Buenas tardes, voy un poico tarde hoy en escribir el Fic. Estoy un poco ocupada, hoy en la mañana por lo que tardé en empezar a escribir el fic.
Espero que os guste este capítulo.
Como en la mañana los chicos se fueron, no teníamos mucho que hacer. Así que nos pusimos a explorar el castillo, o simplemente pasarla en el patio jugando al soccer. El día era muy soleado, y el cielo estaba completamente despejado, todos estábamos en el patio a medio día; esperando a que Juana y los demás regresaran.
-¿Alguno ha visto a Wandaba?- Kim preguntó mientras estaba pateando el balón contra la pared.
-Dijo algo de un Mixi-Max, o algo así. Se fue con Lidia.- Hikaru contestó sentado junto a mí.
Aoi, Midori y Akane estaba en las cocinas del castillo, preparando la comida para todos los caballeros y residentes del lugar. La verdad es que tenían para mucho tiempo, y mucho más para que los chicos llegaran de su visita con Carlos. Lidia y Wandaba se habían ido algún lugar del tiempo a buscar algo del Mixi-Max, o algún tipo de esencia para alguien. La verdad, que Jin si tenía Mixi-Max, y Lidia al parecer también tenía; pero sin embargo, Kim y yo también estuvimos pensando, en cual sería nuestros Mixi-Max, y si era alguno de los poderes que Daisuke dijo.
-¡Chicos, vamos a entrenar un poco!- Shindou dijo mientras entraba en el patio.
-Takuto~ Yo quiero entrenar con los demás, y no somos mucho para hacer un partido- Kim se quejó su novio.
-Y mañana tendría que venir mi prima- Hikaru pensó en alto.
-¿Quién?- Yo pregunté mientras la pareja estaba haciendo cariñitos entre ellos.
-Ah~ Es que hace mucho que no veo a mi prima, mi padre no sabía nada de ella hasta hace poco…- Hikaru me explicó.
-¡Se me olvidó!- De repente todos me miraron.- ¡Yo soy prima segunda de ella, Shimizu Yuuna, o mejor dicho Kageyama Yuuna! – Dije feliz; se me había olvidado que Hikaru y yo estábamos emparentados, aunque no biológicamente.
-¡Ah~!- Hikaru dijo feliz- ¿En serio?- Yo asentí.
-¡Ya emos vuelto!- Lidia vino con mucha ilusión y con una cara muy sonriente.
-¡Lo que costó!- Clark dijo junto con Daisuke, revoloteando a su lado.
-¿A dónde fueron?- Shindou les preguntó.
-¡Sorpresa!- Clark saltó y se fue hacía la cocina.
-¿Qué es?- Todos miramos a Lidia.
-Ya lo verá~- Kinako se había ido, pero Lidia era clavadita a ella.
Después de comer, casi las cuatro de la tarde. Uno de los guardáis atisbó el carro de los chicos, así que salimos lo más rápido posible del castillo.
Vimos a lo lejos a Juana y los demás, y muchas tropas detrás de ellos, con nuevos rostros; subordinados de Carlos. Por lo visto, Juana había conseguido hablar con el Rey, y había conseguido muchas tropas para su cometido de conseguir Orleans. Había tanto soldados que daba hasta miedo acercarse al lugar, era una fila enorma de caballeros franceses.
-¿Cómo te fue el viaje?- Pregunté a Kyosuke, quién me dio un beso en la frente.
-Bien, ahora podremos lograrlo.- Me contesta.
Pronto nos dirigimos a Orleans, con los carruajes y tropas. Una vez entramos, vimos como la gente estaba en huesos, sucios, agotados y desnutridos por el calvario que habían pasado en esta época de guerra contra Inglaterra. Paraos en mitad de la calle mayor, dónde uno de los caballeros nos recibió.
-¡Gente, debemos atacar con todas nuestras fuerzas!- Juana dijo al pueblo. El caballero no estaba muy seguro.-Las tropas inglesas vacilarán al ver la llegada de los refuerzos de Orleans. ¡Si vamos a atacar, debemos hacerlos ahora!
-Eso es muy prematuro- Uno de los guardias del rey la dijo.
-Concuerdo. Descansar de nuestro largo viaje es lo primero.- El segundo dijo.
-¡P-Pero debemos luchar mientras la moral de Orleans está alta!- Juana dijo tímidamente.
-¿Eso es lo que Dios te dijo?- Uno de ellos inquirió.
