No, D. gray Man no me pertenece ( 0.o lo sé a mí también me sorprendió)
Tampoco me pertenece esta historia. Esta historia fue escrita por Innocent heart2 y yo la estoy traduciendo.
Un Corazón Inocente
*Escena retrospectiva*
"Ryan! Mira, mira! Hay un muchacho con pelo blanco afuera de la tienda!" grito Jeniya felizmente, corriendo adentro de la tienda.
"Qué?" exclamó Ryan.
Desde que sus padres murieron, nadie nunca venia hacia su tienda. Nadie del pueblo la conocía. Los dos niños apenas eran lo suficientemente grandes para cuidarse de sí mismos, mucho menos poseer y controlar una tienda. Habían pasado meses desde que alguien compraba algo de su tienda. Ryan se apresuró afuera para asegurarse que su hermana no lo estaba imaginando. Efectivamente, parado al frente de la tienda viendo lo que tenían estaba un hombre con pelo completamente blanco. A su lado estaba un hombre con cabello rubio y dos puntos en su frente. Ryan dudo por un momento. Esos dos sí que eran extraños.
"Puedo ayudarlos?" pregunto Ryan, poniendo al lado el pensamiento anterior.
El hombre con el pelo blanco se voltio para ver a Ryan parado en la puerta. Ryan vio como una gentil sonrisa se formaba en la cara del hombre mientras se acercaba a él. Una vez que estaba lo suficientemente cerca, Ryan noto una estrella roja en la frente del hombre encima de su ojo izquierdo con una línea roja que pasaba por su ojo hasta su mejilla. Definitivamente extraño.
"Si," dijo el hombre mientras se agachaba para mirar a Ryan en los ojos, "necesito algo de información"
Ryan se tensó. Acaso este era el hombre que suponía que los llevaría a él y su hermana al orfanato? O los iba a separar primero? Ryan frunció el ceño a los dos hombres. No había manera de que él lo permitiría. De repente, Ryan corrió adentro de la tienda y agarro su ballesta. Ryan sonrió. No había forma de que se los llevarían hoy. Lentamente, Ryan camino afuera y apunto la ballesta a la cabeza del primer hombre. El instante en el que vio la ballesta, el hombre salto hacia atrás.
"NO se llevaran a mí y a mi hermana a ese desgraciado orfanato!" espeto Ryan.
"Wow cuidado! De que estas hablando?" el hombre con el pelo blanco exclamo, con sus manos levantadas al frente de él, "yo no sé nada de ti o de tu hermana y definitivamente no los llevare a ningún orfanato!"
Ryan bajo su ballesta lentamente, mirando a los dos extraños. Si no estaban aquí para llevárselos, que clase de información podrían necesitar? Quien eran esos hombres?
"Yo solo iba a preguntar si sabias algo sobre la Piedra de Canciones?" suspiro el hombre de pelo blanco.
"La Piedra de Canciones?" exclamo Ryan.
De una Ryan volvió a levantar la ballesta frunciendo el ceño. El hombre con pelo blanco suspiro de nuevo. Eso le molesto a Ryan. Como puede siquiera preguntar algo así y esperar una reacción diferente? Estaba prohibido hablar sobre la Piedra de Canciones. Si alguien era atrapado hablando sobre ella, los ancianos de la aldea casi siempre los sentenciaban a cadena perpetua. Era aún peor si revelabas la ubicación a extraños.
"Les sugiero que se vallan," Ryan frunció el ceño, "a menos de que quieran morir"
Con eso, Ryan volvió a entrar a la tiendo y tranco la puerta. Si esos hombres estaban buscando la Piedra de Canciones, el necesitaba dirigirse al templo con su hermana lo más posible. Aun que estaba prohibido hablar sobre la piedra, ir al templo estaba bien. De hecho, la familia de Ryan era la encargada de proteger la piedra. Ryan se mordió el labio. Así fue como murieron sus padres. Ellos estaban tratando de proteger la piedra de unos cazadores de tesoros. Ellos consiguieron salvar la piedra pero murieron poco después por sus heridas. Desde entonces, el pueblo entero ayudaba a cuidar el templo pero era el turno de Ryan y de Jeniya de protegerla ahora.
"Jeniya! Es hora de irse!" exclamo Ryan, corriendo a la parte de atrás de la tienda.
"Hora de ir a dónde?" pregunto ella curiosa.
"De ir al templo de la piedra," dijo Ryan.
El vio los ojos de su hermana menor agrandarse mientras asentía con la cabeza. Rápidamente, ella abrió una gaveta y saco un collar con una pendiente verde y se lo puso.
"Estoy lista" ella dijo.
