Cap. 2 : Cinco años, Invierno

Goten y Trunks se perseguían y luchaban jugando, mientras en el interior de Capsule Corp. sus madres conversaban amenamente protegidas del frío del invierno. Por ser invierno los niños estaban abrigadísimos para su incomodidad y la de sus juegos de luchas puesto que, cuando el pelinegro dio un salto para esquivar una certera patada de su amigo, a este se le enredó el pie en su bufanda provocando que ambos cayeran al suelo enredados.

- ¡Argg Trunks me ahorcas! - Goten tosió con el rostro enrojecido lanzando rabias hacia Trunks quien "le ayudaba" a respirar tirando de la bufanda con su pie enredado para quitarla logrando solamente ahorcarle más.

- ¡Pero no te muevas tanto! – dijo dándole un golpe brusco en la cabeza con el puño para hacer que se quedara quieto, este hizo una mueca tocando su cabeza logrando en ese instante quitarse la bufanda.

- ¡Eres un tonto! – reprochó el pequeño sentándose en el suelo tocando ahora su cuello dolorido.

- ¡Qué!, pero si tú tienes la culpa, te dije que te quitaras esa cosa para jugar.

- Es que antes de jugar tenía frío – hizo un puchero - y después mi mamá se hubiera enfadado de verme sin abrigo.

- Eso ya no importa – Trunks se dejó caer frente a su amigo lanzando la bufanda al suelo nevado al momento que se quitaba un grueso chaleco que traía.

- ¿Trunks, que te sucedió? – Goten exclamó preocupado al ver un horrible moretón en su antebrazo.

- No es nada, me lo hice entrenando con mi papá, algunas veces me descuido y bueno esta vez me golpeó algo duro – sonrió - ¡Pero no le vayas a decir a mamá!

- Claro que no, aunque te debe doler – dijo tocando con su índice el sitio.

- Un poco, pero no le digas nada que después no me dejará entrenar con él, y aunque sea algo rudo me agrada entrenar con mi papá. Hubo una ocasión…

Goten le sonrió y guardó silencio mientras su amigo le contaba aquella experiencia de entrenamiento, su amigo tenía mucha suerte al tener un padre y en más de alguna ocasión se lo había dicho recibiendo por respuesta que él tenía un hermano. Trunks quería un hermano y él quería un padre, pero Goten entendía la diferencia de aquellos deseos cruzados. Trunks quería un hermano pues decía sentirse solo a veces en cambio Goten quería un padre pues sentía su soledad siempre.

Tan solo hace un año había descubierto en su corazón que Gohan era más que solo un hermano y le agradecía internamente aquello, sin embargo al conversar con su amigo sentía el hecho de no tener un padre. Era un sentir que lentamente le comenzaba a incomodar, algunas veces tras las historias de Trunks imaginaba como sería entrenar con su padre, seguramente tendría que ser en secreto pues su madre diría que eran unos rebeldes y aunque ella le entrenase de vez en cuando entendía con claridad que ese entrenamiento era diferente del entrenamiento que pudiese tener con su padre o Gohan. Sin embargo Goten a pesar de que muchas veces admiraba a Vegeta por su gran fuerza y las historias de Trunks, el príncipe saiyajin no era el tipo de padre que quisiera, sabía bien que quería mimos y cariños como los que le daba su madre, su hermano o su abuelo y al hablar con Trunks tenía claro que Vegeta era todo menos un padre que demostrase afecto de manera muy fácil.

Ese día en especial Vegeta apareció buscando a Trunks interrumpiendo sus pensamientos y la historia de su amigo. Traía cara de disgusto, como era costumbre, y les dio una mirada asesina antes de dirigirse a Trunks.

- Tu madre te ha estado llamando como una loca, ¿acaso estas sordo?

- Lo siento papá, vamos Goten – dijo Trunks poniéndose en pie para entrar a toda prisa a Capsule Corp. poniéndose el grueso abrigo mientras caminaba.

- Se te debe estar pegando lo idiota del hijo de Kakaroto – dijo el príncipe con enfadado al verlo correr a prisa tras su amigo. Goten miró de soslayo a Vegeta quedarse de pie tras ellos, de brazos cruzados y mirada seria.

Kakaroto… muchas otras veces le había oído decir ese nombre de aquella manera tan familiar y a la vez llena de ira, la había oído muchísimas veces pero una era la que más recordaba, y había sido la primera vez que conoció al Príncipe.

