Holaaa :D Muchas gracias por leer hasta el capitulo 15, y por dejar vuestros reviews y opiniones. ¡Me animan muchissimo!
Bueno, en este capitulo ya empieza oficialmente en torneo de voley, que dará a cabo a la recta final del fic (aunque aun quedan varios capitulos para que finalize). Espero que os guste y... ¿quién ganará? ¿Saldrá Natsu con Lucy o Gajeel con Levy? Aaah~ quién sabe.
FAIRY PRISON
Primer día de torneo. Fairy Tail A jugaba un partido en el campo del reformatorio de Magnolia, contra Blue Pegasus, reformatorio conocido por sus varios presos acusados de acoso sexual.
Era un equipo bastante patán, enclenque y débil que estaba profundamente en lo más bajo en cuanto a habilidades se refiere.
Lo vieron entrar en el autobus, y observaron como salieron rodeados de un aura de un color entre rosa y amarillo pastel, o una mezcla de ambos, y trataban de dirigirse a las chicas allí presentes, aunque sin conseguirlo realmente ya que éstas se alejaron con expressión cansada, murmurando cosas ininteligibles entre tantos susurros.
Levy estaba al lado de Lucy y Wendy, sentada algo más alejada de la entrada en las gradas a pleno Sol, leyendo un libro que rescató de una de las múltiples estanterías polvorientas de la biblioteca.
Lucy quería ver jugar a Natsu. De hecho, las habia arrastrado a ambas hasta allí sólo con aquel propósito, aunque la única que parecía estar por la labor era la pequeña asesina del cielo, Wendy Marvell.
Aunque no era como si Levy no estuviera prestando atención a aquello a su manera. Realmente estaba prestando atención a lo sucedido, pues le interesaba aquel partido por un motivo con nombre, apellido y adjetivos.
Gajeel Redfox, molesto pero sexy.
No lo soportaba. Cada vez que Levy se topaba con él deseaba avalanzarse en su cuello, pues despertaba en ella un instinto asesino y posesivo que iba totalmente en contra de su propio carácter. Bueno, no. No iba en contra de su carácter, pero sí en contra de su orgullo.
Además, existía la verdadera Marlene Yuix. No podía olvidarlo, y dejarlo pasar como si no fuera importante. Su madre. Si su madre supiera lo que estaba sucediendo en aquel reformatorio con su hija, la mataría sin lugar a dudas. ¿Amor? ¡Ja! Solamente es una maldita enfermedad desagradable, nada más. A saber qué ocurriría entonces...
Pero tuvo que dejar de lado sus pensamientos al darse cuenta de que habia terminado de leer el capitulo, pero no se habia enterado de nada. Maldición, ahora Gajeel se colaba hasta en sus apacibles momentos de lectura.
Cerró el libro. Ya tenia suficiente de Gajeel por aquel dia.
Se dispuso a irse a su habitación cuando una mano firme y fuerte la sujetó por los hombros, haciéndola girar, topándose directa y vergonzosamente con los labios de un rubio extraño muy cercanos a los suyos, disminuyendo la distancia hasta quedar a escasos milímetros.
-¿Te irás sin ver mi partido?- Le susurraban, lanzándole el aliento a propósito.- Una chica tan hermosa y bella... ¿va a abandonar las vista de un cuerpo elegante y fuerte como el mío?- La miró con unos grandes ojos bañados en victimismo.- ¡Qué depressión! ¿Cómo...
Hibiki Lates, recluso de Blue Pegasus, no pudo terminar la frase al toparse con alguien que agarraba con demasiada fuerza y rudeza su nuca, provocándole un gran dolor y haciendo que separara sus labios de la cercania con los de Levy que tenia pocos momentos antes. Se giró para ver quién era y quedó helado al encontrarse con un aura oscura alrededor del muchacho fuerte y musculado con una larga melena negra.
-Largo.- Dijo con voz ronca y claramente cabreado.
-Oh, ya veo.- El rubio deshizo el agarre de Gajeel.- Ella es tu enamorada.
-¡No soy su...
-Así es.- El chico cortó la frase de Levy, mientras se acercaba a ella y posaba con fuerza sus labios sobre los suyos, casi en un beso forzado en el que solo se distinguía una melena oscura y una cara total y absolutamente roja. Levy entreabrió los labios por un motivo que desconocía y él se dió paso con su lengua, entrelazandola con la de la chica. Al poco rato, y por insistencia de los débiles brazo de la peliazul, deshizo el beso.- Estos labios són sólo míos.
El rubio desapareció en dirección a la pista con una media sonrisa y Gajeel se alejó a paso tranquilo en la dirección contraria.
-Gajeel.- Dijo Levy.- Tu partido es en la otra dirección...
¡Maldición! Y es que el motivo por el cual se habia ido por el camino incorrecto era porque no queria que ella viera su cara roja. Y ahora lo forzaba a girarse... qué vergonzoso.
-No, no lo es, enana. Tengo algo qué hacer.
-No vuelvas a b-besarme sin mi permiso.- Levy dijo aquello en un intento de parecer segura, pero el pelinegro notó su leve tartamudeo. Sonrió.
-Lo que tu digas.
...
Comenzaron el partido con cinco minutos de retraso, la causa del cual era Gajeel, quien por querer tomar el camino largo habia sido recriminado por sus compañeros. Dirigió su mirada en dirección a las gradas y divisó a Levy leyendo un libro junto a Wendy, quien a su vez se encontraba al lado de Lucy. La rubia miraba con rabia para nada disimulada en dirección a las posiciones de Lisanna y Natsu, quienes conversaban tranquilamente.
Salamander, más te vale no perder la concentración. Tengo que ganar, ¿¡entiendes?!, aunque los pensamientos de Gajeel fueran fuertes y el aura oscura se hubiera extendido, eso no cambiava el hecho de que Natsu no le escuchaba. Basicamente porque eran pensamientos.
Levy, por su lado, recordó lo sucedido. Se sonrojó, y otra vez terminó un capitulo sin enterarse de lo que habia leído.
Maldito Gajeel...
