N/A: Esta es la respuesta que dan tanto Yami como Seto a lo ocurrido en los dos songfics anteriores. Así, es la parte dicha por Seto.Así la parte dicha por Yami. Así dicho por ambos.Especial Semana de los Enamorados. ¡Que lo disfruten!

El Verdadero Amor Perdona

(Puppy/Puzzleshipping POV Seto/Yami)

-La semana del Amor - murmuró Joey observando por la ventana del apartamento - Qué porquería.

-No digas eso hermano - le reprochó Serenity - Deberías dejar de pensar en eso y alegrarte.

-Opino igual que Joey - dijo Yugi, quien se había ido a vivir con los Wheeler hace unos pocos días - San Valentín es una estupidez.

Serenity suspiró con pesar antes de irse a su cuarto. De verdad detestaba al tipo de chico en que habían convertido ese par, y quería que volvieran a ser los mismos mejores amigos mas alegres del mundo que eran. Abrió la puerta de su cuarto y se acostó en su cama, tratando de pensar en una manera de subirles un poco el ánimo a los chicos.

"Ring- Ring", sonó el celular de Serenity antes de que ella contestara.

-¿Diga? - preguntó.

-Serenity, ¿Como estas? - la saludó Ryou del otro lado de la línea.

-Yo estoy de maravillas - dijo la castaña - Pero no puedo decir lo mismo de mis compañeros de apartamento.

-Sé como te sientes - dijo el albino menor - ¿Sabías que Yami se mudó con nosotros?

-¿Hablas enserio? - preguntó Serenity mientras cerraba la puerta de su cuarto para que Yugi no escuchara - ¿Y desde cuando que vive con ustedes?

-Desde hace una semana - contestó - pero no quisimos decir nada por obvias razones.

-Entiendo, ¿Y como está?

-De mal en peor - su voz detonaba preocupación - Llegó el martes pasado en mitad de la noche con solo su uniforme de trabajo empapado por el torrencial que se largó a esa hora. Nos pidió solo un lugar para pasar la noche y desde que está aquí no come, se la pasa encerrado en el sótano, se nota que tampoco duerme y creo haber visto manchas de sangre en sus ropas.

-Que horrible - dijo la castaña tapándose la boca - Mokuba me llamó ayer diciendo que a Seto le ocurre lo mismo, solo que el ya lleva mas tiempo en ese estado.

-La separación los afectó demasiado - dijo Ryou, para luego sonar algo mas parecido a una alegría repentina – Pero Yami salió hace como una hora, y se lo notaba muchísimo mas animado que de costumbre. Le pregunté a donde iba y me dijo que a hablar justamente con Seto.

-Solo espero que no cometa alguna estupidez - dijo Serenity.

- El faraón es sensato, no creo que cometa más estupideces desde que perdió a Yugi, y cambiando de tema, Bakura y yo iremos esta noche a un bar en el centro. Dicen que hay un concurso de Karaoke y me preguntaba si ustedes querían ir. Y si te estás preguntando si Yami estará, dijo que lo más probable era que se quedara en casa viendo alguna película de terror.

-¡Es una estupenda idea! - dijo la menor de los Wheeler - No te preocupes, estaremos ahí sin falta. Te debo una.

-No hay problema - contestó Ryou - Y si Bakura pregunta, diles que se enteraron por su cuenta ¿Vale?

-Vale, nos vemos - y colgó "En verdad te debo una Ryou" , y bajo corriendo las escaleras - ¡Chicos, adivinen que... Esta noche hay karaoke en un bar del centro! ¿Les parece si vamos?

Los dos chicos que permanecían en la sala se miraron antes de contestar.

-Supongo que podría darte ese capricho hermana - dijo Joey un poco más animado.

-No fue justo que soportaras todos nuestros cambios de humor tu sola y sin quejarte - contestó Yugi a su vez - Me gustaría agradecerte por ello y creo que esta es la mejor manera.

-¡Perfecto! - dijo Serenity - Ahora voy a comprar las cosas para hacer la comida.

/En la mansión Kaiba/

-Seto necesitas animarte un poco - le dijo Mokuba muy preocupado a su hermano desde el otro lado de la puerta de su habitación - No has salido en toda la mañana y desde hace tres semanas que casi no comes.

-Deja la bandeja del desayuno en la puerta Mokuba - contestó una voz vacía desde el interior del cuarto - Te prometo que me lo comeré todo.