- Kakaroto – susurró al verlo por primera vez luego de que él le saludara con cortesía, Bulma le corrigió

- Se llama Goten- y entonces se fue sin decir palabras, Goten luego fue con Gohan y Trunks a la habitación de este, allí le había preguntado a su hermano que era Kakaroto y había sabido que era el nombre saiyajin de su padre. Pero no solo había descubierto eso, si no también, lo que provocaba su parecido frente al padre de Trunks, generaba un sinfín de frases referente a este; "Eres estúpido como Kakaroto", "Eres igual a Kakaroto","Tenías que ser hijo del idiota kakaroto", "Maldito Kakaroto venir a dejar un hijo tan débil" "Lo parecido a Kakaroto te hace tan inútil"

Eso a Goten más que molestarle le daba referencias de como era su padre y si Vegeta le había conocido y sus palabras eran confiables, Kakaroto, es decir su padre Goku, era un idiota, un estúpido y un debilucho… bueno aquellas referencias se contradecían a lo que decían en su hogar pero quizá algo de razón tendrían, pensaba el niño pelinegro.

Los dos chiquillos entraron corriendo a Capsule Corp para seguir con sus juegos adentro, un par de horas después Goten se aferraba de la mano de ChiChi quien se despedía de Bulma para ir a casa, su abuelo había ido por ellos en un nuevo auto que tenían. Goten se despidió de su amigo con una sonrisa mientras se alejaban hacia la montaña Paoz antes de acostarse sobre el regazo de su madre.

Las nubes se repetían en el cielo a medida que transcurría el camino, su regazo era cálido y seguro y para un niño de cinco años aquello era lo más reconfortante. Cerró sus ojos sintiendo un calorcito cubrir su cuerpo mientras se dejó vencer por el sueño, cuando abrió los ojos vio una silueta masculina que le tenía en brazos. Su corazón latió con fuerza, aquel hombre era...

- ¿Papá? – musitó medio dormido aferrándose a su ropa.

- Goten ya es tarde, debes dormir.

- Papá… ¿eres tú? – vio su rostro nubloso mientras le sonreía, su sonrisa era la que había visto en las fotografías, igual de jovial y viva, pero algo había distinto le escuchó una vez más prestando atención mientras refregaba sus ojos, entonces notó que su voz era distinta y que a pesar de tener un rostro similar al de las fotografías era otra persona mucho más joven.

- Hermano, soy Gohan, te quedaste dormido cuando venías con mamá ya veo que no te diste cuenta cuando los encontré a medio camino – sonrió y su hermano respondió de la misma manera, ahora le reconocía, en ese momento estaba siendo recostado en su futón cuando se percató de ello. Por eso su voz era demasiada joven, no pudo evitar sentir tristeza por su infantil ilusión.

- ¿Hermano te quedaras aquí un poco más?

- Claro Goten siempre me quedo a ver que te duermas, y ya que es tarde aprovecha el sueño que traes.

- Sí Gohan – el pequeño se acurrucó viendo el rostro sonriente de su hermano perderse entre sus sueños, era joven, muy joven para ser su padre pero era un gran hermano. Se sonrió de verlo a su lado mientras se cambiaba las ropas – ¿papá?- musitó entre sueños.

Su hermano le miró deteniéndose al instante, le vio con sus ojos a medio camino del sueño, "seguro soñaba" pensó, y continuó poniéndose sus calcetines. Acomodó su sudadera y se puso de pie.

Papá quédate un poquito – susurró al verlo de espaldas. Gohan se afligió pero volteó para regalarle una sonrisa, sabía que debía estar entre sueños y realidad, Goten miró aquel rostro juvenil entre las sombras de la habitación, era tan parecido al de la fotografía.

- No me iré a ninguna parte – se enterneció frente a su pequeño hermano y se sentó a su lado, en su garganta sintió un nudo anidarse al instante y acarició su cabello. Le quedó mirando con una mezcla de angustia y añoranza y le cubrió - Buenas noches Goten, no te preocupes que me quedaré aquí – sonrió con angustia a su hermanito que le sonreía diciendo entre balbuceos un gracias quedándose profundamente dormido.

Para Gohan ayudar en la crianza de su hermano no había sido una opción a tomar, había sido y era un deber que él tenía con gusto. Pero a pesar de dar todo de si siempre le preocupaba la falta que le hacía a su hermano el no tener a su padre, y claro también la falta que siempre le había hecho a él, a su madre y a todos. Goku era un vacío que se sentía en los pasillos de la casa, en el jardín, en el almuerzo, en las preguntas que cada cierto tiempo nacían de Goten. El adolescente sintió su rostro entristecer, todos los días en un punto que no esperaba eran tristes, pero él haría que no fuera así para Goten. Terminó de arroparle y salió del cuarto.

