¡Hola, hola! Mi estimado público lector, lo sé, les pido no miles, sólo una disculpa, pero muy sincera, por mi tardanza, lo saben, cuando eres mayor, hay que trabajar, disfruten su adolescencia en tanto les acompañe jeje.

Pero no olvido a mi comunidad lectora opinativa, DK – Sudi, ojalá que mi historia no caiga de tu agrado; amiga Victoiousnaomi, ya no llores please, pronto regreso a ser tu lectora; KatnissWest, y cuando Jade está conmigo ¿no parece un bubulubu? XD; mi O-Li, sí, MÍO de MÍ, léanlo todas, MÍO, aparte de que me pones celosa, aclárales a todas quién es tu musa y de quién eres XD; Yoshi, sí, dos nombres, el primero como el tuyo y el segundo comienza con G; Bella Riddle I. :-) , no imagino esa escena, en todo caso sería yo la que estaría suplicándote a ti XD… ahora… ¿voy bien Bella? ¿Cómo te parece que avanzo?; JathanJori98, como que has sido única en notar el éxodo de Trina de Hollywood a la isla, wow, tu review me dejó… wow, gracias pequeña; y loverxanime : - ) ; te recuerdo que tus comentarios siempre hacen que me den ganas de hacer psst psst jajaja, eres muy ingeniosa eh, te quiero bebé… y gracias a todo mi público que me lee desde otros países como Nueva Zelanda, Islandia y países muy alejados desde mi México querido, se les quiere… a quien recién comentó en La Otra Cara de Jade West, algo así hfdhfghdk hfjfhid sjhfig, también muchas gracias XD.

Les dejo para que lean mis apreciados. Muchas gracias a todos los que me han dedicado un capítulo de sus historias, ustedes son excepcionales. Yo dedico éste a mi GRAN AMIGA JathanJori98, tengo razones de sobra para regalarle uno a ella…

Victorious nunca va a ser mío, no le hago al loco jejeje… tampoco Big Time Rush… :-P GRACIAS

CHAPTER 18. SANGRE, CUERPOS Y CENIZAS

Tenía una costilla lastimada, probablemente rota, es lo que su experiencia en las batallas navales le había enseñado. Beck volvió a ser el idiota que sólo por tener un trozo de carne extra colgándole más abajo de las caderas se creía hombre, pero se comportaba como animal. Se burló por segunda ocasión de ella, ese día, minutos antes de subirla al barco que la llevaría lejos del mundo, en una cueva, viviendo de las pocas algas surgidas en las paredes rasposas de un lugar abandonado por la civilización, ahí pasaría el resto de su vida. Beck la empujó fuerte contra los barrotes de la celda, la furia que la sobrecogía también la mantenía como un cuerpo frío que no puede moverse, no sintió el dolor de su cuerpo estrellarse contra los barrotes de metal dentro del reducido espacio, estaba casi como ya muerta.

Pudo armarse muchos planes de huída en el camino hacia el barco, sus ojos avistaban como fiera salvaje la naturaleza en su entorno. -Golpear, correr, esconderse… es una tontería… distraer, huir, ocultarse… qué estupidez, eso no es pensar con la mente fría – Los pensamientos estaban ahí, fluidos de ideas, pero Jade West no huiría sin estar segura de obtener los resultados exactos, precisos, ella era de precisión, no de esperanza, de exactitud y no de fe. No iba a arriesgarse si sabía que con eso arriesgaría más de lo que salvaba.

Se dejó conducir, esposada y con grilletes en los pies, pero sin dejar de observar.

-Vas a tener un excelente viaje en primera clase princesa.

El comentario mal intencionado de Beck no surtió efecto, una marinera entrenada como ella se concentraba en el estudio del campo, con todos los sentidos sumidos alrededor, vista, oído, olfato, gusto y tacto, el idiota de Beck se había quedado como lo que era, un idiota, esperando respuesta. Al cabo de cañón Josh Nichols no le pareció justa la manera de tratar a tan digna representante de las armas y decidió quitarle los grilletes y las esposas una vez asegurada dentro de la embarcación. Jade no era agradecida, pero en esa ocasión reconocía la honorabilidad que guardaba el joven Nichols por un personaje que respetaba, movió la cabeza en señal de afirmación y en cierta manera, gratitud.

