Hola a mis lectores y lectoras de nuevo :)

Gracias por todos vuestros reviews, aqui os traigo el séptimo capitulo de Fairy Prison. A algunos os gustan los planes de Lucy, ne? Pero hasta el momento no me gustaria hacerlo demasiado repetitivo. Ella, en mi fic, es malvada y calculadora. ¿Le tendrá miedo a algo?

FAIRY PRISON

Gray no habia aparecido en dos días por la cafetería, ni habia asistido a clase. Cuando sus compañeros preguntaban el por qué (aunque se lo imaginaban), los profesores miraban de reojo hacia la puerta, suspiraban y cambiaban de tema. Como si aquel exhibicionista no tuviera remedio y fuera todo su culpa.

Sin embargo, habia cuatro personas que sabian muy bien dónde se encontraba Gray y qué estaba haciendo exactamente. Y esas personas eran Lucy, Natsu, Wendy... y Juvia, quién sonreía misteriosamente y soltaba débiles carcajadas cual loca en un manicomnio.

En la cafetería de nuevo, en la mesa de siempre pero con una persona menos, el cuarteto de siempre comía en silencio, como si estuvieran en un estado de reflexión muy profundo del que les costara salir.

Cada uno pensaba en algo distinto, cierto, pero bastante relacionado con lo sucedido el día en que la rubia estafadora decidió llevar a cabo su plan para la conservación del reformatorio.

Natsu observaba a Lucy. Se preguntaba cosas similares al por qué de sus acciones, o simplemente el por qué de sus latidos al verla de aquel modo. Estaba ligeramente sonrojada y, aunque aquello el pelirosado no lo supiera, se sentía terriblemente intimidada por el chico que la miraba tan fijamente.

Por otro lado, Wendy no pensaba en nada en especial. Recordaba a Gray, nada más. Y la que pensaba en ella era Levy, aunque lo hacia a medias.

Le tenia miedo. O respeto, pero no se atrevía a ir en su contra. Ir en contra la Marvell del Cielo era, incluso estando en un reformatorio, un suicidio. Una estúpidez que se paga con el sufrimiento.

Pero la pequeña rata de biblioteca no pensaba eso en ese momento. Pensaba en Gajeel.

Apenas se habia topado con él un par de veces, pero era consciente de aquellos latidos acelerados cuando se cruzaban sus miradas. Y aquello... no le gustaba para nada. El enamorarse de alguien era una estupidez demasiado grande dada la situación en la que se encontraba, además de que muy provablemente sus sentimientos no fueran jamás correspondidos. Detalle que muy a su pesar la deprimía.

Pasó aburrida la última página de su libro y, tras terminar de leerlo, lo dejó con cuidado encima de la mesa.

-Me aburro.- Centenció la rubia en ese mismo instante.- Ya no se me ocurre nada divertido para hacer y pasar el rato. No hay conflictos en los que meterse ni nada interesante.- Observó a Levy.- ¿Y la intelectual no tiene alguna idea? Se supone que eres la inteligente.

La peliazul solamente bufó y sonrió para sus adentros al cumplido. Un poco despectivo, pero le gustaba que halagaran sus cualidades.

-Ninguna en especial.- Se llevó a la boca un pedazo de bizcocho, del cual aborrecía el sabor de comerlo tantas veces, y pensaba en cosas más triviales.- ¿No es pronto uno de esos días en que vienen de visita las familias?

Con un deje de incomodidad, la rubia asintió.

-De los que tienen familias que les quieran visitar, sí.- Natsu dijo aquello con total tranquilidad.

Claro que Levy ya habia asumido que más de la mitad de los allí presentes, en el comedor, no tenían una familia que quisiera arriesgar su seguridad para verles, ya que estaban tan o más implicados que ellos en negocios "oscuros". Y un claro ejemplo de eso era la misma madre de Levy, así que tampoco le importó mucho.

-¿Levy tiene familia que la quiera visitar?- Preguntó inocentemente Wendy.

-Err... no. Que yo sepa, ningún familiar interesado.- Se levantó y dejó la bandeja vacía en la mesa, sin molestarse a recogerla. Cogió su libro y se marchó a la pequeña y oscura biblioteca que Erza le habia mostrado unos días atrás.

Habia notado algo tenso el ambiente, pero no quiso mostrarlo en público. No le gustaban ese tipo de situaciones, aún menos que en las que la metía Lucy.

...

El día en qüestión llegó.

Un par de matrimonios asomaron por la puerta con la cara pálida, los ojos nerviosos; moviendose de un lado a otro, buscando la seguridad de un segurata o un vigilante. Con un miedo atroz por lo que se encontrarían allí.

Entre las aproximadamente seis personas que visitaron el lugar aquel día, estaba un hombre. Alto, algo mayor y con un poco de entradas. Bigote grueso y bien afeitado, junto con una boca recta, un traje caro y una mirada de eterno enfado.

Levy se percató de eso cuando levantó solo un momento la vista del nuevo libro conseguido la tarde anterior en la mugrosa y sucia biblioteca. Le habia quitado el polvo y, aprovechando el tiempo que hacia, decidió ir al "jardín", a sentarse en un banco para desfrutar un poco del día.

Y ahora se daba cuenta de quién era.

Era el padre de aquella rubia a veces molesta llamada Lucy, quien estaba sentada en un banco frente al suyo, alejado, y miraba con los ojos muy abiertos un brote de hierba que habia crecido frente a ella, como si su misma existencia la sorprendiera.

Y aquello no era normal.

La peliazul se dijo que seria interesante asistir a ese encuentro, por lo que colocó el punto de libro en la página correcta y observó sin ningún disimulo lo que sucedió a continuación.

El hombre se quedó de pie delante de Lucy. No dijo nada, ella sólo levantó la mirada y, según pudo leer ella en los labios de la joven, lo saludó llamándole padre. Lo que le confirmó sus sospechas.

Los primeros momentos fueron pregunta rutinarias, pero después se volvieron más rudas, todo para terminar con una mirada gélida y, sin siquiera haberse tocado, desaparecer minutos después sin despedirse siquiera.

La peliazul observó a Lucy. Estaba pálida, y volvía a observar el brote de hierba con suma sorpresa, pánico o terror. La pena para Levy, era que aquella chica se habia vuelto su distracción principal y, objetivamente hablando, su mejor amiga en aquel lugar. Debía ayudarla, suponía.

Bueno, como de costumbre, antes de que pase algo más emocionante escribo un capitulo introductorio, así como ahora. Queria aclarar que, con respecto al padre de Lucy (que en paz descanse...), lo he puesto así de rudo yo misma. No es que él fuera a ser como lo describiré a continuación.

Espero que les haya gustado el capitulo, dejen sus opiniones en los reviews :))