¡Hola a todos! Aquí les traigo un nuevo capítulo de Campos de Fresas. Es T por el lenguaje y temas relacionados con las drogas.

Les repito las indicaciones por si las olvidaron:

Los números que aparecen de vez en cuando indican el tiempo que ha pasado. Los pensamientos de Sam se interpretan en letra cursiva.


8 horas, 50 minutos

Al salir del despacho del doctor James se quedaron unos segundos sin saber qué hacer o adónde ir. Luego, de común acuerdo aunque sin decir palabra alguna, se dirigieron a la entrada de la sala donde habían esperado noticias de Sam.

No sabían a ciencia cierta por qué seguían allí, pero ni siquiera se les pasó por la cabeza marcharse. Era como si ya formaran parte del hospital, o del destino de su amiga.

Entonces fue cuando vieron a Gibby, venía corriendo. Freddie lo había llamado unos minutos antes, pero ahora él estaba inseguro, con miedo, al no saber como reaccionaría. Nada más llegó, fue a abrazar a su amigo.

- ¿Qué... ha pasado? - preguntó alarmado

- Está en coma - dijo llorando

- ¿Qué? - Gibby estaba pálido

- Está en coma... - repitió Carly

La idea penetró muy despacio en su mente

- ¿Qué dicen los médicos?

- Hay que esperar. Las siguientes cuarenta y ocho horas son decisivas - logró decir Freddie

- ¿Qué mierdas habéis tomado? - alzó la voz de pronto

- Fue un accidente... solo un accidente - dijo Freddie, y rompió a llorar de nuevo

Gibby abrazó a su amigo instintivamente. Al separarse, Freddie se dirigió al interior de la sala donde estaba Sam. Gibby quiso entrar con él, pero Carly lo detuvo agarrándolo de un brazo, haciendo que la mirara, y negó con la cabeza.


9 horas, 1 minuto

¿Freddie?

¡Oh! Dios... ¿Eres tú, Freddie?

¿Estoy soñando? No, no es un sueño. Eres tú.

Reconozco tu voz, y huelo tu perfume... y también puedo verte, junto a la ventana.

No sabría cuando sería posible verte, pero me alegra tanto tenerte aquí a mi lado.

Aunque lamento mi aspecto.

Estoy horrible, ¿verdad?

Lo último que te dije no iba en serio, ¿sabes? Nunca me iría a Londres para alejarme de ti. ¡Qué estúpida fui! ¿Me crees verdad? Claro. Estás aquí. De lo contrario no habrías venido.

Te quiero.

No quiero perderte, Freddie.

No quiero perderme yo.

Cógeme de la mano.

Vamos, cógeme de la mano.

Así...

Gracias.

Ahora ya no me importa ni el silencio ni la oscuridad.

Ahora...


9 horas, 12 minutos

- ¿Sois los que estábais con Sam Puckett?

Lo miraron los dos, sorprendidos. Era como si hubiera aparecido allí de improviso, materializándose ante su presencia.

- Si - reconoció Carly

- Inspector Thompson - se presentó el hombre - Richard Thompson

- ¿Policía? - se extrañó Freddie

- ¿Qué creéis? - hizo un gesto explícito - Se trata de un delito, ¿no os parece?

Carly estaba pálida.

- Nosotros no hemos hecho nada - se defendió

- ¿Quién os dio esa pastilla?

Los dos se miraron, acobardados, indecisos. El policía no les dejó reaccionar.

- Oídme: cuanto antes me lo contéis, antes podré hacer algo. Puede que os vendieran cualquier cosa, ¿entendéis?. Es más, si conseguimos una pastillas igual a la que se tomó ella, es probable que la ayudemos a recuperarse.

- No lo conocíamos - dijo Carly

- ¿Qué aspecto tenía?

- Pues... - empezó a hablar Freddie - eran un hombre blanco, de unos treinta años, puede que menos. Me pareció ordinal, vulgar, pero hablaba con cierto carisma. Tenía el pelo negro y corto, era un poco bajo.

- ¿Algún nombre?

- No... - dijeron los dos bajando la cabeza

- ¿Cómo eran las pastillas?

- Blancas, redondas, igual a una Aspirina pero un poco más pequeñas.

- Tenían una media luna grabada - recordó Carly

- ¿Una media luna? - dijo el hombre con cara de fastidio

- Si

Chasqueó la lengua con mal contenida furia

- ¿Qué pasa? - quiso saber Freddie

- Nada que os importe - se apartó de ellos pensativo antes de agregar - ¿Dónde fue?

- En el aeropuerto

- Tomad mi teléfono, a cualquier cosa me llamáis, ¿de acuerdo?

No esperó su respuesta y se alejó de ellos caminando con el paso muy vivo.


10 horas

El doctor James alzó la vista del análisis.

