Fairy Tail no me pertenece, ni su historia ni sus personajes.
Bueno, gracias por todos vuestros reviews, y también a los usuarios no registrados Fanatico Z y NAZH045 :) Aqui está la cuarta parte, y siento la tardanza.
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FAIRY PRISON
A la mañana siguiente, Levy se encontró con Lucy, Natsu, Gray y Wendy en el almuerzo. No estuvo demasiado tiempo con ellos, pero sí lo suficiente como para entablar una pequeña conversación, aunque se fijaba de reojo en Gray y en Wendy.
Ésta última era pequeña y peligrosa, y el chico, siendo tan solo un vulgar y común ladrón, estaba en aquella prision.
Claro que, según lo que le contó Lucy, aquello era una tapadera de su verdadero delito, por lo que la invadía la curiosidad.
-Buenos días, Levy.- Saludó la rubia con una amplia sonrisa.
-Buenos días.- La aludida correspondió al saludo antes de sentarse delante de su bandeja de comida, ocupada tan solo por una naranja, un yogur y un trozo de algo que parecía ser bizcocho. La apartó un poco y abrió su libro, completamente ajena a la conversación que mantenían los chicos.
Al cabo de un rato, se fijaron en la ausencia de Levy, que estaba submergida en un mundo paralelo al suyo.
-¡Oye!- Natsu se habia encaramado a la mesa y la miraba con los ojos entornados.- ¿Qué haces con eso?
-Eso es un libro, Natsu.- Contestó Lucy por ella.- Sirve para leer.
-Tsk, probablemente ni entienda ese verbo.- Gray cruzó las piernas encima de la mesa con una sonrisa burlona, mientras observaba los rinconces del comedor con ansia.- Lissana aun no ha venido.
Una fugaz sonrisa cruzó los labios de la rubia, pero aquello solo lo notó Levy. Por otro lado, Natsu volvió a sentarse en su lugar con aire abatido.
-¿Le hiciste algo malo, Natsu?- Preguntó inocentemente Wendy. Un escalofrío recorrió el cuerpo de Levy, pero se recuperó pronto.
-No lo sé...- Lucía bastante deprimido, por lo que Lucy aprovechó para acercarse a él.
-Oh, no te preocupes Natsu. Tal vez solo sea otra de sus rabietas.
-Últimamente ha tenido bastantes.- Gray se rascó la cabeza.- Aunque no seria de extrañar hablando de Natsu...
-Ey...- El pelirosado no tenia tampoco demasiados ánimos para encarar al mago de hielo, por lo que lo dejo en una sola palabra.
...
Aquella misma noche, Lucy hizo las presentaciones entre Levy y Gajeel, aunque ella ya sabia quién era, el pelinegro no pudo evitar sorprenderse un poco al ver a aquella rata de biblioteca y saber que habia sido Marlene Yuix.
-De todos modos, aseguraos de distraerlos.
Ambos asintieron y se dirigieron a sus puestos.
Levy sentia como su corazón se aceleraba conforme se alejaba del resto del grupo junto a Gajeel Redfox, y más si lo hacia entre el espeso y desagradable silencio que inundaba el lugar. Intentó pensar en algo que decirle, pero él se adelantó.
Cogió ágilmente el libro que ella sostenía entre sus brazos y hechó a correr delante de la atónita mirada de la peliazul, quien comenzó a córrer en la misma dirección.
-¡Devuélveme mi libro!
En aquel momento en que pasaron frente a Jet y Droy, los vigilantes patanes a los que tenian que distraer, entendió por qué habia hecho eso.
-Ayudadme.- Exigió señalando al pasillo.- ¡Mi libro!
Sin mediar palabra alguna, Jet salió disparado como una bala hacia dónde se encontraba Gajeel, y Droy le siguió detrás junto con Levy que corría fingiendo estar muy preocupada por el objeto que el Dragon Slayer le habia quitado de las manos.
...
Lucy y Natsu habian travesado todos los puntos de vigilancia con éxito, y comprovado a su vez que tanto Levy como Gajeel habian hecho un buen trabajo alejando y distrayendo a ambos vigilantes. También Wendy y Gray se habian encargado de Macao y Wakaba por lo que tenían total acceso al pasillo dónde se encontraba la habitación de Lissana.
-No sé si yo...- Comenzó el pelirosado.
