Que vida la mia (Tendershipping POV Bakura)
Me despierto una mañana para verte pasar
Y te anote en mi mente por el resto de día
Que vida la mía
"Ring- Ring-Ring"
-¡Bakura! - gritó mi primo Marik desde el cuarto contiguo.
-¡¿Qué?! - le grité yo en respuesta.
-¡Apaga esa porquería! ¡Quiero dormir!
Me senté como zombie en la cama, y aún dormido apagué el reloj tirándolo al suelo de un manotazo, tomé una muda de ropa y me fui a bañar. Cuando salía, sentí el agradable aroma del café recién hecho y el dulce de las medialunas.
-Aaahhh - suspiré bajando las escaleras hasta el comedor - Mi desayuno favorito.
Me senté en la mesa de roble a tomar el desayuno junto con Marik, quien me miraba de manera sospechosamente amigable.
-Es extraño que me hagas el desayuno - le dije algo receloso - Y aún más por el hecho de que lo hagas a las seis de la mañana en un día en que tú debes entrar a las 9:30.
-¿Acaso no puedo darle un capricho de vez en cuando a mi querido primo? - respondió tratando de sonar tranquilo, impasible, pero su mirada pícara lo delataba.
-Ya escúpelo Marik - le dije - ¿Que quieres?
-Bien me descubriste - suspiró levantando las manos en señal de derrota - Quiero saber a donde te vas tres veces a la semana a las seis y media de la mañana. Tengo entendido que la Preparatoria no abre hasta las 8:00 y que tú tienes la costumbre de llegar media hora tarde mínimo.
Si no fuera porque mis malditas mejillas me traicionaron podría haberle dicho que estaba haciendo cualquier cosa sin importancia, y no pude evitar ver la sonrisa malévola que surcó el rostro de mi primo al ver el color en mi cara. Me negaba rotundamente a decirle qué era lo que hacía esos tres días a la semana, no quería echar a perder mi reputación por un simple capricho de mi estúpido primo.
-Sólo voy a ver a alguien – dije como si estuviera comentando acerca del clima, pero mis mejillas me traicionaron.
-...- el solo atinó a mirarme cono si fuera un fenómeno - ¿Estás saliendo con alguien?
-Pues yo... - decía ya con los nervios a flor de piel y sin poder ocultarlo - El ni siquiera sabe que existo.
-Así que solo lo espías.
-¡Por supuesto que no! - grité escandalizado.
-Si vas a verlo tres veces a la semana, si el no sabe quien eres y tu si, entonces lo estas espiando – dijo con expresión de científico explicando su tesis.
-Tal vez - admití - Pero no con malas intenciones.
-Eso si que es nuevo en tí - dijo el rubio - Yo también conocí a Malik de la misma forma.
-¿Tu nuevo novio? - pregunté.
-Algún día te lo presentaré - me dijo extrañamente calmado - Tal vez te agrade, además tiene un amigo que es muy lindo.
-Solo tengo ojos para mi ángel - dije levantándome de la mesa, arrepintiéndome al instante de la frase que acababa de salir de mis labios.
Escuché sus carcajadas al escuchar lo que había dicho y no tenía intención de detenerse. Esa era la última vez que hablaba ese tipo de cosas con Marik.
Ni siquiera me molesté en despedirme de él y fui caminando hasta una esquina que me era bien conocida. Observé el reloj de pulsera que me regaló uno de mis amigos y vi que todavía faltaban cinco minutos para que él pasara por aquella calle, así que tomé mi MP4 y me puse a escuchar música.
-¡Apresúrate Yugi! - gritó una voz en la acera del frente, llamando a un chico muy parecido a Yami. Me quité los auriculares de los oídos para escucharlo mejor y me escondí para que no pudiera verme.
Ahí estaba, el ángel que gobernaba mis sueños. Cabello blanco, un poco largo y algo despeinado, simulando unos traviesos y delicados hilos de plata. Su rostro, de facciones suaves y perfectas, expresaban ternura, ingenuidad, inocencia, el alma misma del más divino ángel sobre la tierra. Sus movimientos eran suaves y elegantes y tenía unos preciosos ojos color chocolate
Me quedé observándolo desde mi escondite con fascinación. En ciertas ocasiones seguía doliéndome el orgullo el reconocer que estaba enamorado, pero… ¿Como era posible que los dioses hayan dejado abandonado en este lugar a una criatura tan divina?
