Hola! Primero Muchas gracias a quienes siguen mi fic y me han dejado algún mensaje mire2006, Prl16, Essentia, angigi.01, eXequiel99. Me dan ánimos para seguir publicando y realmente les agradezco que les haya gustado.

Desde ya pido me disculpen si he demorado en subir el capítulo, la universidad me consume jajaja pero ya me he puesto al día y espero poder seguir publicando un poco más seguido.

Gracias por leer :)


Cap 3. : Seis años, Otoño

El pelinegro hizo una mueca de disgusto mientras su madre le peinaba, ir a la capital era símbolo de tener que arreglarse demasiado y si bien la ropa que su madre le ponía le gustaba, no le gustaba el lento proceso de embellecimiento. Traía unos pantaloncillos cortos de un sobrio color crema y una camiseta azul que se adornaba con los suspensores amarillos que traía, tenía unos zapatos negros con calcetines amarillos que combinaban. Su madre le terminó de cepillar y sonrió apoyando sus manos en sus hombros haciéndole voltear para verse en el tocador.

- Quedaste perfecto mi Goten.

- Pero mamá, si estoy igual – dijo al ver su cabello como siempre, cuando en el reflejo vio a Gohan con una ropa menos estrafalaria que él, una camisa regalada por Krillin el año anterior (con piñas y palmeras) y unos pantalones cortos. ChiChi traía un traje formal azul con camisa blanca que "gracias a Dios" aún no pasaba de moda. Ella sonrió a sus hijos, tan solo faltaba su padre. Una vez listo el afable hombre fueron todos a la Capital del Oeste.

La capital era enorme pocas veces iban a ese lugar en familia, si bien para su madre y su abuelo pasear por la capital no era cosa de siempre para él y Gohan era diferente, durante sus visitas a Capsule Corp. más de alguna vez habían salido a la ciudad con Bulma o solos los tres, Gohan ya era grande para cuidar de ellos y llevarlos de vez en cuando al parque de diversiones. Por lo que el pequeño Son se sentía más familiarizado con el lugar, aunque no le gustaba la falta de dinosaurios y vegetación.

La familia caminó mirando el centro urbano, disfrutando del paseo, Goten pidió helados, Gohan libros pero lo principal del viaje era ropa. Gohan era ya un adolescente de diecisiete años y en el último año había crecido rápidamente, sus ropas le quedaban cortas de piernas o brazos y que decir de sus zapatos o ropa interior. Gohan había crecido de golpe sorprendiéndose hasta él mismo, Goten en cambio esperaba crecer en algún momento incluso era más bajito que Trunks, le molestaba ser un enano ¿y si su padre era un enano? quizá las fotos no eran realmente lo que mostraban.

Entraron a una tienda departamental del centro e iniciaron las compras, entraron a una tienda de vestuario y entre los trajes para Gohan y las vestimentas que iban y venían entre su madre y su abuelo Goten se quedó mirando un maniquí.

- Que feo – se dijo para sí, cuando miró a su lado buscando la mano de su madre ¿Dónde estaba? Comenzó a caminar en su búsqueda, habían sido solo pocos segundos mirando la figura pero ella no estaba, Goten caminó saliendo del local. Ensimismada en el vestuario su madre no notaba su ausencia, estaba dedicada a Gohan y segura de que Goten estaba con su padre, detrás de ellos, sosteniendo la montaña de ropa que debía probarse el pelinegro.

Goten caminó tranquilo mirando a su alrededor, repentinamente se distrajo al ver un globo con forma de conejo

- Ajajajaja que bonito – casi gritó cerca de una niña que lo sostenía

- Es mío – dijo con antipatía – me lo regaló mi papá, pídele uno al tuyo – ella hizo un gesto y le mostró la lengua.

- Pero yo no tengo papá – musitó antes de verla partir, el hombre que la llevaba era tan alto como su abuelo, Goten hizo un puchero y se sentó en un macetero de concreto cuadrado, que tenía unas mustias plantas. Ahí se quedó mirando sus pies, pensando en el globo que le hubiera dado su padre de estar ahí, que rabia tenía, era culpa de su padre no tener ese globo. Pero ya se las vería su padre y esa niña, le pediría uno a su hermano y él le daría muchos globos. Se sonrió.

