EPA! Saluditos a todos y todas vosotros mi muy distinguido y apreciado público lector, agradezco su tiempo prestado por pasarse por acá y detenerse a leer algunas de mis locuras. Uno de mis críticos más severos es uno que no escribe porque no le gusta, pero me dijo que ya no hablara tanto (o escribiera al inicio) y tiene razón, así que, agradeceré ahora hasta el final, si hay saludos especiales, si no pues acá leen su nombre de ID, gracias a: Lili, AsukaMiyamoto, Jathanjori98 ¿qué onda con ese nombre? Jejeje, no soy yo, son las hormiguitas jeje. Más Allá de la Realidad, Mr. Rex, mi tío y hermano O-Life, Strawberry, lo escribo así porque si no se borra; Guest, razón No.4 Beck no tiene respeto de querer besar a la amiga de su ex novia… muera Beck jejeje; Caprigirl, Yoshi, Victoiousnaomi

Me gusta el personaje de Sam Puckett, y Jade West obvio, malas, pero creo que Sam es una chica agresiva que no mide la acción, en tanto Jade es una agresiva con clase, es sigilosa, y antes de dañar físicamente, provoca daño psicológico, una de las tantas razones por las que me encanta esa chica, tiene porte y elegancia. Aparte, ¿no se les hacen lindos estos últimos días? A mí sí, mucho…

Ni Victorious ni Big Time Rush me pertenecen.

Por fa, agradeceré su lectura y sus comentarios, aunque vengan con palos jeje. Saludos!

CHAPTER 13. EL TRATO

Tori Vega cerraba los ojos al sentir las caricias de la flor que Jade West le pasaba por la cara, era una sensación dulce y embriagante, no podía dejar de emitir un leve sonido de satisfacción aunado con la respiración profunda de aquél cúmulo de sentimientos que la embargaban ahora. Abrió los ojos y se topó directamente con una mirada azul intensa y unos seductores labios rosados que le sonrieron, era la imagen más linda que había contemplado jamás.

La boca ardiente de Jade West se acercó lentamente a la de ella para besarla, alrededor de la latina no existía nada más, poco a poco, conforme el beso se postergaba, desaparecían los árboles, las flores, los animales, el ruido, el agua… todo se iba, mientras que sólo quedaba ella con la compañía de una chica de cabello negro y piel pálida… y mirada coqueta.

El cuerpo de Tori se alzó para alcanzar los labios de la pelinegra antes de que estos llegaran a su fin, le encantaba ese sabor a fresas que tenía la gótica. La morena lanzó un gemido cuando Jade profundizó sus labios en los de ella, estaba perdida, mientras que Jade mantuviera ese sabor, Tori estaba perdida.

-Estás temblando Tori – Dijo casi en un susurro la chica pálida, la morena sonrió contra de sus labios.

-No puedo evitarlo… es… es difícil de contenerse.

Jade no dejaba de mirarla y Tori se desvanecía con esa mirada sobre ella, la ojiazul podía hacer caer de rodillas a quien a ella se le antojara tan sólo mirándolo así, su mirada era como el infrasonido emitido por una fiera salvaje, sólo un ligero vistazo y quien sea podía darse por víctima para ser devorado. A Tori no le preocupaba eso, ella quería ser devorada por Jade, apenas hace poco rato se había dejado atrapar por las garras de la pelinegra dentro del agua, sólo que, la diferencia estribaba en que eran unas garras suaves… enloquecedoras… alucinantes… dolorosas, sólo en algunas partes pero por lo demás… placenteras, a Tori le gustaba, y le gustaba mucho.

-No sé qué me hiciste Victoria Vega… en serio no sé qué rayos me hiciste… pero me atrapaste… has provocado en mí… cosas que yo jamás creí que podía llegar a sentir por una persona, y menos alguien de mi misma condición sexual… y menos que fueras tú… en serio no sé qué rayos me hiciste.

-No creas que yo soy la culpable, ¿cómo iba a imaginarme que un día terminaría en los brazos de Jade West?

-¿Te gusta estar en mis brazos?

-Contigo me siento protegida, en serio no sé cómo lo haces eres una chica pero… cuando estoy contigo siento que nada va a pasarme.

-Yo te voy a proteger siempre, a ti, a Cat, a tu familia y a la de ella y hasta a la de André que todavía sé que no me traga.- Tori le sonrió y su sonrisa se hizo más extensa con la carcajada de Jade cuando una gruesa gota de agua le cayó sobre la frente.

