Fairy Tail no me pertenece, es de Hiro Mashima :)
Bueno, gracias otra vez por los comentarios, siento decirlo tanto, pero es asi. Espero que disfruteis del 5º capitulo de Fairy Prison.
:))
FAIRY PRISON
Aquella mañana tanto Lucy como Levy se la pasaron estudiando. Habia classes y innumerables tareas por hacer en el reformatorio, por lo que no tenian demasiado tiempo libre para charlar sobre lo ocurrido.
Fue en el almuerzo, donde tuvieron un respiro, en donde pudieron hablar tranquilamente.
-¿Al final qué ocurrió con Lissana?- Gray habia observado que la peliblanca no se habia presentado a classes aquel dia.
-Bueno...- Lucy pareció dudar un poco, observando a Natsu de reojo, el cual estaba sentado de cualquier manera en la silla de plástico, ajeno a la conversación y también, en cierto modo, al mundo.- Digamos que las cosas se complicaron y...- Bajó la abeza con aire abatido.- lo siento, Natsu.
Puro teatro, pensaron todos los allí presentes, incluyendo a la pequeña Wendy.
-No importa Lucy.- Él sonrió amablemente y aceptó el abrazo de la rubia, quién se anotó un punto para sus adentros al verse ganadora de aquella batalla.
-De todos modos, ¿no habeis visto un poco diferente a Juvia?
Gray se estremeció por completo al escuchar aquel nombre y se encogió ligeramente en su silla sintiéndo caer sobre él un peso desconocido.
-J-Juvia...- Murmuró aterrorizado.
Levy levantó la vista y miró interrogativamente a Wendy, quien no estaba ocubada abrazando a nadie.
-Juvia suele acosar a Gray.- Fue todo lo que dijo la pequeña, ante la mirada aterrada del pelinegro.
-De todos modos... ¿Tan aterradora es?- Levy miró alternativamente a todos los presentes.- Es decir, parece que a Gajeel no le parece tan mala persona.- Giró su cabeza en dirección a la mesa que ambos compartían intentando disimular su interés tras sus gafas de leer.- Por algo será, ¿no?
-¿La pequeña Marlene cree que Juvia es una amenaza?- Lucy desenroscó sus brazos del cuerpo de Natsu y se dirigió con una sonrisa pícara hacia la chica que la observaba con fingida indiferencia.
-Para nada.- Dejó que la rubia posara su brazo encima de su cabeza, aun siendo una ofensa hacia su poca altura.- Lo único que me pregunto que, siendo tan peligrosa como Gray dice que es, ¿por qué a él parece no afectarle?
-Porque casi de toda la vida se han llevado bien.- Natsu se acerca a ambas chicas.- Por lo que dudo que Juvia piense en acosarlo o en abusar de él.
La peliazul trató de disimular una sonrisa ante el verbo dicho por el chico, mientras miraba de reojo a Gray, que seguía pálido en su silla como si de un cubito de hielo se tratara.
-¿Y qué le puede estar pasando?
Observaron atentamente y sin disimulo alguno a la chica en cuestión. Tenía su gorro azul oscuro ligeramente torcido, su cabello estaba peinado como todos los días, su cara no denotaba ningún tipo de sentimiento y no habia cambiado sus ropas. No habia nada extraño en Juvia, salvo el gorro.
-Yo creo que tiene un bajón.- Natsu se sentó de nuevo en la silla.- Y ya sabéis lo que eso significa.
Levy miró sin comprender nada en dirección al grupo, que se habia quedado completamente helado. En especial Gray, que estaba en un mundo paral·lelo al suyo.
-¿Qué significa que ella esté de bajón?
-Bu... bueno... cuando Juvia está de bajón suelen ocurrir cosas raras.- Dijo Lucy, mirando seriamente a la peliazul.- La última vez se inundaron los baños, misteriosamente.
-¿Y no hay nada que podamos hacer para animarla antes de que ocurra algo?
La rubia estuvo pensando un buen rato. ¿Algo para animar a Juvia? ¿Qué era lo que animaba a Juvia? ¿Qué le gustaba...? Con una malévola sonrisa, miró de reojo al chico de hielo que se hundía cada vez más en su silla de plástico, y luego volvió a observar a Levy y, por último, a Gajeel.
-Creo que ya sé qué podemos hacer ahora, Levy.- Le instó a que se acercara y le murmuró su plan. Terminó por guiñarle un ojo y pedirle que se lo vaya a contar ella misma a cierto asesino de hierro.
-El plan es tuyo, ve tu.- Se excusó.
-¡No seas tonta! Que lo hago por ti, también.
Levy lanzó un suspiro, consciente de que aquella rubia, a parte de ser optimista y manipuladora, conocía bien los puntos débiles de sus aliados y sus enemigos. Conocía bien que el punto débil de la rata de biblioteca ahora era aquel joven de largos cabellos oscuros.
Con fingida desgana se acercó a Gajeel y a Juvia.
-¿Tienes un momento?- Le pidió al chico. Éste, igual de desinteresado, se levantó de la silla y siguió a Levy hasta un rincón algo alejado del resto de estudiantes que difrutaban de su rato libre.
-¿Qué pasa?
Ella frunció el ceño, pero no se quejó, al contrario, actuó como si la rudeza del chico no le importara en lo más mínimo y prosiguió a contarle el plan de Lucy al chico.
-¿Y a ella le importa lo que Juvia sienta?- Gajeel se apoyó desinteresadamente en la pared, observando a Levy, y esbozó una sonrisa.- Aunque solo lo haga por diversión, acepto.
-Entonces, nos veremos allí.- La peliazul se marchó de vuelta a la mesa con sus compañeros y se sentó al lado de la rubia, antes de confirmar la participación del pelinegro.
-Pero lo que no entiendo...- Dijo la pequeña Levy.- Es por qué motivo hace falta movilizar a tanta gente sólo por tu simple plan.
Lucy sonrió satisfecha y tomó el libro de Levy sin el permiso de la chica.
-¿Por qué te gustan los libros?
-Devuelvemelo.
-Respondeme.
-Por que son interesantes.- El libro regresó a sus manos justo entonces, mientras observaba como la rubia apoyaba su cabeza en la palma de la mano y sonreía maliciosamente.
-Exactamente por eso.
¿Qué está tramando hacer Lucy?
En el próximo capítulo se sabrá :)
