What's up? Aquí os traigo un nuevo capítulo de Campos de Fresas. Os recuerdo que los pensamientos de Sam mientras está en coma se representan en letra cursiva. Espero que disfrutéis de la lectura y aquí os dejo el siguiente capítulo.
Campos de Fresas: Capítulo 3
11 horas, 20 minutos
Freddie estaba de camino al hospital mojado, estaba lloviendo y él no había cogido paraguas, pero ni siquiera le importaba. Solo pensaba en Sam, en cómo hacer que todo volviese a la normalidad. Las palabras revoloteaban en su mente como moscas inquietas: «si pudiéramos conseguir una pastilla como las que se tomó ella».
No, no quería dar con Poli para romperle la cara.
Quería dar con él para intentar ayudar a salvar a Sam.
Tenía que conseguir una de aquellas pastillas.
Así de simple.
Llegó al hospital todavía mojado y se sentó en la un banco, esperando a que le dejasen entrar, y hundió la cabeza entre las manos. ¿Qué estaba haciendo? ¿Jugar a policías y ladrones? Y, sin embargo, esa era su única opción.
Un doctor apareció por la puerta y le dijo que podía pasar. Dentro de la sala se encontró a Carly, que no se había movido de aquel lugar, pero casi ni la echó cuenta, no tenía tiempo que perder y tan solo había vuelto para comprobar el estado de Sam, le dio un beso en la frente.
Apartó las sombras de su mente y continuó su búsqueda, cada minuto contaba, y ya sabía su próximo paso. Solo habría una persona podía y querría ayudarle a encontrar al camello (N/A: Persona que vende drogas).
11 horas, 26 minutos
Sam se disparó.
Fue tan fulminante que por un momento creyó que iba a volver a la vida. Pero inmediatamente, Carly se dio cuenta de la anormalidad en la siguiente fracción de segundo. Todo el cuerpo de Sam convulsionó, y su cuerpo fue preso de la tensión.
- ¡Enfermera! ¡Enfermera!
La primera entró inmediatamente. Otras dos corrían ya hacia la habitación.
- ¡Rápido!
- ¡Sujetadla!
11 horas, 28 minutos
Estoy al final de un camino y al comienzo de otro.
Puedo escoger.
Retroceder, para empezar de nuevo, por el primer camino, o puedo seguir, para ver qué hay en este..
Escucho a todos los médicos, los veo desesperarse, gritar unos a otros dándose órdenes, manipular los aparatos. No quiero que sufran por mi, pero sé que están sufriendo. Mamá, Carly, Freddie...
No me rendiré.
Esperad... ¡Esperad! ¿Quién ha dicho que me estáis perdiendo?
Quiero volver.
Quiero seguir con vosotros, mientras decido cuál ha de ser mi próximo movimiento.
Esperad...
He vuelto, estoy aquí, ¿notáis mi pulso?
Esperad...
11 horas, 29 minutos
Freddie se sentía cansado y abatido, en primer lugar por las pocas e incómodas horas que había logrado dormir durante la noche. Iba caminando por la calle buscando una cabina telefónica. No podía llamar desde su casa, y que la llamada quedase registrada. Divisó una al final de la calle, comprobó que tenía cambio, e introdujo la moneda en la ranura.
- ¡Jennifer! Tengo que hablar contigo urgentemente
- Hola Freddie, si gracias, yo estoy bien ¿y tú?
- No tengo tiempo para bromas, Jennifer
- ¿Qué ha pasado?
- Sam está en coma
- ¿Qué? Pero... ¿cómo?
- Necesito tu ayuda, busco a un vendedor de drogas llamado Poli García, lo conoces ¿verdad?
- Poli García... sí, lo conozco ¿él es el responsable?
- Si, y necesito encontrarlo. Conseguir una pastilla ayudará a Sam, ¿sabes dónde puedo encontrarlo?
- De vez en cuando va a los aeropuertos cuando no consigue venderlas en las discotecas, diciéndoles que son pastillas para el dolor de cabeza, y así se deshace de la mercancía que le sobra
- Eso es lo que le pasó a Sam...
- Pero la mayor parte del tiempo está en macro discotecas, te sugiero que busques por Pandora's, suele deambular por allí.
- Gracias Jennifer, te debo una.
- Te ayudo porque sé que quieres mucho a Sam, y no te rendirás
- No lo haré
La llamada se cortó y ya sabía todo lo que necesitaba, no merecía la pena gastar otra moneda. Pandora's... debía ir allí para encontrarlo, con un poco de suerte...
11 horas, 33 minutos
El doctor James entró en la sala tratando de que su rostro reflejara una esperanza que difícilmente podía transmitirles. Al verle aparecer, la madre de Sam, que acababa de llegar, y Carly se levantaron y fueron hacia él. Antes de que pudieran hablar, lo hizo el médico.
- La hemos estabilizado - informó
- ¡Oh, Dios mío! - Pam Puckett se llevó la mano a la boca
- Entonces... - musitó Carly
- Todo ha vuelto a la normalidad, si es que podemos hablar de normalidad en su estado - explicó el médico - Sigue el coma, y sus constantes vitales se mantienen, pero la crisis ha pasado.
- ¿Son normales este tipo de reacciones? - quiso saber su madre
- No hay una respuesta exacta para esto, señora Puckett - dijo el médico midiendo las palabras - Hacemos lo que podemos, pero a veces, aunque les cueste creerlo, no sabemos contra qué luchamos. Ya le dije que su hija puede despertar en 48 horas, seguir así o...
- Ella es fuerte - aseguró Carly
No fue necesario decir nada más.
11 horas, 40 minutos
Carly entró en la sala y observó a Sam.
En la camilla.
Igual que las últimas horas.
Se acercó a ella y la cogió de la mano.
- Sam... puede que no me oigas pero... - casi le era imposible articular palabra por las lágrimas que amenazaban salir de sus ojos - quiero que sepas que vas a salir de esta, Freddie está buscando al que nos vendió esas pastillas, las conseguirá... las conseguirá... él te quiere...
La madre de Sam que estaba observando la escena desde la cristalera de la habitación, empezó a llorar al oír a Carly decir esas palabras. Esto era demasiado para ella.
Y para todos.
11 horas, 47 minutos
Poli seguía caminando por la acera, no sabía qué hacer. Así que decidió que lo mejor sería no torturarse, intentar seguir con su vida. Total, nadie podría incriminarle por venderle una pastilla a esa chica, ¿o si?
Se dirigió a su discoteca habitual, Pandora's, sin saber qué es lo que allí podría encontrarse esta vez... o lo que podría pasar un tiempo después de haber llegado.
Hoy os dejaré el capítulo un poco más corto, espero que os haya gustado. Dentro de poco acabará la historia, porque no quiero que sea demasiado larga.
Si os gustó, dejen reviews, me hacen felix :)
:: Nos leemos pronto, adios ::
