El capítulo 6! Ya sé que tarde en subirlo, pero no he tenido tiempo, entre exámenes y exámenes no pude! Espero que os guste el capítulo y puedan perdonarme :)


Capítulo 6.

Brandon y Stella caminaban tranquilamente hacia el instituto. Los dos miraban al frente sin saber muy bien que decir. El suspiro de la rubia rompió el tenso silencio, provocando que él la mirara.

-¿Aburrida?-Stella miró a Brandon que estaba sonriendo.

-No...-se sonrojó un poco y volvió a mirar al frente-sólo estoy un poco dormida, nada más.

-Ya que estamos caminando juntos podríamos conocernos... para evitar que te duermas-ella sonrió después de las palabras de Brandon.

-Es una buena idea-contestó mientras caminaba a su lado.

-¿Te mudaste hace poco?-preguntó él sabiendo que ella era nueva.

-No hace ni un mes-respondió la rubia-tuve suerte de cambiarme a comienzo de las clases... a mi madre le hubiera dado algo.-

-¿Por qué os mudasteis entonces?-volvió a preguntar curioso.

-Es algo de lo que no me gusta hablar-suspiró ella algo incómoda con aquel tema.

-Ya lo veo-comentó Brandon al notar que esa conversación incomodaba a la rubia.

-¿Y tú?-preguntó la chica intrigada-¿llevas mucho en Gardenia?

-Desde que tengo memoria-dijo con humor y ella soltó una carcajada-me crié en Gardenia y crecí en ella. Siempre estaba al lado de Sky, y eso hacía más divertidos los momentos.

-Entiendo-mencionó cuando él acabó de hablar-Sky es tu mejor amigo ¿verdad?

-Como un hermano-afirmó él.

-¿Y él está con Diaspro?-preguntó recordando a Bloom.

-Me gustaría tener que decirte que no... pero te mentiría-dijo él un poco molesto-ella era como Quimera... antes eran buenas chicas, y a Sky le gustaba Diaspro, pero cuando empezamos a ir al instituto todo cambió. Ellas dos se volvieron insoportables y él no sabía muy bien como dejarla, pero al final sentía como un vacío. Vuelven y lo dejan cada dos por tres. Es algo extraño de explicar.

-No... lo entiendo muy bien-sonrió ella falsamente.

-¿Lo entiendes?

-Donde yo vivía antes... estaba con un chico llamado Adam-le contó ella con un tono nostálgico-era muy guapo y muy bueno, lo que no sabía era que solía aprovecharse. Yo estaba enamorada de él, se enteró y me pidió unas citas. Todo iba muy bien, él me pidió salir pero me dijo que no quería que nadie lo supiera... como una romance en secreto.

-Que extraño-dijo él en un tono pensativo.

-¿Extraño?-preguntó dudosa.

-Si yo estuviera con una chica como tú lo último que haría sería ocultarlo-Stella se sonrojó al oír las palabras de Brandon que estaba sonriendo.

-Tenía un motivo-volvió al tema principal-él estaba con una chica, la más guapa y la más popular.

-¿Y esa no eras tú?-ella rió buscando excusa para no ruborizarse.

-No... ella era Alicia-contestó Stella-luego me dijo que me tranquilizara... que la dejaría cuanto antes.

-Nunca la dejó-Stella asintió-lo siento, debía haber sido horrible.

-Por suerte siempre tuve un ángel de la guarda-sonrió la rubia.

-¿Así?-preguntó él con curiosidad.

-Es un secreto, no pienso hablar-rió ella y miró a Brandon-¿y tú? ¿Nunca tuviste una novia especial?

-Mis relaciones no fueron muy largas-respondió él con confianza-la mayoría de las chicas con las que estuve siempre estaban pendiente de lo que hacía y con quien me juntaba. No podía soportar eso.

-Bueno, ya sabemos algo de los dos-comentó ella-es algo bueno.

-Cierto-Brandon miró al frente con una sonrisa, que se le borró enseguida-parece que no empezamos bien la mañana.

-¿A qué te refieres?-Stella miró al frente y vio una pandilla de chicos, uno resaltaba más por su altura y su cuerpo musculoso-¿quién son?

-Son problemas-contestó él que miró fijamente a la chica-tú no los mires, ignóralos.

-Está bien-Stella quería preguntar el por qué, pero sabía que no le iba a responder hasta más tarde así que decidió callar y esperar.

Los dos iban pasando en silencio, el grupo, que eran cinco chicos se quedaron mirándoles. Stella miró aquel que resaltaba más, tenía los ojos negros y una mirada fría. Su cabello le llegaba hasta los hombros y era de color azabache. La rubia sintió un escalofrío al mirarle, estaba sintiéndose incómoda.

-Brandon-uno de los chicos lo paró, Stella vio como se estaban mirando-hacía tiempo que no te veíamos.

