando paciente – Lo-lo siento… no quise… no debería… no planeé nada de esto… yo… yo…

-Hey… tranquila – respondió la gótica – no pasa nada, sólo fue un beso.

-Sí… sí sólo fue un beso… pero…

-Ya Tori, no es el fin del mundo. Somos mujeres, lo sé, no volverá a pasar te lo aseguro pero quita ahora esa cara que tienes, no me gusta.

-Es que…

-Ya – casi gritó – Déjalo así. Mira… - señaló al frente – ahí está Cat – iba a alzar la voz pero se detuvo – hazlo tú, llámala, si yo hablo me llevarán los buitres.

-Entre esos buitres está mi papá.

-Que me odia y quiere verme muerta.

-Quizá muerta no, tal vez viva para torturarte.

-Como sea, llama a Cat.- Tori obedeció la orden.

-¡Cat!

La pelirroja corrió feroz a las muchachas con la cesta en el brazo.

-¡Holis! ¡Jaaade! – Se abalanzó sobre la pelinegra que apenas tuvo tiempo de recorrer un paso para mantener el equilibrio.

-Hola Cat… Cat… Caat… ¡Cat! – La niña se detuvo - ¿Quieren fresas?

La morena y la pálida se miraron entre sí y bajaron rápidamente la mirada al suelo. Fresas, al parecer ya estaban llenas de fresas, o quizá querían un poco más. La morena fue la primera en tomar algunas para pasar la mitad a la pelinegra, y las dos devoraron un par sin mirarse ni mirar a la pelirroja, quien sí las miró, confundida y con un asomo de curiosidad.

-Están ricas – dijo Tori.

-Sí están muy ricas – continuó la otra.

-Éstas… son las fresas de nuestra tierra, ésta, aunque suene raro… isla, da muchos y diversos frutos exquisitos. Por eso ustedes la quieren – dijo la pequeña a la más alta.

-Yo no la quiero Cat.

-Pero el resto sí. Nuestra tierra es extraña pero muy rica, los de allá quieren quitárnosla para explotarla a su antojo.

-No estaría mal que lo hicieran.

-Se llevan nuestro único refugio Jade.

-Yo nunca las dejaría sin un hogar.

-Cierto, nos llevarías a todas al cementerio – interrumpió Tori levantándose – Te matarían a ti y a nosotras junto contigo.

-Pero al menos tendrías un lugar de descanso – Tori miró a la gótica con enfado, como hacía tantas veces cuando ésta la molestaba en la escuela, pero luego sonrió. Extrañaba tanto esos comentarios creativos que ninguno ya podía molestarla. Los amaba.

-¿Porqué estaban tan extrañas las dos?

-No estábamos extrañas.

-Claro que sí… no se habrán peleado ¿verdad?

-No Cat, claro que no – le contestó la de los ojos azules – Sólo nos estábamos besando.

-¿Qué? – Tori le echó una rápida mirada.

-Por supuesto que no, ¿cómo vas a pensar que hicimos eso? – Continuó la gótica mirando a Tori divertida y tomando otra fresa de la canasta. La morena siguió el trazo de la fresa al salir de la canasta y ser mordida por los dientes de Jade, notó el jugo que salió de ella y se relamió los labios discretamente, la otra muchacha no dejaba de mirarle, así que se puso nerviosa, tal y como la otra lo buscaba. Luego escucharon una voz conocida.

-¡Jaaaade! ¡Jaaaade! ¡Jade!

-Vamos – dijo ésta llevando a Cat por el brazo a cruzar el río – Es Robbie – Cat se paralizó.

-¿Qué sucede Shapiro?

-Jade, llevo horas buscándote, se supone que debías estar en… - se detuvo, unos grandes ojos marrones estaban clavados en él, no es que los reconociera, pero algo en ellos le llamaba la atención.

-No seas grosero Shapiro, ¿no vas a saludar a Tori?

-Cla-claro… hola Tori… es… es una alegría verte viva, pensamos que habían muerto.

-Estamos vivos Robbie – los dos jóvenes se abrazaron con fuerza y se sonríen.

-Y aquí está Cat – Cat, Robbie escuchó gritos y se sintió fatigado…

-¡No puedes irte! No deben llevarte ¡tú perteneces aquí! no tienes qué ir con ellos. ¡Quédate, quédate por favor! – Suplicaba mientras corría siguiendo el vehículo con su mano estirada hacia otra a la que intentaba alcanzar.

