Declaración: en el primer capítulo. Letras y música referidos a este chap, Clocks, de Coldplay,

Nota: RECUERDEN QUE ESTAMOS UBICADOS EN UN UNIVERSO ALTERNO… Ah, y Nelkhael, por cierto, significa Dios único… es el por qué del título y estoy emocionada por contarles cuanto tiene que ver ese nombre con la historia!

Capítulo 2: Clocks.

Dudando de sus pasos, entró al cuarto de donde salían las nostálgicas notas de piano. Abrió la puerta y se encontró con lo que parecía ser el único lugar con luz de todo aquel extraño futuro. Las paredes eran multicolores, rosas, rojas, amarillas, azules, verdes, violetas, dorados, plateado… había color en todos lados, desde las cientos de macetas con flores, hasta el cobertor de la cama. Incluso la biblioteca parecía estar repleta de libros solo de colores, entre los cuales reconoció muchos de Sam. Habían lámparas con pequeñas lucecitas iluminando el cuarto indirectamente, y lo único sobrio en el lugar eran los instrumentos musicales: el piano, la guitarra eléctrica, el saxofón y el arpa.

-Lights go out and I can't be saved, tides there I try to swim against, you put me down, upon my knees. Oh, I beg, I beg and plead…- se escuchaba a la niña por debajo del tono de las notas del piano, evaluando su voz, casi hablando o recitando la letra.- El tío Chuck tiene bastante mal gusto en la música… ayer escuchaba Justin Bieber…-se estremeció y siguió hablando sin dejar de tocar.

Dean tembló como la niña y frunció el ceño.

-Al menos tu has rescatado algunas de las buenas.-tomó la carpeta de partituras y la estudió en detalle.- esta no…-la lanzó hacia atrás.- oh, por Dios, esta tampoco…-soltó más hojas y llegó hasta unas que le causó curiosidad.- ¿Cómo estás con esta?-La pequeña dejó de tocar y estiró la mano para tomar las partituras y volver a acariciar las teclas del piano con más mimo, y una sonrisa de adoración cruzó en el rostro del mayor al contemplarla tan feliz, tan… viva.

-Esta la escribimos entre los tres…-susurró la niña.- es para el tío Sam y el abuelo Bobby… por eso le pusimos ese nombre.

-En tonos azules y dorados…-leyó el mayor.- Bobby… Sammy…-su voz se rompió.

La pequeña dejó de tocar, y con firmeza, tomó su mano y lo llevó hasta su enorme cama y allí se acostó y lo tiró junto a ella, acurrucándose a su lado.

-Papi… yo… lo siento mucho…-susurró ella con voz triste.- pero tal vez… tu puedas cambiar el futuro…

Dean, alzó un poco la cabeza para mirarla a los ojos, ahora verdes.

-¿Diciéndole que si a Michael?-preguntó con el ceño fruncido.

La niña hizo el mismo gesto.

-Eso es lo que mi papá te diría… pero yo, en cambio, te diría que le digas si a mi tío Sam…-lo miró a través de sus largas pestañas con un tinte de misterio.- ve y búscalo…-agregó.

-¿Encontrándote antes de tiempo ayudaría a que Sam… a que… el no…?-dejó la frase al aire.

La pequeña asintió.

-¿Sabes quién es el ángel de Sam?-preguntó con voz ligeramente nerviosa. Dean negó.-Gabriel…

-¿Gabriel? ¿El arcángel San Gabriel?-fue todo lo que pudo decir Dean atónito.

La niña asintió nuevamente.

-Debemos buscarlo… con pops, el abuelo Bobby y tío Sammy-lo miró con ilusión.- los seis como una familia… como siempre lo soñamos…

Dean besó la frente de la pequeña y la metió mejor en sus brazos.

-Nunca me he acurrucado con nadie…-dijo para romper el silencio.

-Te acurrucas con pops…-comentó la pequeña con la voz amortiguada por la campera sobre el pecho del mayor.

-De una forma muy masculina…-agregó Dean con las mejillas coloreadas.

Nel soltó una risita.