Ryan solo asintió con la cabeza y tomo su mano apresurándose fuera de la tienda por la puerta de atrás. El templo no estaba escondido y podía ser visto a millas de distancia. Ryan y Jeniya corrieron tan rápido como sus piernas podían. Ellos solo tenían que llegar al templo antes de los hombres. Ellos solo tenían que.
Pero no lo hicieron.
"Hey Link! Crees que pueda ser esto? La Piedra de Canciones que Komui nos dijo?" Ryan escucho la voz del hombre de pelo blanco preguntar.
"Como se supone que sepa? No está actuando como Komui dijo que debía así que no hay forma de estar seguros," la voz del otro hombre se escuchó, sonando irritado.
"Entonces la tomamos y esperamos de que si sea? O esperamos hasta que se active?" el hombre de pelo blanco pregunto de nuevo.
"Repito, porque me preguntas?" suspiro el otro.
"Vaya ayuda que eres, lo sabias?" suspiro el otro.
Ryan apretó con fuerza su ballesta. Maldita sea! Llegaron muy tarde! Los hombres llegaron antes de ellos. Ahora qué? Salir ahí y empezar a dispararles? Ryan miro a su hermana. Ella se veía tan angustiada como el pero al mismo tiempo parecía como si iba a intentar algo. Jeniya se paró derecha mientras respiraba profundo antes de caminar hacia los hombres.
"Hm? Oh! Es la niña de antes," sonrió el hombre de pelo blanco, extendiendo una mano hacia Jeniya, "Como estas?"
Jeniya respiro profundo y Ryan se cubrió los oídos. Él sabía lo que venía. Jeniya comenzó a gritar tan alto y fuerte como podía. Al mismo tiempo, el pendiente de su collar comenzó a brillar un verde brillante. Unos segundos después de que comenzó a gritar, la tierra por debajo de los hombres empezó a curvarse y doblarse. Los hombres gritaron sorprendidos y Ryan sonrió. El nunca descubrió como pero cada vez que Jeniya se ponía ese collar, su voz podía controlar la naturaleza. Así era como ellos dos siempre vencían a cualquiera que venía por la piedra. Si llegaban tarde, Jeniya abriría un hueco en la tierra por debajo de los intrusos y dejarlos caer a su muerte. Cierto, a ellos no les gustaba hacerlo pero era su deber.
Ryan camino lentamente hacia su hermana, sin dejar de cubrirse los oídos. Su trabajo ahora era callarla. Justo cuando pensaba que estaría bien pararla, algo que jamás había pasado, pasó. Algo de un blanco puro salió del hueco en la tierra y se envolvió alrededor de una de las muchas columnas. Qué demonios era esa cosa? Ryan rápidamente paro los gritos de su hermana y los dos se quedaron mirando la cosa blanca en asombro. De repente los dos hombres salieron volando del hueco, el hombre de pelo blanco siendo la fuente de la cosa blanca. Ryan se cayó hacia atrás. Qué demonios eran esos hombres? Nadie había vuelto del grito de su hermana. Jeniya estaba igual de sorprendida. Como estaban aún vivos! Ellos debieron haber llegado al fondo antes de que la cosa blanca saliera!
"Eso no fue muy agradable de ustedes dos," los regaño el hombre de pelo blanco, aterrizando con gracia de pie, "Porque nos atacaron?"
Ryan y Jeniya se le quedaron viendo. Quien era él?
"Hey, Walker, crees que ella sea una acomodadora de inocencia? Eso definitivamente explicaría como se creó ese hueco de la nada cuando ella empezó a gritar," el hombre llamado Link dijo.
"Puede ser. Probablemente deberíamos llevarla a la Orden para estar seguros," el hombre con pelo blanco dijo.
Ryan se paró de inmediato. Él no había entendido nada de lo que acababan de decir excepto de que se querían llevar a su hermana a algún sitio lejos de él. Levanto su ballesta y la apunto al hombre de pelo blanco otra vez. El hombre nada mas lo miro y levanto una ceja. Ryan sonrió. El hombre probablemente estaba pensando porque le estaba apuntando con una ballesta sin flecha. Lo que él no sabía era que la ballesta de Ryan era especial. Todo lo que tenía que hacer era imaginar una flecha y apuntar. El segundo en el que disparara, una flecha siempre aparecía echa de solo luz verde. Aunque estaba hecha de solo luz verde era igual, si no más, poderosa que una flecha de verdad. Ryan puso su dedo en el gatillo y cerro sus ojos por solo un segundo. El momento en el que abrió sus ojos, Ryan jalo el gatillo mandando una flecha verde volando hacia el hombre de pelo blanco. Ryan sonrió victorioso. No había forma en el que el hombre esquivaría su flecha.
Tenía razón. El hombre no la esquivo. La detuvo con su mano derecha, la cual estaba completamente cubierta con la cosa blanca. Ryan cayó de rodillas. Esto no estaba pasando. No podía estar pasando. Tenía que ser un sueño, solo un mal sueño.