-Si tan solo supieras cuanto te amo - murmuré, antes de retomar el camino hasta la preparatoria para que no me descubriera.
Aún no se tu nombre y ya eres dueño de mi
y me paso todo el día imaginando tu risa
Que vida la mía
El timbre que indicaba el fin de las clases por ese día tocó al fin. Estaba guardando todas mis cosas para reunirme con mis amigos cuando la peor profesora de la escuela me llamó. Otra vez.
-Joven Bakura - dijo la vieja vaca desde la puerta del aula - Acompáñeme al despacho del director.
"¿Que carajo?" pensé molesto mientras la seguía por los pasillos hasta llegar a la sala que había visitado innumerables veces y que concia casi de memoria.
-Señor director - dijo la vieja mientras me obligaba a sentarme en la silla en frente del escritorio - Aquí le traigo al joven Bakura.
-Gracias Anacleta - le dijo el hombre gordo en frente mío.
-¿Y ahora que hice? - dije para que esta pequeña visita acabara de una buena vez.
-Eh recibido muchas quejas de todos los profesores que tienes – "Y dale con lo mismo"- Todos están de acuerdo: "Es un chico muy distraído, anda prácticamente en las nubes toda la clase. Es imposible tratar con el"... ¿Tienes algo que decir a tu favor?
-Soy como soy - le dije con desgano - Y si los profesores tienen algún problema conmigo deberían decírmelo a la cara, no andar trayéndome a esta podrida oficina cuando tengo cosas mas importantes que hacer.
No quería pasar más tiempo en ese lugar, así que tomé mi mochila y salí de ahí hasta llegar junto con Marik y Yami, quienes ya habían salido y me estaban esperando.
-No digas nada - dijo Yami cuando aparecí - Otro boleto gratis a la sala del director.
-Si me dieran un peso por cada vez que has pisado esa maldita oficina sería millonario - dijo Marik pasándome un brazo por el hombro - ¿Y esta vez por que fue?
-¿Acaso no es obvio? - dijo Yami de forma burlona- Esta soñando despierto toda la clase. Eso saca de quicio a todos los profesores.
-¿Eso es cierto primito? - preguntó Marik con picardía y no pude evitar sonrojarme.
-¡Lo sabía! - grito mi mejor amigo al ver mi muda respuesta - ¡El Señor-Yo-Soy-De-Roca-Nada-Me-Altera está enamorado!
-¡Cierra la boca, maldito sopenco! - le dije mientras tapaba su boca con mis manos para evitar que alguien escuchara y viendo en todas direcciones.
Sentí algo húmedo chocar contra mi mano.
-¡Wacala! – grité agitando mi mano para sacarme la saliva – Eres un asco.
-Relájate hermano - dijo el tricolor - Los tres estamos en tu misma situación.
-¿Tu también? - pregunté curioso.
-Si - admitió sin inmutarse - Pero no hablemos de mi, hablemos de ti. Dinos... ¿Quien es la afortunada?
"Afortunado" corregí para mis adentros, mientras mi mente hizo lo que estaba haciendo durante toda la mañana, evocar el recuerdo del precioso ángel que había logrado cautivarme.
No se que hacer, para ser al aire que va a tu alrededor
Y acaricia tu piel
Solo quiero conversar, solo quiero conocerte
Dame un poco de tu tiempo para convencerte
Yo solo quiero ser tu amigo, y me muero por salir contigo
Dame una señal solo dame una mirada
Si tu estas a mi lado ya no me
Me importa nada
Ya quiero estar entre tus brazos, y me muero por probar tus labios
Rojos, llenos de ti
Solo dime que si
-¿Tienes un plan para esta tarde? - me preguntó Marik saliendo de darse una ducha.
-Además de aburrirme como hongo... - respondí desde el sillón - Nada.
-Perfecto - dijo sentándose en una silla - Malik y yo decíamos ir al cine. Yami irá con su "amigovio" y para no dejarte solo y no que hagas mal tercio, le dije a mi pareja que invitara a su amigo.
-¿El que me hablaste hace unos días?
-El mismo - dijo -Quien sabe, tal vez hagan una linda pareja...
Estaba aburrido hasta la coronilla, y el día estaba propicio para ver una película así que acepté. Prefería estar rodeado de gente que conocía antes que quedarme sentado como mula frente al televisor
-Será mejor que te pongas guapo - me molestaba Marik - No querrás causar una mala impresión
-Ni que fuera a salir con el - repliqué - Además, sabes que solo tengo ojos para él.
