D. Gray Man sigue sin pertenecerme :'( al igual que esta historia. Esta historia fue originalmente escrita por Innocent heart2.
Un Corazón Inocente
Capitulo 10: Mi Hermano.
"Mierda… ya yo pase por aquí," maldijo Allen, mirando a un pasillo cualquiera, "De todas formas, porque demonios todos los pasillos se tienen que ver igual."
Allen suspiro y comenzó a caminar en la dirección en la que esperaba que su cuarto estuviera. Todo lo que quería hacer era llegar para poder cambiarse. De esa forma él podría volver a la fiesta y matar a Lavi y Komui. Era culpa de ellos que el tuviera que ir a cambiarse y dejar a Lenalee. Después de todo, eran ellos los que habían jalado de sus mangas hasta que se rompieron. Entonces Komui decidió agregarle sal a la herida por decidir que seria un buen momento para arreglar su brazo izquierdo.
"Voy a matar a ese hombre cuando vuelva," murmuro Allen mientras pasaba otra puerta.
"Moyashi?" la voz de Kanda pregunto desde la puerta que acababa de pasar.
Allen se dio la vuelta para ver una vista poco común. Kanda sin el ceño fruncido o fulminando con la mirada a nadie.
"Kanda…" murmuro Allen, pensando por un segundo, "Mierda! Si estoy por tu cuarto entonces el mio esta del otro lado de la Orden. Maldición! He estado en la área equivocada todo este tiempo!"
Kanda solo suspiro y camino hacia el muchacho, "No tienes remedio, lo sabias Moyashi?"
Con eso dicho, Kanda arrastro al peli blanco a su cuarto y cerro la puerta de un portazo. Allen, sorprendido que Kanda le dijera algo que no fuera un insulto, se dejo ser empujado a una silla en frente de la cama de Kanda.
"Bebe," ordeno Kanda, sosteniendo un vaso de liquido marrón amarillento en frente de su cara.
Allen tomo el vaso lentamente y lo trajo hacia su boca. Sin embargo, su nariz le advirtió de lo que contenía el vaso.
"Kanda!" exclamo Allen, alejando el vaso como si lo fuera a matar.
"Que, Moyashi?" pregunto Kanda, sentándose en la cama con su propio vaso.
"Tu sabes que no puedo beber esto, BaKanda!" espeto Allen, "Sabes que no puedo beber alcohol aun! Soy un menor!"
"A nadie le va a importar, baka Moyashi," Kanda suspiro, frotándose los ojos.
"Porque?" pregunto Allen, curioso porque Kanda no le había espetado.
Kanda se sentó en el borde de su cama y miro al piso. Allen estaba sentado inquieto en su silla mientras Kanda trataba de organizar sus pensamientos. Que podría el estoico samurái estar pensando?
"Okay," suspiro Kanda de nuevo, mirando a Allen, "No te voy a consentir como todos los demás."
"A que te refieres?" dijo Allen frunciendo el ceño, "Y que tiene eso que ver con mi legalidad de beber alcohol?"
"Por qué no vivirás para tener la edad legal, Moyashi," dijo Kanda, mirando a Allen directamente a los ojos.
Los ojos de Allen se agrandaron lentamente mientras las palabras de Kanda penetraban su cabeza. Él no podía sentir nada, no podía escuchar nada. Su agarre en el vaso se aflojo cuando sus dedos se entumecieron, causando al vaso estrellarse contra el suelo.
"Moyashi?" cuestiono Kanda.
"No…" susurro Allen, su voz temblorosa, "No puede ser verdad. Dime que bromeas, Kanda!"
"Yo no bromeo," dijo Kanda, dándole su vaso a Allen, "Ahora disfruta tu maldita bebida."
Allen lentamente tomo la bebida mientras suspiraba profundamente, "Sabia que había usado en exceso mi Inocencia un poco, pero no pensé que seria así de malo…"
"Así de malo? Pudistes haber muerto, Moyashi!" espeto Kanda, "La única razón por la que sigues vivo es gracias a esa terca mentalidad que tu y tu Inocencia comparten! Y esa es la causante de la mitad de todo esto!"
Allen solo se sentó ahí, mirando al vaso por unos momentos. Finalmente, el adolecente peli blanco cedió y tomo un sorbo reacio del vaso. Kanda se relajo un poco pero no quito sus ojos del muchacho peli blanco.
"Que demonios paso allá, Moyashi?" pregunto Kanda, su voz sonando extrañamente gentil.
"Donde? En el campo de batalla o la fiesta?" pregunto Allen, tomando otro sorbo del vaso.
"Ambos, supongo."
Allen puso el vaso en el suelo al lado de su silla y suspiro, "No eran solo akumas de niveles 1-3… Habían varios nivel cuatro y…"
"Y que?"
"Noah…"
Kanda estuvo callado por un momento, "Cual?"