- Hola pequeño – escuchó decir, miró a quien le hablaba, una hermosa joven de cabello anaranjado y liso le sonrió, traía minifalda azul y camisa escotada. - ¿Estás perdido? ¿Buscas a tu papá? – preguntó aferrándose a su negro bolso

- Hola – hizo una mueca – No lo busco porque no tengo – dijo enfadado - pero busco a Gohan ¿has visto a Gohan? – preguntó esperanzado.

- ¿eh, Gohan? – La chica quedó un poco perpleja frente a la respuesta del niño, dio una sonrisa nerviosa y miró a los lados antes de mirarle nuevamente – me dices que no tienes papá, ¿verdad? – ella se puso encuclillas frente a él

- No, y por su culpa no tengo globos – dijo con enfado, la chica sonrió

- Pero debes tener una mamá. Qué tal si vienes conmigo, te compro un globo y buscamos a Gohan y a tu mamá.

- ¿Me comprarás un globo? No, que eso lo hacen los papás.

- Jajajaja pero que niño tan encantador ven conmigo - Goten le tomó de la mano y comenzaron a caminar - y dime ¿cómo es Gohan?

- Es alto como ud. Señorita y tiene el pelo negro y corto, porque mi mamá se lo cortó, y es muy bueno conmigo, me ayuda a estudiar, me cuida, me lleva a las montañas, vamos a pescar – Goten le sonrió – juy hacemos muchas cosas – dijo rascando su cabeza, en realidad eran demasiadas y todas venían como rayos a sus recuerdos, la chica le habló pero Goten le ignoró. Pensaba en todas las cosas que hacía su hermano por él ¿Por qué las hacía? Si quería podía evitar tener que mimarlo y ayudarlo en todo. Frunció el ceño, algo extraño había en ello ¿o no? se confundió. Trunks no tenía hermanos para comparar, a Marron no la veía hace mucho y sabía que tampoco tenía hermanos, entonces ¿esas eran cosas que hacían los hermanos o no?

- Creo que vi a Gohan – dijo Goten con una sonrisa al alzar la vista y ver la tienda de vestuario donde estaba su familia, sonrió soltándose de la mano de la chica - Eres muy buena buscando ¡Gracias! – Agitó su mano mientras corría al interior, entonces se detuvo en la puerta y volvió hacia ella – oye ¿tú tienes hermanos?

- ¿yo?, sí tengo una hermanita menor, es algo mayor a ti pero es un fastidio, vieras como me cansa – Goten le miró en silencio – bueno niño mejor vete donde tu familia – este asintió y llegó donde su abuelo que sostenía toneladas de ropa.

Las compras se extendieron hasta la hora de comer y aprovechando el lugar, fueron al patio de comidas. Generalmente en esas situaciones Goten se veía animado de comer chatarra, pero ahora no. La verdad estaba confundido ¿y si era un fastidio para Gohan? Miró a su hermano preocupado ¿acaso le cansaba? Quizá su padre se había cansado y por eso estaba muerto y no era una teoría muy torpe, en una ocasión había escuchado a alguien decir erróneamente que su padre descansaba en paz.

ChiChi notó la tristeza de su hijo y le animo a pedir lo que quisiera, incluso esos inútiles pack de comida con juguetes que en sus manos duraban menos que un suspiro, pero nada. Ella le tomó en brazos, miró a Gohan y a su padre.

- Iremos a buscar un lugar para sentarnos, luego nos alcanzan.

- Sí mamá – Gohan habló con la mirada al ver a su hermano, su madre le respondió ella averiguaría que tenía. Una vez tuvieron asiento comenzó el interrogatorio.

- ¿Goten que tienes, te sientes mal, quieres ir a casa? – él negó

- Mamá, ¿papá estaba cansando? – ella le miró confundida – si Gohan se cansa ¿también se irá a descansar en paz? – ChiChi no pudo contener la risa al oírle decir aquello y acarició el cabello de su sorprendido hijo

- Tú hermano nunca se cansara de ti mi amor, y sobre descansar en paz, jajaja ven que te explicaré – ella le sentó en su regazo, Goten puso atención a lo que decía, cada palabra, cada explicación de esas palabras y cada significado que le llenaba de nuevas respuestas y nuevas preguntas.

Luego de las compras y la comida fueron a un parque cercano a disfrutar del césped, los árboles y los juegos temáticos que entregaba el lugar. El parque de juegos era un lugar tranquilo y familiar teñido de hermosos tonos café que entregaban las hojas secas de los árboles otoñales. La familia Son se dejó caer en el pasto cerca de los juegos infantiles, todos menos Goten quien corrió a prisa hacia los juegos plásticos, ahí había otros niños y alguno que otro padre y madre atentos. Mientras el pequeño corría a prisa pisando las hojas dio con un padre y su hijo, él saludo al niño con una sonrisa y se detuvo a su lado mientras era abrigado por el hombre.

