Un capitulo por semana es un capítulo por semana... así que, aqui estoy de nuevo. Debo agradeceros a todos ENORMEMENTE por vuestros reviews, dar la bienvenida a las nuevas lectoras a mi fic de Fairy Prison. Espero que os continúe gustando porque, ahora sí, se desvela el pasado de Gray el ladrón.
Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece, es propiedad de Hiro Mashima.
FAIRY PRISON
La mañana habia transcurrido y sin incedentes. Las clases, como de costumbre aburridas, se adabtaron al poco ánimo de los estudiantes y hasta la hora del almuerzo nadie alzó su tono de voz más alto de lo normal, cosa que extrañó al profesor Happy, presente toda la mañana.
-Esto es algo muy poco común.- Se dijo a sí mismo, mientras emprendía el camino a la sala de professores para tomarse una relajante taza de café, que al menos por un día no necesitaba.- ¿Será porque hoy juegan contra Lamia Scale? Aye...- Abrió la puerta y la imagen de la profesora Charle revisando unos examenes le dejó sin habla por unos momentos, los cuales aprovechó para deleitarse con la blanca piel de esa chica que tanto le gustaba.
Se sentó temblando en su silla y comenzó a redactar el próximo examen que les haria a sus alumnos, aun con la mente en otro mundo protagonizado por Charle.
-Profesor Happy.- Lo llamó ésta, sobresaltándolo.- ¿Me puede dejar un momento ese ordenador?
-A-aye...
-Gracias.- Se sentó elegantemente en la silla giratoria en la que habia estado él minutos antes y, tecleando un par de cosas, quitó el pen drive y le dedicó una mirada indiferente a su compañero.- Se me habia olvidado sacar-lo.- Dijo, refiriéndose al aparato de forma rectangular que reposaba en la palma de su mano.
Asintió con la cabeza, regresando a su tarea con el examen. Llevaba unos días sin poder concentrarse, ya fuera por la atractiva profesora con la que varias veces más de lo normal se habia topado por los pasillos, las aulas o esa misma sala de profesores ultimamente. Su corazón palpitaba con fuerza, mas era consciente de que no iba a palpitar del mismo modo en Charle. Y lo desanimaba.
-¿Ocurre algo, profesor Happy?- La protagonista de sus pensamientos advirtió el aura oscura y deprimente que rodaba al nombrado, y aunque este negó con la cabeza, se mantuvo ligeramente preocupada durante unos minutos.
El joven Romeo abrió la puerta de golpe cuando llevaban en silencio un rato, agitado y con todo el aspecto de haber hecho una carrera para llegar hasta allí, miró a ambos lados con nerviosamente y, al advertir que tan sólo esos dos profesores se encontraban allí, soltó de una parrafada lo que tanto le preocupaba.
-Vas a tener que repetirlo, Romeo.- Charle se levantó de su lugar para dirigirse calmadamente al muchacho.- Pues nada de lo que has dicho era comprensible.
-¡Gray y un tipo raro de Lamia Scale han empezado una pelea! ¿Dónde está Erza? ¡Seguramente es la única capaz de pararles!
Ambos profesores se levantaron y siguieron corriendo al joven muchacho hasta la entrada del reformatorio donde, efectivamente, Gray y un desconocido de aproximadamente su misma edad estaban manteniendo una pelea. Varios reclusos, tanto de Lamia Scale como de Fairy Tail se estaban aglomerando a los lados, admirando los golpes que se asestaban el uno al otro. Romeo lo miraba también asombrado, con los ojos abiertos.
-No puede ser...- Dijo Happy, dejando caer los papeles al suelo que hasta ese mismo momento habia mantenido entre sus manos.- No puede ser...
Los puñetazos continuaban llegando a ambos lados de la cara de los contrincantes, mientras el acompañante que Romeo trajo consigo se volvía pálido como el papel.
-¿Qué ocurre profesor Happy?- Preguntó Charle realmente preocupada.
-¡Aye!- Happy se levantó de golpe.- ¡¿Gray está perdiendo?!