Pocos segundos después, en su análisis del entorno, captó una delgada figura que corría a pasos extraños hacia la orilla de la isla, alcanzó a reconocerla y en el mismo instante el corazón comenzó a darle tumbos.

-Tori – Murmuró, apenas las manos alcanzaban a llegarle a la orilla del largo buque, cualquier cosa que quisiera hacer estaría de más, ella lo sabía, así que se limitó sólo a observarla caer de rodillas sobre la arena, la desesperación de Tori no era más grande que la de ella mirándola ahí y en esas condiciones.

A varios metros detrás de la castaña Jade pudo contemplar el paisaje desolador que se avecinaba, las armas ya estaban comenzando a echar fuego y a detonarse las granadas, el humo que se veía a lo lejos le partió más el corazón a la gótica, Tori no alcanzó a tomar el barco que la pondría a salvo junto a su familia, era tarde.

Si hubo una esperanza dentro del corazón humano de la pelinegra, ésta se había esfumado cuando miró a las dos figuras negras que se acercaban a Tori, de un momento a otro, más cerca de ella, todo fue ruido, fuego y humo…

XXX

Tori no se dio cuenta, fue cuando abrió los ojos y miró caras conocidas que supo que no había muerto.

-¿Qué pasó?

-Tori… hija… al fin.

-Despertaste Tori…

-¿Qué pasó?... ¿Jade?

-Hija…

-¡JADE! – Gritó la morena retorciéndose desesperada entre los brazos de otro muchacho de la aldea.

-Tranquila Tori… - El silencio de la joven fue suplido por llanto, luego se contuvo al percatarse de una tranquilidad extraña y una voz femenina a la que todos prestaron atención a pesar de hablar muy bajo.

-Entiendo… gracias Kendall… - Tori miró la espalda de una rubia que sollozaba contra una pared, se levantó, caminó lentamente hacia ella y echó una mirada hacia la salida de un pasillo, miró un cielo claro, y eso fue todo, aunado a la sensación de flotar sobre el agua, supuso entonces dónde se encontraba. Miró de nuevo a la rubia.

La mujer volteó hacia ella y aún con los ojos rojos y llorosos la morena pudo notar el parecido, ojos claros y esa mirada enmarcada en un finísimo rostro, la madre de Jade…

-J-Jade…

La rubia movió la cabeza negativamente y continuó llorando, abrazando a Tori.

-Noo… no, no, no ¡NOOO! ¡NO JADE NO…! No… no…

-Tranquila… tranquila.

-¿Qué fue lo que pasó? – Preguntó Holly. Una voz ronca le dio la respuesta.

-El barco estalló… ella… no pudo sobrevivir…

-No es cierto – Dijo la vocecilla débil de Cat – Eso no es verdad, Sikowitz estás mintiendo…

-No, Kendall lo acaba de confirmar…

XXX

-¡¿Qué haces Shapiro?! ¡Tú jefa ya está en el otro mundo, ponte a trabajar o seremos reducidos a cenizas…! - Gritó Beck dando un golpe en la cabeza de Robbie.

-Vamos, tú entras por la derecha, me cubres y yo hago lo demás…

-Jade no quería que los matáramos Knight…

-Jade ya no está aquí… - Respondió el muchacho preocupado e hizo un gesto de resignación.

-Yo debía haberla ayudado, yo tenía qué sacar a Tori de aquí Knight, yo tenía qué hacerlo… - El rubio lo miró y lo animó a continuar caminando.

-Se acercan, anda, cúbreme… - Robbie obedeció nervioso, preparando el arma.

Era obvio que la situación no estaba al parejo, los primitivos no tenían las armas bastas para defenderse, los marinos les estaban llevando por mucho la delantera con armamento destacado. Robbie Shapiro había sido valiente montones de veces, aunque de todas él nunca se diera cuenta, todas esas ocasiones estuvo motivado por Jade, siempre que Jade se encontraba en peligro, Robbie estaba ahí para convertirse en su héroe, le cubría las espaldas y no sólo eso, Robbie era su escudo ante todo y ante todos, a su lado, Jade West estaba segura.

Ésta ocasión era distinto, ella ya no estaba, no había a quien proteger, Kendall solicitaba su ayuda pero él mismo sabía que Kendall sólo lo hacía para enfrentar la inminente batalla, él no lo necesitaba. Robbie cerraba sus ojos ante el cruel acto de inhumanidad que veía, sangre, cuerpos y cenizas.