"Esos malditos gemelos que Krory peleo. De verdad pensé que estaban muertos," maldijo Allen, frotándose los ojos, "Pero no lo están. Ellos usaron a esos malditos nivel cuatro para distraerme para que pudieran acercarse mas y atacarme."
"Nosotros no vimos ningún nivel cuatro cuando te encontramos," dijo Kanda, "No hay forma de que hubieras sobrevivido si lo que dices es cierto."
Allen se rio un poco, "Te sorprendería lo que la Inocencia puede hacer cuando de verdad se necesita…"
"A que te refieres?"
"De alguna manera, después de que los gemelos casi me habían destruido, mi Clown Belt se las arreglo para romper a todos los akumas a mi alrededor, incluyendo los nivel cuatro. Cierto, eso no debió haber sido suficiente para detenerlos pero…"
Allen pauso y cerró sus ojos tratando de recordar lo que paso.
"Ni yo estoy exactamente seguro de lo que sucedió, Kanda. Todo lo que recuerdo es mi Clown Belt atravesando a los akumas y luego sentí una ráfaga repentina de dolor correr por mi cuerpo y salir por Clown Belt. Después de que el dolor disminuyo, dejo un cierto…calor de algún tipo, supongo que seria una forma de describirlo. Era suave pero se, y sé que esto va a sonar ridículo, pero se sentía como si estuviera lamentándose por algo…
"Después de eso, mire a mi alrededor y vi a todos los akumas destruidos. Viendo a los gemelos Noah en un estado de shock, los ataque con mi espada. Deje que mi Inocencia moviera mi cuerpo después de eso. Estaba demasiado débil como para hacer algo así que deje que controlara mis movimientos. Lo único que mi importaba en ese momento era mantenerme vivo lo suficiente para que ustedes llegaran ahí para proteger a los niños…No recuerdo nada mas hasta que desperté en el hospital hace rato."
Kanda estaba callado. Él no podía creer que el muchacho siguiera vivo mucho menos sentado ahí hablando con el.
"Que crees que era ese dolor, Kanda?" pregunto Allen, mirando al samurái.
"Tu Inocencia, Moyashi" dijo Kanda, "Es solo una suposición y tendrás que pedirle a Komui que lo confirme pero yo creo que era tu Inocencia que uso mucha de tu fuerza vital en ese momento para amplificar su poder lo suficiente como para destruir a los múltiples nivel cuatro a la vez."
Los dos exorcistas se quedaron en silencio de nuevo. No había mucho que decir al respecto y lo sabían. Ambos sabían que Allen iba a morir pronto. No importaba sobre que hablasen esa verdad no cambiaria.
"Yo realmente he jodido mi vida, huh, Kanda," Allen se rio mientras corría una mano por su pelo blanco.
Kanda solo asintió.
"Nadie me iba a decir, cierto?" pregunto Allen, mirando al techo, "Ellos no querían que supiera para que no me deprimiera, verdad?"
Kanda solo asintió de nuevo.
"Me alegro que me dijeras," sonrió Allen, "Ahora que se, por lo menos puedo disfrutar el tiempo que me queda. Por cierto…"
"Un poco mas de un año," dijo Kanda, sabiendo que pregunta el Moyashi iba a hacer.
"Un año, huh?" pensó Allen en voz alta, "Bueno, soy un exorcista. Me refiero, todos vamos a morir antes de nuestro tiempo de todas formas. Bueno saber cuando mi turno será para que pueda hacer lo mejor que pueda para evitarlo."
Los ojos de Kanda se agrandaron, "Que?"
"Oh, por favor, Kanda," sonrió Allen burlonamente, "No habrás creído de verdad que yo solo me quedaría sentado a esperar que sucediera. De ninguna manera.
Allen agarro su vaso y tomo un gran trago, "Tu y yo somos iguales ahora. A ambos solo nos queda un tiempo limitado de vida y estamos dando nuestro todo para seguir. Acaso tu limite te ha detenido de hacer algo? No. Tu estas peleando el tuyo así que yo voy a pelear el mio."
Kanda se quedo mirando al otro muchacho. Cuando había el inmaduro mocoso de Moyashi crecido para ser un Moyashi de hombre?(*)
"Ahora para la segunda parte de tu pregunta. Que paso en la fiesta," Allen susurro, mirando a su vaso, "Bueno…Donde comienzo?"
"Que quieres decir, Moyashi?" cuestiono Kanda.
"Tu sabes como yo soy el pianista del Arca y el huésped de las memorias del decimocuarto, cierto?" pregunto Allen, sin levantar la vista de su vaso.
"Si…"
"Bueno, yo lo puedo ver," dijo Allen, "Yo puedo ver al decimo cuarto cada vez que miro en un espejo. El siempre esta ahí. Parado a tras de mi. Una horrible sombra que esta por siempre ahí."