Mokuba suspiró con pesadez antes de dejar la comida en el piso y retirarse "Por favor, Seto. No puedes vivir encerrado toda tu vida" pensaba el pequeño pelinegro mientras bajaba por las escaleras.

-Joven Kaiba - le llamó una de las empleadas - El señor Yami Mutto lo esta esperando en la sala.

-¿Mm? ¿Yami? - se pregunto el morenito antes de tomar camino a la sala - me pregunto a que a venido.

-Hola Mokuba - dijo Yami cuando el menor de los Kaiba se apareció en la puerta - Necesito hablar con tu hermano.

-No creo que Seto quiera recibir visitas a esta hora - contestó parándose en frente del antiguo Faraón.

-Es urgente, al menos dime donde está - pidió; en sus ojos se notaba la urgencia.

-En su cuarto, tercera puerta a la derecha, en el segundo piso. Puedes ir por las escaleras.

-Gracias - dijo Yami antes de desaparecer en la dirección que le había indicado el moreno.

"Te deseo suerte Yami. Ni siquiera yo pude sacarlo de ahí"

/Con Seto/

"Toc-toc-toc"

-El que sea, que se largue - dijo Seto desde su cama.

-Creo que deberías escuchar lo que tengo para decirte Kaiba - dijo la voz de Yami desde el otro lado.

-Vete al demonio - dijo el castaño para ver si con eso lo dejaban de molestar.

-¿Acaso no quieres recuperar a Joey? - preguntó el faraón insinuando una sonrisa en el tono de sus palabras.

El castaño se paró de la cama al escuchar el nombre de Joey. Desde que se habían separado, no había hecho mas que pensar continuamente en su adorado cachorro. Caminó de manera lenta hasta la puerta, la abrió y encaró al tricolor que tenía enfrente.

-Te escucho - le dijo antes de hacerse a un lado y dejarlo pasar.

/A la noche, en un bar del centro/

-¡Qué bonita noche! - dijo Ryou bajando del auto hasta la acera.

-No mas que tu - le dijo su yami tomándolo por la cintura y robándole un beso.

-¡Qué romántico! - exclamó una voz femenina a su derecha.

-¡Serenity! - dijo el albino menor - ¡Qué grata sorpresa encontrarlos aquí!

-Hola Ryou, hola Bakura - saludaron Joey y Yugi al unísono.

-Así que ustedes también vinieron - dijo Bakura - Mejor nos apresuramos antes de que nos quiten los buenos lugares.

Y dicho esto, los cinco entraron, consiguieron un buen lugar, una comida de cinco estrellas y la mejor bebida del mundo. Muy pronto comenzó el concurso de karaoke, y la mayoría de los presentes le dedicaba una canción a su pareja o se le declaraban a su amor. Ryou tuvo que taparle varias veces la boca a su novio para evitar que diga algún insulto con respecto a la afinación de los cantantes, causando pequeñas risas entre el resto de los presentes.

-Bien, muchas gracias por todas esas bellas canciones que reflejaban los mas puros sentimientos que una persona puede tener - dijo la anfitriona después de que uno de los cantantes se bajó del escenario - Y como siempre digo, lo mejor para el final. Dos jóvenes vinieron este mañana con la intención de cantar una canción creada por ellos mismos para la persona más importante de sus vidas. Por favor démosles una calurosa bienvenida a... ¡Seto Kaiba y Yami Mutto!

-¿¡Qué!? - gritaron Ryou, Bakura, Serenity, Joey y Yugi, aunque estos dos últimos fueron los mas sorprendidos.

-Se suponía que el faraón no iba a venir - dijo Bakura un tanto molesto, mientras que su luz se maldecía internamente por haber invitado a Yugi y a Joey.

-Como la anfitriona lo dijo, esta es una canción que nosotros creamos - habló Yami.

-No creo que nuestras parejas puedan escucharnos, pero al menos podremos desahogarnos un poco con esto - lo secundó Seto tomando una guitarra - Que lo disfruten.

Y comenzaron a tocar una melodía lenta, representando todo el dolor que sufrieron cuando se alejaron de ellos. Mientras, Joey y Yugi aún no podía creer lo que estaban viendo.

