D. Gray Man no me pertenece. Esta historia fue escrita por Innocent heart2, yo solo estoy haciendo la traducción.
Un Corazón Inocente
Capitulo 9: Problemas de Cumpleaño
"Vaya…estaba seguro que este año seria la mejor Navidad hasta ahora," se quejo Lavi, recostando su cabeza en la mesa.
"La fiesta solo comenzó hace un par de horas, Lavi," dijo Reever, sentándose al lado del peli rojo, "Tenemos hasta la medianoche para que cambie la noche."
"Si, pero no pasara y lo sabes," suspiro Lavi, "No podemos ni siquiera poner la pancarta que me costó tanto hacer."
"Bueno, no podemos celebrar el cumpleaños de Allen sin el, Lavi," dijo Komui, caminando hacia ellos con un plato lleno de comida.
"Porque estas comiendo tan temprano, jefe?" pregunto Reever, mirando al plato.
"Jerry preparo toda esta maravillosa comida y seria una pena dejar que se enfriara," dijo Komui, tomando un bocado de una de sus varias galletas.
"Genial. No será mucho tiempo antes de que estés alto en azúcar y tendremos que esconder todos los materiales de construcción," suspiro Reever, levantándose, "Anímate, Lavi. Estoy seguro que la noche va a cambi-"
Reever se detuvo en mitad de su oración cuando su vista callo en algo blanco que caminaba hacia la llena cafetería.
"No puede ser," suspiro Reever, rápidamente frotándose los ojos antes de volver a mirar hacia donde había visto la cosa blanca.
Reever no podía creer sus ojos. Allen estaba despierto. No solo despierto, pero de pie y caminando. Y sonriendo. Reever sintió lagrimas acumularse en sus ojos. Allen, por la primera vez en mucho tiempo, se veía tan feliz. Mirando a su lado, Reever supo de inmediato el porqué. Él estaba con Lenalee. Riéndose un poco, Reever rezo silenciosamente por que el jefe no tuviera la idea equivocada sobre esos dos.
"Señor Walker!" la voz de una niñita resonó por la sala.
Todos se quedaron callados y vieron a la pequeña Jeniya apresurarse hacia donde estaba Allen. Agarrándolo desprevenido, la pequeña niña se tiro en los brazos del adolecente, forzándolo a dar un pazo hacia para mantener su balance. En un minuto de sorpresa, Allen miro hacia donde había ganado peso extra. Sonriendo, Allen rápidamente levanto a la niña y la trajo en un fuerte abrazo.
"Yo-yo estaba tan preocupada!" lloro la niñita, aferrándose a la camisa prestada de Allen con toda su fuerza.
"Shhh. Todo esta bien. Aquí estoy," Allen la conforto, frotando pequeños círculos en la espalda de la niña, "Aquí estoy."
Lavi se puso de pie lentamente en shock. Realmente era Allen? De verdad estaba despierto? O era esto una broma de mal gusto que el departamento de ciencias les estaba jugando? Lavi rápidamente camino hacia donde estaba Allen. Sintiendo lagrimas comenzar a formarse, Lavi espero hasta que Allen bajara a la niña. Sus piernas se movieron el segundo exacto en que lo hizo y envolvió con sus brazos al joven muchacho.
"ALLEN!" exclamo Lavi, trayendo al otro exorcista a un abrazo sofocante.
"L-Lavi!" Allen casi exclamo en sorpresa.
"Nos tenias muy preocupados!" le espeto Lavi, abrazando al muchacho mas fuerte, haciéndolo un poco mas difícil para el peli blanco respirar.
"Su-suelta…me!" jadeo Allen.
"Huh? Porque?" pregunto Lavi, confundido de verdad.
"No puedo…respirar!" espeto Allen.
"Oh! Disculpa!" exclamo Lavi, soltando de inmediato al muchacho.
Allen llevo su mano a su pecho mientras recobraba el aliento. Tan pronto se recupero, Allen le dirigió su clásica sonrisa a Lavi.
"Yo también te extrañe, Lavi," sonrió Allen.
Mirando a su alrededor, Allen de repente se encontró como el centro de atención. Sonrojándose, Allen se intento esconder entre el gran número de personas. Todo lo que quería al momento era llenar su estomago y después conversar con las personas en el comedor. Comida primero. Hablar después. Repitiéndose eso a si mismo, Allen le paso por un lado a todas las personas que intentaron llamar su atención. No era que quería ser grosero. Es solo que se estaba muriendo de hambre.