-No te rías, ya comenzó a llover, es mejor que nos apresuremos – Dijo la latina levantándose de sobre la hierba y saliendo del abrazo del cuerpo de Jade casi encima del de ella.

-¿Y como para qué? De todos modos nos vamos a mojar y más preciso… ya estamos mojadas.

Era obvio, pero Tori seguía vistiéndose aprisa.

-¿Y si alguien te estuviera buscando?

-No me va a encontrar, que espere.- La latina detuvo sus acciones para hablar de nuevo, sin mirar a la gótica que seguía tranquilamente sentada sobre la hierba, todavía desnuda, admirando la espalda de Tori.

-¿Cómo le llamaremos a esto? – Pronunció quedamente.

-¿A qué te refieres?

-Sí… a esto… ¿qué relación llevamos ahora tú y yo? Nunca fuimos amigas y ahora… hemos compartido más de lo que acostumbran a compartir las amigas… ¿qué es Jade?

-No lo sé, ¿qué te gustaría que fuera?

-No lo sé yo… no sé… se supone que debía llegar virgen al matrimonio – La gótica se soltó a reír y la morena le recriminó con la mirada.

-Está bien, lo respeto – Dijo con las manos en señal de calma – Sé que así fue como te educaron tus moralistas padres y, para serte sincera Tori, te aseguro que sigues siendo virgen.

-No debía hacer nada de esto a menos que…

-¿Qué?

-Que estuviera casada con una persona.

-Puedes esperarme si quieres, en algunas cuantas semanas estaré cumpliendo la mayoría de edad y podrá ser legal ese acto, por ahora serías una especie de "delincuente" por seducir a una menor - Tori expresó un gesto de decepción y enfado - ¿Qué pasa Victoria? ¿Qué dije mal?

-Sabes que bien que nunca podríamos llegar a eso.

-¿Por qué no?

-Porque tu padre y el mío primero nos matan antes de permitir que eso suceda.

-Tienes razón… pero es cuestión de tiempo… quizá en algunos pocos meses esto haya terminado y ustedes obtengan su libertad y…

-Jade… somos chicas, de diferentes status sociales, verdugo y víctima, nuestras familias se odian…

-Ay por favor, no la misma historia de Romeo y Julieta, ésta es la vida real Tori no tiene qué terminar en tragedia, tú y yo…

-Tú y yo no deberíamos avanzar más con esto…

-¿En serio te gustaría que paráramos? – Preguntó Jade situándose a la espalda de la latina - ¿Quieres que lo dejemos? O… podríamos llegar a ser una pareja… si tú… aceptaras ser… mi novia.

Tori se volvió a Jade contrariada.

-¿Qué?

-Sé mi novia… Tori.- El gesto de la morena se fue de un extremo enternecedor, a uno melancólico.

-No podemos… es peligroso.

-¿Me amas?

-Sí.

-Y yo a ti, ¿cuál es el problema?

-Tú lo sabes.

-Está bien, no te voy a presionar. Voy a vestirme y nos vamos ¿de acuerdo? – Dio la espalda para comenzar a vestirse, Tori no pudo resistirse a mirarla, sabía bien lo que quería, ser la novia de Jade West, estaba segura que la quería, la amaba, no era sólo de poco tiempo, ella la conocía desde antes, desde niñas, y siempre había sentido una ligera atracción hacia ella, en aquél entonces no supo cómo llamarlo, eran niñas, pero ahora Tori lo sabía, podía darle un nombre a su desdén por la gótica, a su obsesión por estar cerca de ella, de ayudarla, de captar su atención, la amaba, Tori Vega amaba a Jade West, si no aceptaba su propuesta de noviazgo no era por falta de amor, era por miedo, Tori temía a perderla, temía a cada día amarla más tal y como estaba sucediendo ahora, y que en cualquier momento, el padre de una de las dos acabara con todo.

Jade podía ser fuerte, ella sabría resistir, pelear, pelear duro, estaba entrenada, y además siempre había sido así, atrabancada, no reflexionaba mucho las cosas, o tal vez lo hacía demasiado rápido, el hecho era de que pocas veces se equivocaba, todo con ella era casi a la segura, pero Tori tenía miedo, miedo a que ella misma no supiera cómo llevar todo ese amor que sentía por ella.

-Jade yo…

-Tranquila, no pasa nada Tori. Yo no te quiero obligar a que tomes una mala decisión ahora, quizá con el tiempo llegues a amarme…

-No es por eso, yo te amo Jade, pero es…

-Ya, no sufras por todo eso. Vamos – dijo dándole un beso en la frente – Mi amor por ti no va a cambiar en nada.