Tienes todos los espacios

Inundados de tu ausencia

Inundados de silencio

No hay palabras no hay perdón

/Flash Back, POV's Seto/

Volví con paso lento hasta la casa que compartí hace solo unos días con Joey. Abrí la puerta y todo estaba en orden: la mesa en su lugar, las sillas donde corresponde y el mantel bien puesto. Dejé el saco y el maletín sobre la mesa y me asomé al cuarto. La cama bien tendida, los adornos lustrados y el piso barrido. Todo en orden.

Caminé por los pasillos hasta el balcón de la habitación de huéspedes. Apoyé los brazos en él y cerré los ojos. Silencio... fue lo único que pude escuchar. Mis manos apresaron el frío mármol de la barandilla, tratando de esa forma eliminar la tensión que sentía al contener el llanto. Todo aquel lugar había perdido su brillo para convertirse en una monótona y constante pesadilla. La dulce melodía de tu voz ya no me recibiría como antes, solo tendría como eterno compañero a tu silencio. A tu silencio y a tu ausencia que algún día de estos, acabarían por matarme.

/Fin Flash back/

Tú me tienes olvidado

No respondes al llamado

No eches tierra a la palabra

Me condenas a la nada

No me entierres sin perdón

/Flash back, POV's Yami/

-Yugi, ya llegué - dije mientras abría la puerta de la casa-tienda donde vivía con mi novio - ¿dónde estás amor?

La luz mortecina del amanecer era suficiente para ver sin la necesidad de encender las luces. Dejé mi saco en el perchero y volví a llamar a Yugi, con la esperanza de que contestara, peor no obtuve respuesta alguna. Entre a la cocina, tal vez estaba ahí tomando algo, pero lo que encontré me dejó sin habla. Ví los restos de una taza esparcidos en el suelo, cubiertos de sangre. El suelo blanco contrastaba de manera aterradora con el líquido carmesí. Trataba de tener mi mente en blanco, pero la imagen de la cuchilla de cocina clavada en la tabla y con sangre fresca sobre su hoja hizo que perdiera la cordura.

"No... Ra, que no sea lo que estoy pensando, ¡QUE NO SEA LO QUE ESTOY PENSANDO!"

Corrí en dirección a su cuarto con el corazón en la mano sin antes tropezar con lo que quedaba del teléfono fijo. Me levanté y seguí corriendo hasta abrir de un portazo la puerta del cuarto que compartíamos. La cama estaba un poco desecha y sobre mi almohada había una nota.

Yami:

"Solo voy a hacer horas extras para poder darte un regalo especial" ¡Si! ¡Menudo regalo el que te estés acostando con mi mejor amiga! ¿Creíste que era tan estúpido de no darme cuenta? Sabes, mejor podrías irte con esa basura a donde se te de la gana, pero recuerda, no tengo intenciones de volver a tu lado. Jamás.

Mi mente quedó en blanco. Yugi... ¿en verdad me había dejado? Es cierto que me acostaba con ella, pero solo era un juego, no esperaba que una relación formal saliera de eso. Las lágrimas comenzaron a caer por mis ojos al entender lo que en verdad pasaba. Sí, Yugi me había dejado por la estupidez más grande de mi vida. Saqué mi teléfono y marqué al de Yugi, deseando con todas mis fuerzas que contestara.

El aparato sonó una vez, dos veces, tres. "Bienvenido al buzón de correo de..." El maldito contestador. Cerré el celular y lo arrojé con fuerza a la pared, haciéndolo añicos.

"¿Cómo pude se tan estúpido?"

Mira corazón que es el engaño

Se revierte y hace daño

Se revienta en el aire como pompas de jabón

/flash back, POV's Seto/

Mokuba me había obligado a salir de la casa durante ese día. Vi que el sol brillaba, demasiado para lo que estoy acostumbrado, y que el canto de los pájaros se me hacía algo insoportable. Sin ganas de nada, me senté en una de las bancas del camino, mientras me distraía viendo las pequeñas burbujas que comenzaron a aparecer en el parque.

-Mira amor - escuché como le hablaba un joven a su novia - ¿Sabes lo que pasará si toco esta burbuja?

-¿Se reventará? - dijo ella.

-Exacto. El amor puede ser tan fuerte como una roca, pero también, tan frágil y delicado como una burbuja. Por eso hay que saber cuidarlo.