El día siguiente fue algo movido en la casa de los Son ya que era el cumpleaños Nº 16 de Gohan, el joven había interrumpido sus estudios de la tarde por ser una ocasión especial y ChiChi no se veía disgustada por aquello, los invitados fueron Bulma y Trunks, y los habitantes de Kame House. Como solía ocurrir muy rara vez Dieciocho había asistido, la androide a diferencia de Krillin rehusaba el ir a la montaña Paoz y con razones, no era antipatía, solo que sabía y se sentía fuera de lugar. Pero ella no era la única excepción de ese día, Dende había aparecido como una grata sorpresa para el joven cumpleañero acompañado de Piccolo. Es tarde había borrado los tristes momentos de la noche anterior y luego del esperado canto de cumpleaños Gohan abrió sus regalos.

- ¡Muchas gracias Mamá, es justo el libro de neurociencia que quería! – dijo realmente emocionado.

- No hay de que mi Gohan.

- Este es de mi abuelito… emm… ¡Gracias abuelo, que hermosa chaqueta! Y este es de… ¡Bulma! Un libro de científicos y maquinarias de los siglos, genial, vienen con CD y tomos especiales - Gohan sonreía encandilado mientras continuaba viendo los regalos de Krilin, y Dende. Tan solo faltaba un obsequio, el de su hermano Goten.

- Ten Gohan – dijo entregándole un extraño paquete circular envuelto con mucho papel y cinta – yo mismo lo envolví – sonrió

- ¿Qué será? déjame verlo – este lo abrió con cuidado llevándose una sorpresa por lo que veía dentro, pero no fue el único sorprendido, venía una esfera del dragón. Todos miraron sorprendidos al pequeño.

- ¡Goten de donde sacaste esto! – gritó su madre al instante

- Yo lo encontré en… en… en… - miró a Trunks quien le hacía señas con los ojos – en… en… en casa de Trunks – el pelilia se encogió de hombros y una gota resbaló por su rostro.

- ¡Trunks, no me digas que me sacaste el radar sin permiso! – el chico abrió los ojos de par en par hundiéndose más en sus hombros.

- ¡Goten no debes andar buscándote problemas!

- Mamá jajaja no importa – Gohan añadió - ¿Por qué me regalas esto Goten?

- Papá te dio la esfera de 4 estrellas y por eso yo te regalo la de 7, yo quería otra pero fue la que encontramos más cerca con Trunks, ¿verdad Trunks? – el pequeño miró a su amigo quien le mató con los ojos, solo en ese instante se dio cuenta de su error al decir tanto.

- JAJAJAJA Gracias, pero no te metas en más problemas

- ¡Trunks, Goten!- Se escuchó decir a Bulma y ChiChi, quienes tras sonsacarle la verdad a sus hijos aquella tarde todo se volvió más ameno. Los grupos de conversación se establecieron casi instintivamente, Gohan, Dende y Krillin conversaban como nunca riendo a carcajadas desde los sillones siendo observados de pie por Picolo quien sonreía a su conversación, Dieciocho había accedido a hablar con las muchachas al sentarse junto a ellas en la mesa, Roshi y Uulong se habían pegado al televisor para ver sus "telenovelas". Mientras tanto Goten y Trunks ya habían salido a correr por el jardín dándose patadas y jugando a la batalla. Marron quien estaba con Krillin les vio salir y fue tras ellos, la pequeña caminó lentamente hacia el exterior, una vez fuera les miró luchar y se sentó en el piso tocando la nieve con curiosidad.

- ¡Hermano! Ven a jugar con nosotros – Grito Goten repentinamente

- ¡En seguida voy!- se escuchó del interior

- Te envidio Goten – Trunks puso las manos en los bolsillos mirando a Marron hacer una bolita de nieve frente a ellos – tú tienes un hermano que es genial y está aquí siempre.

- Jejeje, gracias – el rascó su nuca – es cierto Gohan es genial pero aun así sería bonito tener un papá como tú.

- No lo creas… mira ahí viene y está con Dende ¿Qué tal si – sonrió malicioso - les lanzamos bolas de nieve?

- Sii jajaja – los niños comenzaron a armas las bolitas a una velocidad impresionantes comenzando una guerra pacífica en la que incluso Marron apoyaba. Goten disfrutaba realmente tener a su hermano y quizá Trunks tenía razón y tener un padre no era tan genial. Sinceramente nunca había meditado el hecho de que aquello no fuera a ser bueno, pero si lo analizaba en realidad podría tener su lado amargo, en ese sentido era mejor tener a Gohan y de todas maneras aún quería ser como su hermano, la imagen de Gohan para él era incambiable aunque tuviese en algún momento un padre.

Continuara…