-Nop, definitivamente de una forma muy…. "cariñosa"… con las manos enlazadas y todo…-soltó una carcajada cuando el adulto, fingiendo enojarse, comenzó a hacerle cosquillas en sus costados.- papi, ya basta, ya basta…. Jajajajaja…. Ya basta, papito… jajajajajaja…. Por fav… jajajajajaja-la pequeña imploraba entre risas.

Cuando Dean se detuvo, la pequeña comenzó a atacarlo con cosquillas a él, y algo no cerró en su cerebro, cuando sintió cuatro puntos sensibles siendo tocados, y no dos.

Cuando abrió los ojos, detrás de la pequeña se extendían un par de alas de plumas negras que tendrían el largo de su cuerpo.

-¡Wow!-soltó y las cosquillas se detuvieron en ese instante.- Por Dios…-susurró y sin dudar, estiró una de sus manos para acariciar las plumas, pero a un centímetro, se detuvo y miró a la pequeña para pedir permiso.

-No sería la primera vez.-dijo ella sonriendo.- cuando tengo sueños feos, ambos vienen a mi cuarto y acarician mis alas hasta quedarme dormida…

Dean sonrió y movido por algo interno, pasó sus manos apenas rozándolas, pero la pequeña soltó un suspiro de alivio profundo y se acurrucó en su regazo, acomodando su cabeza sobre su pecho.

-Había una vez, un par de hermanos que, contra todo pronóstico, se unieron a su padre en la persecución del demonio que había matado a su madre…-cuando terminó el cuento, la pequeña ya estaba dormida, y el, rindiéndose a la calidez de su alma, se le unió en sus sueños.

Nelkhael estaba tranquilamente dibujando en un block de papel, con sus crayones multicolores, un paisaje que vio en la mente de su padre humano. Una ciudad en ruinas, prácticamente.

-Necesitamos hablar.-fue lo primero que dijo Zacharias al entrar al cuarto de la pelinegra, quien se giró y lo miró con inseguridad.

-Habla, tío.-accedió.

El ángel, más extraño y miles de veces menos bello que su padre o su tío Michael, le dedicó una extraña sonrisa cuando se sentó en el sofá frente a ella y vió el dibujo.

-Me imagino que sabes donde está tu padre humano.-comentó haciendo aparecer una taza de te en su mano. Una de las pocas costumbres que había sacado de observar durante tantos milenios a los seres humanos.

-No, solo veo…. Imágenes… pero, viendo esto y el resto de mis dibujos pude deducir que está en el futuro…-tomó uno de los dibujos y le mostró un enrejado con un cartel que decía: "Zona roja del Virus Croatoan. No entre.

Ciudad de Kansas, 1ero de Agosto del 2014." – no eres tan misterioso ni tan inteligente como crees, Zacharias.-repuso la niña volviendo a su dibujo, pero un quejido escapó de sus labios cuando sintió que sus pulmones dolían como si una mano invisible los estuviese arañando con poderosas y afiladas garras.

-¿Te diviertes, hermano?-la voz peligrosa de Michael resonó en el cuarto, y el dolor en la niña terminó tan rápido como había comenzado, y aún así, se tumbó en el suelo y se aovilló, tosiendo compulsivamente y soltando sangre por su boca y su nariz.- Oh, pequeña luz…-susurró el hermano mayor, arrodillándose y juntando a la niña en sus brazos, para mecerla suavemente y calmando sus dolores con el solo toque de sus labios en la frente de ella.- Tu y yo hablaremos luego muy seriamente sobre lo que se debe y no se debe de hacer.-casi gruñó en dirección a su hermano menor.- vete, hermano. -Y sin dudar, el menor se fue lo más rápido que sus pies pudieron.- Oh, no llores, pequeña luz…-susurró con cariño a la sollozante niña, apretada estrechamente contra su pecho.

-Sentí dolor…-sollozó la niña sin levantar el rostro del pecho de su tío.- fue horrible…

Michael cerró sus ojos y tomó un profundo suspiro para controlarse y no ir hacia su hermano y tratarlo como se merecía.

-Ya no hay dolor para ti, Mi pequeña luz, no mientras el mejor tío del mundo esté a cargo de tu protección.-le dijo con una pequeña sonrisa, logrando que la niña alzara su vista azul como el mar, y lo mirara con curiosidad.