"Jerry!" exclamo Allen cuando finalmente se acercó lo suficiente a la ventana.
"Allen! finalmente estas despierto!" exclamo Jerry, extendiendo sus manos para intentar jalar al joven exorcista mas cerca a la ventana.
"Tengo tanta hambre, Jerry!" Allen se quejo cuando finalmente se acercó al chef.
"Solo dime lo que quieres y será tuyo!" sonrió Jerry.
"Dame uno de todo!" Allen sonrió, ojos brillantes con felicidad.
"Una porción grande de todo? Y cuantos Mitarashi Dango quieres?" sonrió Jerry.
"Hm…pregunta difícil," bromeo Allen, "Solo dame tantos como quieras!"
"De inmediato! Ahora ese es el Allen al que he extrañado!" exclamo Jerry, preparando rápidamente toda la comida de Allen.
Mientras Jerry estaba preparando la comida, Allen se dirigió hacia una mesa. Él tenía tanta hambre. Frotando su estomago, Allen gimió al sentimiento de vacío en su estomago. Nunca antes se había sentido tan hambriento. Suspirando al sentimiento de vacío, Allen miro alrededor del cuarto. Cual día era hoy de todas formas? Él no le había preguntado a Lenalee cuando se despertó principalmente por que no pensó que importara en ese momento. Ahora que estaba solo, Allen solo pudo sentirse curioso. Había tantas personas en la cafetería. Mucho más de lo que estaba acostumbrado. El miro a las varias golems aleteando rápidamente por el cuarto. Alguien iba a perder una llamada, musito Allen.
Estirándose, Allen decidió que a menos de que en verdad importara, el solo esperaría hasta que encontrara un calendario o algo para descubrir la fecha. Sonriendo, Allen vio a Jeniya y Ryan correr hacia Lavi. Él se sentía aliviado por no decir más. Después de todo lo que había pasado, valió la pena para ver a los niños corriendo alrededor saludables.
"Allen!" una vos joven lo saco de sus pensamientos.
"Huh?" dijo Allen, mirando hacia la fuente de la voz, "Timothy? Tu también estas aquí?"
"Claro que estoy aquí!" dijo el niño con aire de suficiencia, sentándose rápidamente al lado del adolecente, "Lo que es sorprendente es verte por aquí."
"Hahaha supongo que si, huh?" se rio Allen, "De echo estoy sorprendido de que no este adolorido ni nada. No hay ninguna parte de mi cuerpo que se sienta pesado ni tan poco me siento fatigado."
"Bueno, si has estado durmiendo las ultimas tres semanas!" sonrió Timothy.
"La orden esta lista!" sonrió Jerry, apresurándose hacia donde estaba Allen con TODA su comida.
"Yei! Comida!" exclamo Allen, empezando a comer.
Timothy solo miro sorprendido mientras Allen hartaba de comida, "Siempre es tan increíble verte comer. Tan siquiera disfrutas la comida?"
"Claro que si!" dijo Allen entre bocados, "Pero soy un tipo parasito. Si no como mucho, me moriría de hambre."
"Entiendo eso pero porque tienes que comer tan rápido?" pregunto Timothy, mirando a la mitad que quedaba.
Allen pauso un momento para pensar, "Sabes algo, Tim? Ni yo se porque como tan rápido. Tal vez es mi cuerpo queriendo llenar el foso sin fondo de estomago que tengo tan rápido como pueda."
Con eso, Allen termino el resto de su comida. Una vez que se termino el ultimo plato Allen suspiro contento. Luego se sintió algo extraño.
"Que raro," dijo Allen.
"Que es? Tienes dolor de estomago o algo?" se rio Timothy.
"No. Pero," Allen pauso y se voltio hacia el niño, "Aun tengo hambre."
"Huh? Como puedes seguir con hambre!" espeto el niño.
"No puedo evitarlo! Mi cuerpo posiblemente sigue con hambre por no haber sido capaz de comer tanto como necesitaba mientras estaba inconsciente," se rio Allen, "Jerry? Puedes prepararme mas comida, por favor?"
"Huh? Oh, por supuesto Allen!" sonrió Jerry, sin encontrar el hambre del muchacho raro.