El hombre de pelo blanco se acercó a Ryan lentamente. Jeniya rápidamente se puso al frente de su hermano mayor. Ella no iba a perder al único miembro de su familia que le quedaba a un cazador de tesoros. El hombre extendió su mano derecha y Jeniya cerro sus ojos. Era el fin.
"Está bien," el hombre dijo suavemente, poniendo su mano derecha gentilmente en la cabeza de Jeniya, "No estamos aquí para lastimarlos. Créanme. Nosotros somos los chicos buenos."
Jeniya miro en la cara del hombre. Él tenía una sonrisa tan cálida y gentil. Estaría diciendo la verdad? Si es así, porque estaba tras la Piedra de Canciones? Porque estaba tratando de aruinarles la vida?
"Porque están intentando tomar la piedra, señor?" preguntó Jeniya.
"Oh? Bueno, eso es por qué esta echa de Inocencia, pequeña(1)," el hombre dijo suavemente.
"Inocencia?" pregunto Jeniya, confundida.
"Sip. Igual que mi brazo izquierdo," el hombre dijo sin dejar de sonreír.
El hombre lentamente levanto su brazo izquierdo el cual estaba siendo cubierto por la cosa/capa blanca. Era completamente negro con largas garra como espadas en donde se suponía que iban sus dedos. Los ojos de Jeniya se agrandaron en miedo. Se veía tan peligroso y mortal. Jeniya forzó su vista a la cara del hombre y vio que el aún estaba sonriendo. Que le pasaba? Acaso no le molestaba tener que tener ese brazo?
"Este es solo la apariencia del primer estado de mi Inocencia cuando esta activada," el hombre dijo, perdiendo su sonrisa de repente mientras ponía su mano derecha en su brazo izquierdo. Jeniya solo pudo mirar como al mismo tiempo, ese mismo brazo se transformó en una enorme espada y la capa se volvió básicamente cintas conectada a algo parecido a un guante en su mano derecha. Jeniya se mordió el labio. La espada era más atemorizante que el brazo. El hombre comenzó a sonreír de nuevo.
"Link! Ven para acá para que les pueda mostrar que no tienen que tenerle miedo a esta espada," el hombre le dijo a su camarada.
"Porque no lo haces en ti mismo?" le repitió Link.
"Tú sabes muy bien que no puedo," el hombre frunció el ceño, "ahora trae tu trasero hasta aquí."
El hombre llamado Link maldijo en voz baja mientras se acercaba lentamente al hombre de pelo blanco. El hombre continuo sonriendo cuando rápidamente atravesó el pecho del otro con su espada. Jeniya casi grito. Acaba de atravesar a su propio compañero! Que sanguinario podría ser este hombre?
"Está bien, pequeña," dijo el hombre de pelo blanco, "Mi espada no puede lastimar a humanos normales como ustedes tres. Solo lastima a esos que tienen verdadera maldad adentro de ellos. Y no lastima al humano dentro de ellos tampoco. Ataca a la maldad que reside adentro"
"Entonces porque no lo haces en ti mismo?" pregunto Ryan, finalmente hablando.
"Ah, está vivo" se rio el hombre, sacando su espada del pecho de Link, "Bueno es como dije. Mi espada solo lastima a esos que tiene verdadera maldad por dentro. Eso es lo que tengo dentro de mí. Si lo hiciera en mí, mi espada trataría de matar esa maldad causándome gran dolor."
Jeniya vio los ojos de Link destellar con algo que ella no pudo entender muy bien. Por un segundo, ella pudo haber jurado que vio algo como una mescla de miedo y tristeza. Pero fue solo por un segundo.
"Entonces porque demonios tendrías esa espada?" Ryan casi grito, "si tienes maldad adentro de ti porque tener esa espada?"
"Bueno," el hombre dijo mientras la capa blanca y espada desaparecieron, "poniéndolo simple, soy un exorcista. Nada más, nada menos."
Jeniya miro al hombre de pelo blanco. Porque se veía tan triste detrás de esa sonrisa? Acaso era por la maldad de la que hablo u otra cosa? El hombre se subió la manga izquierda lentamente y revelo su casi completamente negro brazo.
"Esta es la forma que mi Inocencia decide tomar cuando no está activada," el hombre dijo, bajándose la manga.
Lentamente el hombre se alejó de los niños y se dirigió a hacia la Piedra de Canciones. Jeniya rápidamente se dio cuenta de lo que él iba a hacer y se apresuró a pararse enfrente de él.
"No te la puedes llevar! Es la reliquia sagrada que protege el pueblo! Si la tomas, el pueblo será arruinado!" Jeniya casi le grito al hombre.