- No es éxtasis... - dijo casi en un susurro - sino eva.


10 horas, 2 minutos

Carly y Freddie aún estaban en la sala, sentados al lado de Sam. Él tenía los ojos rojos de tanto llorar, Carly también, pero mucho menos.

- Freddie - dijo Carly captando su atención - no deberías estar aquí tanto rato, esto te está afectando demasiado, yo me quedaré con ella, es mi mejor amiga. Se que la quieres, pero no deberías torturarte a ti mismo de esta manera.

Freddie le dirigió una sonrisa

- Gracias Carly - dijo cogiendo su chaqueta - si ocurre algo llámame

- Lo haré

Dicho esto, Freddie se dirigió a su casa. Era muy tarde, seguro que su madre estaría enfadada.


10 horas, 15 minutos

Abrió la puerta con sigilo, por si tenía suerte y ella estaba durmiendo o por lo menos no le oía llegar, pero comprendió que ese no era su día de suerte.

Su madre apareció en el pasillo, con bata, con su habitual cara de preocupación. Miró el reloj. Las 5:47 de la mañana.

- ¡Vaya horas, Freddie! - fue lo primero que dijo

Lo siguiente que hizo fue acercarse a él, para comprobar su estado.

- Estoy bien mamá. No he bebido ni nada.

Su madre se dirigió una mirada, como si no le creyera.

- ¡Seguro que has estado con Sam toda la noche! La muy zo...

- Ni se te ocurra insultarla - dijo Freddie interrumpiéndola, tapándole la boca con la mano y mirándola seriamente a los ojos. En el momento en que escuchó el nombre de Sam, un escalofrío recorrió su cuerpo. Definitivamente, su madre no sabía nada de lo que le había pasado.

Tampoco quería contárselo.

Solo quería dormir sin tener a su madre detrás haciéndole miles de preguntas. Se dirigió a su habitación y entró en su cama. Pero no podía dormir.

Tal vez si conseguía una pastilla de esas...

Ya sabía su próximo paso, tenía que encontrar al hombre que se las vendió, sin ayuda de la policía: solo harían las cosas más difíciles. Tal vez sería la única forma de salvarla.


10 horas, 42 minutos

Poli se detuvo ante un bar nocturno. Cruzó la calzada y entró en el local. Fue directamente a la barra, a penas había gente allí a esa hora.

- ¿Qué será? - le preguntó un camarero

- Un cortado, por favor

- En seguida llega

En ese momento entró un hombre en el local y se dirigió a donde estaba Poli sentado.

- ¡Poli! ¡Poli! - dijo el hombre

- Que raro verte por aquí a estas horas William - dijo él bromeando mientras sorbía del cortado que le acababa de traer el camarero.

- No estoy de broma

La expresión de Poli se tornó a una de preocupación. Su amigo nunca estaba tan serio, así que algo malo debía de estar ocurriendo.

- ¿Qué pasa?

- Una chica está en el hospital - dijo haciendo una pausa - por una de tus pastillas...

- ¿Qué? - dijo levantándose del taburete - pero si eran inofensivas... ¡Joder, me dijiste que era material de primera!

- Vale, vale, tranquilízate

- ¿Qué me tranquilice? Ya tengo antecedentes por tráfico de drogas, esa clase de marrones no me gustan. Si muere habrá problemas; y aunque no muera puede que los haya igualmente - Poli respiró intentando calmarse - ¿Sabes el nombre de esa chica? - consiguió decir más calmado

- Sam Puckett, una chica de unos 18 años y con el pelo rubio, ¿te suena?

- Mmmm... creo que si - dijo intentando recordar - ¿Cómo te has enterado?

- Tengo contactos - dijo William sentándose - no tardarán en ir a por ti

- Ya lo sé

Poli dejó el dinero del café en el mostrador y salió por la puerta, sin despedirse.


11 horas, 2 minutos

Freddie se levantó mareado de la cama. Tenía hambre, pero decidió que no era el momento de desayunar. Se dirigió a su ordenador, el que les había vendido esas pastillas era un camello (N/A: Persona que vende drogas) y por lo tanto debía de tener algún antecedente.

Era un experto en hackear programas, pero los informes de la policía sería mucho más complicado. Su madre le llamaba de vez en cuando, pero él no hacía caso.

Después de un par de horas, consiguió acceder y buscó al hombre que había visto.

Bingo.

Imprimió su foto y datos, y lo leyó en voz alta, pero en un susurro para que nadie le oyera:

- Poli García, 29 años.

Sin esperar ni un segundo más, se dirigió al hospital para ver cómo estaba Sam y para despedirse de Carly antes de salir a buscar al culpable de toda esa pesadilla.


Que intriga... ¿verdad? xD

Dejen reviews si les gustó

Hasta pronto...