"Así que por eso tu seguías cubriendo el espejo en esa misión," pensó Kanda en voz alta, "Y no le has dicho a Komui aun?"
"Nope. No quise darle a central más razones para dudar de mí. Si el decimocuarto comienza a ser un problema, me entregare a mi mismo," suspiro Allen, "Aun que no antes de ese momento."
"…Sin embargo, eso no explica que sucedió en la fiesta," dijo Kanda, "Tu pudistes solo haber mirado hacia otro lado y pretender que estabas llorando. Lavi lo hubiera quitado entonces."
"Cierto," Allen se rio antes de mirar directamente a Kanda, "Pero esa no es toda la verdad."
"Entonces cual es?" espeto Kanda, sin querer, pero espeto de todas formas.
"Tuve una pesadilla con el decimocuarto y todos en la Orden justo antes de que despertara," Allen dijo, seriamente, "El decimocuarto me estaba hablando, luego estaba con Lenalee y el resto de la Orden para celebrar mi cumpleaños. La pancarta estaba ahí también…"
"Entonces?"
"Yo…yo los mate a todos. Mi Inocencia mato a todos," dijo Allen, bajando su vista al piso, "Fue tan horrible."
Los ojos de Kanda se agrandaron, "Tu…tu matastes a todos con tu Inocencia…"
Allen asintió, "Luego…cuando vi la pancarta que Lavi hizo, vi al decimocuarto. El empezó a hablarme. Diciéndome que hiciera algo."
"Que te dijo, Moyashi?" pregunto Kanda, sabiendo cual iba a ser la respuesta.
"Mátalos. Mata a los bastardos que pretendieron ser tus amigos. Tu familia! Mátalos antes de que ellos te maten a ti! MATALOS!" Allen repitió las horribles palabras, ninguna emoción en su voz, "Al mismo tiempo que decía esas palabras él estaba repitiendo mi sueño. Eso no es todo…"
Allen pauso y respiro profundo, "Mi Inocencia estaba tratando de activarse para purificar mi cuerpo del Noah que estaba tratando de tomar control. Quería salvarme pero no le deje activarse. Dolía. La activación parecía estar sufriendo. Así que evite que mi Inocencia se activara completamente. Le permití que mandara ráfagas de poder por mi cuerpo pero eso fue todo.
"Ahora que lo pienso, estoy seguro que también la estaba manteniendo desactivada para que mi sueño no se hiciera realidad. Tenía miedo, Kanda. Tenia tanto miedo de mi mismo en ese momento."
Allen se puso de pie en ese momento y se trago el resto de su bebida, "Voy a mi cuarto. Si alguien viene a buscarme diles que estoy ahí…o por lo menos tratando de llegar."
"C-Claro," tartamudeo Kanda, sorprendido por lo que le había dicho Allen.
"Kanda…" sonrió Allen, caminando hacia la puerta solo para detenerse antes de abrirla, "Gracias. Sé que a veces puedes ser un completo idiota, pero aun así me alegro haberte conocido. No se cuando podremos hablar de esta forma de nuevo así que solo lo diré ahora."
Kanda se puso de pie y miro a Allen mientras el lentamente abría la puerta al pasillo. El muchacho solo se dio la vuelta lo suficiente para mostrarle su cara al samurái. Lágrimas silenciosas caían de sus ojos, con la maldita sonrisa que estaba siempre presente en su rostro infantil.
"Me alegro mucho de que pudimos ser amigos, Kanda. Significo tanto para mí. Aunque peleamos todo el tiempo, yo llegue a pensar de ti como un amigo cercano," Allen dijo, comenzando a caminar al pasillo, "Incluso como un hermano mayor. Adiós Kanda."
El normalmente estoico samurái miro como la puerta se cerraba. El segundo en el que lo hizo, Kanda se dejo caer en su cama de forma indigna. Lentamente el levanto una mano hacia su cara e intento esconderla de la vista de esos que ni siquiera estaban en el cuarto.
"…Baka Moyashi," maldijo Kanda mientras algunas lagrimas caían de sus ojos, "Ni siquiera me dejo decir que yo pienso de el como un maldito fastidioso y molesto hermano menor…"
Yei, es sábado! Solo ha pasado una semana desde que volví a clases pero se siente como si más tiempo ha pasado. Después de todo, mis profesores no perdieron tiempo en sepultarme en tarea y trabajos... yo solo estoy en bachillerato y se supone que la universidad es mucho, mucho más difícil, me da miedo Dx
De todas formas, gracias a todos los que comentan, sus comentarios es lo que me da energía para poner me a traducir el próximo capi ;)
(*) Esta frase fue algo dificil de traducir y no estoy muy segura si lo hice bien... Si no tiene sentido me avisan y la intento cambiar para que si lo tenga :)