Las piernas le dolían a Robbie, había corrido bastante, disparado pocas veces y no matado a nadie, sólo esconderse para ponerse a salvo, no era un cobarde, pero matar nunca fue su propósito en la vida, las veces que lo hizo, fue obligado y no se contaba como asesinatos, estaba en medio de batallas, salvando su vida y protegiendo a su nación, o el enemigo o él.

Los pasos sigilosos del joven se detuvieron un instante cuando se topó con alguien casi de su misma estatura, cabello afro y piel de color obscura. Los dos muchachos se miraron de frente, a los ojos, por varios segundos, uno sostenía un rifle de alto calibre entre sus manos, el otro un hacha de madera y apenas afilada, uno más corpulento y vivaz que el otro, ambos, con sed de venganza, ambos con intenciones de sobrevivir, ambos habían sido mejores amigos hacía unos años.

-Ya sé, critícala como comedia…

-¿Cómo comedia?

-Sí, de esa manera no estarás obligado a mentir y no tienes qué temer por lo que Trina te haga cuando escribas que su puesta en escena fue un asco.

-Sí, creo que tienes razón… gracias.

-Son 20 dólares.

-¿Qué sean 10?

-Quince…

-Trato…

Las manos de Robbie temblaron al apretar el gatillo suavemente, sin apuntar al blanco aun. André entrecerró los ojos y apretó a su vez con ambas manos el hacha. El joven de las gafas fue el primero en dejar caer el arma sobre sus pies, parecía que el otro no cedería tan fácil, pero finalmente André pudo evaluar su humanidad y también dejó caer su objeto de muerte. En un instante, los dos chicos se abrazaron llorando, sin saber a ciencia cierta cuál era la razón de su llanto.

-Muchos años ¿no viejo?

-Demasiados…

-Te crecieron los cabellos… y estás más flaco…

-Sí, tú estás… algo… rizado – Y rieron jovialmente - ¿Podemos escapar de aquí?

-Es una opción – Dijo el joven esperanzado…

-Bien, pues…

Apenas los ojos de André alcanzaron a divisar la delgada figura frente a ellos y tuvo poco tiempo para actuar, con su espalda, cubrió a Robbie del disparo emitido de la potente arma de Beck. El cuerpo del moreno se deslizó de entre los brazos de Robbie.

-André…

-Uff… uno menos – Dijo el de rasgos árabes, indiferente.

-¿Porqué lo hiciste? –Robbie no tenía voluntad para preguntar las razones, sus palabras habían salido como un impulso de alguien más.

-Porque era un desplazado, un enemigo…

-¡Eres un maldito! – Gritó el delgaducho muchacho arrojándose sobre el otro.

-¡Apártate Shapiro! Si no resistes, no provoques…

-¡Voy a matarte!

-Después, ahora tengo trabajo… - Dijo, empujando al de los cabellos rizados contra el suelo – Ah – jadeaba – Y que te quede claro… el próximo vas a ser tú…

Escupió a la tierra y se alejó sacudiéndose el polvo de sus pantalones. El de las gafas se acercó tembloroso al cuerpo inerte de André Harris, tomándolo por el cuello.

-No es posible… no es posible… - susurró lloroso.

XXX

-¿Cómo fue que llegué aquí? – Preguntó una aturdida morena a la decena de personas que la rodeaban – Perdí los dos barcos que… - se detuvo poco antes de mencionar su nombre - Jade había… a-alistado…

-Te cogieron dos personas…

-Sí pero… yo no tomé ningún barco, ¿ustedes regresaron por mí?

-No… - Dijo Sikowitz – Ella te trajo hasta aquí…

La latina miró al frente, la joven que comandaba el pequeño barco estaba ensimismada en su tarea.

-¿Haley?

-Uno de los barcos lo dirige Logan Mitchell, el mío, que fue uno de los dos que… Jade tenía contemplado para el rescate – se señaló Sikowitz a sí mismo – lo lleva el teniente Drake Parker y éste, fue un tercer barco que no estaba en la lista… éste barco, de manera improvisada se puso a trabajar… por ti…

-Pero…

-Jade quería ponerte a salvo, todos los intentos que ella hizo no hubieran servido de nada si tú morías allá, en la isla.

