Bueno, hoy son dos capis los de hoy.

El Capi 35 y 36, espero que os guste ^_^

Me desperté junto a Kim y Lidia que estaban vestidas de otra forma, de igual manera yo también; eras una especie de….

-¡Mis orejas!- Grite nada más tocar mis orejas.

-¡¿Qué pasó?!- Lidia dijo antes de verme y empezar a reír.

-Lidia, tus orejas…- Kim dijo mientras se miraban la una a la otra.

-Tú también… Jaja- Lidia se reía todavía.

-Somos elfos… ¿Cuándo se ha visto elfos en el cuento del Rey Arturo?- Me pregunté buscando un camino, y para sorpresa, había un castillo cerca.

-Vaya que suerte, igual ya están todos allí- Lidia dijo corriendo al castillo.

Para sorpresa pudimos entrar sin problemas, y mejoró la cosa cuando vimos a todos hablar al fondo del patio delantero del Castillo.

-¡Fey!- Lidia gritó antes de abrazar a Rune.

-¡Genial, ahora somos más!- Matsukaze dijo antes de empezara a explicar lo que pasaba.

Todos contaron su punto de vista, y luego en la situación que estaba, lo bueno de todo es que todavía no se habían dado cuenta de las orejas que teníamos. Pero , cómo no, Lidia no se pudo callar.

-Mira, mira mis orejas- Lidia dijo enseñando las orejas de elfo.

-¡¿Eh?!- Todos dijeron sorprendidos.

-No solo ella…- Kim y yo enseñamos las orejas.

-Vaya… Sois elfos…- Nanobana empieza a tocar las orejas de Lidia.

Más tarde nos cambiamos corriendo y nos dispusimos a estar en el lado de Matsukaze y Fey, con la aprobación del Rey, aunque quedó sorprendido por nuestra 'raza'.

Ya en nuestras posiciones, las cornetas suenan para dar paso a la entrada del Rey Arturo; y no solo él, Aoi salió como la hija de Arturo, eso fue increíble. Kim y Lidia estaban de delanteras y yo de defensa…Y ahora que lo pensaba, les dio por ponerme en la defensa, aunque estoy acostumbrado a hacer las cosas solo…. Así que…

-¡Excelente! ¡Es hora de demostrar el gran técnico que es Clark Wonderbat!- Wanlove al parecer podía hacer de entrenador por fin.

-Creo que con la suerte que tiene él…- Comenté desde mi posición.

-¡Este partido servirá para evaluar las capacidades de decisión de cada equipo!- El Rey Arturo estaba hablando.- ¡Por lo tanto, las órdenes de los entrenadores no serán aceptadas!

De repente me entró la risa.- ja….jajajajajajaja

Wanlove murió.

El silbato suena, y nosotros damos la patada inicial. Todos ya empezábamos con agresividad y seriedad. Los dos equipos iban con todo, pero parece que nuestro equipo estaba algo desigualado en cuanto a tomar decisiones; y pronto tuve que lidiar con Kurama, que tiró con su super técnica.

-Mixitrans: Hades- La pelota la paré en seco.- Kim.

-Lidia a la banda izquierda, Fey ve un poco hacia atrás- Kim ordenaba mientras corría hacia delante.

Todos hicieron lo que Kim y casi llegamos a la portería, pero Shindou robo nuevamente el balón, encima usó su técnica para dirigir al equipo. Pronto llegó el balón a Tsurugi, los Duplis de Fey le robaron el balón, pero fue en vano.

-¡Kensei Lancelot! ¡Armed!

-Como si te dejara… ¡Senso no Kami! ¡Armed!- Pronto los dos teníamos armadura.

Tsurugi tiró pero no sirvió de nada, pude desviar el balón fuera del lugar.

-¡Nice, Jin-kun!- Lidia celebró.

Pronto el final del primer tiempo llegó, y ningún equipo había marcado. Todos nos fuimos al banquillo a descansar, y beber un poco de agua; mientras estábamos descansando, Kim estaba mirando a Matsukaze. Parece que nos dimos cuenta de que Matsukaze no hacía de Capitán como debería ser, y aunque me gustaría dejarlo que se diera cuanta, no podíamos perder tiempo.

Pronto el segundo tiempo comenzó, y Matsukaze seguía dudando, incluso Fey tuvo que salvarnos del ataque y barrió a Nanobana, sacando el balón fuera. Nuestro ataque fue ahora algo mejor, pero bloquearon a Tenma y Fey.

-Tenma- Kim llama desde un espacio vacío.

Matsukaze tiró con giro, es decir, que cuando el balón este a una altura, velocidad y longitud el balón gira unos 90 grados; así un compañero puede dejar atrás al bloqueador, mientras este está asombrado. Kim lo coge al vuelo, y se lo pasa a Lidia.