-El tío Uriel me dijo que Lucifer también es mi protector…-dijo como una confidencia.- pero me dijo que no te contara…-su rostro se llenó de culpa.- supongo que no tendría que haber abierto la boca...

Michael ante eso, no pudo hacer otra cosa que soltar una risita entre dientes.

-No importa eso, luz, lo que importa es que estás en los cielos, y tu protección ha de estar a cargo de un ángel, un ángel del Señor.-le aclaró.

-Pero Lucifer es un hijo del abuelo, el es mi tío.-refutó la pequeña.- supongo que es tan tío mío como lo es Zach o como lo eres…-de un segundo para el otro, estaba sentada en el sofá con un furioso arcángel al frente.

-No me compares con…. Ese…-escupió.

La pequeña se puso de pié y lo enfrentó sin miedo.

-¡Ese es tu hermano! ¡El es con quien peleas! ¡Y si Dios amase tanto a sus hijos lo último que querría es que ambos idiotas se destruyan entre ustedes y la mitad del mundo por un estúpida rivalidad!-y hasta allí llegó, porque recibió la cachetada más fuerte y la única que había recibido jamás, que la hizo trastabillar y caer al suelo. Sus ojos azules se llenaron, no solo de lágrimas, sino del más puro rencor que los ojos de un ángel podían contener.- Hasta aquí lo soporté.-y con un leve aleteo, la pequeña desapareció del cuarto.

-Sam, ya lo estuve buscando por la faz de la tierra y el simplemente no está.-dijo Castiel por quinta vez al aterrorizado hermano menor de su protegido, que, unas horas antes, cuando le había dado la noticia de la desaparición de Dean, entró en un descontrolado ataque de pánico, que lo obligó a acostarse y relajarse para no morir de un accidente cerebro vascular.

Sam sacó a relucir sus ojos de cachorrito con toda su fuerza y Castiel soltó un suspiro por dentro, mientras hacía una nota mental de decirle a Dean que esos "Ojos suplicantes", no solo funcionaban con el. Claro, cuando lo encontrase, cosa que, desde que había olido a ángel envuelto, le sería difícil, pero nunca imposible. No cuando Dean no estaba bajo sus alas… bueno, teóricamente si sacase sus alas para envolver a Dean… no quería pensar las consecuencias porque la piel de su recipiente se erizó.

-Debes poder, Cas, Dean…. Si a el…-el chico se trabó y el ángel, enviando su certeza de que ese chico era un niño con sangre de demonio, el recipiente de Lúcifer, se sentó a su lado y puso una mano sobre su hombro.

-Samuel, haré hasta lo imposible para bus…-se detuvo a media frase cuando una imagen, irrumpió dolorosamente en su cerebro.

Era un recuerdo, o algo parecido…

-Castiel, debes de venir de forma urgente.-era Uriel, su hermano.- Ven conmigo.

Castiel obedeció sin dudar, y observó su hogar como la primera vez. Veintisiete años en el infierno habían quitado mucha de su luz, y había extrañado su casa.

-¡Castiel!-Michael, se materializó de la nada apenas entró a la sala del Concejo, en donde se debatía sobre las decisiones a futuro con respecto al orden celestial y terrenal.-He de felicitarte hermano, estoy muy feliz por ti…

El ángel menor lo miró con curiosidad.

-¿Hablas del rescate del hombre justo?-preguntó.

El rostro de su hermano mayor se volvió un poco sombrío, pero aún así, sus ojos azules seguían tan brillantes como su sonrisa.

-Además de eso…-puso una mano en su hombro y asintió hacia otros dos ángeles allí presentes, que desaparecieron y aparecieron en medio segundo, solo que uno de ellos, con un bulto blanco en sus brazos, de la misma forma en que el joven ángel guerrero había visto a los humanos sostener a los niños pequeños.- Castiel… ella es la nueva integrante de los cielos… ella… es tu hija…

El ángel de ojos negros, le pasó a Castiel el pequeño bultito, el cual el tomó con extrañeza y confusión. Era un bebé… una niña bebé, caliente y humana… mitad humana…

-¿Michael?-miró a su hermano con los ojos bien abiertos.