Se montaron en el caballo y emprendieron el camino de vuelta, bajo la apacible lluvia que parecía arreciar. Tori rodeó la cintura de Jade y se abrazó a ella, besó uno de sus hombros y se recostó luego en su espalda, dejando que la pelinegra condujera al animal.

Beck no estaba muy contento de que su novia haya desaparecido toda la mañana.

-¿Dónde estuviste? – Dijo observando confundido cuando Jade ayudó a bajar a Tori del pura sangre.

-Anduve por ahí.

-¿Con ella? ¿Con la delincuente?

-No es una delincuente.

-¿Ah no? Pensaba que por eso estaba aquí.

-Beck, ¿en serio no la reconoces? – Beck agudizó su visión para analizarla, sin encontrar respuesta – Te juro que no sé quién sea.

-Es Tori Beck, Tori Vega.

-¿Tori? ¿Es… Tori en verdad?

-Hola Beck – la morena sonrió ampliamente, pero el muchacho no correspondió.

-¿Y qué hace aquí contigo?

-La encontré ¡a todos! A los Vega, los Harris, los Valentine… todos están aquí Beck… ¡todos! – Hablaba la gótica emocionada, sin obtener el mismo resultado del canadiense.

-Ven aquí – le dijo llevándola asida del brazo.

-¿Qué…? ¿Beck qué te pasa?

-¿Porqué la trajiste?

-Porque quiero ponerla a salvo, junto a todos los demás.

-Eso no va a poder ser, van a morir como todos.

-No… no lo harán, Robbie y yo estamos trabajando para que ellos puedan obtener su libertad.

-¡Eso sería ir en contra de las reglas de tu padre!

-Pues así es como lo estoy haciendo, estoy yendo en contra de él y no me importa.

-Jade… son desplazados, su suerte no te compete.

-No entiendo la manera como hablas Beck, Tori solía ser tu amiga.

-Solía, tú lo has dicho, antes de que fueran desplazados… - Jade soltó una bofetada a su rostro.

-¡Tú debiste correr la misma suerte si no hubiera sido porque compraste tu estancia, y porque tu familia provocó la lástima de mi padre!

-No me compares con todos ellos.

-Eres un cretino Beckett Oliver, debes saber eso y asegurarte de ¡que no es mentira!

-Espera Jade.

-¡Déjame tranquila!

Tori abrió amplio los ojos y su corazón dio un salto cuando vio a Jade preparar la larga pistola, una vez dentro de la habitación.

-Es un maldito, debimos deshacernos de ellos desde hace mucho, mi padre no debió permitirles que se quedaran ¡no debió hacer eso jamás!

-Tranquila Jade, ¿qué piensas hacer con eso?

-¿Qué pienso hacer con esto? ¡Matarlo!

-¡Aguarda, no! No hagas eso.

-Tú escuchaste bien la manera como habló de ustedes, es un desgraciado.

-Pero no por eso vas a asesinarlo.

-Yo puedo hacer lo que quiera Tori, soy Jade West.

-Deja eso – le dijo quitándole el arma de entre las manos – Tú no vas a hacer nada de lo que tienes pensado.

-Pero él no merece vivir.

-Eso no lo decides tú, ni aunque seas Jade West y puedas hacer lo que se te antoje la vida de las personas no está en las manos de nadie.

-No me gustó que hablara así de ti…

-Lo sé, pero no por eso vas a matarlo, muchas personas de por aquí no me quieren y si matas a cada uno… vas a terminar con todo tu escuadrón – sonrió.

-Es un idiota.

-Y tú eres encantadora – La gótica la miró cruzada de brazos.

-Sí, y por eso me rechazaste.

-No te rechacé Jade.

-Está bien, no hablemos de eso.

-Oye… en verdad te amo – le dijo dándole un beso que fue profundizando poco a poco.

-¿Qué es lo que quieres entonces Tori?

-Que todo termine, para poder decidir con libertad.

-¿Y mientras cómo le quieres llamar a esto?

-No lo sé. Lo único que sé es que ya no quiero estar lejos de ti – la besó de nuevo, en tanto llamaron a la puerta.

-Pues decide pronto porque cualquier cosa puede ocurrir – Se dirigió a abrir la puerta.

-Hola Jade – habló una coqueta Tara – Tu padre ha dejado un par de mensajes y debes verlos, acompáñame a la cabina de…

-Ahora no Tara, estoy en medio de algo importante y… - Tara empujó la puerta con fuerza.