"Si me la llevo el pueblo será arruinado? No, no, pequeña, al contrario," el hombre dijo, pasando a Jeniya, "si no me la llevo, el pueblo será arruinado. No, será destruido."
Jeniya se congelo. Destruido? Cómo? Porque? Solo por qué no se llevó la piedra? Como era eso posible?
"No lo escuches Jeniya! El solo quiere engañarte para que lo dejes llevarse la piedra!" grito Ryan, poniéndose de pie lentamente.
"Ryan…" Jeniya susurro, "señor, por favor no se lleve la piedra!"
El hombre se detuvo y se voltio a los dos niños, "Ahora esto no es justo. Sé que ustedes creen que esta piedra es lo que protege su pueblo o algo, pero si la dejo aquí horribles creaturas llamadas akuma vendrán a llevarse la piedra para destruirla. Pero si yo me la llevo, entonces va a estar segura y a salvo. Así que podrían dejar de pelear conmigo y dejar que me lleve la piedra?"
Jeniya se le quedo mirando. Parecía que su paciencia había empezado a acabarse. Pero nada de lo que decía tenía sentido para ella. Primero tenía unas armas aterrorizantes que se suponían que eran para purificar el mal cuando el mismo tenia maldad adentro. Luego les dice que si no se lleva la piedra algo vendrá a destruirla. Pero eso no hacía que él se la llevase con el mejor. Jeniya no podía decidir qué hacer. Cuando ella miraba al hombre ella quería creerle, pero sus palabras lo hacían difícil.
"De todas formas, porque ustedes dos son los únicos que vinieron a proteger la piedra?" el hombre pregunto.
"Eso es por qué es el deber de nuestra familia y solo nuestra familia proteger la piedra!" grito Ryan corriendo hacia el hombre.
"Entonces donde están sus padres?" el hombre pregunto curioso.
Ryan se detuvo en seco. Porque necesitaba el hombre saber eso? Si él era un cazador de tesoros, porque no solo se llevaba la piedra cuando habían solo dos niños protegiéndola? Ryan apretó sus puños. Y porque estaba mencionando a sus padres?
"Murieron protegiendo la piedra," Ryan escucho decir a Jeniya.
"Jeniya!" espeto Ryan, "porque demonios le dices eso?"
"Por qué podemos confiar en él," dijo Jeniya.
"Como puedes estar segura de eso?" Ryan grito a su hermana menor.
"Piénsalo! Si no estuviera diciendo la verdad, no se habría ya llevado la piedra he ido! Él sabe que no hay mucho que podamos hacer para detenerlo y aun así él no a ni siquiera tocado la piedra!" Jeniya grito devuelta.
Ryan se quedó callado, tratando de procesar lo que su hermana acababa de decir. Jeniya suspiro y camino hacia el hombre. Al parecer ella tendría que hacer todo en esta.
"Podría al menos decirnos su nombre para que podamos decirle a los del pueblo quien se robó la piedra?" pregunto Jeniya extendiendo su mano.
"Allen. Allen Walker," el hombre dijo, estrechando la mano pequeña de la niña, "Es un gusto conocerte, Jeniya (2)."
Jeniya se estremeció al escuchar su nombre. Este hombre era bueno escuchando a otros. La mayoría no se habría dado cuenta cual eran sus nombres mientras discutían, pero este hombre sí.
"Odio preguntar, pero estoy curiosa," dijo Jeniya, "cuantos años tiene exactamente señor?"
Allen solo se rio de la pregunta inesperada. Aunque el sabia la razón de su pregunta. Solo su pelo blanco lo hacía parecer por lo menos cinco años más viejo de lo que en verdad era. Desafortunadamente, esa ya no era la única razón. Allen sabía y odiaba admitir que su propia Inocencia lo estaba lentamente matando. Drenándolo de su fuerza vital cada vez que se veía forzado a pelear con todo su poder. Él mismo tenía que admitir que había días en el que pensaba que tenía al menos veinticinco, aunque él sabía que no era cierto.
"Tengo quince," dijo Allen, riéndose un poquito de la expresión sorprendida en la cara de la niña, "y como en tres semanas tendré dieciséis"
"Tan joven!" exclamo Jeniya.
Allen solo se rio de la pequeña niña, "Bueno, gracias por eso. De todas formas, yo de verdad debería tomar la piedra e irme, y ustedes dos deberían empezar a empacar sus cosas."
"Eh? Porque?" Jeniya y Ryan preguntaron
"Por qué con ustedes siendo potenciales acomodadores de inocencia tengo que llevarlos a la Orden Oscura conmigo para que sean… examinados, supongo que esa sería una buena palabra para describirlo," explico Allen agarrando la piedra y mirando adonde estaba Link, "Link trae la maleta para acá!"
"Maleta?" pregunto Link confundido.