-"Que de la unión del alma del hombre justo y de su ángel, nazca la luz del eterno resplandor del cielo"-relató el mayor mirando a la nada, con ojos soñadores.- Castiel, ella es el eterno resplandor del cielo, ella es tuya…

Castiel, luego de unos segundos de estupefacción, bajó la vista al pequeño ser en sus manos y con manos temblorosas, quitó la manta que cubría su rostro.

Y lo que vió lo dejó casi estático, imposiblemente atónito… y… ¿Era eso felicidad?

-Padre santo…-susurró, y con un dedo tembloroso recorrió las facciones redondeadas e infantiles de la pequeña, que tenía apenas una pelusa clara en su cabeza, pestañas largas y cejas tan claras que parecía que no estaban. Tenía la naricita perfecta, unos pequeños labios rosas que formaban un pequeña "O", al respirar acompasadamente con el peso del sueño.- ¿Es mi hija, Michael? ¿Ella es…?

-Es hija de un humano también mi querido hermano.-dijo otro de sus hermanos, Balthazar, que sonreía genuinamente.- es la hija de Dean Winchester…

El reciente padre sintió que sus labios se estiraban hacia arriba, pero Michael lo obligó a mirarlo a los ojos.

-Dean Winchester no puede tener contacto con ella. Es muy peligroso que el sepa de su hija, los demonios vendrían directamente a por ella.-le advirtió.

Cas miró a todos los mayores y asintió luego de unos momentos. Aceptaba, pero o solo porque eran órdenes, sino también por la seguridad de su hija. No podía siquiera soportar el dolor al pensar que a su pequeña bebita le suceda algo malo.

Con un grito ahogado, el ángel volvió al presente y en un segundo, sintió sus ojos picar con fuerza y luego copiosa humedad desbordar de ellos.

-¡Cas, responde!-miró hacia adelante, y Sam estaba con su rostro preocupado y angustiado, mirándolo fijamente.- Oh, Dios, hermano, casi me haces infartar de la desesperación.-algo dentro se movió con calidez al comprobar que Sam, el hermanito menor de Dean, se preocupaba por el, y además, le había llamado hermano.

Cas se sentó, -no había notado anteriormente que estaba acostado- y se tomó la cabeza en las manos.

-¿Qué me sucedió?-preguntó con voz rasposa.

Sam le pasó un vaso con agua, Cas se preguntó seriamente si el chico sabía que el no necesitaba beber, pero aún así se lo aceptó –por cortesía-y lo vió con curiosidad y morbosa fascinación, bebérselo, sin detenerse a respirar y hacer fondo blanco.

-Estábamos hablando y de un segundo al otro… bueno… quedaste como helado y no respondías y tuve que ponerte sobre la cama porque estuviste a punto de colapsar…-el joven bajó la vista y se mordió el labio inferior.- y lamento si te disguste, Cas…-alzó sus ojos pardos llorosos y lo miró directamente…. Una vez más.- yo solo quiero a mi hermano…

Cas tragó en seco y un par de ojos verdes vinieron a su cabeza, con esa misma expresión que los del menor de los Winchester…. Angustia, súplica e inocencia.

-No quiero que te vayas, papito…-lloriqueaba la pequeña pelinegra de ojos verdes tomándose de las vestiduras del mayor.- te extraño mucho cuando no estás aquí…

Castiel se acuclilló frente a la pequeña niña, de apenas cuatro años, y acarició su rostro pálido y pulido, con pequeñas pecas en las mejillas y sobre la nariz.

-Volveré pronto, hija, solo debes de ser paciente…-le dijo con suavidad, una a la que nadie estaba acostumbrado, una que salía desde el interior de su ser, y sumado a los sentimientos de su recipiente, Jimmy Novak.- cuando vuelva, me contarás todo, chiquilla, seguramente tus tías y tíos te tendrán paseando por todo el paraíso durante mi ausencia.

La niña, rodó sus ojos, ahora pardos y soltó un suspiro, soltando la gabardina del mayor.