-¡Robbie te veré pronto! ¡Volveremos a encontrarnos! ¡T prometo que Rex ya no será grosero con la genteee! – El auto dio la vuelta y se perdió, los ánimos de Robbie Shapiro habían quedado tendidos en la banqueta, su primer amor de niño ya no estaba ahí, con él. Robbie ya no tendría a nadie a quien escribirle canciones, con quien jugar a los piratas, a quien regalarle paletas de algodón de azúcar… Robbie había perdido a una amiga que él amaba.

-Te… te espero en la casa… no te tardes Jade – Y se aleja corriendo. Cat se abrazó a Tori haciendo pucheros.

-Él ya no me quiere.

-No digas eso – dijo Jade acariciándole el cabello. No debes decir eso, Robbie ha sufrido mucho por ti, él la pasó muy mal desde que te fuíste.

-¿Entonces porqué huyó?

-No es para menos Cat, hay muchas cosas que cuando eres niño no se pueden entender, y Robbie no ha dejado de ser un niño todavía – Hablaba por ella misma.

-¡¿Porqué?! ¡Yo no quiero!

-¡Yo tampoco lo busqué hija pero ellos así lo decidieron!

-¡Vas a quitarme a Tori ¿y ahora también a Cat?! ¡Eres una bestia padre!

-¡Jade yo no…!

-Bueno… ya es hora… - habló un hombre calvo saliendo de la habitación.

-¡Cat! ¡Cat tú no te vayas! ¡No te vayas Cat, quédate!

-No puedo Jade… debo ir con mi familia…

-Señor Valentine, por favor, no se vallan, no se la lleven… no se vallan ¡no se vallan!

-No podemos quedarnos Jade… lamentablemente, no todos estamos de acuerdo en las leyes que se han impuesto en el país. Antes que aplicarlas, preferimos que nos las apliquen a nosotros.

-Pero…

-No te estamos abandonando, y no nos llevamos a Cat porque quisiéramos quitártela, nos vamos porque somos una familia con principios y con valores, no somos más que nadie, ni mejores, nuestra raza no designa nuestro status social ni nuestro tiempo de vida, no hace menos a nadie. No queremos que Cat crezca en este mundo… lleno de… Cuídate mucho Jade – el hombre calvó tomó amorosamente su rostro entre sus manos – Prométeme que te cuidarás y cuando estés grande, vas a reflexionar mucho sobre esto Jade… no te dejes seducir por el poder, la ambición y el dinero. No lo hagas – dijo dándole un guiño y un beso en la frente.

-Te lo prometo Jan – Y luego miró a su amiga - Caat…

-Te quiero Jadey… y nunca te voy a olvidar.

-Espera… ¡esperen! – los detuvo - … Cat… toma, llévatelas, te las regalo… - dijo poniendo el frasco con mariposas en la mano de la castaña – Y cumple tu promesa… no me olvides; cada que veas una mariposa… recuérdame Cat… no me olvides.

Las niñas se abrazaron fuertemente, la más alta lloraba, la castaña no, no lo hizo hasta que estuvo en el coche y abrazó con todas sus fuerzas el frasco lleno de diversas especies de mariposas disecadas. Y su llanto no paró hasta que sus ojos volvieron a toparse con la amiga que le arrullaba con una canción cuando la ahora pelirroja estaba asustada.

-Cumplí mi promesa… no te olvidé. Viviendo aquí, en este campo tan extraño, veo mariposas todos los días… no había forma de olvidarte… - sonrieron las tres.

-Gracias.

XXX

Robbie se derrumbó sobre la cama, el día se había vuelto pesado de un momento a otro. Él ya no quería recordar, había estado recordando por mucho tiempo y por cada vez, el dolor se hacía más grande.

-Yo no puedo hacer eso.

-Es tu decisión… pero acuérdate que tu familia puede pagar las consecuencias.

-Pues…

-Piénsalo Shapiro, trabajar para mí te dejará muchos beneficios, uno de los cuales, es preservar tu vida, y la de tu familia contigo.

-Víktor no es…

-Robbie no merece ir a vivir a… quién sabe dónde. Él está acostumbrado a otro tipo de vida, son judíos Robert, los judíos son de inteligencia, no la arriesgues por tus buenos valores.

-Mi cultura no debería despojarme de mis posesiones ni de la tierra que habito, no es un delito ser judío.