-Cierto - contestó - Tu pequeño amor imposible. Al menos intenta ser amable con él ¿Vale? Hazlo por mí, por todas las veces que te salvé de las suspensiones para no decir de las expulsiones.
-Vale, vale - le dije, solo para que se callara - Pero conste que esto lo hago solo porque te debo varias.
-¡Eres el mejor!
/En un parque cerca del cine/
-¿Seguro que vinieron? - pregunté al no ver ni una cara conocida en el lugar.
-Seguro - dijo buscando entre la gente - ¡Mira ahí están!
Sentados en una banca pude identificar a un joven muy parecido a mi primo, Malik Isthar. Este le devolvió el saludo cuando nos ubicó, y vi que también estaba Yami, tomando de la mano al mismo chico que vi con mi ángel aquella vez.
-¡Marik! - grito el moreno al ver a mi primo, saltando a sus brazos y robándole un beso.
-Hola hikari - contestó al saludo con ese apodo por el cual solía llamarlo.
-Vengan, quiero presentarles a un par de amigos - dijo Malik mientras nos llevaba con los dos tricolores - Chicos el es Yugi. Yugi, ellos son mi novio Marik y su primo Bakura.
-Un placer conocerlos chicos - dijo el tricolor menor con una sonrisa - Y tenias toda la razón Malik.
-¿Eh? ¿Sobre qué? - al igual que yo, el joven moreno no tenía idea de lo que estaba hablando Yugi.
-Bakura es muy parecido a Ryou.
-Con la diferencia de que Ryou es mucho más lindo y tierno que esta patata - dijo mi primo dándome un codazo cómplice en las costillas.
-Vuelve a decir eso y te parto la cara - le dije a Marik listo para asentarle el primer golpe.
-¿Por que no mejor dejan sus riñas familiares para después del helado? - nos interrumpió Yami señalando a un chico que venia hasta nosotros haciendo malabares con seis potes de helados.
-Siento la demora chicos, la heladería esta repleta - "¡No puede ser, es imposible!"
-Ryou hay alguien que quiero presentarte - dijo Yugi al chico, a quien no se le veía el rostro por estar tapado por los potes - el es Bakura, Bakura el es Ryou.
El chico dejó los potes a un lado antes de volverse a saludarme.
-Me da mucho gusto co... - le estaba saludando, pero al ver quien era las palabras abandonaron mi boca - …nocerte
-Es un pla... cer - dijo mi ángel, callando al verme con los ojos abiertos como platos y un leve color carmín en las mejillas.
Si esto es un sueño que alguien me pellizque. Sencillamente me quedé mudo al ver al dueño de mi corazón parado justo frente a mí. Podía sentir como mi corazón latía con fuerza y como la sangre se agolpaba en mi rostro. Era aún mas hermoso de cerca y no quería despertar de ese maravilloso sueño, pero como en todo sueño tiene que haber un despertar, y deseé matar a mi mejor amigo justo en ese instante .
-No quiero interrumpir pero ¿Cual es mi helado?
-E... es este - dijo Ryou dándose la vuelta y entregándole a Yami el pote de su helado.
-Lindo ¿Cierto? - me preguntó por lo bajo Marik - Te dije que te agradaría.
-¡Idiota! - contesté en su lugar, también en voz baja - ¿Por que no me dijiste que tu novio conocía a él?
-¿Ryou es el chico que te trae como estúpido? - pregunto con sorpresa
-Si - dije rojo como tomate.
-Menuda coincidencia - murmuró - Pero ahora ya tienes la oportunidad de conocerle. Además, por la forma en la que se quedó mirándote, apostaría a que le impresionaste de sobremanera.
No quería hacerme falsas ilusiones, así que hice como si esa conversación nunca hubiese existido y seguí al grupo hasta el cine.
La tarde se me pasó volando. Primero los helados, luego una película bastante cursi para mi gusto y una cena en un restaurante. La verdad es que no se si fue casualidad, el destino, los dioses, o la obra de otro de los tantos planes de mi primo, pero en toda la salida no pude apartarme ni un solo momento de Ryou. Este pequeño ángel cumplía a la perfección con la definición que le había dado: era dulce, inocente y muy, pero muy hablador. Así fue que pude conocerlo a fondo: descubrí que se había mudado a Dominio hace un año por problemas familiares, que estaba en primero de la preparatoria, que tenía una hermana en America, que conoció a Malik en una competencia de baile, y que tanto el como Yugi lo habían terminado arrastrándolo hasta el parque.