-¡Estás con ella! ¿Por qué no lo sospeché? Esa es tu cosa importante, ¡¿qué hace ella metida en tu habitación?!

-Ya te dije que no te importa, ahora sal de aquí.

-Me voy hasta que ella se vaya también.

-No se irá.

-Entonces yo tampoco.

-Tara, en serio, esto sólo te va a perjudicar a ti, mejor vete.

-Que se vaya ella también.

-Ya, me hartaste, largo de aquí – Dijo empujándola fuera.

-Jade no te atrevas a… Jade, Jade… ¡JADE! ¡Lo vas a pagar muy caro Jade West, juro que me las voy a cobrar! – Gritó detrás de la puerta, la ojiazul sonrió malvada.

-¿Qué pasa con esa chica Jade? -

- Tara y yo fuimos "novias" por un tiempo.

-¡¿Qué?!

-No recuerdo exactamente, fue hace como… qué se yo, a los 15, 16 no me importa.

-¿Cómo sucedió eso?

-Por juego, las Ferguson estuvieron muy cerca de mí desde que ustedes desaparecieron así que… Tara y yo decidimos divertirnos un poco con eso.

-Pero eso… ¿qué implicaba? – Preguntó la morena con las cejas alzadas en un gesto de disgusto.

-¿Ser novias? Pues… lo que implica ser novia de alguien.

-¿La besaste?

-Muchas veces – El corazón de Tori comenzó a palpitar con fuerza.

-Tú y ella… ya sabes… hicieron…

-No Tori, ella y yo jamás llegamos a eso, es decir, sí tuvimos la oportunidad, pero yo no quise.

-¿Y por qué no?

-Porque no me gustaba, sólo era un juego, Tara se lo tomó en serio y ahora ahí la tienes, enamorada de verdad.

-Así que es por eso… con qué razón me odia.

-Se le pasará.

-¿Alguna vez terminaron?

-No lo sé, no me importa ya.

-No anduvieron hace mucho, es lógico que ella todavía te busque y quiera continuar con su relación.

-Pierde su tiempo.- Dijo guardando de nuevo el arma.

-¿Estás segura Jade?

-Tori – resopló – Yo ahora quiero a otra… ¿entiendes eso? Aunque si esa otra sigue así, rechazándome, tal vez Tara Ferguson logre obtener lo que desea.

-¿Serías capaz?

-Soy Jade West, capaz de todo.- Le guiñó el ojo.

-Ni se te ocurra llegar a eso Jadelyn West.

Robbie no podía ocultar su sonrisa cuando encontró a Jade en la cabina de mensajes.

-Pareces idiota.

-Lo sé, me siento como un idiota, un idiota afortunado.

Los jóvenes guardaron silencio cuando una figura alta y delgada emergió a la cabina.

-Hace rato que esperábamos – Dijo Jade poniéndose de pie.

-Sí, tuve algunas cosas qué ordenar antes de venir, siento haberla hecho esperar… su alteza – Mencionó haciendo una reverencia.

-Déjate de juegos Clayton, necesito que me expliques porqué omitiste información en los datos que nos enviaste previo a nuestra llegada aquí.

-Si me explicas el punto…

-Desplazados… según tu informe, sólo encontraríamos primitivos… o mentiste… o dime ¿porqué mi padre te pidió que lo ocultaras?

-Tu padre no me pidió que hiciera nada – Respondió el larguirucho hombre con una presencia abrumadora.

-Bien… explicación por favor.- El sujeto la miró fijamente y resopló abrochándose el elegante saco de vicealmirante que llevaba puesto.

-Sé que los Vega están aquí, al igual que los Valentine y los Harris… - Los dos jóvenes se miraron contrariados.

-¿Lo sabes?... ¿y por qué lo ocultaste?

-Porque si tu padre se entera… los asesinará inmediatamente.

Las sombras hicieron eco en las caras inocentes de Jade y Robbie, esperaban que Clayton se negara a responder, a mentir, a justificarse, a culpar a otros… a cualquier cosa repugnante de su parte excepto eso.

-¿Y a ti porqué te interesa que no los mate? – Preguntó Jade con recelo.

-Porque a ti te interesa que estén vivos.- De nuevo los muchachos se observaron entre ellos.

-¡Déjate de juegos Van Cleef! Lo que tengas qué decir, suéltalo ya.

-¿Cómo crees que han sobrevivido todos estos años Jade? Yo los he estado protegiendo, Víktor los estaba procurando, a la fecha siguen siendo los primeros en su lista negra… sólo… espera hallarlos para… liquidarlos a todos.