Sonreí sin sentirlo en realidad, mientras veía como una de las burbujas se acercaba a mi rostro al compás del viento. Vi mi rostro reflejado en la burbuja, agregando el brillo multicolor del jabón en la superficie. Ese no parecía yo, ni en la piel extremadamente pálida ni en el contraste con las ojeras debajo de mis ojos. Sin embargo, en lo profundo que aquellos ojos sin vida de un modo u otro pude reconocerme y reconocer que ese sentimiento podía ser más fuerte que la Muralla China, y a la vez tan frágil y delicado como una pompa de jabón

/Fin flash back/

¿Cómo pude haberte yo herido,

Engañarte y ofendido?

Alma gemela no te olvido

Aunque me arranque el corazón

/Flash Back POV's Yami/

No pude seguir mi paso, no cuando sentía como mi alma era destrozada sin piedad hasta reducirla a polvo. Podía incluso escuchar el sonido discordante de algo similar a una sierra atravesando en lo más hondo de mi pecho. Temblaba de pies a cabeza, de la misma forma en la que temblaban las hojas amarillas que caían con la suave brisa en aquella tarde de otoño.

Aún sin entender la causa de mis temblores ni del sonido entrecortado que escuchaba me senté a los pies de un sauce llorón. Menuda ironía si se lo quería ver de ese modo, pero cuando me calmé lo suficiente pude identificar el origen del sonido. Era yo. El sonido similar a una sierra eran en realidad los sollozos que escapaban de mi pecho y el temblor era producto de los mismos, sintiendo como me consumían lentamente.

Si los dioses me escucharan les pediría regresar al Mundo de los Muertos en ese mismo instante. O mejor aún, al Reino de las Sombras. Estar muerto no era suficiente castigo por cometer semejante infidelidad.

-No puedo creer que te perdí Yugi - dije ocultando mi rostro con las manos, desgarrándome el alma con cada sollozo.

-Nada va a cambiar lo que hiciste - escuché la voz de mi hikari. Levanté la mirada para verlo salir de los arbustos que estaban enfrente de mí, con una expresión que no conocía

-Yugi... - susurré, intentando decir algo más, pero el hielo en sus preciosos ojos amatistas fue para mí lo mismo que un duro golpe a la realidad.

-Ayer me pediste que recordara lo que viví - me dijo con una calma tan fría al igual que sus ojos - Esto es lo que viví...

Me lo contó todo, con lujo de detalles. Como se sentía cada vez que despertaba y no me encontraba a su lado, pude sentir como él había sufrido por haberle traicionado de aquella manera. El impacto que tuvo el mensaje de Tea en el contestador del cual no tenía idea de su existencia, y su decisión de borrarse por completo de mi vida. Podía sentirlo como si todo ese sufrimiento fuese mío, tal vez por que así lo deseaba. Jamás había soportado que una lagrima se escapara de los ojos de Yugi, habría matado a todo aquel que osara hacerle cualquier tipo de daño, y ahora, el hecho de que fuese yo el causante de su estado actual me partía el alma.

Tomé una de mis muñecas y con furia enterré mis uñas en ella hasta hacerme sangrar. Era tanta la ira contra mi mismo, el rencor hacia Tea, el dolor por la herida que de seguro Yugi tenía la intención de dejar abierta en mi por el mayor tiempo posible me hicieron sentir una basura. Solo ahora podía ver el resultado de mis acciones, solo ahora podía ver la tortura y el sufrimiento al que sometí a la persona que más he querido.

Pero de algo estaba seguro: él había intentado por todos los medios de desaparecer de mi vida, destruyendo y ocultando cada cosa que nos hiciera recordar nuestra relación, como si el jamás hubiese existido para mi. Incluso el Rompecabezas del Milenio desapareció la noche que se fue. Pero aunque me ahorcaran, me fusilaran, me arrancaran el corazón directo de mi pecho, yo jamás iba a poder olvidarlo... Nunca.

/Fin Flash Back/

Hay... el rencor

Que nos envenena, nos hace daño

Aunque no regrese corazón, has de perdonarme

(Ambos) El verdadero amor perdona

No abandona, no se quiebra, no aprisiona

No revienta como pompas de jabón

"No puedo creer que el faraón y el sacerdote se estén poniendo es ridículo de esta manera por sus ex-novios" pensaba Bakura mirando a ambos con burla. Pero no servía de nada engañarse a si mismo, envidiaba el valor que ese par había tenido al presentarse de esa manera.

