Declaración: Ver en el primer chapter….
Nota: Gracias por los reviews! Serán respondidos a como de lugar!
Este capítulo fue inspirado por "Stereo hearts" de "The Gym class Heroes"," (amo con toda mi alma ese tema) y "Rock n Roll ain't noise pollution" de "AC/DC"… (AMOS DEL ROCK CLÁSICO)
Summary: El regreso de Dean, un cambio bastante radical en Sam (no, no se hizo budista, ni adventista, ni judío, ni se cortó el cabello) y la llegada de Nel y un arcángel muy… ¿especial? Y Michael forja un plan.
Capítulo 3: My heart's stereo, it beats for you, so listen close….
El frío helado del ambiente hacia bailotear con gracia sus cabello y la inmensidad del paisaje blanco refulgía a su visión mas que perfecta. La sensación de aparente libertad lo hacia sentir mejor consigo mismo... de alguna forma resultaba ser una especie de válvula de escape para todo su remordimiento por huir y la ira por la situación actual.
Nunca hubiese creído que sus hermanos mayores, siempre tan unidos, siempre cuidando de sus hermanos menores, siempre sonrientes, felices, siempre haciendo sentir orgulloso su padre... y ahora, enemigos eternos, arruinando la vida de dos niños para pelearse y destruir la humanidad, un regalo de su padre.
No culpaba a los Winchester por el Apocalipsis, después de todo, habían sido estratagemas de sus hermanos las que iniciaron toda la situación.
Pero aún pensaba que todos debían de actuar según lo que el destino se les había prescrito.
El rostro preocupado y casi sombrío del castaño de ojos dorados se retorció nuevamente en una meca de molestia.
Aterrizó sobre algún valle de Alaska. Era la cuarta vez en diez minutos y ya comenzaba a preocuparse de que alguien pudiese rastrearlo.
Se sentó a la orilla del lago y se estremeció.
Luna nueva. Nunca traía cosas buenas.
Y sintió otro movimiento.
Su gracia, algo por dentro parecía estar llamándolo... como si alguien... oh..
La niña mitad ángel, mitad humana.
Recordó el collar y quiso patearse por ser tan estúpido y no darse cuenta co los primeros movimientos de su gracia.
Se puso de pie en un segundo y alzo su vista al cielo estrellado.
-Bien... no soy bueno para esto, creo que ya perdí la practica...-dijo entre dientes.-Ya voy, no seas tan ansiosa...-gruño cuando sintió un tirón mas fuerte.- "Que de la unión del alma del hombre justo y de su ángel, nazca la luz del eterno resplandor del cielo".-tomo una innecesaria aspiración y saco a relucir sus enormes alas color bermellón, brillantes por la luz de luna reflejada en las finas plumas.- Yo, Arcángel San Gabriel, te invoco a ti, elegida del padre, para cumplir la misión que te fue encomendada.-cerro los ojos y espero unos minutos, y nada sucedía. De pronto sintió algo de pánico por la niña, tal vez la habían atrapado o algo peor...
Pero una luz, una bola de luz apareció justo frene a la luna, haciendo de la noche un amanecer por unos segundos, hasta que comenzó a descender a gran velocidad.
Gabriel, por un segundo creyó que la estrella se estrellaría en el lago, pero un centímetro antes de tocar la superficie, se detuvo abruptamente, y poco a poco el brillo comenzó a menguar hasta que, dentro, reconoció una figura, una pequeña figura. La forma de una niña... con alas, pero niña en fin.
Una figura que, cundo la luz desapareció, camino sobre el agua hasta la orilla como si estuviese atravesando un puente.
Cuando toco la orilla, la pequeña, de unos nueve años humanos, le sonrío suavemente y luego, cayo al suelo inconsciente.