-¿Así que debo creer que de repente te convertiste en una alma humana y les brindas protección cuando en su tiempo les diste la espalda? ¿Debo creer que lo haces arriesgando tu propio pellejo?

-No te obligaré a que me creas… esto lo hago también por mi hijo, Sinjin… él tampoco ha sobrellevado esta situación con regocijo Jade, no me ha gustado verlo así… sufriendo por sus amigos de la infancia…

-Tú me separaste de Tori aquella vez, sólo quería despedirme de ella y tú me llevaste…

-Lo siento mucho, uno se equivoca hija…

-Blah, déjate de cosas.

-De acuerdo, pero sin mi ayuda no podrás hacer nada por ellos, te lo aseguro.

-Clayton… debo sacarlos de aquí…

-La guerra va a ser inevitable Jade…

-Por eso mismo, necesito ponerlos a salvo Clay… ayúdame.

-Yo estoy a tus órdenes.- La sonrisa de la pelinegra se amplió.

Ambos jóvenes se sintieron descargados luego de aquella plática, ya no se sentían sólos, Jade sabía que sacar a todas las personas que pretendía ayudar de la isla no sería cosa sencilla, pero ahora ella se sentía fortalecida, con más ganas de llevar a cabo el plan. Miró a Robbie, quien le devolvió la sonrisa.

-Por lo visto las cosas fueron bien con Cat.

-Mejor de lo que creí.

-¿A quién se lo agradeces?

-A ti. – Luego puso su mirada fijamente en ella – Jade… creo que… ha vuelto mi enamoramiento por Cat.- Jade suspiró hondo dejando caer algunas hojas sobre el escritorio.

-Más bien creo que nunca dejaste de quererla.

-Sí lo hice, yo te amaba a ti Jade, y mucho… pero tú nunca me correspondiste.- La pelinegra lo miró.

-Ya no importa – dijo observándolo, a ella le dolía, le dolía en cierta manera lo que estaba dejando ir, era cierto que sentía estar enamorada de Tori, pero aunque ella lo deseaba con todas sus fuerzas, nunca pudo mentirse sobre el amor que sentía por Robbie Shapiro, se había enamorado de él, más fue su orgullo de niña mimada lo que le impedía dejarlo acercarse un poco más allá que siendo su mejor amigo.

-Te amé mucho Jade… en serio…

-Sí, por eso me olvidaste tan rápido en cuanto viste a la pelirroja.- Robbie rió jovialmente.

-Se pintó el cabello por los panquecitos y por las flores rojas que encontró en esta isla… y me devolvió a Rex.

-No sé si agradecerle eso, o asfixiarla con la almohada, creo que estabas bien sin el muñeco.

-¡Pero Rex es mi amigo!

-Mj, yo no digo lo contrario.

-¿Te importa si me retiro a la cama?

-No soy tu mamá.

-Bien… pero antes quiero saber qué es lo que pasa con Tori Vega.- Habló en voz baja acercándose lentamente a la chica.

-Nada que te importe – Le respondió ella de la misma manera.

-Se ven como buenas amigas ahora eh…

-Es mejor que le cuentes al muñeco cómo fue que te salió el vello púbico… hace cuatro días.

-¡No me salió hace cuatro días! Hace mucho que soy un hombre – Jade comenzó a reír - ¡Y no lo llames muñeco! Le sigue disgustando.

-Sí, como sea, vete a dormir.

-Bien, me iré… sueñas con Tori.

-¡Cierra esa boca Robbie Shapiro o te la cierro yo!

-¡Bien!… qué tosca, Sikowitz tenía una razón…

-¡Largo!

Robbie cerró la puerta y de broma apagó la luz riendo por los insultos que la gótica le había lanzado, pero no se levantó a encenderla, se recostó sobre el asiento giratorio y se dio la vuelta al librero que tenía a sus espaldas. Pronto sintió unas delgadas manos que le recorrieron los hombros. Se dejó acariciar un momento.

-Tori… -

Nadie contestó, sólo abrió sus labios para recibir el beso que le ofrecían, acercó cuidadosamente a la persona hasta ella quien decidió sentarse sobre sus piernas y abrazarla para besarla más intensamente. Jade la sujetó por las caderas y se empujó más. Las manos de la otra chica comenzaron a desabotonar su blusa al mismo tiempo que la acariciaban.