"Si, maleta. La que te di esta mañana cuando nos fuimos del hotel," dijo Allen caminando hasta su compañero.
"La volví a poner en el cuarto después de que fuistes a desayunar," dijo Link
"Hicistes QUE?" grito Allen, sorprendiendo a los niños.
"Que?" espeto Link, un poco sorprendido también.
"Esa maleta contenía las otras tres piezas de Inocencia que recuperamos! Es por eso que te la di a ti. Fue justo después de que te dije que si unos akumas atacaban tenías que tomar la Inocencia y correr hacia el Arca!" Allen le grito a su compañero, "O acaso no te acuerdas haberme visto meter la Inocencia allí adentro anoche!"
"Ah… no," confeso Link.
Allen trato de respirar profundo. Esto no estaba pasando. Esto no podía estar pasando! Allen fijo sus ojos con los de Link antes de poner la pesada piedra en las manos de Link.
"Lleva la piedra devuelta al hotel y ponla en la maleta. Nos vemos en el Arca cuando termines," ordeno Allen, tomando gentilmente las manos de los niños y volteándose para ver al rubio apunto de quejarse, "Y ni siquiera empieces con cómo no es tu trabajo. Si perdemos esa Inocencia al Conde le voy a decir a todos, incluyendo Leverrier, de quien fue la culpa. Ahora vete!"
Con eso Link salió corriendo fuera del templo y hacia el hotel.
"Honestamente, para alguien tan alto en la pirámide tu creerías que tendría una mejor cabeza en sus hombros," Allen suspiro, guiando a los niños en la dirección opuesta.
Los dos niños se quedaron callados todo el tiempo en el que estuvieron caminando. Había muchas cosas en sus cabezas para hacer algo más que caminar. Primero estaba el hecho de que habían fallado en proteger la piedra y ahora iban a ser llevados a "la Orden Oscura para ser… examinados". Los dos se estremecieron al pensamiento. A que se refería Allen con examinados? Luego estaba el segundo hecho de todo lo que había dicho Allen mientras estaban en el templo. El pueblo iba a ser destruido si no se llevaban la piedra. Como era eso posible y cuál sería la cosa que la destruyese? Y que era "akuma"? Era demasiado para los niños de una.
Ni una vez mientras caminaban Allen soltó sus manos. Era como si no los quisiera dejar solos mientras entraban al nuevo mundo al cual los estaba arrastrando. O tuviera miedo de algo. Pero que podría ser? Por lo que habían visto, ellos podían asumir que Allen era muy fuerte. Así que no había forma de que existiera algo que podría asustarlo, cierto?
No.
"Maldición," Allen maldijo, de repente rompiendo el silencio que los había rodeado las cuatro horas que habían caminado.
Allen dejo de caminar de repente soltando las manos de los niños, levantando su mano derecha para cubrirse el ojo izquierdo. Los dos niños lo miraron preocupados. Que pasaba? Cuanto más faltaba para que llegaran a esa "Arca"?
"Mierda…porque tienes que activarte ahora, maldito ojo?" ellos escucharon a Allen murmurar.
Buscando en su bolsillo con su mano izquierda, los niños vieron a Allen sacar una pelota amarilla como del tamaño de su mano. De repente la pelota salió volando y empezó a dar vueltas arriba de ellos. Cuando finalmente bajo a su nivel, los niños notaron sus alas, cola, y patrón de cruz
"Tim, necesito que vallas por el Arca y busques refuerzos," Allen dijo sosteniendo la pelota amarilla cerca de su cara.
Los niños observaron con atención al extraño hombre a su lado. Qué demonios estaba pasando?
"Jefe Komui, soy Allen Walker. Estoy en el campo ahora y necesito refuerzos. Mi ojo izquierdo se ha activado indicando un akuma en el área pero no a la vista. Estoy como a cinco millas, sur-este de la puerta que está en una iglesia en un pueblo abandonado. Tengo seis piezas de inocencia conmigo. Si no puedes mandar refuerzos, denme permiso para abrir la puerta donde estoy. Envíen Timcampy de vuelta si no pueden mandar refuerzos… y si deben, manden a Kanda," los niños escucharon a Allen susurrar a la pelota amarilla, "Ok Timcampy? Lleva ese mensaje DIRECTO a Komui, ok? Si envía refuerzos quédate halla, ok?"
La pelota amarilla asintió y salió disparada hacia donde estaba la puerta. Allen suspiro y miro a su alrededor. Había un pequeño rio que pasaba por un pequeño acantilado cerca. Eso tendría que servir para esconderse y esperar. Allen no podía arriesgarse a pelear con Link en otra parte. Link era el único que lo podía detener en caso de que lo impensable sucediese mientras peleaba los akuma. Así que por ahora tendría que esconderse.