-¿Y quién les dijo que yo quiero vivir ahora?

-Tori…

-Debieron dejarme allá, yo quería quedarme allá – comenzó a alterarse de nuevo – Sin Jade… yo no puedo… ¡debía quedarme con ella!

-Tori…

XXX

-Robbie escucha… Tori Vega está bien… Haley y yo la pusimos a salvo…

-No, ella no subió a ningún barco Kendall.

-Te digo que sí, Haely capitanea una embarcación menor. Ella y yo la recogimos de la orilla de la playa y la llevamos a otro barco, ahí estaba su madre y los Valentine que tampoco habían zarpado… ella está bien, bueno, dentro de lo que cabe… -

-Eso era todo lo que Jade quería…

-Pues está hecho Shapiro… Avanza…

Los disparos hicieron eco en los oídos de Robbie, pero tomó el arma y comenzó a avanzar a pasos más seguros y decididos.

-Los únicos que tendrían qué morir aquí son Beck Oliver y Víktor West… - Murmuró sin remordimiento y se enfrentó a una turba de primitivos en desventaja.

XXX

-¿Querías hablar conmigo? – La latina lanzó un hondo suspiro antes de hablar.

-Quería darte las gracias… por haberme traído al barco.

-Es lo que Jad…

-Sé que es lo que quería Jade… Haley… no sólo te doy las gracias por eso… yo… no olvidaré que fuíste tú quien me ayudó… aquella vez…

-Nunca estuve de acuerdo con lo que mi hermana hacía. No me lo explico, ella había cambiado mucho y de repente volvió a ser la misma malvada de antes. Tori… de haberme enterado lo que Beck y Tara planeaban hacerte aquella ocasión… te habría ayudado, lo supe luego, ya que te habían dañado…

-Yo lo sé… yo… gracias, impediste que culpara a Jade de todo…

-Porque ella era inocente…

-Sí… pero cuando la escuché diciendo eso a Beck y Tara, que sólo me estaba engañando, que jugaba conmigo sólo para llegar a conocer nuestras estrategias de ataque… me dolió mucho…

-Me imagino… por eso fui a hablar contigo.

-¿Qué se te ofrece Haley?

-Tori tengo qué hablar contigo.

-Si pues yo no tengo nada qué escucharte – Y siguió tallando la delgada tela de su falda contra una roca lisa saliente de la orilla del río.

-Estoy segura que debes saberlo porque te conviene.

-Yo no funciono como ustedes Haley, yo no vivo por conveniencias.

-Sé lo que te hizo Beck… y también sé que Tara estuvo implicada… - Tori arrugó las cejas – Ellos lo planearon todo…

-No… Haley, no quiero saber nada más…

-Jade no mentía, Jade te ama. Ella no te engañó como tú supones.

-No quiero saber nada de Jade.

-Como quieras, pero yo de todas formas tengo qué decírtelo… Ella dijo eso para cubrirte, para quitarse de encima a esos dos estúpidos. Lo que escuchaste esa noche fue sólo un truco de Jade para desviar la atención de ellos hacia tí, créeme Tori.

-¿Cómo quieres que te crea? ¿Cómo sé si no fue la misma Jade quien te mandó?

-¿Y por qué iba yo a querer perjudicar a mi hermana? Tienes qué decírselo Tori, dile a Jade lo que te hicieron, ella no dejará que todo quede así, ha sido algo repugnante, ella no los dejará sin que reciban su merecido.

-Los matará Haley…

-Lo sé… y me dolería mucho… pero yo no puedo permitir que mi hermana siga causando tanto daño. Sé que te sientes mal y que es muy difícil enfrentarte a todo esto tú sóla pero… no estás sola. Jade te ama y… si tú quieres… yo voy y abogo por ti, yo misma le diré a Jade lo que hicieron Beck y mi hermana contigo, lo haré Tori, no estás sola, no te quedes ahí nada más viendo cómo pasa todo sin hacer nada. Fue muy malo lo que te hicieron pero bien, tienes qué dejarlo a un lado para actuar, no vas a vivir toda la vida sumida en ese acontecimiento, tú eres Tori Vega, y puedes ser tan noble como quieras, pero nunca tonta…

-Gracias Haley.- La rubia le sonrió.

XXX

-Números – Ordenó Víktor West con el sadismo que lo caracterizaba.

-No hay exactitud.