- Hola soy Goten.

- Hola – dijo entre una bufanda que le cubría el cuello – soy Kotaro… atsh papá ya déjame – dijo entre el saludo quitándose la bufanda que este le arreglaba. Goten le miró sin decir nada, mientras el niño discutía con su padre por su bufanda. La escena se le hacía algo confusa, no por la pequeña discusión en sí, sino por el padre de ese niño que era pocos años mayor a Gohan o eso pensaba.

Era un hombre muy joven que vestía de pantalones de tela, chaleco de lana y bufanda, incluso se veía jovial y hasta ese entonces había pensado que los padres eran del tipo Vegeta o Krillin, nada jóvenes, entonces ¿Gohan podía ser como su padre realmente? Ya se lo había planteado solo sabía que podía ser su hermano por lo joven que era, pero ahora quizá la imagen que tenía de él como hermano y su anhelo de ser como él eran más concretos, porque si un padre podía ser joven y un hermano podría ser como un padre ¿Qué cosa podía ser mejor? Goten se sonrió breves segundos ¿Qué cosa sería mejor? Pues sería mejor tener un padre, su sonrisa se esfumó por la rápida respuesta de su mente.

- Vamos a jugar Goten.

- Ajá – sonrió siguiendo a Kotaro. Los chicos se persiguieron por toboganes, columpios y resbalines, Goten quería luchar pero el niño, no mayor a él, le tenía más aprecio a los juegos y aquello lo entendía ya que a pesar de ser un niño ahora conocía su extremada fuerza y su sangre saiyajin que le impulsaban a pelear más que jugar con el mobiliario. Mientras se balanceaban en unos tubos aferrados con sus manos y dejando su cuerpo al aire el pelinegro consultó – oye ¿cómo es tu papá? – aquella pregunta había sido recurrente en el mundo de Goten, desde que conoció a Trunks, Marron, Piccolo y a todos les preguntaba lo mismo, no de manera intencionada solo con mucha curiosidad de saber cómo era aquello y recopilar información. Su explicación fue interesante, el padre de Kotaro era uno de los múltiples trabajadores de la empresa Capsule y le veía tres veces a la semana por orden del juez, cuando estaba con él tenía lasaña los martes, los jueves de parque y los sábados de cine. Era divertido ya que jugaban, le contaba cuentos, le cuidaba mucho y le llevaba al colegio.

- ¿A qué colegio vas? – añadió Kotaro entre su relato

- Yo no voy, estudio en mi casa, es que vivo muy lejos y los colegios de la capital son para crear rebeldes.

- Que raro eres – una gota resbaló por la cara del niño - y ¿cómo es tu papa?

- No sé – dijo mientras se subían a las sillas giratorias – pero Gohan es como mi papá hace todo lo que el tuyo, menos trabajar, él estudia.

- ¿Y quién es Gohan?

- Es mi hermano - sus palabras salieron sin pensar demasiado pero una vez dichas les sintió peso. Era primera vez que sentía aquel pesar de decir que Gohan era su hermano, podía haber mentido a Kotaro quien no lo hubiese sabido, pero eso le hubiera vuelto un rebelde. No entendía por qué pero se sintió triste mientras daban un salto al piso y corrían hacia unas ruedas giratorias. El armazón de tubos de fierro daba espacio para 8 niños, quienes se subían y comenzaban a girar. Las vueltas y giros le distrajeron rápidamente de sus pensamientos, las risas de otros niños le contagiaron y luego de las vueltas él y Kotaro se reían en el pasto seco dando vueltas y más vueltas, volteando así el mundo. Una vez su cuerpo se detuvo dio un respiro, volteó su cara y pudo notar a su mamá, su abuelito y a Gohan todos conversaban con el padre de Kotaro, ahora que los veía juntos Gohan era mucho más joven y estaba bien, era su hermano y eso bastaba.

- ¿Y tu papá? – dijo Kotaro repentinamente

- Mi papito está en el cielo entrenando con Kaiosama y descansando en paz – sonrió, el niño le miro extrañado. Luego de eso corrieron por el pasto jugueteando a perseguirse hasta la hora de irse, Kotaro era un niño agradable pero Goten sabía que esos amigos del parque no duraban si no se iba siempre al parque, quería mucho a Trunks pero haber tenido otro amigo hubiera sido divertido, se despidió agitando su mano.