-Genial...-gruño el mayor tomándola en brazos y apretándola contra su pecho para percibir el olorcito sol y nubes que tenia la pequeña y que dolorosamente le hacia acordar a cuando arrullaba a un inquieto pelinegro de ojos azules hasta hacerlo dormir.-Ha sido un viaje bastante complicado para ti, ¿no, princesa?-susurro besándole lo cabellos negros.- creo que es hora de que yo salga del anonimato y que, por fin, regreses con los tuyos...- Los Winchester. Los extrañaba, no había dos seres humanos tan volátiles como ellos… amaba hacerles bromas. La furia en los ojos de Dean divirtiéndolo… la mirada del color del bosque y cielo Sam Winchester... haciendo estragos en su corazón.- Mierda, ya soy una nenaza..-y con un chasqueo de ss dedos, apareció frente a su casa, la única que había tenido en años. Una casa que se parecía mas a a fabrica del chocolate de aquel freak de Willy Wonka que a una casa en si... claro, no había Ompa- Lompas, y no porque no quisiera sino porque esos tipos no existían... bah, injusticias de la vida... ¿Existía un bicho mitad castor y pato y no habían tipitos que trabajasen con dulces?
Sacudiendo su cabeza, para despejarla un poco, se concentro en lo importante: 1- Proteger a su sobrina-enseñarle algunas bromas, de paso y 2- Llamar la atención de los Winchester- sacarle el mayor jugo posible a eso mediante una buena broma… no por nada había sido por siglos un Trickster.
-¡¿DÓNDE ESTÁ?-bramó Michael por enésima vez en lo que iba de la búsqueda.
Los ángeles se miraron unos a otros, inseguros sobre lo que decir, pero Raphael, apareciendo en escena, soltó un gruñido.
-¿No te has dado cuenta, hermano que tenía los símbolos grabados en su cuerpo?-le preguntó con su rostro angular y femenino en una mueca irritada.
El mayor le gruñó de regreso.
-Parece que nuestro hermano lo hizo muy sigilosamente.-dijo en un siseo.
Zacharias apareció frente a sus hermanos.
-No lo hizo Castiel, al menos no solo.-alzó una hoja a su hermano mayor, quien la tomó y la leyó.
-¡Maldito…!-comenzó con más furia.- Fue Gabriel.-escupió el nombre como si fuese un improperio.
Rapahel y Zacharias se miraron con el ceño fruncido.
-Winchester no aceptará.-dijo Zacharias.- no lo hará, no ahora que sabe de la niña.
Michael emitió un gruñido de frustración.
-La segunda opción es…-sus ojos se iluminaron.- Adam Millegan.
Raphael lo miró con sus ojos pardos ampliamente abiertos.
-Su ángel está abajo, en la tierra, claramente sabrá cuando sus restos sean resucitados, y créeme, hará lo imposible por su protegido.-le advirtió.- Castiel comenzará a entrenarla y la niña sabrá cuales son los alcances de sus dones y estaremos en graves problemas…
Los ojos del arcángel más longevo se volvieron calculadores.
-Pues nos meteremos con Adam Millegan y cuando ella llegue a auxiliarlo, nosotros la atraparemos a ella.-dijo resuelto, releyendo la palabras en la nota.
"Hermano mayor al rescate, loooooooooooooserssssssssss! ¿Sorprendidos? ¿Anonadados? Ah, lo se, soy genial. Tenías algo que no era tuyo y me tomé la libertad de dárselo a quien le pertenece, espero no te moleste, Michy…
Hiya!"
P.D.: Mikey, el corte recto de Dean Winchester no favorece tu rostro, búscate a otro."
P.D.1: Estoy vivo, me debes regalos de la últimas trescientas navidades y cumpleaños…. Y no te olvides de mi bar mitz va…
P.D.2: Dile a Zack que saque sus zarpas de esto o tendrá un mandril en el culo 24/7.
P.D.3: Y si Raphael toca nuevamente a Cassie, desharé todas sus cirugías estéticas a golpes."
-Gabriel…- gruñó arrugando el papel.- tendré a esa niña.
P.D.4: Sobre mi putrefacto y divino cadáver.
Con amor,
Locky…
Ash y Nelkhael estaban como locos escribiendo y gritándose el uno al otro, ya que, ella lo sentía: Michael estaba cerca y no tardaría en entrar en el bar.
-Ya casi termino, tu empieza a llamar a tu amigo pagano, que yo mientras termino las últimas partes.-le indicó el joven a la niña, quien asintió sin dudar y comenzó a sacar la pequeña luz del recipiente.