-Necesito una aproximación Shapiro… ahora.

-Ochenta y siete sobre veintitrés – Respondió Beck Oliver dejando caer papeles sobre el escritorio – No importa eso, es obvio que ganaremos, la ventaja es inmensa.

-No hay jamás seguridad hasta que uno solo se subleve Oliver… en éste caso, no cantaremos victoria… hasta que éste lugar, de cabo a rabo esté hecho cenizas…

-No falta mucho, por eso estamos aquí… los débiles están muriendo – Dijo el muchacho de rasgos árabes mirando a Robbie, que a su vez le devolvió la mirada con la furia contenida.

-Nadie me importaba más que muriera en éste sitio que… ciertas personas… - El moreno volvió a sonreír.

-Los Vega… y los Valentine… David Vega fue el primero en caer…

-¿Cómo? – Se interesó el de las gafas - ¿El señor Vega está muerto?

-No torombolo, David Vega es nuestro prisionero por levantarse contra nuestro gobierno, una muerte no es digna para él, debe pagar de otra manera.

-Los desplazados ya no tienen líder, y Vega debe ver caer a todo su pueblo de la misma manera como vio morir a su familia… ¿no es así Knight?

-Así fue señor… David Vega estaba presente cuando… prendimos fuego a la choza de su familia… adentro estaban… su mujer y sus dos hijas… ninguna sobrevivió…

-Excelente. Bueno, tienes razón Oliver… después de todo… sí hay una razón para celebrar – El sujeto mostró una sonrisa torcida y con la apariencia de los tipos malos de las películas de suspenso.

XXX

El viento revolvía los cabellos enmarados de Tori, la calidez desprendida por el aire no le causaba la sensación que antaño habría disfrutado, era el aire de la libertad, pero Tori no podía sentirse libre, no gozaba del viaje en barco. Siempre los había contemplado atracados a la orilla del puerto, alejándose o acercándose, los admiraba, ansiaba subirse a uno y sentir de nuevo el placer de que la llevaría al lugar de donde había sido arrebatada.

El mar estaba quieto, no se avistaban ya las explosiones y disparos que horas antes la envolvieron, cielo despejado y mar en calma, su cuerpo era ligeramente movido por el oleaje que conducía la huída, sin embargo Tori no lo estaba disfrutando.

Varias noches antes soñó con estar en un momento así, pero nunca sola, quería estar al lado de Jade; imaginaba sus manos entrelazadas contemplando la quietud de las aguas en una tarde, empujando su delgado cuerpo contra el de ella y recostando su cabeza sobre la hombrera del saco resplandecientemente blanco de la gótica, su marinera.

Pero Jade ya no estaba, ella la miró, a lo lejos, a bordo de ese navío que estalló en pedazos. Tori resopló ocultando las lágrimas que comenzaban a brotarle. Jade no está más, y es posible que su padre y su mejor amigo André le acompañasen, sus amigos, hombres de familia valerosos y amables, esos primitivos que eran tímidos y jamás se metían con nadie…

-Jade… - Susurró su nombre y seguramente el viento llevó esa palabra lejos…

XXX

Algunos kilómetros lejos de Tori, sobre tierra firme, casi a mitad de la nada, las olas dejaban al descubierto la silueta de una joven que había sido arrastrada por el mar hasta la orilla de una pequeña isla. Parecía un cuerpo cubierto por algas marinas, con la ropa rota posiblemente por quemaduras y algunos raspones extra en el cuerpo. Como si fuese una película de aventura donde la cámara hace un acercamiento desde una toma panorámica hasta una cerrada al rostro, las pestañas de la joven comienzan a parpadear y con sendos esfuerzos consigue mover algunos dedos, para finalmente abrir los ojos dejando entrever un hermoso color azul turquesa de ellos…

-Tori…

Disculpad por los errores y posiblemente corto capítulo, mis estimados y estimadas dijera el presidente, no quería hacerlos esperar tanto tiempo, así que actualicé aunque sea lo que han leído ahora, no merecen una tan larga espera. Por favor, si lo consideran bueno, regálenme su opinión en un review, les estaré mucho muy agradecida, las críticas son siempre bienvenidas, no hay tabla XD mi O-Li. Muchas gracias por su paciencia y lectura. Prometo el próximo muy cercano. Besos y abrazos para todos y todas… LindsayWest…