-Juju, ¡Allá voy! No e entrenado para nada con mi papá– Lidia pronto invocó a su Avatar.- ¡Ai no Magami Aphodita! ¡Armed!- Lidia tiró con mucha fuerza.

Aunque Nishizono estaba en su modo Mixitrans, no pudo pararlo, y ahora estábamos adelantados.

-¡Basta!- El Rey Arturo interrumpió.- ¡Con esto, la prueba de alistamiento termina!

Todos observamos al Rey, esperando a que dijera algo.

-Chicos, fueron geniales. ¡Están aprobados!

Después celebramos juntos que habíamos logrado pasar el primer capítulo de la leyenda. Todos estábamos en el campo, elogiando a los demás y riendo de felicidad; pero se acaba tan rápido como vino… El cielo se puso oscuro, y una tormenta arreció el lugar.

-¿Qué pasa?- Matsukaze pregunta.

Uno de los rayos golpea la torre del castillo, y el suelo tiembla, cuando termina, un dragón aparece del cielo, era como gris y tenía un aura maligna.

-¡El Dragón Maestro!- El Rey Arturo gritó sorprendido.

Lo más raro es que había alguien en su cabeza, el Caballero Negro. Los chicos pronto se dieron cuenta, pero era un poco tarde, iba a tacar al Rey. Nosotros intentamos protegerlos, pero por mucho que lo intentáramos golpearlo con el balón, lo paraba con las patas.

El caballero negro disparó una bola morada justamente hacia Aoi, pero Nanobana la empujó fuera y fue ella la que cayó en el hechizo; ahora estaba atrapada en una burbuja de energía.

-¡Extreme Rabbit!- Matsukaze y Rune usaron su super técnica combinada.

No sirvió de nada, y para más rabie, cogió la burbuja donde estaba Nanobana, y se la llevó.

-Si quieren salvar a esta chica, vengan a la Cueva del Lamento.- El caballero negro nos avisa antes de desaparecer entre las nubes.

Más tarde, cuando las nubes se disiparon. El Rey Arturo nos reunió en la mesa redonda, dónde íbamos a hablar para rescatar a Nanobana. Incluso todos ya llevábamos una armadura, como símbolo de que ahora somos caballeros de la esa redonda.

-Estamos empezando con la reunión de la Mesa Redonda.- El Rey abre la sesión.- El Dragón Maestro es una bestia Guardian, de un sabio. Él jamás atacó a los seres humanos.

-Me pregunto; ¿Qué habrá pasado?- Shindou le pregunta.

-No lo sé- El Rey le contesta.- Es probable que sea el preludio de un desastre que sacudirá al mundo. Para comprobarlo, vamos a la Cueva del Lamento, dónde está el Dragón Maestro. ¡La tarea de los Caballeros de la Mesa Redonda es salvar a Kinako! Si nos metemos en una situación peligrosa, usaremos a Excalibur para derrotar al Dragón Maestro.

-La espada que estaba en el libro.- Kariya dice.

-Una espada sagrada que puede cortar cualquier cosa. Todos, esta es la Excalibur- El Rey nos muestra la espada que estaba en un podio, mostrando todo su esplendor.

Se nos fue la ilusión cuando vimos que estaba oxidada y echa un desastre.

-Vaya… No es gran cosa- Lidia susurra.

-Anteriormente con esta Excalibur, fui capaz de derrotar a muchos demonios. Paro con la nación, tuve que seguir luchando y acabé desgastándola.- Eso explicaba su estado.- Actualmente, esta sin poder mágico.

-No pude ser. ¿Usted puede derrotar al Dragón Maestro con esta espada?- Matsukaze dijo algo preocupado.

-espero no llegar a eso.- El Rey le contesta.- Si nos sumergimos con la Excalibur en el lago Mágico con la Hada que se encuentra en el bosque, ella renacerá. ¡Vamos!

Luego vino Aoi, y pidió ir con nosotros, y el Rey Arturo aceptó con mucho gusto aunque también preocupado, ya que pensaba que era su hija.

Cuando salimos vimos a Cintia y a Midori con mal humor al ver que Aoi era una princesa, no estaban contentas con su papel, sin embargo a Cintia se le acabó la morrilla cuando vio a Kurama, eso sí que era amor… Pero a mí me faltaba el mío…

-Falta Akane…- Dije suspirando.

- Parece que un caballero suspira por su dama, jijiji- Los chicos empezaron a reír.

Todos salimos del Castillo, y llegamos en la noche al Lago de las Hadas. Allí todo era muy apacible y tranquilo, era bastante hermoso, y se podía ver el reflejo nítidamente.

-Espíritus del lago, le dan fuerza a la Excalibur de nuevo.- El Rey Arturo dijo echando la espada al agua.