-Ahora sí, aquí, tu cultura es tu cabeza. Necesito de tus servicios Shapiro, nadie tiene qué saber nada, tú trabajarás para mí y a cambio disfrutarás de muchos beneficios como te vuelvo a repetir…

Robert Shapiro padre miró la figura de su hijo sentado en la silla de su lujoso comedor, abrazado al títere que lo acompañaba todo el tiempo.

El joven de cabello afro se levantó de la cama y buscó en el fondo de su nuevo clóset, extrajo una caja de madera un poco más larga que su brazo, la abrió, pero no había nada dentro, sea lo que sea que hubiese tenido guardado ahí, Robbie lo apreciaba mucho, porque de repente comenzó a llorar.

XXX

Las tres muchachas se sentaron entre el ramaje cerca de la orilla del río, a modo de no ser descubiertas.

-Sólo lo he sacado una vez fuera de casa, fue para enseñárselo a Logan.

-Tu amigo Logan, el del puerto. – Dijo Tori a lo que Cat asintió. Abrió la caja y extrajo un muñeco de tela, un muñeco que las tres conocían.

-Rex.- Pronunciaron al mismo tiempo Jade y Tori.

-Robbie me lo entregó un día antes de que nosotros partiéramos, yo no lo quería, sé que era muy importante para Robbie, pero él insistió en que lo tomara.

-Sé que cuidarás bien de él.

-Pero Robbie, ¿qué es lo que harás tú sin Rex? No pueden separarse.

-Es tiempo de que lo haga Cat… algún día tenía qué crecer ¿no?

-Prometo que lo voy a cuidar mucho Robbie, te lo prometo – Aseguró la pequeña castaña abrazando al títere.

Jade se aclaró la garganta antes de hablar.

-Robbie… Robbie… no me lo dijo… y jamás comprendí ese cambio de actitud tan repentino en él… hasta hoy.

-Rex representaba la inocencia de Robbie – dijo Tori con la mirada reflexiva, Jade se soltó a reír.

-Robbie nunca ha dejado de ser… algo… inocente, él se comporta como niño aun, no ha perdido ese carácter. Rex sólo era su "justificación" para postear el video del barrito de Tori, para ser grosero con la gente… Rex era la verdadera personalidad de ese chico créeme… deshacerse de él, lo obligó a sacar ese "hombre" que tenía qué llevar dentro, pero sin dejar de ser un chiquillo temeroso aveces – continuó poniéndose de pie - aun le cuesta trabajo.

Tori alzó la vista para verla, pudo ver los ojos azules de Jade cerca de los suyos propios, no los de ese momento, sino los de hace algunos minutos atrás, poco antes de fundirse en un beso, cerró los ojos y sacudió la cabeza, eso no era normal, tenía que borrarlo y seguir como antes. Pero la chica pálida no le estaba ayudando, le sostenía la mirada con profundidad, hasta que su gesto cambió de la burla, a la confusión.

-Robbie me entregó una parte importante de su vida.

-Sí – dijo la pelinegra – Él hizo eso… me tengo qué ir.- Las otras dos muchachas se pusieron de pie.

-¿Porqué tan rápido?

-Quédate un momento más Jade.

-Me gustaría, pero no puedo, mi padre debe haber llegado hace rato y temo que si no me encuentre envíe a buscarme.

-Pero… ¿qué pasará si mira a Tori?

-Dudo mucho que mi padre llegue a reconocerla, de cualquier forma, no te preocupes Cat… yo cuidaré de ella. ¿Tú estarás bien?

-Sí – respondió la muchacha con una sonrisa – Sólo que estaré extrañándola.

-Mañana vendremos de nuevo, a la misma hora, mismo lugar… estaremos pensando la manera de librarnos pronto de esto Cat, es otra promesa – la pelirroja asiente con la cabeza – Te veremos mañana – No lo pensó mucho, sólo hizo algo que jamás Tori le había visto hacer, se despidió de Cat con un beso en la mejilla, la más pequeña volvió a asomar una amplia sonrisa – Cuídate mucho… te qui… te queremos.- Le dice con un guiño.

La mirada de Tori se pierde entre la sonrisa de la pelirroja y la de ella misma, caminando de espaldas hacia el caballo, Jade la ayuda a subir. La despedida se expresa nuevamente con sonrisas hasta que las tres se pierden en el camino.

