-Amistad-
Respiro profundamente. Escucho.
Aquel día se iba a disputar un partido que iba a marcar un punto y a parte en nuestra trayectoria como equipo, nos podía hacer ascender, podía llevarnos a ser muy grandes. En este momento, estamos todos reunidos con el entrenador, rodeándole, escuchando sus últimas instrucciones. Miro a todos mis compañeros y dirijo al final la mirada hacia mi capitán, Taichi Yagami, ese gran jugador al que idolatro sin darme ni cuenta. Me sonríe y vuelvo a concentrarme en lo que nos está diciendo nuestro técnico. Cuando termina de hablar, levanto la cabeza y veo que en el otro equipo un chico me mira con sus rasgados ojos azules. Yo levanto la mano, le saludo y me acercó hasta él para estrecharle la mano. Él me recibe con su habitual sonrisa cálida y me desea buena suerte.
Piso la hierba.
Cuando estoy a punto de pisar el césped del campo, miro de nuevo a aquel chico. Él se da cuenta de mi mirada, parece tener un sexto sentido para eso y se gira, me observa y sonríe ladeando la cabeza al realizar la acción. Parece mentira que un chico tan agradable pudiera llegar a ser un personaje tan siniestro como lo era Digimon Emperador, creo que cada vez que lo miro me cuesta más creerlo. Entro en el campo con esa idea en la cabeza y no me la quito en todo el partido. Lo observo jugar y veo como disfruta, como sonríe a sus compañeros y los anima sin perder la concentración ni el control de la situación. Es increíble. Ken es increíble.
Ganamos.
Cuando acabamos el partido con una victoria a nuestro favor, voy a las duchas buscando el calor reconfortante del agua que elimina la sudor del cuerpo aunque no consigue borrar ciertas preguntas de mi cabeza. En cuanto salgo de los vestuarios veo que Ken me está esperando con una mochila cargada al hombro para marcharnos a casa, tiene el móvil entre las manos y parece que se está fijando mucho en cada palabra que está escribiendo pero aún así nota mi presencia y levanta la cabeza antes de que llegue junto a él. La verdad es que cada vez estoy más desconcertado y supongo que mi rostro es como un libro abierto porque Ken se da cuenta de ello y me pregunta que si necesito hablar sobre algo. Tardo unos segundos en pensármelo pero finalmente asiento con la cabeza, necesito que me de unas cuantas respuestas. Volvemos hacia el campo de fútbol y nos sentamos en el césped cerca de la portería, Ken me mira sin entender qué me pasa. Entonces, yo me lanzo y le pregunto lo que llevo tiempo queriendo saber pero no me había atrevido a formular la pregunta. Esa pregunta es cómo pudo dejar atrás la Oscuridad, qué le hizo dejar de ser Digimon Emperador.
Por su expresión creo que le he pillado un poco de sorpresa, no se lo esperaba. Sin embargo, se repone fácilmente y sonríe tímidamente. "Tu amistad." Doy un respingo y suelto un sonoro "qué" al no entender muy bien su respuesta. Ken me pone una mano en el hombro y habla otra vez: "Lo que me hizo salir de ese oscuro pozo fue la amistad, tu amistad." Una vez más, respondo con un sonoro "qué" y Ken me explica que de no ser por la amistad no habría tenido el valor suficiente para enfrentarse a los miedos y a las sombras que lo acechaban, a la Oscuridad. Lo que hacía que la Oscuridad lo tuviese bajo su influjo era que se sentía solo y desprotegido pero al conocernos a todos los niños elegidos, eso cambió. En especial, fui yo el que le tendió la mano para ayudarlo y por eso me considera el mejor amigo que uno puede tener. Amistad. Nunca se me ocurrió pensar que alguien me vería de esa manera pero ahora que lo sé me alegro de que alguien me vea así porque tal vez yo ayudé a Ken a salir adelante pero él me ha ayudado a entender por qué heredé el Emblema de Matt, el Emblema de la Amistad. Suspiré y finalmente asentí y le sonreí.
Lento camino a casa. Charla de amigos.
Sé que al principio me mostraba un poco reticente con Ken pero ahora me siento feliz de que esté ahí de que sea mi amigo.
Porque la amistad no es una simple relación entre dos personas, es la capacidad de ambos para esforzarse y estar al lado del otro en cada momento. Sean buenos o malos esos momentos... Porque tal y como dicen, otros sentimientos pueden ir y venir pero la amistad siempre permanecerá pase lo que pase.
Davis Motomiya