Agarrando las manos de los niños otra vez, Allen los llevo a una cueva. Era lo suficientemente grande para los tres pero lo suficientemente pequeña como para que al menos de que los akuma explotaran el acantilado, Allen podría pelear en básicamente las misma condiciones con cualquier akuma. Suspirando, Allen se dejó deslizar por la pared hasta el piso, su mano derecha cubriendo su ojo izquierdo. No había razón alguna por la cual asustar a los niños con su horroroso ojo aun. Tendría que esperar hasta que los akumas se acercaran.
No era como si tendrian que esperar mucho para que eso sucediera. Solo habían pasado cinco minutos antes de que los akumas llegaran al alcance de su maldición. Allen sonrió y dejo caer su mano derecha. Iba a ser un día largo.
Jeniya grito cuando vio a Allen. Allí ella vio lo que describiría como una vista aterradora. Ella vio el ojo izquierdo de Allen activado. Allen solo le sonrió y le acaricio el pelo lentamente mientras Ryan temblaba en horror.
"No se preocupen por este ojo," Allen dijo, sonriéndole a los niños, "Este ojo es lo que me permite ver los akuma."
"Qu-Que son akuma, señor Walker," pregunto Ryan, calmándose un poco.
Allen los miro severamente, "Akumas son las creaciones de nuestro enemigo. Cuando un akuma "nace", un humano debe morir primero. Verán, el creador, o como lo conocemos el Conde del Milenio, se acerca a alguien de luto por la pérdida repentina de un ser querido. Es está perdida la que le da al Conde la oportunidad de crear un akuma. Usa la oscuridad y tristeza en el corazón afligido de un humano para manipularlos en llamar a su ser querido devuelta a la vida. Lo que él no les dice es que cuando lo hacen, ellos mismo sentencian a su ser querido el peor destino posible. Ellos lo transforman en akumas. Donde el alma de su ser querido está atrapada para siempre, sus sentimientos de angustia convirtiéndose en la energía para el akuma. Luego el Conde le ordena al recién creado akuma a matar a la persona que los llamo de vuelta. Ellos no pueden resistir la orden. Después de que matan a su ser querido, el akuma usa su cuerpo como su piel, por lo tanto escondiéndose del resto del mundo."
Jeniya se estremeció por lo que le acababan de contar. Era eso posible? Sonaba más como algo de un libro de ciencia ficción que realidad para ella.
"Pero con el poder de la inocencia los podemos ver?" pregunto Ryan interesado.
"No…"dijo Allen con su mirada baja.
"Entonces como puedes-" empezó Ryan.
"Solo yo puedo verlos por que transforme a mi propio padre adoptivo en un akuma," dijo Allen, su voz llena de dolor.
"Qué? Entonces, si todo lo que nos has dicho es verdad, como es que estas vivo?
"Por mi brazo," Allen dijo, mirando directamente al joven niño.
Hubo un momento de silencio en el que los niños meditaban en todo lo que les había dicho Allen.
"Dinos todo lo que paso cuando trasformaste a tu padre adoptivo en un…akuma dijo Jeniya, mirando a Allen con ojos llenos de tristeza y compasión.
"Recuerdo que estaba sentado al lado de la tumba de mi padre adoptivo, Mana, por varios días. No tenía ni idea que más podría hacer. Aun no podía creer que Mana…que mi padre se había ido. Que había muerto.
~ "Buenas Tardes, niñito," una voz siniestra dijo, "Pareces triste"
"Que?" un pequeño Allen Walker dijo, buscando la fuente de la voz.
Ahí, recostándose en la tumba de Mana estaba un hombre de grandes proporciones en un traje extraño y sombrero de copa, con una sonrisa permanente.
"Te gustaría que trajera a tu papi de vuelta a la vida por ti?" el extraño, gordo hombre le pregunto al joven niño.
"Que?" pregunto Allen, no creyendo lo que acababa de escuchar.
"Solo necesito que lo llames, viendo como tú tienes un lazo tan "especial" con el" el hombre gordo dijo, haciendo énfasis en la palabra especial, "No sería genial si lo pudieras ver de nuevo?"
"Volverá a la vida?" Allen pregunto, asombrado que su padre volvería.
"Por supuesto!" el hombre exclamo, "Vamos, llamémoslo de vuelta de tu detestable Dios.
"El de verdad…me escuchara llamarlo?" pregunto Allen, de repente nervioso sobre si el podrá hacer su voz lo suficientemente alta para que Mana lo escuche.
El hombre solo se empezó a reír y apunto a la tierra. De repente, el hombre gordo disparo algo a la tierra y de ella salió un cuadro como de metal con un esqueleto de apariencia extraña flotando en el. Allen se paró y se acercó lentamente hacia el esqueleto. Él lo iba a hacer. Él iba a traer a su Mana de vuelta para no tener que enfrentar al mundo solo.