"¡Qué romántico!" pensaron Ryou y Serenity a la vez, rogando a los dioses por que esa hermosa canción llegara a los destrozados corazones de sus amigos y los recompusiera.

Mientras, Yugi y Joey no podían salir del asombro. Se les antojaba imposible que Yami y Seto se unieran para tratar de recuperarlos. Podían ver en los ojos de sus ex-parejas que en realidad estaban arrepentidos por lo que habían hecho, y buscaban la mejor manera para hacérselos entender.

Joey cerró los ojos por un momento, haciendo un esfuerzo monumental por no quebrarse en ese mismo momento. Colocó una de sus manos sobre su boca, dejando el pase libre a sus ojos y así no perderse el más mínimo detalle.

Del mismo modo, Yugi respiró profundamente para poder así serenarse, agradeciendo internamente por estar en una de las mesas mejor ocultas del escenario. Aquello era hermoso, pero no por eso dejaba de sentirse extraño, y prefirió que Yami continuara cantando mientras él lo observaba desde la mesa.

Ra observaba la dulce escena desde su trono, conmovido por la honestidad que se desprendía en cada nota, y el dolor que habían tenido que soportar para darse cuenta de que no podrían vivir sin ellos. Sonrió para sí, feliz de que tanto el antiguo faraón como el sacerdote por fin comprendieran qué era lo que faltaba en sus vidas.

-Hator - llamó el dios a su hija, diosa del Amor - Por favor, entrégales el maravilloso final feliz que esta triste historia se merece.

-Nada me haría mas feliz Padre - dijo la diosa, y de inmediato su magia comenzó a aliviar y sanar a los tristes corazones de Joey y Yugi, devolviéndoles poco a poco, al ritmo de la canción, la felicidad que se les fue arrebatada.

Un error es algo humano

No justifico la traición

Los amantes verdaderos se comprenden

Se aman y se olvidan del rencor.

/Flash Back POV's Yami/

Estaba acostado en el sillón de la casa de Ryou y Bakura, tratando de entender que fue lo que hice mal. Pensaba y analizaba cada momento y solo encontraba una explicación para mis actos: un estúpido y egoísta error.

"Los humanos siempre cometemos errores ¿Cierto?" me decía una voz en mi cabeza, tratando de convencerme de que no todo era mi culpa. "¡Al demonio con los errores humanos!" pensé mientras arrojaba uno de los cojines lejos de donde me encontrara "¡Eso no es excusa para lo que hice!"

-¡VETE AL DEMONIO! - gritó Ryou entrando da un portazo a la sala. Traía puesta una mochila al hombro y estaba haciendo ademanes de irse cuando Bakura lo detuvo.

-Espera Ryou - le dijo, tomando uno de sus brazos para evitar que saliera. Yo, por mi parte, sentía que hacía mal tercio y que era mejor dejarlos solos.

-Voy a la habitación de huéspedes si no les molesta – dije "de casualidad", y salí de la sala solamente para quedarme oculto a un lado de la puerta de la cocina para poder escuchar lo que pasaría a continuación.

Escuché como discutían, se corrían las sillas de forma brusca, algunos gritos y lamentos por ambas partes. Me sentía terriblemente mal por ellos, ya que sabía de antemano lo que era perder a la persona amada. Yugi lo había sido todo para mí desde que nos conocimos. Su inocencia e ingenuidad eran simplemente adorables, y siempre sentí la necesidad de protegerle. Y luego ese cariño fraternal que nos unía se convirtió en amor, un amor puro y verdadero. Fuimos tan felices y dichosos en aquellos tiempos, que nunca imaginé que un error tan estúpido nos pudiera separar.

-Sabes que te amo Ryou - tan concentrado estaba en mis pensamientos que casi ni escuche por que estaban peleados ni cuando terminó la disputa - Sabes que preferiría ser enviado al Reino de las Sombras antes que negar mi amor por ti.

-Kura... - dijo Ryou antes de lanzarse a por los labios de su novio, besándolo de una manera lenta y pausada - Yo también te amo... Y también te perdono.

Me recosté en la pared, todavía oculto a la vista de la pareja, con una sonrisa en mi rostro "Ustedes si que se aman de verdad" pensé, feliz por ellos.