Gohan le tomó de la mano y ambos se fueron adelantando, Goten jugaba a balancearse de su mano y saltar. Ambos a pesar de la fuerza que tenían no dejaban notar al exterior lo que realmente involucraba ese juego de tira y afloja, fuerza saiyajin por ambas partes.

- Oye Gohan – dijo saltando - yo quiero ser igualito a ti cuando grande.

- Ya verás que cuando crezcas te pondrás igual a mí – habló mientras le levantaba para dar otro salto – oh quizás más parecido a papá… - pensó en voz alta

- No quiero – dejó sus saltos y le apretó la mano – no quiero ser como mi papá. Quiero ser igualito a ti Gohan.

- Pero papá es muy fuerte y…

- ¡No! – esté le soltó bruscamente – ¡yo quiero ser como tú Gohan, no quiero ser como mi papá! – gritó deteniéndose de golpe, su grito fue escuchado por su madre y su abuelo quienes venían tras ellos.

- ¿Goten que dices? – ChiChi se le acercó un poco y miró a Gohan – ¿qué sucede?

Goten frunció el ceño mirando a su madre, a su abuelo y a su hermano pasando de uno a otro ¿tan malo era querer ser Gohan? Si él era perfecto, sus ojos se llenaron de lágrimas ¿Acaso no lo era? Comenzó a llorar, Gohan más próximo a él se agacho frente suyo y le dio una sonrisa algo afligido a sus palabras. Se sentía alagado pero no estaba del todo bien aquello y lo sabía.

- No llores Goten – le sonrió

- Pero yo quiero ser como tú, porque tú… eres bue… bueno – dijo entre respingos, su madre le miró con ojos brillosos, ahora ella quería llorar, mientras su hijo menor continuaba entre sollozos derramando gruesas lágrimas – y me cuidas siempre, y ... y... y juegas conmigo, y… y me cuentas cuentos y… y me puedes regalar globos y… y… ¿tan malo es querer ser como tú?... yo… yo… ¡Yo no quiero ser como mi papá él es malooooo! – estalló nuevamente en un llanto estridente que logró llamar la atención de unos transeúntes.

- Te lo agradezco mucho hermanito – el mayor le abrazó pasando por sobre su llanto feroz. Goten se quedó llorando mientras Gohan le levantaba en brazos y volteaba a ver a su madre, con lágrimas por salir, y a su abuelo que preocupado sacaba una cápsula para hacer aparecer un aeronave – Goten escúchame y mírame – dijo seriamente el adolescente viendo como su hermanito levantaba la mirada – Papá no es malo, nunca lo fue, él era un gran hombre, cariñoso y sobre todo muy fuerte. Te agradezco querer ser como yo, pero no es malo querer ser como papá yo siempre lo quise y el que no esté aquí con nosotros no significa que no se preocupe.

- Pero está muerto – dijo con enfado – los muertos no se preocupan.

- Pero papá esta consciente en el otro mundo, no es un alma como las demás y estoy seguro de que se preocupa por ti, por mí, y por mamá aunque no pueda demostrarlo. No solo eso estoy seguro de que si estuviera aquí te cuidaría tanto como yo – Su hermano le sonrió, Goten dio un respingo ahora con lágrimas silenciosas y se aferró a su pecho

- Pero igual quiero ser como tú – dijo en tono de puchero

- Me alegro mucho Goten, gracias hermanito – Gohan se sintió más aliviado y le acarició la espalda - Pero para eso debes estudiar más – rió haciendo que el menor diera una pequeña sonrisa, Gohan sabía que no le gustaban mucho los estudios.

- Gracias Gohan siempre eres bueno conmigo.

- Soy tu hermano, siempre seré bueno contigo – el pelinegro le llevó hasta ChiChi quien abrazó a su hijo reglándole una sonrisa confortante y luego tomó en sus brazos a Goten quien ahora chupaba su pulgar.

El niño miró con ojos enrojecidos a su hermano ahora le admiraba más aún y claro ya no se sentía tan mal sobre Goku. Le miró, luego a su madre y a su abuelo, su familia ahí reunida le sonreía como siempre. Apoyándolo, queriéndolo, mimándolo, y sobre todo dándole todo lo que su padre seguramente le daría de estar allí, Goten cerró sus ojos, por primera vez pudo imaginar el rostro de Goku sonriendo fresco y despreocupado.

Continuará…