A partir de este capítulo voy a empezar los emblemas pero de nuevo, relacionados esta vez con los niños elegidos de Digimon 02. Espero que os guste :)
-Valor-
Ojos cobrizos.
Cada vez que la miraba me parecía más perfecta, más bonito y creo que incluso llegué a idelizarla. Cada vez que la veía pasar por mi lado y dedicarme una sonrisa sentía que me derretía, que las piernas me temblaban y que mi corazón latía con mucha más fuerza. Kari Yagami era la chica de la que me enamoré perdidamente en cuanto la vi en el colegio, casi antes de verla ya estaba enamorado hasta la médula. Pasé unos años muy cerca de ella pero siempre sentí que estaba fuera de mi alcance. No sé por qué, puesto que no tenía novio conocido y siempre iba a todos los sitios con sus amigas. Aparte de en el colegio, podía verla en los partidos de fútbol porque el capitán de nuestro equipo era el hermano de Kari, Taichi Yagami.
Supongo que mis sentimientos hacia ella eran de lo más obvios, creo que cualquiera menos ella se había dado cuenta del amor que yo le profesaba. Con la intención de ayudarme un poco, Tai me aconsejó que le confesara lo que sentía aunque mientras me lo decía me miraba de una manera con la me dejaba bien claro que me advertía de que como le hiciese algo a su querida hermanita lo pagaría caro. Le dije que lo pensaría pero al final no me atreví y pasó el verano sin que yo le dijera nada.
Pelo corto.
Cuando volvimos a encontrarnos en el colegio después de verano, la vi todavía más perfecta, más guapa y mucho más dulce. Me quedé embelesado, estaba sentada en su pupitre en medio de la clase, tenía la cabeza apoyada en la mano y miraba con aire distraído hacia la ventana. Me senté en mi lugar y desde allí continué observándola. El profesor entró poco después y nos dijo que nos iba a presentar un nuevo alumno. Al verle entrar, nunca imaginé que Takeru Takaishi sería un amigo de la infancia de Kari y que se convertiría en mi rival por el amor de esa chica. Pero así fue. Vivimos muchas aventuras en el Digimundo y finalmente me atreví a confesarle mis sentimientos.
Sonrisa.
El día en que se lo confesé nos tocaba a los dos quedarnos a limpiar el aula después de clase, estábamos solos y me atreví a hacerlo. Ella me sonrió con ternura y me acarició la mejilla con la mano pero mientras lo hacía negó suavemente con la cabeza. Yo me derrumbé en ese momento y sentí como mi corazón se rompía en pedazos ante aquella negativa. Sin embargo, ella me hizo alzar la cabeza. "Admiro tu valor, Davis" Valor. En cuanto ella me dijo eso, yo negué con la cabeza, yo no había sido valiente. Fui un cobarde y perdí la oportunidad de ganarme el corazón de Kari antes de que T.K. se lo llevase. Lo sabía, era consciente de ello y eso era lo que más rabia me daba.
No obstante, Kari negó con la cabeza y me miró con seriedad. "Valor no significa llegar el primero. Tener valor significa luchar por lo que quieres hasta el último momento aunque la batalla ya esté perdida porque siempre puede ocurrir un milagro." Sus palabras se quedaron flotando en el ambiente durante un rato y se repetían sin cesar en mi cabeza. La miré a los ojos y finalmente sonreí. En parte, ahora me sentía satisfecho por haber podido decirle lo que sentía y por otra parte empezaba a sentirme libre porque ya sabía que podía mirar hacia otro lado, que Kari no era para mí.
Pero sobre todo, a pesar de haber perdido una buena oportunidad en el pasado, me sentía contento por ser valiente a pesar de todo, por atreverme a luchar contracorriente, por ser fuerte e intentar luchar contra algo que es difícil de ganar, pero no imposible. Suspiré y acepté la situación, no había vuelta atrás.
Así fue como dejé ser feliz a Kari y empecé a ser feliz yo también y muchas veces las palabras que me dijo todavía resuenan en mi cabeza y cada vez entiendo más el sentido de las mismas. Kari tenía razón...
Tener valor no es llegar el primero a la meta. Tener valor es luchar hasta el último aliento por lo que quieres y ser capaz de aceptar la posible derrota.
Davis Motomiya.