/Fin Flash Back/

La noche empieza a amotinarse

De sueños rotos y el dolor

y me revuelvo en esta cama, aferrándome a la nada

Implorando tu perdón.

/Flash Back POV's Seto/

Sentí las sábanas frías sobre mi piel, a medida de que cambiaba mi posición en aquella cama. Solo. Con la nula esperanza de poder conciliar el sueño después de todas esas pesadillas. No dejaba de moverme, por que era la única manera de no pensar en él, en sus besos, en su rostro sonrojado cada vez que le decía "Te amo", en esos ojos que era muy probable que jamás volviera a ver.

"Tantas cosas aprendí a tu lado" pensé "Pero solo una no aprendí... A olvidarte". Y es que cada vez que intentaba apartarle de mis pensamientos una aguja se clavaba y se retorcía en mi interior, negándose a soltar su recuerdo. Mis ojos escocían al pensar que nunca regresaría, que nunca podría volver siquiera a verle de casualidad. Que mi vida y la suya nunca volverían a cruzarse.

Me levanté de la cama. A pesar de estar en la habitación de huéspedes su recuerdo me asechaba cada vez que tocaba la seda de las sábanas. Con paso lento abrí el ventanal y me detuve en el balcón. Ya me estaba desesperando, le necesitaba aquí, conmigo. Ya había hecho todo lo que se me había ocurrido para recuperarlo y aún así no lo había conseguido. Levanté la vista hacia las estrellas, rogando porque algún día, pronto, él pudiera perdonarme.

/Fin Flash Back/

Mira corazón cuanto te extraño

Pasan días, pasan años

Y mi vida se revienta como pomas de jabón

¿Cómo pude haberte yo herido

Engañarte y ofendido?

Alma gemela, no te olvido

Aunque me arranque el corazón

Hay...El rencor

Que nos envenena, nos hace daño

Aunque no regreses corazón, has de perdonarme.

/Flash Back POV's Yami/

-Te escucho - me dijo Seto, antes de hacerse a un lado y dejarme pasar a su pieza - ¿Cuál es tu brillante plan?

Recorrí la habitación con la mirada. En verdad era enorme, y podría caber mi dormitorio dos veces en ese lugar. Todo estaba decorado finamente en colores blancos y dorados. En una de las paredes se notaban las marcas de unos cuadros que debieron ser retirados hace poco.

-Debo suponer que en este lugar estaban tus fotos con Joey - dije señalando la blanca pared.

-Eso no contesta mi pregunta - dijo Seto de manera fría - ¿Me vas a decir por que el repentino interés de ayudarme?

-Ambos tenemos el mismo problema Seto - le dije dándole la cara - Yugi me dejó hace una semana y desde entonces no dejo de pensar en como recuperarle.

-¿Yugi? ¿Te dejó? - volvió a preguntar algo incrédulo - ¿Y por qué lo hizo?

-Por la misma razón por la que Joey de abandonó a ti - le dije - Infidelidad.

-Nunca creía que lo fueras a traicionar de esa manera - me reprochó de tal manera que se me hizo un nudo en la garganta.

-Pues yo tampoco lo creí de ti, Seto - respondí - Escuché que hay un concurso de karaoke hoy en un bar del centro de la cuidad y Ryou y Bakura van a ir. Y por supuesto me negué para que Ryou pudiera invitar a Joey y a Yugi sin temor a que nos crucemos.

-Alto ahí Yami - me dijo el castaño acercándose - ¿Insinúas que los dos irán al bar, y que nosotros los esperaremos ahí para darles una serenata?

-Algo así - dije - Con la única diferencia de que va a ser una canción creada por nosotros.

-Estás demente - me dijo para luego darme la espalda y caminar en dirección al pomo de la puerta.

-¿Acaso Joey no vale este pequeño intento? - le dije, haciendo que se detuviera - Se lo que sientes Seto. Se lo que se siente ser un completo inútil, una basura que no merece absolutamente nada - comencé, mientras sentía como mi voz se iba quebrando poco a poco - Se lo que es no tener el amor de la persona a la que en verdad has amado. Se lo que se siente que te arranquen el corazón de un solo movimiento ¿O crees que soy un insensible? Todos tenemos derecho a una segunda oportunidad, y esta es NUESTRA segunda oportunidad Seto. ¿La vas a aceptar, o prefieres dejarla ir como lo hiciste con Joey?