-La pasé fenomenal - dijo Ryou frotándose la barriga después de una abundante cena - Espero que podamos juntarnos mas seguido.
-¿El fin de semana que viene les parece bien? - propuso Yami guiñándome un ojo al notar mi creciente relación con el pequeño albino.
-Perfecto - dijo él - Yugi no tendrá trabajos pendientes, Malik descansará de las tutorías y yo voy a dejar de aburrirme como hongo en mi casa jeje.
-Entonces esta arreglado - dijo Marik para luego besar a su novio - Nos vemos mañana.
-Me gustó mucho haberte conocido Bakura - me dijo Ryou - Es bueno hacer un nuevo amigo.
"Amigo… es un buen comienzo" pensé para mis adentros con una sonrisa.
-Lo mismo digo Ryou. Nos vemos el fin de semana que viene - le contesté antes de darle un fugaz beso en la mejilla.
Me desvelo en las noches para pensar en ti
Y si duermo solo sueño con tener tus caricias
Que vida la mía
Tengo todo este amor y solo es para ti
Y yo solo me conformo con mirarte otro día
Que vida la mía
No se que hacer, para ser el aire que va a tu alrededor
Y acaricia tu piel
3:30 am.
"Que tarde" pensé dando vueltas en la cama por enésima vez. Marik tuvo que llevarme a la fuerza a mi cama y encerrarme en mi cuarto para que no deambule por la casa como si fuera un zombi.
Esa tarde fueron las horas mas felices de mi vida, pensaba una y otra vez. Había tenido la oportunidad de conocer al dueño de mi corazón, mi alma y mi mente, y había sido simplemente perfecto. No podía apartar la mente de su recuerdo, su voz, sus ojos al mirarme, su sonrisa angelical...
-Ryou eres tan perfecto... - murmuré con alegría - Si tan solo supieras cuanto te amo... Y lo que daría por que me correspondieras...
Otra punzada en mi orgullo al decir palabras de mujer, pero la ignoré completamente. Me estaba preguntando qué estaría haciendo a estas horas. Seguramente durmiendo, soñando un sin fin de cosas bellas. "Me pregunto si estaré hoy en tus sueños". Quería creer que sí, pero sabia que para ganar el corazón de alguien hacia falta tiempo, paciencia y por sobre todo, cariño. Un cariño que de seguro nadie le había negado nunca, y del que era merecedor.
"Tin-Tin-Tin"
-¿Hum? ¿Quien podrá ser? - murmuré tomando el celular y descubriendo que había un mensaje de texto:
"¿Estas despierto primito?"
Creo que no hay que ser un genio adivino para saber quien había mandado un mensaje tan estúpido. Decidí no contestarle para darle como respuesta que sí estaba dormido y que dejara de molestar, aunque un nuevo mensaje corto el hilo de mis pensamientos:
"Se que estás pensando en Ryou..."
"Maldito cretino" dije en mi fuero interior pero después una idea brillante me hizo componer una sonrisa en mi rostro:
"Veo que tu tampoco estas dormido ¿Tengo que suponer que estas pensando en Malik? O mejor aún, después de ese escenita en el baño del cine ¿Debo suponer que estás pensando en como follártelo?"
Me reí con ganas al escuchar un golpe en seco y el plástico hecho añicos. Sabía perfectamente que a Marik no le gustaba hablar de esa parte de su vida sentimental.
Solo quiero conversar, solo quiero conocerte
Dame un poco de tu tiempo para convencerte
Yo solo quiero ser tu amigo, y me muero por salir contigo
Dame una señal solo dame una mirada
Si tu estas a mi lado ya no me
Me importa nada
Ya quiero estar entre tus brazos, y me muero por probar tus labios
Rojos, llenos de ti
Solo dime que si
-¡Bakura! – escuché como gritaban mi nombre apenas puse un pie en el parque.
-¡Ryou! - contesté agitando el brazo y viendo como el corría a mi encuentro.