-Ya casi…-murmuró transpirando.-¿Recuerdas, el plan?-Ash murmuró un si.- Ash, debes de ponerte a salvo enseguida…
-Ya lo se, tu sigue con eso…-le apremió el hombre.
-Maldición…- La gracia guardada en el recipiente era bastante más poderosa de lo que ella podía calificar a la magia de un ser pagano, dios, semidios o lo que se le acerque, en realidad, era una magia conocida, casi tanto como la de…
-¡Uh, oh!-el repentino terror de Ash hizo que la niña de girase en medio segundo, para ver una enorme luz blanca que se escurría por los costados de las puertas y las ventanas.- Parece que viene la policía…-y sin perder tiempo siguió escribiendo como loco, siendo desprolijo, pero nunca equivocándose.
-Mierda…-murmuró la pequeña volviendo su atención al recipiente.-vamos, vamos… sal estúpida gracia, sal de ahí…-un terrible sonido que hizo estallar todo hizo que las alas de la niña salieran en medio segundo, para pararse frente a Ash, aún con la pequeña gota de diamante en su mano.
Cuando la luz se aclaró un poco, Michael, Zacharias y Raphael, aparecieron a la vista, luciendo bonitas espadas angélicas.
-Oh, pero si por aquí estás, jovencita, llevamos días buscándote.-dijo Michael en tono de reprimenda.
La pequeña apretó sus dientes.
-Hola, tíos.-los saludó en voz baja y peligrosa, medio concentrada en los seres todopoderosos frente a ellas, y la otra mitad concentrada en sacar la gracia del diamante.- no los esperaba tan pronto…
-Nos subestimas, jovencita, aún con los grabados en tus costillas, podemos seguir tu gracia… que estás usando justo ahora…-señaló Michael.- Nel, cariño, se que fuimos duros…
-¡Me golpearon!-le interrumpió ella.- ¡Ustedes rompieron miles de leyes de vuestro padre y no parecen sentir culpa por ello!-les dijo con fiereza, soltando varias gotas de sudor por su frente. Cuando la gracia se despegó del amuleto, dejó que una de sus alas la tocase.
-Están arrepentidos, querubín, mucho…-comentó Raphael como quien no quiere la cosa.- ahora, debemos volver a nuestro hogar, con ángeles y tierra sagrada… debes serle fiel a nuestro padre… debes volver a nuestra casa…
-Una casa destruida, por su avaricia, mis queridos tíos.-señaló Nel volviendo a envolver sus plumas en el recipiente, insistiendo.- Tu mataste a mi padre, no puedo confiar en ti…-le acusó.- de todos los ángeles tu eres la menos indicado para hablarme de fidelidad… tu ordenaste a Uriel a matar a nuestra familia.
-Es el destino.-casi gruñó Zach.- así es como El Padre quiere que se hagan las cosas.
Nel estaba poniéndose bastante nerviosa, y el hecho de que Ash esté escribiendo en la pared detrás de sus alas era mil veces peor. Si los descubrían los asesinaban.
-¡El no está!-soltó ella sin pensarlo.- ¡El nunca estuvo! ¡Ustedes han hecho esto, es todo parte de su maldito plan!
-¡NO MALDIGAS EN EL PARAÍSO NIÑA CORRIENTE!-bramó Michael.
Nelkhael iba a responderle de una forma muy educada, pero al sentir el tirón de la llamada, alzó un dedo de su mano en un gesto completamente maleducado.
-Vete al diablo, cabrón.-y luego, todo se volvió luz, una luz azul que la envolvió. Soltó la gota de diamante y en un segundo, ya no estaba en los cielos, sino que…. Cayendo de ellos como un meteorito.-Gracias, Ash.
Cuando dos grandes orbes azules, al fin, se dieron a conocer, tres días después de su aparición, Gabriel pudo respirar con tranquilidad. Que sea un idiota no significaba que no le importase la vida de la pequeña hermosa que el cielo parecía venerar... la hija de Cass, su pequeño Bro consentido.
-Gracias, mil gracias…-dijo la niña con voz rasposa.- gracias a quienquiera que esté al mando apareciste-sonrió ampliamente y luego frunció el ceño.- ¿Tienes dulces?