-¿¡Era eso lo que te preocupaba?!- La joven le asestó un golpe en la cabeza al gatuno.- ¡Deberia preocuparle más el echo de que se estén dando una paliza en medio del reformatorio sin que nosotros podamos hacer nada!
-¿No lo ves, Charle?
Los puñetazos continuaban.
-¡Gray resiste!- Gritó una voz de fondo, mientras la gata de pelo blanco trataba de ver lo mismo que el peliazul.
-No, no lo veo.- Se giró acusatoriamente hacia él.- Y no comprendo qué se supone que debería ver, de modo que aunque no me guste decirlo, voy a tener que pedirle una explicación.
-¡Gray está dando una mala imagen de Fairy Tail!- Otro golpe llegó a parar a la cabeza de Happy.
-¡Ya está bien, profesor Happy!- Se llevó los dedos índice y pulgar hacia el puente de la nariz y se lo masajeó levemente mientras pensaba en una solución para todo eso.- Ya sé. Yo voy a ir a buscar a Erza y tu.- Puso énfasis en el "tu".- Vas a vigilar que nada empeore y a tratar de separarles.
-Moriria en el intento...- Susurro, pero para su desgracia su acompañante le escuchó, lanzándole una frívola mirada mientras se dirigía corriendo a la entrada del reformatorio.
Minutos más tarde, la pelirroja aparecía en escena separando a ambos jóvenes y disipando a los demás, quedando solamente ella, Gray, el joven desconocido y los dos profesores que habian permanecido allí durante todo el rato. Aunque poco después, solo estos ultimos disfrutaban del agradable cielo azul que les cubría, debida a la rapidez de la segunda al mando de Fairy Tail por llevar a ambos chicos a la enfermería.
En dicho lugar, Erza habia asestado a Gray y a Lyon un golpe duro en la nuca, dejándoles algo atontados por unos momentos en los que aprovechó para vendarles y preguntarles qué estaban haciendo.
-¿No es obvio?- El albino empezó con sorna, ignorante del poder destructivo de la mujer a la que tan vulgarmente se estaba dirigiendo.- Estábamos pelean... ¡Auch! ¿Pero que haces?
-Habla con respeto a tus superiores, insecto.- Un aura oscura rodeó a la pelirroja, antes de que volviera a asestarle una colleja algo más fuerte que la anterior.- Y no te olvides de los detalles.
...
-Sí, la tengo.- Admitía Levy sentada apoyada en el respaldo de su cama, mientras leía otro libro que habia sacado de la biblioteca. Hacía poco que habia terminado el anterior y no quiso quedarse sin hacer nada cuando no recibía las irritantes visitas de Gajeel (aunque en su interior las reconocía como placenteras), o las charlas sin sentido de su amiga Lucy.
-¿Entonces me estás diciendo que quisieras saberlo?
-Creo que es bastante obvio.
Lucy habia preguntado a la peliazul sobre Gray. Tras el espectáculo que armaron él y su antiguo compañero Lyon en la esplanada que estaba frente al reformatorio, todos tenían curiosidad por saber quién era y su relación con el exhibicionista. Aunque Levy lo dismulara, la estafadora poco a poco la iba conociendo lo suficiente como para saber que le picaba el no saberlo.
-Está bien. Siendo así, te lo contaré.- Sonrió satisfecha al ver que Levy cerraba el libro y prestaba real atención a lo que tenia por contarle.- Ya hace bastante tiempo, Gray se quedó huérfano y fue adobtado por su tía Ul. Ésta tenía una tienda de bikinis a las que iban muchas mujeres ricas y famosas, con un buen cuerpo que atraía hacia si a Gray. Poco a poco, fue creciendo y alcanzando la edad de muchas de sus clientas, y varias veces trató de ligar con ellas, sin éxito. Finalmente, y tras varios escarmientos por parte de Ul, decidió marcharse al centro a buscar mujeres sin que le pillara su tutora. Y las encontró, oh si las encontró. Y no sólo mujeres comunes.- Apuntó con el dedo hacia arriba, acercándose a la pequeña peliazul.- Las mujeres de altos cargos caían ante él como moscas.
-¿Ladrón de mujeres?