-Me alegra verte de nuevo - dijo el mientras me daba un abrazo, al que correspondí todo sonrojado - Ven quiero mostrarte algo – continuó, jalándome de la mano sin darme tiempo a saludar al resto de mis amigos. Aunque, pensándolo bien, prefería mil veces estar solo con Ryou que rodeado de los tortolitos (N/A: entiéndase por Marik y Malik) y los futuros tortolos (Yami y Yugi).
-Mira - me dijo al detenerse en una feria de artesanos que había esa tarde-noche en la ciudad - ¿Que te parece si echamos un vistazo?
-Por supuesto - dije siguiéndolo por todos los puestos viendo joyas, recipientes de cerámica, títeres y lo mejor de todo, peluches.
-¡Que tierno! - dijo mi pequeño albino al ver un peluchito con forma de gatito blanco en uno de los puestos - ¡Lastima que le di mi billetera a Yugi!
Estuvo refunfuñando por su mala decisión hasta que al final se interesó mas en un lugar donde hacían figuras de origami.
-Me llevo ese gatito - le dije a la vendedora, una señora mayor que nos había estado mirando con ternura.
-De seguro que el jovencito estará encantado - respondió la mujer envolviendo cuidadosamente el paquete - Aquí tiene.
-Gracias - le pagué y tomé el paquete tratando en todo el camino en el que seguí al dueño de mi alma que no se diera cuenta de lo que escondía.
-¿Qué te parece si vamos a comer algo? - le sugerí al ver como miraba con la boca echa agua a un puesto donde vendían hamburguesas.
-Me muero de hambre - dijo Ryou caminando hasta el puesto, pero lo detuve antes que llegara.
-Tengo un plan mejor - le dije, y lo saqué de la feria llevándolo a un restaurante muy elegante.
-No podría dejar que pagues una comida en un lugar como este - titubeó mi compañero al llegar.
-No te preocupes, uno de mis contactos es el empresario dueño de este restaurante - le dije y nos ubicamos en una mesa alejada, para más privacidad.
Comimos una abundante cena, y pasamos la mayor parte del tiempo platicando sobre nuestras vidas y anécdotas divertidas.
-Vaya, mira la hora - dijo Ryou terminando lo que quedaba en su copa - Creo que será mejor irnos.
-Tienes razón, pero antes... - dije sacando el paquete que traía escondido - Esto podría gustarte.
No puedo describir la sensación de dicha que inundó mi pecho al ver los ojos iluminados y la carita sonriente de Ryou al abrir mi regalo.
-Bakura... No debiste haberte molestado - me dijo con las mejillas encendidas.
-Es para que siempre me recuerdes - contesté con algo de rubor - Ven, se nos hace tarde y tus amigos se preguntarán donde están
Fuimos en el auto y lo ayudé a bajarse cuando llegamos a su casa.
-Me divertí mucho Kura - afirmó Ryou haciéndome sonrojar con ese nuevo apodo. Realmente me gustaría que me llamara "Kura" con más frecuencia - Fue muy lindo.
-Me gustaría repetirlo - dije yo, acercándome lentamente a el. Pude ver como el también se inclinaba hacia mi, solo faltaban milímetros para poder besar sus labios cuando...
-¡Ya era hora de que llegaran! - gritó Malik desde la ventana de arriba de la casa.
-Chicos volvieron - dijo Yugi abriendo la puerta y haciéndose a un lado para que Ryou pasara.
-Entonces, nos vemos Kura - se despidió el, con un adorable color carmín en sus mejillas.
-Nos vemos - contesté mientras la puerta se cerraba, pero no había terminado de llegar a la vereda cuando Ryou salio de la casa, se acercó a mí, y me dio aquello con lo que había estado soñando desde el primer día en que lo vi: La dulce presión de sus labios sobre los míos. Fue un roce leve, tímido, con el que deseé que el tiempo se parara. Lo abracé suavemente por la cintura y lo acerqué más a mi, besándolo de una manera lenta y romántica.
-Nos vemos mañana - murmuró mi Ángel antes de separase de mi y entrar como un rayo a la casa.
Sin lugar a dudas, ese fue el día mas feliz de mi vida...
Antígona: ¿Y, que les pareció? Seré breve y diré que este es el primer Tendershipping que escribo y se lo dedico a Sky Angels ¡Espero que lo disfruten chicas!
Zinger: Sin dudas mas coherente que la vez anterior. ¡Nos vemos!
Cancion: Que vida la mía
Artista: Reik
Atte.
Los Hermanos Greenwood