"Si que te envidio, Allen," suspiro Timothy, "Tu puedes comer tanto sin ganar una sola libra. Desearía que yo pudiera comer todos los dulces sin tener que lidiar con Klaud haciéndome correr vueltas."
"Suena como que ella es algo dura," se rio Allen.
"No sabes ni la mitad!" se quejo Timothy.
"Bueno, por lo menos ella no es como el Maestro Cross. Créeme, tu NO quieres a Cross como maestro," dijo Allen, temblando por la memoria.
"Ha! No hay forma en la que sea peor que Klaud!" se burlo Timothy
"Quieres apostar?" se rio Allen.
Timothy solo asintió y Allen sonrió burlonamente. Susurrando para que solo Timothy pudiera oír, Allen le dijo algunas de las razones que hicieron su aprendizaje un millón de veces peor que la del niño. Timothy palideció a las historias que Allen le dijo y se le quedo mirando al adolecente con ojos grandes.
"Como demonios sobreviviste?" espeto Timothy.
"Aprendes trucos que te hacen la vida mucho mas fácil," sonrió Allen, dejando un poco de su lado oscuro aparecer.
Timothy solo tembló mientras Jerry trajo mas comida para que Allen se hartara.
"Gracias Jerry!" dijo Allen felizmente empezando a comer.
"Oi, Allen!" se escucho la voz de Lavi, "Mira hacia arriba!"
Deteniendo el tenedor que estaba a punto de entrar en su boca, Allen miro hacia donde estaba el peli rojo. Arriba de él estaba un rollo gigante de papel que parecía que estaba a punto de caerse.
"Yuu-chan! Ven hacia haca y has los honores!" exclamo Lavi al ceñudo samurái.
"No me llames así, baka usagi!" Kanda espeto, "Como infierno seré yo el que lo haga. Probablemente lo arreglaste para hacer una broma."
"Aunque eso seria divertido de hacer, de verdad no lo hice!" gimió Lavi, agarrando el brazo de Kanda, "Ahora vamos! Allen esta esperando!"
"Hazlo tu mismo, baka usagi!" Kanda casi grito, librando su brazo de Lavi.
"Esta bien," Lavi hizo un mohín.
El peli rojo se dirigió hacia donde estaba colgando una cuerda roja del techo.
"De todos nosotros en la Orden para ti," Lavi sonrió, jalando la cuerda haciendo que el rollo de papel se desenrollara.
"Feliz Cumpleaños, Allen!" todos en el cuarto gritaron felizmente.
Los ojos de Allen se agrandaron. El tenedor que sostenía se deslizo de sus dedos y cayo al piso. Él podía sentir sus lagrimas comenzar a fluir de sus ojos pero no le importaba. "N-No…" gimió Allen.
Todos estaban callados. Ellos habían esperado que Allen se echara a reír y sonriera o algo parecido. Lo que obtuvieron fue nada como lo que habían esperado. Allen no sonrió o se rio. Solo se sentó ahí, sorprendido. Había lágrimas corriendo por su cara pero no hacia ningún intento de limpiarlas. Sus ojos estaban temblando de miedo a algo. Aunque nadie podía entender porque. Porque de repente tenia miedo?
Lenalee se apresuró a su lado. Acaso era por su pesadilla de antes? Atrayéndolo a un reconfortante abrazo, ella trato de hacerlo reaccionar. Él no se movió. Empezando a preocuparse, Lenalee trato sacudiendo al pobre muchacho. Aun así, Allen no se movía. Sus ojos fijos en algo. Lenalee trato de seguir su vista pero no vio nada. No había nada fuera de lo normal en el cuarto.
De repente, Allen se apartó de Lenalee y se agarró la cabeza con fuerza. El empezó a gritar un grito espeluznante. Todos se quedaron en shock. Que demonios estaba pasando? Kanda y Lavi rápidamente revisaron el cuarto. Kanda fijo sus ojos en Allen y siguió la vista del muchacho. Lo único a lo que conducían era la pancarta de Lavi. Los ojos de Kanda se agrandaron.
Lavi estaba tan orgulloso de su pancarta. El paso un día entero solo escribiendo las palabras en el. Teniendo cuidado de hacerlo para que Allen viera lo importante que era para ellos a Lavi se le ocurrió una gran idea. Él había puesto espejos en la pancarta. Había uno en cada esquina y uno en el medio para poder enrollarlo fácilmente.