"Ahora, solo eleva tu voz y llama el ser que quieres de vuelta," el hombre gordo dijo, parándose al lado del esqueleto.
Allen tembló mientras dudaba por un segundo pero en su mente, el ya estaba decidido en lo estaba a punto de hacer.
"MANAAA!" Allen grito, su voz llegando millas de distancia.
De repente, hubo un flash de relámpago morado que golpeo al esqueleto. El cuerpo se prendió en fuego morado mientras una luz morada rápidamente escribió el nombre "MANA" en el casco de frente del esqueleto.
"Mana…" Allen suspiro aliviado. El de verdad había vuelto.
"A-Allen?" el esqueleto hablo con la voz de Mana.
"Mana!" Allen casi exclamo, alcanzándolo para darle un abrazo a Mana como solía hacerlo.
"Como…pudiste?" el esqueleto de Mana espeto, alzando su voz más allá de lo que Mana jamás había hecho, "COMO TE ATREVES A CONVERTIRME EN UN AKUMA? Te maldigo…Allen!" El esqueleto con el alma de Mana uso su afilado antebrazo para cortar a Allen de su frente, por su ojo izquierdo, y finalmente por su mejilla. Tan pronto como Allen cayó al piso en shock y dolor, el esqueleto con el alma de Mana lo envolvió con algo, tratando de apretar la vida fuera de su cuerpo. Lo golpeaba contra el piso mientras la vos de Mana, la voz de su padre, lo regañaba triste y furioso. Allen tenia tanto miedo por la idea de que su Mana estaba enojado con él por traerlo de vuelta que apenas escucho al hombre gordo decir, "…eres todo mío ahora…". Allen no escucho el resto de sus palabras. A él no le importaba lo que sea que el hombre gordo dijera. Él estaba muy concentrado en lo que su padre le estaba diciendo.
"Te maldigo…ALLEN!" la voz de Mana chillo por la mente aterrorizada de Allen…
Después de eso, todo lo que recuerdo es mi brazo izquierdo activándose por primera vez, atacando el akuma que yo había creado. Todavía puedo recordar llamar a Mana… a mi padre, diciéndole que corriera mientras mi mano se aproximaba a él, arrastrando mi cuerpo detrás de ella. Luego…Mana me dijo que lo matara. Ahí fue cuando se activó."
"Allen…por favor…destrúyeme," la voz de Mana Walker dijo desde el esqueleto.
El ojo de Allen de repente se empezó a enfocar en algo. Se enfocó en el alma de Mana que estaba conectada al esqueleto. Su mente se concentró en las lágrimas de Mana…
"DESTRUYEME, ALLEN!" Mana casi grito.
La mano izquierda de Allen hizo justo eso, permitiéndole al niño ver mientras Mana Walker moría por segunda vez.
"MANA!"
Casi inmediatamente después de eso conocí a mi maestro. Él fue quien me entreno para ser un exorcista," dijo Allen, trayendo sus piernas hasta su pecho.
Ambos niños tragaron saliva. Qué horror de historia les acababa de contar Allen. Como era capaz de seguir viviendo después de eso?
"Mi ojo izquierdo es mi maldición de Mana. Me permite ver el alma de un akuma incluso si está en su forma humana. Y créanme," Allen se voltio lentamente hacia los niños, mostrándoles su ojo completamente y sonrió su sonrisa más cálida, "ustedes NO quieren ver el alma de un akuma. Esa es la cosa más nauseabunda y aterradora que jamás podrías ver. Es como ver el mismo infierno."
Allen lentamente se puso de pie y sacudió la tierra de sus pantalones. Se estiro y luego extendió su brazo izquierdo como preparándose para algo.
"Están llegando. Hay por lo menos 50 de nivel 2…75 de nivel 3 y…mierda…hay un akuma gigante entre ellos," Allen maldijo, activando su inocencia por segunda vez ese día, "Sabia que hoy iba a ser un día largo…"
"T-tu puedes ver a todos esos akumas al mismo tiempo?" ambos niños exclamaron.
"Sip. Ahora prepárense. Esto se va a poner feo por aquí. Lo que necesito que hagan es que se queden al lado de esta capa TODO el tiempo. Entendido?" ordeno Allen.
"No quieres que peleemos también?" pregunto Ryan.
"No. Sus inocencias aún no han sido transformadas en armas. Solo pelearían lo suficiente para perder el conocimiento y morir. Oh! Por cierto, que NO los golpeen sus ataques pase lo que pase! Los akuma tienen un virus que destruye tejido vivo en segundos. Te golpean, morirás en minutos," les advirtió Allen, envolviendo a los niños con su capa, "Solo quédense ahí y no se muevan sin importar que pase!"