-Exacto.- Dijo convencida.- Y utilizaba cualquier cosa para conseguir las que queria. Llegó hasta tener una gran competencia.
-¿Y eso que tiene que ver con Lyon?
-Deja que te lo cuente.- Se acomodó en la cama con tranquilidad.- Resulta que Lyon tenia un negocio de tráfico de drogas que iba, ciertamente, muy bien. Hasta yo llegué a escuchar de él en mis días, pero ese es otro tema. El caso.- Y se acercó nuevamente a ella.- Es que trató de quitarle la chica a Lyon, sin éxito. Éste ultimo mató a dos hombres solo para alcanzar a Gray, pero la policía vino antes y los arrestaron a ambos.
-Menudos payasos.
-Tal vez.- Suspiró.- Aun me pregunto hasta dónde llega la estupidez humana.
-Deberiamos partir hacia el campo.- Apuntó Wendy entrando en la habitación.- Ya casi es la hora, ¿no?
-Si.- Dijeron ambas a la vez.- Ya vamos.
Levy cerró la puerta tras de sí recordando como el día anterior habia sido besada por Gajeel con toda la cara del mundo, y también su frase, e instsanteneamente su apuesta. Recordaba la de Lucy y suspiraba, pues aun no sabia cual de los dos era más peligroso a la hora de lograr sus objetivos: si la calculadora de Lucy o el impulsivo y (sexy) violento Gajeel. Tampoco le daban ganas de descubrirlo, pero empezaba a temer por su propia salud al verse involucrada en ambas apuestas. Envidiaba a Wendy... no, mejor sería no pensar en ella.
Se situó en su lugar en el campo tras haberse cambiado y escuchar las instrucciones de Lucy. Observó de reojo a sus compañeros, en especial a Gray, y cuando sonó el pitido que daba comienzo al partido puso todo su empeño en evitar que marcaran un punto, casi inutilmente debida a su falta de concentración.
Maldito Gajeel, se repetía cada vez que dirigía una indiscreta mirada hacia el lugar dónde dicho pelinegro estaba sentado, sonriendo con picardía y superioridad, viéndola jugar con la palabra "perdedora" escrita en sus ojos. Deja de mirarme o no voy a poderme concentrar...
-¡Levy!- Se giró hacia Lucy, quien la habia llamado.- Concéntrate. Él no es parte del partido.
-Si.
-Bien, entonces te toca sacar.
Y así lo hizo. Se situó en el punto de saque y lanzó hacia el aire la pelota, golpeando con fuerzas cuando llegó a la altura de su mano.
-¡Punto para Fairy Tail B!- Gritó Erza con fuerza, algo animada.
Las gradas estallaron en un grito unánima de alegría, pero Levy, aún sin poder hacer caso de lo que le dijo Lucy, no pudo evitar observar como Gajeel miraba con el entrecejo fruncido el partido... y a ella.
-Levy, concéntrate te he dicho.
Así lo hizo durante el resto del partido. Todo lo que pudo, ciertamente, aunque las miradas que sentía del pelinegro le provocaban escalofríos. Finalmente, y por un punto marcado por la joven e inexperta Wendy, Fairy Tail B logró ganar por apenas un par de puntos.
Gajeel refunfuñó, dirigiéndose hacia su habitación. Y una joven albina que lo habia estado observando con tranquilidad junto a Natsu suspiró.
-Parece que van con buen rumbo.- Comentó, tranquila pero desanimada.
Natsu solo asintió. Le daba rabia admitirlo, pero queria romper su orgullo y dirigirse hacia Lucy. Aun con lo que habia hecho... o desear que se terminara el torneo, con el equipo de su rubia favorita siendo el ganador. Lo anhelaba.
...
Wendy habia sido la primera en salir del vestuario y dirigirse hacia el lugar en el que justo estaba terminando de cambiarse Erza. Llamó a la puerta, aunque sabia que la pelirroja no tenia otro remedio más que dejarla pasar y escuchar todo lo que tenia que decirle.
-Recuerda.- Advirtió a la segunda al mando de Fairy Tail.- Cuando termine el torneo.