-Será porque hace tiempo que faltáis a las clases-contestó indiferente-ahora apártate de mi camino.

-¿Has oído como nos habla este tonto, Héctor?-preguntó el chico que paró a Brandon al que tenía la mirada fría.

-Déjale ir, idiota-el chico lo miró sorprendido, pero se echó a un lado. Cuando iba a cruzar Stella se puso frente a ella cortándola el camino-¿y tú quien eres, rubia?

-¡Apártate!-le agarró del brazo Brandon-Héctor, déjala.

-Tú cierra la boca-lo miró desafiante-te recuerdo que te hemos dejado pasar, no nos has dicho nada de tu amigita.

-No tengo intención de repetirte las cosas dos veces-Brandon pidió con la mirada a Stella que se pusiera a su lado, que lo hizo rápidamente-si no te importa, hay personas que tienen que ir a clase.

-Si te cansas de él me tienes aquí, rubia-dijo ignorando el comentario de Brandon.

Stella caminó al lado de Brandon un poco aturdida, cuando tuvo enfrente a aquél chico la asustó un poco.

-Brandon...-intentó decir Stella pero Brandon la interrumpió.

-No quiero que preguntes-dijo rápidamente él-no son buena gente, es lo único que te puedo decir.

La rubia lo miró sin decir nada, siguieron caminando durante unos pocos minutos hasta llegar al instituto. Brandon se despidió en la entrada para irse con su grupo. De repente una mano se posó en el hombro de Stella y se asustó, pero al girarse reconoció a Bloom y a Tecna, parecía que se habían hecho amigas.

-¿Estás bien, Stella?-preguntó preocupada Bloom-estás muy pálida.

-Me encuentro bien-contestó con una sonrisa-sólo que anoche dormí poco.

-¿Qué tienes a primera hora?-preguntó Tecna-como te toque de nuevo con Griselda te echará.

-Por suerte hoy no me toca con esa bruja-suspiró la rubia aliviada-ahora me toca con Palladium.

-Yo debo ir con Wizgiz-respondió Tecna que se despidió con la mano-ya ha vuelto a dar clases y será mejor que no llegue tarde. Nos vemos luego chicas.

-Adiós-se despidió Bloom y Stella lo hizo con la mano. Cuando se fue la pelirroja miró a su amiga-¿voy a poder quedarme a dormir en tu casa? Si no puedo no importa... me voy con Flora y...

-Tranquila-la interrumpió Stella con una amplia sonrisa-puedes quedarte, vamos a estar solas.

-Está bien-las dos chicas se pusieron a caminar y siguieron hablando.

Después de tener un par de clases llegó la hora del descanso. Antes de irse con sus amigas, Stella decidió ir a buscar a su amigo para decirle lo de Bloom. Supuso que estaría en el gimnasio, y allí lo encontró, guardando las pelotas de baloncesto.

-¡Lucas!-el nombre del chico sonó por todo el gimnasio, se quedó mirando a Stella con una ceja levantada.

-Da gracias a que no ha habido nadie para oírte-se cruzó de brazos y miró a la joven-¿dónde te has metido en todo el día? No te he visto desde que... oh ya lo recuerdo... ¡Desde que me empujaste!

-Era para que no te vieran conmigo-dijo con una voz inocente y con cara de niña buena.

-Deja de hacer eso-Lucas siguió guardando los balones-¿qué quieres?

-Mi amiga Bloom va a venir a dormir a casa...

-Tranquila, no hay problemas-sonrió él-has tenido suerte, me han llamado de la comisaría. Quieren que me encargue de unos papeles y puede llevarme tiempo. No tendré una cama pero si una silla y monedas para cafés.

-¿Vas a estar trabajando hasta tarde?-preguntó preocupada Stella-¿no te lo estarás inventando?

-Claro que no me lo inventó-respondió él mirando a la rubia-es cierto que me mandaron hacer eso hace un par de días, y como quieres que te deje la casa sola pues aprovecho para hacerlo. Además, en algunos documentos vienen cosas de este caso.

-También quería hablarte de eso-Lucas la prestó toda su atención-cuando venía al instituto nos encontramos con unos chicos que tenían unas pintas horribles, Brandon dijo que no asistían a clases... ¿pueden ser de los malos?

-Pueden tratarse de una tapadera, pero seguro que pueden tener algo que ver-mencionó él aún dudando-mañana por la tarde traeré un archivo de la comisaría, si alguno de ese grupo ha sido detenido seguro que estarán sus datos.

-Esta bien-sonrió ella-será mejor que vuelva con mis amigas.

-No te pelees con nadie ¿eh?-Stella no le hizo caso y se fue.