-¿Qué tipo de hada aparecerá?- Midori dijo observando.

-No sé… Quiero decir, ¡Por qué has venido aquí si eres el chofer?- Kariya la contestó.

-No pasó nada…- Matsukaze y yo nos asomamos un poco y de repente Akane salió de la nada.

-¿Quién es usted?- Arturo la pregunta.

-Yo soy el hada Vivian.- Akane contesta.

Estaba tan bonita con su vestidito y sus alas.

-No babees que es de malos caballeros- Lidia dijo riendo.

-¡Hey!- Las regañé.

Akane intenta revivir al Excalibur, pero no hay manera; no sabía. Akane lo intenta de otra manera, y parecía funcionar… La espada salió del agua y con una luz se restaura por completo; ahora sí que sí estaba en todo su esplendor, después fue directa a su dueño.

-Gracias, Vivian- Arturo le agradece.- Ahora nos enfrentaremos al Dragón Maestro. Por lo tanto, tenemos que seguir adelante.

Akane le cogió de la capa.- Suena divertido, quiero ir.- Akane le pidió.

Pronto llegamos a la montaña donde se encontraba escondida la cueva. Era una sierra de montañas, y era un terreno muy escarpado, era muy difícil caminar con semejante armamento encima.

-Si eres un hada, debería poder hacer comida o agua- Kurama dice a Akane.

-No. Vivian no tiene ese tipo de magia.- Akane le contesta.

Todos estábamos cansados, y sedientos, además de que ha algunos les sonaba las tripas a metros de distancia, era como rugidos de león. Nos pusimos a descansar un momentito en el suelo.

-Chicos, no se rindan. Si piensan negativamente, no habrá éxito.- Shindou nos anima.

-Creo que Tenma se siente abatido- Cintia comenta muy bajo para que todos no oigan, señalando al Capitán, no tenía buena cara.

-Creo que su papel como Capitán está decayendo por sus dudas.- Kim nos susurra mientras nos levantábamos ya.

-Vamos, Vivian. Te llevo- Dije señalando para que suba a mi espalda.

-¡Yo también quiero!- Lidia dice algo mosqueada.

-Jaja, vamos Lidia, no seas vaga.- Cintia dice maliciosamente.

-Me lo dice la más vaga de todas.- Lidia le contesta de mal humor..

Caminamos un par de kilómetros más hasta que parecía que Akane estaba buscando algo en el libro, a mis espaldas.

-Akane, no te muevas mucho…- Me quejé, pero ella se bajó.

- Puede ser, que esto sea una prueba.- Akane dice buscando en el libro

-Durante la dolorosa jornada los caballeros que van a la cueva, serán bloqueados por serpientes- Akane leyó el libro.

-¡Ah!- Se oyó gritar a Kariya.- ¡Se-Se- Serpientes!- Kariya estaba aterrado.- ¡No soporto las serpientes!

Había un montón de serpientes, no solo unas salpicadas, una montaña de serpientes asquerosas y venenosas.

-¡No tengas miedo! ¡Las serpientes no son obstáculos!- El Rey Arturo nos dice sin miedo.

- Incluso si tú lo dices…- Kariya seguía detrás de Kirino.

-Serpiente…- Kirino parecía tener una idea.- Wandaba, dale el balón a Kurama.

-Entiendo- Kurama dice con una sonrisa.

Parecíamos ya entender lo que Kirino quería decir, y pronto Wanlove hizo caso a Kirino inmediatamente.

-¡Snake Winder!

Gracias a ello, las serpientes hicieron un camino y pasamos cuidadosamente por el camino que habían dejado. Kariya, Aoi y Tenma eran los que estaban todavía en el comienzo del pasadizo.

-¡Dense prisa!- Kim dijo animándolos.

Cuando acabamos el pasadizo y estábamos lejos nos pusimos a descansar un rato. Para reírnos un poco, Tobu empezó a perseguir a Kariya con una serpiente en mano.

-El siguiente capítulo es… A su manera, los pilotos tratan de extinguir las llamas que los rodean.

En ese momento somos rodeados por llamas. Pronto Arturo usa su Excalibur, y agitándola una vez el fuego hace un pasadizo donde todos vamos corriendo, antes de que se vuelva a juntar.

-Es siguiente capítulo…- Akane intenta leer más, pero Midori se lo quita, por si acaso.

Ya nos habíamos librado de todo, pero ya era suficiente con las pruebas. Pero, ahora podíamos descansar un poco, antes de ir a rescatar a Nanobana. Todos estábamos en grupos hablando cada uno de un tema diferente, menos Cintia que estaba durmiendo junto a Kurama.

-¡Vamos!- Arturo nos dijo después de una media hora.

Pronto llegamos al valle, al fondo se encontraba la cueva dónde el Caballero Negro tenía a Nanobana.