Kanda maldijo en voz baja. Ahora sabía por que estaba gritando el Moyashi. Por supuesto, nadie más sabía. Moyashi solo le había dicho una pequeña parte de si mismo durante su última misión juntos cuando el seguía cubriendo el espejo del cuarto que compartían.
"Kanda. Yo de verdad no soporto los espejos. Los detesto más que a nada en el mundo. Todo lo que hacen es recordarme de todas las cosas que odio," Moyashi le explico después de ser amenazado con Mugen.
Corriendo hacia los nudos que sostenían la pancarta, Kanda desenvaino a Mugen. En un movimiento rápido, Kanda cortó las cuerdas haciendo que la pancarta se derrumbara al piso. Suerte para Kanda, ninguno de los espejos se rompieron al caer. Rápidamente, Kanda enrollo la pancarta y la tiro en un pasillo desolado. El segundo en que la pancarta estaba fuera de su vista, Allen se calmo de inmediato. El parpadeo una cuantas veces antes de finalmente salir de cualquier mundo en el que estaba.
"Allen! que demonios pasa?" Lavi y Reever casi gritaron, preocupación evidente en sus voces.
Allen solo miro al piso. Que se suponía que les dijera? Que él podía ver la sombra del decimocuarto en cualquier espejo? Por supuesto que no. Mordiéndose el labio, Allen intento pensar una escusa razonable. Que le había dado de repente dolor de cabeza? Tal vez.
"Que demonios te pasa, Moyashi!" espeto Kanda, interrumpiendo sus pensamientos, "Yo sabia que odiabas espejos pero no sabia que era para tanto!"
"Odias los espejos, Allen?" pregunto Lenalee, sorprendida.
Allen maldijo en voz baja, aun intentando de encontrar una buena explicación.
"M-Me traen malos recuerdos," Allen dejo escapar, su mente corriendo un millón de millas por segundo.
"Malos recuerdos?" Reever y Johnny dijeron juntos.
"De Mana, cierto?" dijo Lenalee.
Allen se mordió el labio y asintió. No estaba muy lejos de la verdad. Allen siempre había odiado ver su cicatriz en el espejo pero nunca dejo que le molestara demasiado. Pero si se lo iban a creer, entonces lo usaría.
"Allen," Lavi dijo, tomando unos pasos mas cerca, "No lo sabia. Lo siento de verdad."
"E-Esta bien, Lavi," dijo Allen, tratando de forzar lo que paso fuera de su mente, "Ya paso y ahora sabes. Así que porque no terminamos de disfrutar el resto de la fiesta?"
"Yeah!" todos exclamaron antes de dispersarse a hacer otras cosas.
Allen suspiro mientras todos dejaban su lado para ir a buscar otras cosas. Esa estuvo cerca.
"Nunca te tome como un buen mentiroso, Moyashi," Kanda casi gruño.
"Mi nombre es Allen, BaKanda. Y no estaba mintiendo," se defendió Allen.
"Claro. Estabas doblando la verdad," se burlo Kanda.
"A que quieres llegar?" Allen casi siseo.
"Estas escondiendo algo," Kanda dijo, mirando directamente al muchacho maldito.
"Y que si lo estoy, Kanda? Porque te importaría?" Allen se rio burlonamente, "Acaso por fin estoy afectando al estoico samurái."
"Che. Si crees que esta bien no decirle a ninguno de ellos, esta bien por mi," Kanda resoplo, comenzando a darse la vuelta dirigiéndose a su cuarto, "Pero, mantenerlo para ti mismo no es la forma. Créeme en esto, Moyashi. Si mantienes reprimidas muchas cosas, solo conseguirás gastando el resto de tu corta vida."
Con eso, Kanda dejo a Allen atrás, su cabeza llena de preguntas que solo Kanda podría contestar. Allen maldijo en voz baja.
"Feliz cumpleaños a mi…" suspiro Allen.
Esta es tristemente mi última semana de vacaciones. Cuando vuelva pa' clases tendré menos tiempo para trabajar en esto. Pero no se preocupen prometo trasnocharme los viernes y sábados si es necesario para tener los capis listos. Así que a partir de la próxima semana pueden esperar un capi nuevo los domingos (o sábados). Tratare de seguir montando un capi por semana pero en caso de que no pueda una semana tratare al menos de no hacerlos esperar más de dos semana. Eso es todo, no se olviden de comentar ya que eso me da energía para preparar el siguiente capi mas rápido :D