-Natsu.- Lucy posó ambas manos en los hombros del chico que lucía apenado.- Si esto ya no funciona, no sabré qué más hacer.
Con una sonrisa, él asintió y entró sin llamar a la puerta junto a la rubia.
-¡Lucy!- Bramó Lissana, apartando bruscamente a Natsu y tumbando a la chica al suelo completamente de improvisto. Ésta, con un rostro que denotaba miedo y temor, intentó zafarse de la peliblanca sin éxito.- ¡Tu, maldita!- Comenzó a tirar de los pelos de la rubia.
En esas, intervino Natsu, separando a ambas chicas y haciendo de barrera.
-Ella no tiene nada qué ver.- Dijo con seriedad.- He venido porque queria aclarar las cosas, pero veo que Lucy estaba en lo cierto.
-¡Ella, ella fue la que me encerró aqui!- Bramó acusando con el dedo a la rubia.
-Yo no hice nada.- Aclaró.- Intenté que te apresuraras para que Natsu no sintiera que le habias dejado plantado de nuevo.
Con un rostro desfigurado por la rabia, Lissana intentó de nuevo zafarse del agarre del pelirosado en vano, observando la cara asustada y de víctima que tenia Lucy. Aunque por dentro se regodeaba completamente de su victoria.
Hacia una semana se enteró de que Lissana habia quedado con Natsu para verse, y según tenía entendido por Gray, iba a confesarle su amor de una vez por todas. Lo habia intentado una vez, pero por un asunto mayor con la segunda jefa no habia podido asistir. Aquella vez, en cambio, fue ella la que la encerró en el baño para evitar que el inocente del Dragon Slayer cayera bajo los embrujos de la peliblanca. Ni hablar, él era y debía de ser solamente suyo.
-Supongo que ahora ya no importa.- Natsu se dirigió hacia Lucy y la cogió por el hombro protectoramente, temiendo él mismo por su seguridad al dejar de ser la barrera que la separaba de la furiosa chica.- Realmente pensaba que yo habia hecho algo malo en todo esto. ¿Podrias alejarte de ella?- Dijo refiriendose a Lucy.- Creo que ya ha hecho bastante por nosotros, organizando este encuentro.- Cerró la puerta y se fue hacia su habitación, dejando a Lucy en medio del pasillo, disculpandose un momento.
...
Por otro lado, la persecución de Jet, Droy y Levy habia llegado a su fin. Gajeel habia encontrado algun buen escondite y los tres se habian rendido, regresando a sus habitaciones.
Con algo de fastidio, la peliazul se resignó a olvidarse de su libro. Todo por el maldito plan de Lucy, que ni siquiera tenia claro que fuese a funcionar. Entre otras cosas, porque la rubia le habia parecido tan maquibélica, que la veía capaz de organizar grandes planes sin tener muy en cuenta la opinión de los demás, aunque aquello pudier jugar en su contra.
Torció una esquina y notó como una mano le tapaba la boca y un brazo rudo y fuerte rodeaba su cintura, atrayéndola hacia él.
-Tsk, aquí tienes tu libro, enana.- Dijo Gajeel saliendo de la oscuridad.
Claro que ella cogió su libro, pero estando más roja que nunca por el contacto breve pero intenso que habia mantenido con él. Pero para cuando quiso darse cuenta, volvía a encontrarse sola en medio del pasillo del reformatorio. Aunque esta vez, con una extraña sensación inundando su cuerpo.
Tal vez algunos no hayais comprendido el plan de Lucy, de modo que para resolver alunas dudas os lo aclaro aqui:
Una semana atrás, Lissana quedó con Natsu en algún lugar del reformatorio para confesarle sus sentimientos y Lucy, temiendo que él los correspondiera, encerró a Lissana. Bueno, y como esa no era la primera vez, hablamos de "las rabietas de Lissana" como dice Gray.
Y su plan consiste en hacer el rol de "super-amiga-víctima" movilizando a todo el reformatorio para el encuentro entre Natsu y Lissana, aunque ya sabia que la chica responderia agresivamente contra ella, por lo que hace una perfecta actuación para romper hilos entre Natsu y Lissana.
No sé si habrá quedado demasiado claro, pero si teneis alguna duda al respecto no dudéis en preguntarmela, estaré encantada de resolverla.
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