-El Dragón Maestro está ahí.- Arturo nos indica.

Entramos en la cueva, y íbamos observando y caminando con cuidado, ya que estaba bastante oscura. En una de esas salió una bandada de murciélagos que nos asusto, pero tuvimos que mantener los gritos en el interior. Al fondo pudimos ver una tenue luz, gracias a la observación de Akane.

A unos metros del lugar iluminado, observamos que era un pequeño campo de verde, rodeado de luz por la grieta grande de techo, pero rodeado de oscuridad y rocas. En el medio, estaba el dragón y Nanobana encerrada en una celda mágica.

Mientras Nanobana y el Dragón Maestro estaban dormidos, nos acercamos poco a poco. Aoi se acercó a la jaula, y empezó a llamar a Nanobana hasta despertarla; íbamos a liberarla cuando una voz sonó.

-El Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda, los esperaba- Era el caballero oscuro.- Yo soy el Caballero del Dragón Negro. Mi objetivo es robar al reino del rey Arturo.

-¡Yo, el rey Arturo, acabaré con tus planes!

-Despierta, Dragón Maestro. ¡Sé mi sirviente!- El Caballero Negro llama. El Dragón despierta rápidamente.- Dragón Maestro, devora a estos tontos caballeros.

-Sabio Dragón Maestro.- Arturo comienza.- Yo sé que tu amas a la gente. ¡Por qué haces esto?

El Dragón responde una un latigazo de Cola, que el Rey esquiva. El Dragón intentaba matar al Rey Arturo, y nosotros no sabíamos lo que hacer. Aunque queríamos atacar, no podíamos hacerlo, solo era manipulado por el Caballero Negro; el Rey intentaba intentar que razonara o despertara, pero no servía de nada. Arturo, al ver que no podía seguir así, desenvaina la espada y apunta al Dragón.

Nanobana no quería que lo hicieran daño, y se vio que el Dragón tampoco quería hacer nada, pero ese Caballero era el principal problema. La batalla entre los dos comenzó a ponerse seria, los dos estaban atacando con lo que tenían hasta que los dos se cruzaron uno con otro, y el Dragón cayó al lago junto al campo.

Gracias a esto, la jaula que tenía atrapada a Nanobana desapareció. Nanobana fue corriendo a donde el Dragón estaba, por alguna razón vi que ellos dos tenían un lazo; pero el Dragón no salía del lago.

-¡Imperdonable!- Matsukaze dijo de repente.- ¡Hacer esto con el Dragón Maestro es imperdonable!

-¿Qué estás haciendo?- Fey pregunta al caballero Negro.

-¿Quieres saberlo?- Este pregunta, antes de revelar que era Ley Luke.

-¡Lo sabía!- Kim y Lidia dijeron a la vez.

-El Caballero del Dragón Negro era una forma provisional- Luke nos explica, antes de aparecer todo el equipo, pero esta vez Hiakri no estaba.

-¿Dónde está mi hermana?- pregunté.

-Identificando pregunta, autorización para contestar… Megamiya Hikari, a la que llamas también Draka, nos ha traicionado y se a unido al otro lado.- Luke nos contesta.

-Para ella si ellos eran débiles, se habrá unido a algún equipo que crea que es más fuerte.- Expliqué a los chicos.

-Estamos solicitando un partido- Luke nos pide.

-Bien. Mis caballeros de la Mesa Redonda acepten la solicitud- Arturo nos dice.- ¡Todo está bien?- Todos aceptamos la solicitud.

De repente Wanlove estaba muy emocionado, que poco le iba a durar, no pensó en Arturo como entrenador; cayó al instante que Arturo se ofreció.

-Creo que Wanlove está maldito- Comenté a los chicos.

Esta vez me quedé en el banquillo junto con Kariya y Nishiki, y los que jugaban ya estaban todos preparados para comenzar con el partido, pronto el árbitro aparece. Antes de todo, Matsukaze tuvo un ataque de duda, y ahora estaba algo confuso, a a pesar de que le digamos que él es nuestro capitán.

-Modo de Cambio- Luke ordena a los otros jugadores, y estos cambian un poco la apariencia.- ¡Hyper Dive Mode!

-Lo sabía…- Dije. -¡¿Y cómo se pude saber que no se den cuenta de ello?!

-Cálmate, Jin- Akane me dice tirando de mi capa.

El silbato suena, y todos miramos atentamente a los androides.

Ahora que estaban en ese modo, Cascade era más rápido y coordinado, tanto que en menso de un minuto ya estaban en la portería.

-Esto es malo…

Bueno, siento la tardanza, espero que les haya gustado.

Mañana en la tarde subiré los siguientes capis, ya que en la tarde me voy a la cuidad para visitar a mi familia, como hago todos los sábados ^_^

Gracias por leer

Bye-bye!