-Te amo Tori…

La luz se cortó de tajo y las dos figuras femeninas saltaron de improviso. Jade abrió ampliamente los ojos y asomó un gesto amenazador a la pelinegra.

-¡¿Tara?! – La chica sonrió con perversidad.

-¿Se estaban divirtiendo?

-Tori… no no no es lo que parece, no pienses mal por favor.- Tara comenzó a reír.

-¿Que no es lo que parece? ¿Que no es lo que parece? Vamos Jade, no la engañes más, dile la verdad, dile la verdad a tu adorada Tori.

-Tori… no te miento… sé que no es sencillo de explicar pero… no es lo que parece… tienes qué creerme.

El rostro de Tori lucía desencajado, con algún deje de molestia en él tratando de ser contenida; se fue acercando a la pareja de muchachas poco a poco sin decir una palabra, Jade sentía una angustia vibrar dentro de ella mientras que Tara reía divertida.

-No seas ilusa Tori Vega, tú conoces muy bien a Jade West, mejor que nadie, sabes que ella es una gran mentirosa, una actriz estupenda que…

Las palabras de Tara fueron cortadas de un golpe abrupto que giró su rostro noventa grados a la derecha.

-¡¿Qué te pasa idiota?!

-No ruegues migajas de amor Tara Ferguson, ella no te quiere, no te desgastes, acéptalo.

-¡Esto te va a costar muy caro Vega!

-Sí, tal vez, no te voy a rogar que te alejes de ella porque veo que Jade no te quiere muy cerca, así que… yo en tu lugar, me evitaba el disgusto de ser rechazada.

-No tienes autoridad de…

-Tiene toda la autoridad que yo quiera darle – Contestó Jade desde el fondo.

-Deja querida… la señorita Ferguson si es inteligente sabrá muy bien lo que debe de hacer… así que… Tara, sal de aquí y ve a ver a qué marinero se le antoja contarte una fábula de aventuras.

-Créeme Victoria… tienes los días contados.

-Desde que nací – Agregó mirándola salir de la cabina. Se volvió a Jade de nuevo con el rostro molesto.

-Wow… eso fue… excelente – le dijo ella sin saber a ciencia cierta qué decir – No sabía que tuvieras ese carácter Tori… escondido – tragó saliva.

-No intentes distraerme West… eso que ví no es para ignorarse.

-No fue mi culpa, Robbie apagó la luz y ella me tomó por sorpresa, creí que eras tú.

-¡¿Y yo qué voy a hacer aquí?!

-Pues… ¿qué haces aquí…?

-Me encontré a Robbie en el pasillo arriba y me dijo que me estabas buscando.

-Ese Shapiro… ya me debe varias… mira Tori… no fue así, Robbie…

-Ya… no tienes qué darme explicaciones de nada… no somos más que… amigas.

-Porque quieres.

-Porque es lo mejor.

-Si tú lo dices.

-Ya, me voy a dormir y será mejor que tú hagas lo mismo.

-Tengo trabajo qué hacer aún…

-Ve a la cama Jade.

-¿A tu cama?

-Muy graciosa… no, a la tuya.

-¿Porqué no puedo ir a la tuya?

-Porque… - se quedó pensando – porque sé que no te portarías bien.- Jade rió.

-Eres lista Victoria Vega.

XXX

-¿Así que Victoria Vega?

-Así es… con ella…

-Mm, debí suponerlo… más bien siempre tuve la sospecha de que entre ellas dos, había algo más; era mucha la tensión que manejaban y Tori todo el tiempo trataba de… ahg!

-Beck, tú eres su novio, debes hacer algo.

-¿Para mí o para ti?

-No seas idiota.

-Si yo hago algo, es para retener a mi novia… no creas que la apartaré de Vega para que tú te metas ahí eh Ferguson.

-Bueno, confíate entonces, pero admite tu derrota de que una chica te quitó a tu novia.

-No, hagamos un trato… tú y yo… saldremos beneficiados los dos y cada uno podría quedarse con una de ellas, nos las repartimos, como en las telenovelas, ¿qué dices? ¿Nos unimos?

La joven sonrió y lentamente estiró su delgada mano para tomar la de Beck.

-Es un trato… pero yo me quedo con Jade…

En serio lamento la demora, como siempre trataré de actualizar lo más rápido posible, no prometo una medida exacta de días, pero créanme, no será más allá de una o dos semanas ¿les gusta? Espero que sí, y muchas gracias por aguardar y seguir con la lectura, por fa, dejen sus comentarios. Abrazos y besos mi querido público lector y… TENKIU!