Tori pensó que en cualquier momento iba a desmayarse, las manos de Jade se sujetaban de nuevo suavemente sobre las de ellas, el aliento de la gótica también se repetía cálido rosando su mejilla, el cuerpo de la morena comenzaba a temblar, ella no lograba sacar de su mente ese beso que comenzaba a atormentarla. No era posible que lo siguiera recordando mientras que Jade parecía estar tranquila, su actitud en cuanto a lo acontecido fue extraña para Tori, la primera razón era que no esperaba ser correspondida, de hecho, ella se acercó; Tori seguía con todos sus molares puestos y la ojiazul no había dado muestras de enojo. Iba callada, posiblemente pensando en cómo ayudarlos, mientras que la latina se consumía de los nervios.

-¿Qué te pasa? – Escuchó esa voz grave de repente

-¿A mí?... Nada.

-Estás temblando y te sudan las manos.

-Quizá tengo frío… y calor – Sintió la mirada de la otra chica clavándose en ella, pero no se la devolvió, si veía sus ojos de nuevo era probable que esa escena que no olvidaba se volviera a repetir y ella no deseaba eso, de ninguna manera… no, no lo quería.

-Es por el beso – Insistió la pelinegra – Tori ya te dije que lo olvidaras, fue un tonto impulso, una reacción ante todo lo que hemos pasado desde que nos encontramos de nuevo, no tienes qué sentirte asustada.

-No estoy asustada, y no estoy así por eso, ni siquiera lo recordaba hasta que tú lo mencionaste.

-Aoch… ¿me debo sentir ofendida por eso?

-Noo… es que… dime una cosa Jade – Pidió Tori sintiéndose aliviada de encontrar rápido otro tema de conversación - ¿Acaso te pusiste celosa de Cat?

-¿Qué?

-La verdad Jade, yo te ví cómo tu… cara se contrajo cuando Cat mencionó que Robbie le había entregado una parte importante de su vida, y luego quisiste que nos viniéramos.

-Por supuesto que no…

-La verdad Jade…

-Bueno… tal vez un poco. Pero que quede clara una cosa: Yo no estoy enamorada de Robbie, lo más seguro es que sea sólo… no lo sé… algo de… a-atracción y nada más.

-Sí, claro – Contestó la morena con una sonrisa – Supongo que es por eso.

-Me dijiste ayer que Robbie estaba enamorado de ti, eso quiere decir que ya no siente nada por Cat.

-No… creo que… te haces a la idea de ciertas cosas. Robbie perdió la esperanza de volverlos a encontrar, fingió olvidarlo todo, igual que yo, pero todos sabemos que eso no nos fue posible ¿verdad Tori? Ninguno pudo olvidar.

-Creo que no… pero entonces…

-Es posible que al volverla a ver regresen a Robbie esos sentimientos por ella.- Ésta vez Tori fijó su mirada en los ojos de la muchacha que estaba detrás.

-¿Y tú? – Antes de responder Jade lanzó un largo suspiro.

-Yo estoy destinada a permanecer sola.

-¿Qué?

-Tori… mi padre ha hecho cosas muy malas, si todo sale bien para ustedes, nosotros tendremos qué pagar por nuestros crímenes, no se me va a perdonar ser partícipe de toda esta vergüenza.

-No Jade… no te va a pasar nada. Cuando todo eso ocurra, y voy a mantener la esperanza de que así será, nosotros no te vamos a dejar sola porque tú no lo hiciste con nosotros, nos ayudaste…

-Pero antes de eso…

-Antes de eso fuíste una víctima también obligada a hacer cosas que no querías y que al mismo tiempo ayudaste a muchas personas.

-No hay pruebas de nada de eso.

-Si quedamos vivos, seremos la prueba.- Jade sonrió, pero más que de contenta fue una sonrisa de consuelo.

-Está bien Tori, así sea.

Jade baja del pura sangre y ayuda a Tori a descender también.

-Lejos de volver a lo del beso, pasé un momento increíble contigo hoy.

-¿Qué beso? ¿Qué momento? – Se escuchó una voz femenina - ¿Quién es esta chica?

Jade se limitó a observar a Tori y se tomó otro tiempo para responder.

-No te importa – dijo al fin, sin asomo de temor.

-Escuché algo que…

-No me importa. Lo que tú hayas escuchado no creas que me interesa.

-¿De dónde la trajiste?