Con eso Allen corrió a la entrada de la cueva en donde los akumas empezaban a reunirse. Los niños estaban a punto de seguirlo cuando se dieron cuenta que la capa no los dejaba. Ahí se dieron cuenta, así fue como salió del hueco. Él podía estirar su capa blanca hasta un cierto punto. Los dos niños escucharon como comenzaba la pelea. Lentamente ellos solo se sentaron en el piso y comenzaron a rezar para que el final de la pelea llegase rápido.
La pelea fue cualquier cosa menos corta. Aunque ninguno podía estar seguro, ambos estaban casi convencidos de que tenía que haber sido por lo menos un día si no más desde que habían entrado la cueva. Jeniya sentía como si fuera incluso más que eso. Cuando demonios se suponía que esos refuerzos iban a llegar? No había razón para que se tardasen tanto. La única razón seria si-
Los pensamientos de Jeniya fueron interrumpidos cuando una mano de repente agarro su tobillo y empezó a jalarla a la salida.
"JENIYA!" grito Ryan, agarrando su ballesta rápidamente.
Lo siguiente que supo Ryan era que estaba acostado en el piso luchando por quedarse consiente. Los ojos de Jeniya se agrandaron mientras un akuma atacaba a Ryan desde atrás noqueándolo.
"RYAN!" grito Jeniya.
El grito activo la inocencia de Jeniya la cual causo un terremoto. La tierra se levantó por debajo de los akumas intrusos, perforándolos completamente, causando que lloviese sangre de un negro rojizo. Jeniya corrió hacia su hermano y puso su cabeza en su regazo. Esto no estaba pasando. Jeniya podía sentir una ola de cansancio correr por su cuerpo repentinamente. Allen tenía razón. Ellos no podían pelear. Por lo menos no aun. Jeniya se sentía como para ponerse a llorar. Acaso habría una oportunidad para ellos?
"Los encontré enanos!" una voz espeluznante dijo por encima de ellos.
Jeniya grito y cerró sus ojos, esperando por algún tipo de dolor que de seguro vendría. Pero nunca vino. Lentamente Jeniya se atrevió a abrir sus ojos para ver a Allen parado encima de ella, estrellas apareciendo en su piel con sus brazos alrededor de ella y de su hermano.
"A-Allen?" dijo Jeniya, su voz temblando de miedo.
Allen solo sonrió y puso su mano izquierda en su corazón. De repente hubo una ola de poder que lleno el área mientras Allen purificaba el virus de su cuerpo. Allen se dio cuenta de que se estaba haciendo mas difícil de conseguir.
"M-Maldito Noah…" murmuro Allen, sabiendo perfectamente por qué le era mas difícil purificar su cuerpo ahora.
Jeniya se quedó mirándolo. Que no lo acababa de golpear un ataque? No debería estar muerto? Que era este hombre? Cuando se empezó a parar Jeniya se dio cuenta de todas sus heridas. Como diablos estaba con vida, mucho menos moviéndose?
Se estaba haciendo más lento y lo sabía. Allen podía sentir su cuerpo debilitándose con cada movimiento que hacía. Esto no se veía bien.
"Clown Belt(3)…" murmuro Allen, agarrando su brazo izquierdo con la mano derecha
Allen rápidamente cambio Edge en su espada exorcista y dejo Clown Belt envolverse lentamente alrededor de su cuerpo. Allen suspiro internamente. Se iba a arrepentir de hacer esto pero necesitaba comprar más tiempo mientras llegaban refuerzos. Si es que venían.
Jeniya estaba a punto de pararse para ayudar a Allen cuando sintió una presencia detrás de ella. Lentamente, Jeniya se dio la vuelta para venir frente a frente con un akuma nivel 3. Todo lo que vio fue un flash de morado y luego nada…
*Fin de escena retrospectiva*
(1) aquí Allen dice "my darling" que es "mi querida" pero me pareció que sonaba muy raro en español así que lo cambie, no es un gran cambio al original pero nada más estoy diciendo.
(2) aquí Allen llama a Jeniya "miss Jeniya" pero otra vez "señorita Jeniya" sonaba muy raro asi que también lo cambie
(3) Cuando yo me vi D. Gray Man me lo vi en ingles por lo tanto no tengo ni idea de cómo sería el nombre de los ataques y/o armas que usa Allen en español. Ya que la traducción al español sonaba demasiado estúpido y por qué tenía mucha pereza como para poner me a buscar lo deje en inglés.
Por cierto mis exámenes comienzan como en dos semanas y necesito estudiar y todo eso, especialmente matemáticas (maldito sea quien las invento ), y si me saco un bello y hermoso cero mi padres me van a matar, o más específicamente mi vida social y privilegios, computadora, ipod, etc. Ustedes entienden, asi que no esperen mucho por un tiempo.
Pero volveré, hasta entonces díganme como les parece la historia, o lo que sea.