-Está bien…-recibió un beso en la frente y un "te amo".- papi…-le llamó antes de que desaparezca y el se giró.- ¿Cuidas de mi parte a mi papi y a mi tío?

Cas sintió una picazón incómoda en sus ojos.

-Lo juro, hija.-dijo y con un aleteo, desapareció.

-¿Cas, de veras estarás bien?-la voz preocupada de Sam irrumpió sus pensamientos nuevamente. El ángel se puso de pié como un resorte y comenzó a, estúpidamente, dar vueltas de un lado al otro.- ¿Cas, estás enojado conmigo?

Todo movimiento se detuvo y sus ojos se posaron en los pardos del humano, brillando con calidez, casi paternal.

-No, Sam, no estoy enfadado contigo, ni tampoco veo motivo alguno para estarlo.-le dijo con voz suave.- yo…. simplemente… recordaba…

No se dio realmente cuenta de que había aterrizado hasta que sintió las hojas secas del amplio bosque pegarse a su mejilla húmeda de sangre que escapaba por un hilo de su labio partido. Malditos ángeles. Malditos sean todos sus tíos y los que decían ser su familia. Al final, con quien jamás pasó nada de lo que había pasado en los últimos tiempos, había sido con su padre.

Y ahora estaba perdida en medio del cielo humano, sin contactos y una guarnición de ángeles respirándole en la nuca. Entonces lo mejor sería moverse.

Caminó lo que parecieron hora, encontrándose con unos pocos humanos que feliz e ignorantemente disfrutaban de su eternidad, que sonreían y reían como si no hubiese nada mejor que lo que allí tenían. Se mordía la lengua, aguantándose las ganas olímpicas de abrir los ojos de todos ellos y decirles que estaban en las puertas de una guerra civil allí abajo, donde sus almas habían residido en un cuerpo humano, formando parte de una vida mundana e ignorante al Apocalipsis, a Azazel y su plan, a Lilith y a Rubby... a los ángeles corruptos y a un Dios que ya no se mostraba.

-Allí vive un joven agradable que podría ayudarte a encontrar a tu padre.-dijo en alemán una mujer rubia de ojos azules, con un vestido de gasa que parecía antiguo a la actual vestimenta humana.-el sabe lo que los ángeles dicen.-agrego en confidencia.

La joven la miro extrañada.

-No es como si hablasen en otro idioma que no sea enoquiano.-replico en el mismo alemán con el ceño fruncido.- ¿No sabe usted del idioma de los cielos?

-Pero que niña tan graciosa...-soltó la mujer riendo como tonta. Nelkhael no le veía la gracia al tema y la mujer, seguramente no veía que no lo veía, porque seguía riendo.-ve, muchacha... ve y busca tu padre..

La niña asintió, algo aliviada por finalizar la incómoda conversación, y se alejo dejando atrás esa porción del bosque, para encontrarse luego en un claro extraño con una vieja casa, desde donde podía escuchar una canción que ya conocía… ¿A/C D/C? ¿No era esa la banda de rock que su padre humano tanto amaba?

Y siguiendo la música, caminó hasta llegar al frente.

-Harvelle's roadhouse...-leyó en el desgastado letrero. Encogiéndose de hombros, entro al lugar para encontrarse con lo que parecía ser un bar.- ¿Hay alguien aquí? Hola...-se anuncio.

-Tu me eres conocida.-una voz detrás de ella la sorprendió y se giro para ver al ser humano mas extraño que había conocido, aunque, personalmente solo había conocido a los que se había cruzado por el bosque, pero ninguno de ellos llevaba un peinado tan chistoso, el cabello corto al frente y largo detrás.-Ash...-el hombre estiro una mano.

-Nelkhael.-sonrío la muchacha estrechando sus manos, algo que había visto en lo recuerdos de u padre que los hombres hacían para saludarse.- me dijeron que tu sabes de ángeles... ¿Sucede algo?-pregunto al ver que el hombre la veía intensamente.

-Eres Winchester.-constató el, a lo que ella asintió sin dudar.- ¿Hija de Dean?-otro asentimiento.- extraño...-soltó.- ¿Moriste o algo?