Cuando al final acabaron las clases, Stella y Bloom se fueron caminando hasta la casa de la rubia. Por el camino, la pelirroja le contaba a su amiga un poco sobre sus amigas, desde cuando las conocía y los buenos momentos que vivían juntos. A mitad de camino Stella reconoció a Layla, iba agarrada de la mano por un chico que también se le hacía familiar. Era Nabu, amigo de Timmy.

-¡Layla!-la llamó Stella y la morena se dio la vuelta.

-¡Hola, Stella!-esperó hasta que las dos amigas llegaron-¿qué hacéis aquí?

-Vamos a mi casa-señaló a su amiga-es Bloom.

-La he visto alguna vez-respondió la pelirroja-pero no habíamos hablado.

-Nosotros vamos con un poco de prisa-dijo Layla y el chico asintió-espero que no te moleste, Stella.

-Para nada-contestó ella.

Se despidieron y se fueron. Stella le dijo a Bloom de que la conocía a Layla, le hizo gracia que ella quería enfrentarse a Diaspro y Quimera. Ya se imaginaba la escena.

Cuando llegaron a la casa de la rubia Stella la mostró en la habitación que dormiría Bloom, luego se fueron al dormitorio de la rubia para hablar un poco. Se sentaron en la cama y empezaron a conversar.

-Me gusta tu casa, Stella-empezó Bloom mientras tocaba el colchón-y tu cama es muy cómoda.

-Mi madre siempre busca el colchón perfecto para que pueda dormir bien y sin problemas-contestó la rubia.

-¿Tienes problemas al dormir?-preguntó curiosa la pelirroja.

-Un poco-dijo rápidamente Stella para terminar con esa conversación-¿de verdad tus padres son amigos de los de Diaspro?

-Horrible ¿verdad?-Stella asintió-siempre han intentado que me lleve bien con ella pero... ¡es insoportable! Escuchar su voz es como oír cantar a un loro.

-Me pregunto cómo será oírla cantar-las dos chicas empezaron a reírse.

-Seguro que no cae agua... llueven rocas para que cierre la boca-dijo Bloom mientras reía.

-¿Por qué te cae mal?-preguntó Stella.

-Porque siempre se creyó superior-resopló la pelirroja-piensa que tiene de todo, que es la mejor y que no hay nada ni nadie que la supere. Y no es que lo intenté aparentar, directamente te lo dice.

-¿No será que es porque es la novia de Sky?-Bloom agachó la cabeza y Stella se mordió el labio-no debí decir eso... perdón.

-No, no debes disculparte-Bloom se tumbó en la cama mientras su mirada se clavaba en las ventanas cerradas-ya no recuerdo cuanto hace de que me quedé totalmente loca por él. Para mí antes era un chico guapo más, pero cuando hablé con él... no sé porque estuvimos hablando, casi ni recuerdo de qué. Lo único que puedo recordar es que me hizo sentir cosas que nadie jamás podría decirme.

-Enamorada-sonrió la rubia y Bloom la imitó-¿nunca más volviste a verlo como un amigo?

-Lo he intentado millones de veces-dijo ella con el ceño fruncido-¡pero a los pocos segundos me sonríe y me siento como una niña tonta!

-Puede que si te sonríe es por algo-Bloom la miró con tristeza.

-Si fuera así a lo mejor ya habría dejado a Diaspro para siempre... ¡pero no lo hace!-las lágrimas empezaron a salir por los grandes ojos azules de Bloom.

-Bloom...-Stella la abrazó con fuerza y ella lloró en su hombro. Era increíble que se conocían de pocos días y era como si fueran las mejores amigas.

-Gracias, Stella-Bloom se separó con una sonrisa-menos mal que estás aquí. Cuando me derrumbo siempre suelo estar sola.

-Yo no pienso dejarte sola en ningún momento, siempre que me necesites estaré a tu lado-las palabras de la rubia hicieron que la sonrisa de Bloom fuera más radiante.

-Lo mismo te digo-Bloom parecía que ya estaba más tranquila-y pensar que él único hombre de mi vida era Héctor... que confundida estaba.

-¿Héctor?-Stella recordó ese nombre y se le vino a la mente el muchacho que la cerró el paso-¿te refieres a un chico que parecía muy frío?

-Sí-contestó la pelirroja-estuvimos juntos un año, pero se largó con Darcy... para mí mejor, nunca fue un ejemplo a seguir.

-Era mala persona ¿verdad?-Bloom asintió.

-Ni siquiera sufrí cuando terminamos-Bloom parecía fría cuando decía sus palabras-se metió en un mundo peligroso.

-Entonces...-la pelirroja miró a Stella-escucha, Bloom. Te voy a contar algo pero no se lo puedes decir a nadie.

-Puedes contar conmigo-sonrió ella.

-Por eso te lo voy a contar-contestó Stella con una amplia sonrisa.


Hasta aquí el capítulo 6. Gracias por leer y haber dejado reviews!

Leila white Moon