-N-no.
Casi en la noche, en la oscuridad de las nubes. Hubo un problema mucho más grande de lo que habíamos imaginado, todos nos reunieron para decir que Juana decidió atacar por su cuenta. Y no tardamos en correr hacia la puerta de entrada, donde Inglaterra se encontraba asediada.
Todos corrimos para ayudarlos, pero de pronto alguien se interpuso en nuestra carrera. Era un chico con trenzas, pelo negro, piel algo rojiza y ojos rojos de odio. Era un chico algo extraño, pero tenía un aura que no me gustaba nada.
-¿Quién eres?- Tenma preguntó.
-Soy Zanark Avalonic.- Contestó en entre una sonrisilla.- Un miembro de la baja clase media sin nombre.
-Pero… Acabas de decir un nombre- Lidia dijo, lo que hizo que se nos callera una gota de sudor.
-¿Por qué viniste aquí- Fey le preguntó.
-Busco a cualquiera que pueda ser mi compañero de juegos- El contesta diabólicamente.
-¡Fuera de mi camino! ¡Tengo que salvar a Juana!- Kirino estaba muy tenso últimamente, y ahora lo estaba mucho más.
Kirino iba ha hacerle un placaje, cuando de repente lo que parecía Protocolo Omega, pero con una pinta más extraña que otras veces, apareció de la nada.
-Solo hay dos formas de que lleguen al otro lado.- Zanark empezó a decir, mejor dicho con una amenaza.- Una es ganándome en el soccer y la otra es nadar. Aunque escojan nadar, los ahogaré.
Carlos y sus tropas llegaban por detrás nuestro; pero Zanark sacó un balón parecido al que tenía Beta y Alpha, pero de color rojo, gracias al cual, apareció un campo de soccer, cerrando el paso de un lado a otro, y encerrándonos a nosotros junto con Carlos.
-Permítanme explicarles antes de que pregunten.- Zanark comenzó.-No serán capaces de salir de aquí hasta que termine este partido. Vamos, si no se apresuran la historia cambiará.
-¡Muy bien, Zanark o como te llames!- Clark aceptó el reto.-¡El gran entrenador Clark Wonderbat te hará frente!
El rey Carlos, al no enterarse muy bien. Decidió ser él el entrenador, dejando K-O de nuevo a Clark.
Casi al comienzo del partido, traen al mismo señor para arbitrar el partido. Me daba pena el pobre. Ahora luchábamos contra Protocolo Omega 3.0.
-Y ese chico de la otra vez… ¿Por qué se cambió de peinado?- Lidia pregunta mientras los demás la miramos algo mal.
-Je. Vamos a demostrarles el poder de Protocolo Omega 3.0 Mixi-Max con Zanark-sama.- El chico dijo; al parecer se llamaba Gamma.
-Ok… Ahora que lo pienso, los nombres del abecedario Griego, no son muy originales. Kim pensó en alto.
-Verdad- Lidia, Hikaru y yo la dimos la razón.
El silbato suena, y Protocolo comienza sacando. Con la cosa de que todo el enemigo estaba en Mixi-Max, ahora estábamos en grandes aprietos. Aunque Carlos nos ordeno, estar protegiendo la portería, no le hicimos mucho caso, y corrimos al frente.
Por mucho que usáramos nuestras tácticas de ataque, Gamma sabía dónde íbamos y qué haríamos, por lo que ni una sola vez tocamos el balón. Pronto, llegaron a la línea de defensa. Esta vez, era entre Kirino y yo la defensa.
-¡Lobo veloz, Lycaon!- Gamma invocó a su Avatar.
-Kirino, está es mía.- ¡Heiwa no Megami! –Intenté parar el balón, pero su poder era mayor, si me hubiera dado tiempo a usar el Armed, quizá…
Pronto retrocedí, y el balón fue directo a la portería, entrando de lleno. Esto era muy malo.
Jin: Me aburro mucho…
Cintia:*Dormida en el banquillo*
Hayami: ¿Te apetece pescar?
Hamano: Vamos, Jin-san. No hay más que hacer ahora mientras esperamos, ni ha pasado cinco minutos de que se fueron…
Jin: ¬¬ Pues a mí me parece más *Está conectado a su hermana. Poder de gemelos* T^T Nee-chan~
Hamano y Hayami: Sin su hermana no es nada. *Piensan*
Bueno, eso es todo. Espero que les haya gustado ^_^
Bye-bye!