La niña se tomo unos segundos para admirar a su alrededor.

-¿Cómo es que conoces a mi padre?-pregunto a su vez.

Ash sintió que la muchacha no respondería si el no lo hacia, por lo que, tomo una cerveza y se sentó en uno de los banquillos.

-Era un buen amigo... Sam también.-respondió con una triste sonrisa.

-¿Mi tío Sam?-pregunto la niña con ansiedad-¿Conoces a mi tío Sam? ¿Cómo es el? ¿Es amable? ¿Es apuesto?

Ash la miro extrañado.

-Suena como si no lo conocieras...-sondeo.

-No aun.-reconoció la muchacha.- pero planeo hacerlo.

Ash sonrío ampliamente.

-Sam es del tipo de personas que se hecha toda la mierda encima, un chico bueno y justo y con un gran sentido de la vida…-recordó algunas de las charlas con el chico con una sonrisa.

-¿Y mi padre?-preguntó la niña.- El es apuesto, lo se y se que tiene ojos verdes y que ama el rock clásico… se otras cosas más, pero tu tal vez puedas decirme…

-Eres una niña que esta de camino, ¿cierto-la interrumpió maravillado.- siempre me pregunté donde estaban los bebes cuando no estaban en los vientres de su madre.

La niña ladeo su cabeza, sus ojos mutaron al azul, lleno de dudas.

-Pues no existen,-refutó como si fuera ridículo.- simplemente, y yo no soy un bebe que no nacido aun, no nací de un vientre materno, sino la de la unión de dos almas y estoy aquí en el paraíso en carne y hueso hasta que mi padre me invoque o alguien...

Ash la miro confundido.

-¿Te refieres a Dean?-inquirió.

-No a Castiel, mi otro padre.-aclaro ella.

Ahora si estaba confundido, y no podía negar que ella era una de los Winchester porque los miembros de esa familia lograban dejarlo sin palabras.

-Espera, dijiste que tu padre era Dean era tu padre, que no naciste de una mujer y que tienes otro padre que se llama Castiel... ¿Es eso posible?-dijo algo mareado.

-Tienes un registro de todos los mensajes de los ángeles, ¿no es cierto?-inquirió señalando la computadora portátil sobre la barra.-Busca el mas importante y repetido de aproximadamente ocho años atrás.

El hombre obedeció.

-Fue un año muy movilizado en el paraíso.-dijo escuchando las ininteligibles voces angélicas.-recuerdo que vi luz, un día de mucha luz... y pude escuchar a los querubines cantando alabanzas..

-El primer día de un nuevo año celestial.-murmuro la niña escuchando con atención las voces de sus tíos.- "Ha nacido la anunciada luz del eterno resplandor que iluminara con su alma el oscuro camino del destino de los cielos"-solo una carcajada.- pues si que son exagerados...

-Espera, espera, espera...-la detuvo el alcohólico humano muerto.- ¿Tu eres la luz de las que todos hablan?

La niña sonrío con su mejor sonrisa Winchester.

-La misma que camine y reside en tu... paraíso personal...-respondió mirando a su alrededor.- ¿Este es tu cielo personal?

-Este es el único hogar que tuve.-respondió el extraño hombre algo distraído.- ¿Dean es... tu sabes... homosexual? ¿Castiel es hombre o mujer?

La niña frunció el ceño.

-El receptáculo de mi padre es masculino, así que supongo que algo de homosexual ha de ser...-se encogió de hombros.- pero mi padre celestial es asexual... los ángeles no tienen un genero definido por su propio ser, sino por el de los recipientes que utilizan.-le explico.- ¿Puedes poner algo de lo que hayas escuchado en las ultimas cinco horas?

Ash pareció salir en un trance, pero luego sacudiendo su cabeza, pudo responder a las ordenes de su cerebro y buscar en su portátil.

-Parecen enojados...-murmuro escuchando que el normal barítono celestial era mucho mas fuerte.

La niña tembló.

-Debes ayudarme a escapar de este lugar... he de irme de forma urgente y ya en la tierra no tendrán muchas posibilidades de encontrarme.-dijo con error.

