Estoy de vuelta mis queridos y mis queridas lectoras!

Os regalo este capitulo, el cual no tenia pensado subir tan pronto. Me ha dado un ataque de inspiración y ya tengo escritos hasta el 13 y, si os sirve, tengo pensados aproximadamente hasta el 17, por lo que las esperas serán bastante más cortas, ya que no puedo resistir la tentación de saber qué opináis de mi fic.

Me alegra el saber que el anterior capitulo os gustó, provablemente tanto como a mi escribirlo. Así que, continuamos con la historia. ¿Qué sucede en el reformatorio que alberga a los jóvenes más peligrosos de Fiore? Solo sigan leyendo :))

FAIRY PRISON

Pasadas unas horas, la enfermera rebresó a enfermería y le dijo a Levy con algo de recelo que ya podía marcharse. La peliazul sonrió un poco al recordar a Gajeel bajo el umbral de la misma puerta, pero recuperó su tono serio tan pronto como le fue posible. Aún no queria aceptar de ese modo sus sentimientos.

El sonido de sus pisadas resonaba por todo el lugar, dada la extraña situación de que sólo se encontraba ella. Sentía curiosidad y respeto ante aquella idea, llegando a pensar que no habian pasado horas, sino segundos, y que, por tanto, la mayoría aún se encontraban en classe.

Pero aquello no funcionaba de ese modo, y habian pasado horas. Ya nadie se encontraba en classe, pero tampoco nadie estaba en el pasillo principal, situación que tan sólo conseguía inquietarla.

Giró una esquina, hasta llegar al pasillo en el qual se encontraba su habitación.

Abrió la puerta procurando no hacer demasiado ruido, pero aún así resonó por las paredes del ahora vacío pasillo. Levy no entendía nada de lo que estaba sucediendo, por lo que prefirió encerrarse en su cuarto antes que explorar el lugar para llegar a una conclusión. En su habitación tenia una ventana que daba a una especie de jardín trasero, en el que pudo distinguir a varios reclusos del reformatorio en coro, rodeando en una media circumferencia a Erza, quien parecía estar explicando algo sumamente importante ayudandose de un soporte visual: tenía algunas imágenes impresas y se las mostraba al pequeño grupo.

La peliazul intentó fijarse en quienes estaban allí.

Estaba Gajeel. Fue impossible de no verle, habiendo recibido su visita poco antes, e instanteneamente se ruborizó al recordar lo que le habia dicho.

Allí también se encontraban Cana, Natsu, Romeo, Freed y Lissana. Aquella combinación puso en alerta a Levy, quién se intentó distinguir las imágenes que la mujer pelirroja mostraba al grupo, pero le fue impossible a esa distancia.

Se dejó caer en su cama al cabo de un rato y observó el techo gris y aburrido que la cubría. Luego le siguieron las parades en el mismo estado, y terminó por pensar que su habitación tendría que coger pronto algo de color si no queria morir entre frías tonalidades de gris.

Escuchó un sonido a fuera. Más que un sonido, una voz. Era de Lucy, por lo que no se sorprendió de ver que entraba de golpe y sin avisar en su habitación y la buscaba con la mirada.

-¡Levy!- Gritó sin pudor alguno, para dejarse caer encima de la chica y aplastarla contra el colchón.

Tras unos momentos de forcejeo, la peliazul pudo sentarse decentemente y sin verse aplastada, encima de la cama. Preguntó con la mirada a la rubia, quién se sentó de piernas cruzadas y se sujetó ambos pies, como si estuviera estirando y haciendo la mariposa.

-Me acabo de encontrar con Mirajane.- Confesó.- Me ha dicho que Natsu se ha disculpado con Lisanna.

-Hm...

Ciertamente, aquello a Levy no le importaba demasiado. No la afectaba para nada, o al menos no lo hacia hasta hace poco tiempo.

-Además...- Continuó, sin ser consciente de la falta de interés de su compañera.- Si ganan en el campeonato de voley que ha organizado Erza, le pedirá salir.

En ese momento, la peliazul se sorprendió.

-¿Eso también te lo ha dicho Mirajane?

Ella asintió, tratando de disimular su verguenza. Se sentia humillada, tirada, abandonada, triste y sumamente deprimida. ¡Era Lucy Heartphilia! ¡Aquello era una humillación!

Dejó de sujetarse los pies para dejarse caer inerte en la cama, con la cabeza colgando por uno de los lados mientras iba sintiendo la sangre acumulandose en la parte superior de su cuerpo. No le importaba. Ella quería a Natsu, tanto romantica como posesivamente, y no le importaria demostrárselo al pelirosado. Pero para ello necesitaba recuperarse de ese mal trago y recuperar la confianza en sí misma que acavaba de perder.

Por su parte, Levy estaba asombrada. Lucy era estúpida. Ya podía sacar las buenas notas que quisiera en la escuela del reformatorio, pero para darse cuenta de lo colgado que estaba Natsu por ella, era completa y absolutamente un fracaso.

Y es que era completamente imposible que el chico sintiera algo por Lisanna, ya que más de una vez le habia visto embobado observando a Lucy. Habia presentido que ella se daba cuenta y se regodoneaba de ello en silencio, pero al parecer lo ignoraba. ¡Y hasta qué punto!

-Pero, aun así, hay algo que debo hacer antes de que comienze dicho torneo.- Lucy se levantó, pero tuvo que apoyarse dado que sufrió un leve mareo. Una vez recuperada, añadió.- Y tú vas a tener que ayudarme.

Claro, ya lo habia intuido...

-¿Y cuál es tu plan?

Llevándose el índice y el pulgar a la barbilla, y mientras asentía, dijo algo que a Levy le pareció coherente por una sola vez desde que habia ingresado en el reformatorio.

-Recuperar a Gray de las fauces de Juvia.

Levy suspiró.

Aquello seria algo complicado, aunque asumía todo riesgo que pudiera conllevar el plan de su compañera o, como recientemente habia comenzado a llamar en su cabeza a Lucy: su amiga.

-Está bien.- Fue todo lo que dijo, antes de cerrar el libro y posar la palma de su mano en la cabeza de la rubia a modo de apoyo.- Por primera vez dices algo sensato.

¿Van a lograr entrar en el cuarto de Juvia sin ser vistas?

¿Van a recuperar a Gray (si es que aun sigue vivo, y sin ningún trauma?

Todo esto...¡en el próximo capitulo! Bueno, no, en realidad no voy a tardar demasiado tiempo en subirlo por lo que la espera tampoco sera abismal. Espero contar con vuestros reviews :))