-En serio Tara, ¿no te lavaste hoy los oídos?

-Sólo te estoy pidiendo…

-Es Elizabeth Justice ¿sí? Una desplazada que está cubriendo un delito menor con servicio comunitario… bueno, ella está trabajando para mí en serio no veo cómo es que estoy dándote detalles.

-Quizá te diste cuenta que sí te importo.

-Quizá lograste fastidiarme.

-Así que Elizabeth Justice… - soltó con una mirada devoradora.

-Sí y no te metas tanto en mis asuntos Tara, en cualquier momento terminaré clavándote mis tijeras. Sígueme – Le dijo a Tori, desapareciendo de la vista de la muchacha que solo sintió más curiosidad.

-¿Todavía coleccionas tijeras?

-¿Todavía hablas rarito?

-Jade – la ojiazul se soltó a reír.

-Qué bueno que llegas Jade, hace rato que te estoy esperando, creo que se te ha hecho costumbre dejar las cosas importantes para segundo término, deberías reordenar tus prioridades hija.

-Eso me suena tan embustero padre – respondió al tiempo que ocultaba a Tori detrás de ella – Te marchas mañana ¿no es así?

-Sí, por la madrugada, espero que esta vez sí estés para despedirme, no me verás por lo menos en 3 meses.

-Lo procuraré padre, es una garantía.

-¿Y esa joven?

-Una de tus desplazados que ha osado cometer una tontería, la he traído acá para que cubra su falta a la manera que los West obligan.

-Bueno, quiero verte en la cena para discutir nuestras próximas acciones.

-Seguro… vamos – le dijo a Tori tomándola de la mano en cuanto Víktor y Beck desaparecieron de su vista.

Esa tarde recordaron Hollywood Arts, desde las grandes presentaciones, hasta Sinjin. Lo que jamás habían compartido cuando fueron niñas esta vez las estaba uniendo, sólo que no sabían exactamente de qué manera. Tori estudiaba las gesticulaciones de Jade, no había cambiado mucho, seguía siendo la misma muchacha de apariencia enigmática, sólo que ahora estaba más crecida, más resuelta, más pronunciada, más hermosa, Tori se detuvo de nuevo en los labios, rosados, con sabor a fresa.

Jade por su parte hablaba sin dejar de mirar a Tori, le contaba de todo lo que Hollywood había cambiado desde que ella se fue, pero en su mirada había una expectación fascinante que conmocionaba a Tori, la chica pálida le sonreía

Por la noche Tori pudo hablar con André para ponerlo al tanto de todo, mientras que la gótica se estresaba de la cena, rodeada de hombres que sólo hablaban de dinero, poder y muerte; y de una chica que la miraba coqueta entre toda la concurrencia, entre tanto que por debajo de la mesa le tocaba la pierna. Jade quería asesinarla, pero no necesitaba escándalos, debía mantenerlos lejos de ella si quería pronto arreglar las cosas.

Antes de la medianoche Tori escuchó suaves golpes en su puerta, asustada se acercó pegando la oreja, no escuchaba nada en particular hasta que la voz la sobresaltó.

-Tori… soy yo – No lo pensó dos veces, quitó las tres trabas y abrió la puerta enseguida.

-Entra – Dijo mirando directamente a los ojos azules.

-¿Podría dormir ésta noche… contigo…?

La morena cubrió con las sábanas el cuerpo pálido de la muchacha gótica la que, por tercera vez en ese día, estaba comportándose de una manera como la latina jamás habría pensado o llegado a soñar, aunque quizá en algún momento sí lo había soñado, solo para sí; Jade se acurrucó en el pecho de Tori, Tori no supo qué hacer, los nervios, el beso, la sábana, la oscuridad la ponían de nuevo a temblar. Estiró su brazo y la rodeó.

-Buenas noches Tori – La castaña no podía articular una frase específica.

-Buenas noches… Jade…

Lo sé, lo sé, fue un capítulo bastante tedioso, prometo que no vuelve a suceder, para el próximo, que espero no pase de 6 días, trataré de componerlo, es una promesa. El trabajo deja poco tiempo libre para escribir y para mentalizar las escenas que se describen, una gran disculpa. Con todo, gracias por leer y por fa, les pido también sus opiniones no importa si son para decirme que estoy en decadencia jejeje, es sólo para ser modesta jajajaja, es una broma. Se les quiere mis lectores. Abrazos a todos yyy… TENKIU!