-¿No se supone que son todopoderosos?-inquirió aunque, en su mente estaba trazando un plan.-¿No deberían de poder ubicar a una simple niña?

-Tengo símbolos enoquianos en mis costillas que me esconden de mis tíos y tías... y, también de mi padre...-soltó un gruñido.-y no, no te harán nada si vienen porque no te conocen y tu NO me conoces, ¿OK?-se adelanto a su pregunta, soltó un suspiro de frustración- me parece que deberíamos de caer en la cuenta que es casi imposible arribar a una solución... ellos me detectaran, y además, necesito ser invocada...

-¿Por quien? ¿Tienes amigos en la tierra?-pregunto tecleando incesablemente

La niña frunció el ceño y paso unos segundos antes de responder con una amplia sonrisa.

-Si, hay alguien que me conoce...-hurgó en su mochila un buen rato, para luego sacar un collar de perlas con un diamante sobresaliendo en forma de lagrima.- me llego para mi quinto cumpleaños... mi padre no me dijo demasiado para que servía, pero me aseguro que era una reliquia pagana... tal vez... si pongo un poco de mi gracia dentro, tal vez me sirva para que el que me la regalo, pueda invocarme...

-Pero si sacas a relucir tu gracia, es muy probable que te ubiquen...-murmuro el adulto sin dejar de teclear.- Aquí esta...-sonrió finalmente.-estos símbolos te ayudaran a salir de aquí... ya comienzo a pintarlos, y luego podrás llamar a tu amigo el pagano...

La niña sonrió con calidez.

-Gracias, Ash, eres el mejor tío del mundo...

Yo: Ok, primero que todo…. GRACIAS! Wow, chicos y chicas, son geniales, muchas gracias por leerme, sobre todo por tenerle un poco de fe a este extraño Destiel… pienso en el casi todo el tiempo, incluso, en clases, sacó un pedazo de hoja y me pongo a escribir las ideas, no vaya a ser que se escapen y luego no pueda escribir…

Ahora si, con respecto a la historia…. ¿Qué les parece este chap? LO dejé con puntos suspensivos al final porque, la aventura de Dean ni siquiera ha comenzado.

Para los que se preguntan su habrá Sabriel… pues diría que no se… Gabriel me da a un tipo sin compromisos y Sam es demasiado opuesto, además creo que se odian… jajajajajajajaja… los que quieren Sabriel, bien podrán darme argumentos buenos para convencerme…

Y en cuanto a la pluma… bueno, digamos que se me armó una gigante con Castiel y Sam… me dijeron que era "ilógico" por no poder enviarlas sino los conozco, me dijeron que era "inmoral", por ofrecer la plumas de un ángel del señor…. También hablaron algo de que alguien era una sinverguenza, pero en esa parte ya estaba casi dormida… y para la chica que me escribió en portugués… Dean estuvo de mi lado y dijo lo que yo pienso "no es como si no fueran a volver a crecer, además tienes miles"

Castiel: ¿Dijo eso?

Yo: ¡Era broma, Cas! Dean le tiene tanto respeto a tus plumas como el papa a su sotana…

Castiel: no le veo el sentido y el por qué esa afirmación me ayudaría a creer que Dean no estaba de tu parte y quería lucrar con mis plumas…

Yo: ¡Ok, ok! ¿Tanto lío por unas plumas?... no me mires así, tengo que ofrecerles algo…. Ah, ya se… ¡Besos de Castiel! A quien deje un review Castiel irá a besarlas en sueño… no den direcciones, simplemente recen "Angelito, angelito, ya quiero mi besito" y ¡SPUFUM!, aparece Cas y se los da (bases y condiciones en padfootprongsnmooneyco. Promoción válida hasta el 17-7-12- mi cumpleaños, no se olviden- o hasta agotar a Cas o que Dean venga con la Colt para lanzármela por la cabeza)

Dean: ¡Ok, ya estuvo, Talula!

Yo: ¡CHAAAAAAAAAAUUUUUUUU! –Sale corriendo.- RECUÉRDENME COMO UN SER LOABLE E INTELIGENTE… NO, PADFOOT, NO TE PODES QUEDAR CON MIS LIBROS!