-Inocencia-

Mimi. Inocencia.

Cuando llegué al colegio fui directamente a la sala de informática y allí encontré a gran parte de mis amigos. Todos estaban hablando a la vez, armando un gran alboroto. Estaban dispuestos en círculo y en cuanto me acerqué entendí que todos intentaban hablar a la vez con Mimi que no llevaba demasiado tiempo en Japón. Entendí que estaban decidiendo a qué parte del Mundo Digimon trasladarse, queríamos ir a pasar el día allí para celebrar la llegada de la Elegida. Mimi intentaba atender todas aquellas conversaciones paralelas siempre con una sonrisa en los labios, se la veía contenta. Los demás también estaba muy felices, podía verse en sus caras. Me quedé mirando a aquella chica y me pregunté qué era lo que hacía que todos quisiesen llevarse bien con ella, que todos la adorasen de la manera en que lo hacían. Por mucho que lo pensaba, no conseguía encontrar una respuesta pero lo cierto es que su vuelta al país había marcado a todos. Vi que alzaba la cabeza y me sonreía. Yo le sonreí también.

Después de la larga discusión sobre el mejor lugar al que ir, todos cogimos con fuerza los dispositivos digitales entre nuestros dedos, los pusimos delante de la pantalla del ordenador y fuimos absorbidos con fuerza, llevados de cabeza al Mundo Digimon. Me arreglé el pelo en cuanto mis pies tocaron el suelo, el viaje siempre me despeinaba. En unos minutos nos encaminamos hacia un lago que había por allí cerca y que a todos nos encantaba. En cuanto llegamos, nos sentamos en círculo y empezamos a contar anécdotas. La mayoría de las noticias las traía Mimi y todos escuchaban con atención viendo como ella les contaba lo que había vivido con esa cándida sonrisa en los labios. Su voz estaba llena a rebosar de calidez y podía verse en cada mirada que lanzaba lo mucho que apreciaba a todos y cada uno de sus amigos. Creo que fue entonces cuando me di cuenta de la gran persona que era Mimi y del corazón tan puro que tenía...

Mi inocencia.

Al cabo de mucho rato, cuando ya no nos quedaba saliva para seguir hablando y contándonos cosas nos desperdigamos por ahí. Vi marchar a Tai y Sora hacia el bosque cogidos de la mano, vi a T.K. y Matt hablando con Kari e Izzy. Joe estaba reunido con Ken, Cody y Davis así que yo decidí sentarme a la sombra de un buen árbol, me apetecía estar sola. Sin embargo, en ese momento sentí que alguien se sentaba a mi lado y era ella. Mimi. Me miraba con su tierna sonrisa y sus vivaces ojos. Movió la cabeza y cada uno de sus castaños rizos se movió y volvió a caer con gracia sobre sus hombros. Al principio no me dijo nada pero al final me preguntó: "¿Estás bien?" Y intenté decirle que sí pero no pude porque bien, lo que se dice bien, no me encontraba. Apenas conocía a Mimi pero algo me empujó a hablar y a contarle lo que estaba pasando en mi interior. Le dije que a veces sentía que no encajaba con los demás, que a veces me sentía muy segura de mí misma y que otras temblaba de inseguridad. Le dije que me gustaría ser como ella que siempre se muestra confiada y que ese tipo de persona a la que todo el mundo quiere. Ella parpadeó y sus largas pestañas le acariciaron los pómulos cuando cerró los ojos. Negó con la cabeza con una sonrisa. "Yo antes no era así. Cuando vinimos por primera vez aquí yo era la quejica y la llorona del grupo." Me quedé callada, creo que no me esperaba eso y le dije que de todas maneras ahora era un chica genial, una gran persona. Y entonces, fue cuando ella me replicó: "Las personas cambiamos y maduramos pero lo importante es que si lo que hay en tu interior es bueno tienes que mantenerlo siempre." Dijo señalándose el pecho con el dedo índice. "Yolei, tú eres excepcional, por eso tienes el emblema de la Inocencia y sinceramente, te lo mereces más que yo." Aquella frase me descolocó. Inocencia. Nunca pensé que alguien me diría que soy merecedora del Emblema y menos ella, su antigua portadora. Ella me miró, me acarició la mano y con suaves palabras me dijo que yo tenía el alma pura de un niño, llena de buenos sentimientos y un corazón tan grande que no me cabía en el pecho. Me dijo que tenía que confiar un poco más en mí misma porque los demás me querían, no tenía por qué sentirme desplazada porque para todos soy importante aunque sobre todo para Ken. Aquellas últimas palabras hicieron que una sonrisa boba apareciera en mi rostro y que mis mejillas se tiñeran de rojo. No supe qué decirle pero la abracé, necesitaba que alguien me dijera esas palabras para poder entenderme a mí misma un poco más y para poder entender el papel que tengo en la gran obra de teatro que es la vida.

Cuando se levantó con una sonrisa me sentí francamente bien. Inocencia. Un alma pura llena de cariño. Su alma llena de buenos sentimientos, la mía llena también de esos mismos sentimientos. Porque así es ella pero así también soy yo, aunque a mi manera. Porque a veces hace falta que alguien que siente lo mismo que tú te abra los ojos, te haga ver el mundo y para mí esa persona fue Mimi y por eso le estaré siempre agradecida.

Yolei Inoue


Lamento estar tardando tanto en actualizar pero mis obligaciones me tienen muy ocupada porque tengo que prepararme para el examen de entrada a la universidad. Subiré cuando pueda. Gracias a todos los que me dejáis vuestro review siempre, os lo agradezco mucho. Y a los que sos silenciosos y no decís nada, gracias por leer :) Como véis solo quedan los capítulos de Cody y Ken así que no creo que tarde mucho en acabar. :) Un saludo

Takari95