De seguro mis palabras fueron muy duras, porque vi como los espasmos invadían su cuerpo demacrado por el ayuno y la falta de sueño.

-Si esta es nuestra única oportunidad... - dijo dándose vuelta, con los ojos vidriosos - Tiene que ser perfecta.

(Ambos) El verdadero amor perdona

No abandona, no se quiebra

No aprisiona

No revienta como pompas de jabón

-Yami, tu... - murmuró Yugi al escuchar la letra de la canción. Las lágrimas comenzaban a agolparse en sus ojos amatistas, aunque esta vez no eran lágrimas de tristeza.

-¿Acaso en verdad lo está haciendo... por mi? - dijo Joey limpiándose los ojos con la manga de su camisa.

-Es una canción preciosa - dijo Serenity mirando de reojo a sus amigos, mientras crecía en ella la esperanza de un final feliz.

"Ojala que esto los saque del infierno en el que han estado condenados" pensó Bakura, sorprendiéndose de tener tales pensamientos.

/El verdadero amor perdona, el verdadero amor perdona

Si el amor es verdadero, no se quiebra no abandona/(bis)

Todos los que estaban presentes en el bar aplaudieron entusiasmados cuando la canción terminó. Yami y Seto se inclinaron a modo de saludo y luego salieron por la parte de atrás del escenario sin detenerse a dar una última mirada.

-Joey, Yugi - los llamó Ryou cuando los susodichos se levantaron de sus sillas para seguir a los cantantes.

-Déjalos - le dijo Bakura sosteniéndolo del brazo para que no los siguiera.

-Bakura tiene razón - le dijo Serenity - Esto tienen que arreglarlo ellos solos.

El pequeño albino solo pudo mirar a su mejor amiga y a su novio, y comprendiendo que era un dos contra uno, no le quedó mas remedio que volver a sentarse, haciendo un puchero que lo hacía verse infantil.

-No te preocupes - le dijo Bakura pasándole un brazo por los hombros - Ya encontraré la forma en que el faraón y el sacerdote me digan lo que pasó.

/Mientras, en el parque cercano/

-¿Tu crees que nos habrán perdonado? - le preguntó Seto al tricolor mayor mientras caminaban por uno de los senderos del lugar, teniendo como luz algunas farolas y la imponente presencia de la luna llena.

-Pues al menos lo hemos intentado ¿Cierto? - le contestó Yami, y apenas terminó de decir esa frase un par de voces gritándoles hicieron que los dos se voltearan.

-¡Seto!

-¡Yami!

Los nombrados solo pudieron mirar con alegría como Joey y Yugi se acercaban corriendo a toda velocidad hasta donde ellos estaban. Cuando los dos llegaron se tiraron encima de los cantantes envolviéndolos en un abrazo.

-No puedo creer que ustedes dos hicieran todo ese teatro por nosotros - decía Joey con la voz quebrada de la emoción y escondiendo su rostro en el cuello del castaño.

-Yami - dijo Yugi separándose del faraón - Mírame a los ojos y dime lo que me dijiste la primera vez que me tuviste así entre tus brazos.

-Te amo Yugi - dijo Yami con lágrimas de felicidad en los ojos - Te amo más que a mi propia vida - le dijo antes de besarlo con todo el amor del mundo.

-¿Y qué me dices tú neko? - dijo el rubio deshaciendo un poco el abrazo para mirar a Seto a los ojos.

-Si vuelves a irte, primero mátame - le dijo el castaño - Porque mi vida no vale nada si no estás a mi lado.

Ante esas dulces palabras Joey solo pudo sonreír, besándolo suavemente pero con pasión, demostrándole en ese sencillo acto que lo perdonaba y le pedía que nunca más se fuera de su lado.

Mientras, desde arriba, Ra y su hija Hator miraban la escena complacidos, felices de que por fin el martirio para estos jóvenes hubiese terminado...

Antígona: Nunca creí que mostrar una faceta emocional de Seto me resultara tan difícil.

Zinger: Al menos no te quedó tan empalagoso como la primera vez. Espero que lo hayan disfrutado, nos vemos luego!

Antígona: No se olviden de dejar comentarios, una buena crítica siempre es bien recibida.

Canción: El verdadero amor perdona

Artista: Mana & Prince Ryoce

Atte.

Los Hermanos Greenwood