Ante la mención de su alimento favorito, Gabriel actúo por instinto y chasqueo sus dedos para hacer aparecer en el regazo de la pequeña una fuente llena de caramelos, gomitas frutales, trufas y bombones. Luego frunció el ceño y las hizo desaparecer.
-Primero deberías de comer comida... sana... tu sabes... vegetales y esas cosas que te ayudaran a tu crecimiento.-le regaño, en realidad lo había visto en una serie y todo lo que hizo fue repetir el parlamento, ya que, claramente no creía ni media palabra de ello.- luego tendrás tus golosinas...
Nel hizo un puchero tierno.
-Pero quiero mis golosinas.-estatizó.- Y las quiero ahora, pagano.-dijo casi con rudeza.
El arcángel alzó una ceja, y sin quererlo, sintió su gracia escapar en forma de alas detrás de el. Un par de alas bermellón.
La niña soltó una carcajada antes de lanzarse de la cama a sus brazos, que la atraparon por pura casualidad.
-¡Tío Gabriel!-exclamó apretándose mejor en su pecho.- mi papi me ha contado todo de ti... ¡Oh, el te ha extrañado tanto!
Gabriel sonrió de lado y se separo un poco para verla.
-Engañaste al trickster... mil respetos, sobrina...-le dijo con falsa seriedad.- Pues estás enorme, muchacha… la última vez que te ví eras una pequeña bola de plumas…-la miró en detalle y vio algunas facciones conocidas, pero los ojos ahora eran pardos… como los de…
-Sammy…-sonrió ella completando sus pensamientos. Gabriel se sonrojó por primera vez en su vida-y algo le decía que no sería la última.- pensando también que, debería de controlar el flujo de sus pensamientos delante de la muchacha.- ¡Atrapado por segunda vez!-hizo una pequeña mueca de triunfo y se inclinó ante los aplausos y gritos de un público inexistente.- Gracias, gracias…
El mayor rodó sus ojos y soltó un gruñido.
-Bien, niña genio, vamos a cambiarte de ropa, acomodarte tu cuarto a tu gusto y comer verduras, antes de presentarte ante tus papis…-dijo bajándola en el suelo.
La niña rodó sus ojos.
-Pero que sea rápido.
Veinte minutos más tarde el pequeño querubín iba de un lado al otro, corriendo y pidiéndole aparecer desde animales hasta comida, y de comida hasta ropas.
Gabriel,
-¡Me encanta, me encanta!-canturreó la niña animadamente.- ¡Ese es más lindo aún!-señaló un "perrito" azul que tenía lo de perro lo que el de serio. A decir verdad, era igual al peludo marciano de aquella película hawaiana… ¿Stich? Oh, por su padre ¡Le había hecho un Stich! Era horrible con las transformaciones.- ¡Quiero ese! ¡Y le pondremos Gabe!
El arcángel sintió que sus alas se removían incómodas.
-¿De veras, mi nombre a un perroala mutante?-preguntó dudoso.- además cuando tus padres lo vean van a pensar que un perro y un koala estuvieron haciendo cosas divertid…-se frenó al ver el rostro curioso del pequeño ángel, y el suyo se llenó de horror.
Y vio, en cámara lenta, la siguiente pregunta.
-¿Qué cosas divertidas?
Gabriel boqueó unos segundos antes de que se le prendiese la lamparita.
-¿Qué tal si nos ponemos a planear una buena broma para que vuelvas con tus padres a lo grande?-preguntó cambiando radicalmente el tema.
La niña se olvidó de la pregunta, pero aún así, tomó a su "mascota" entre sus brazos y asintió con ansiedad.
-Empecemos ahora…-dijo con alegría.- pero sin matar a nadie… ¡Ni usar payasos para asustar a mi tío Sammy! ¡Y no, no puedes llevarlos a ese lugar otra vez!-se adelantó a sus pensamientos.- así jamás conquistarás a nadie, tonto bromista.
Gabriel, el arcángel, -no el petonguro,- soltó un suspiro.
-Bien, esto será bastante lento…-hizo aparecer una fuente con dulces tamaño familiar.- ¿Qué ideas barajas, genio?
-No cambies nunca….-susurró Dean abrazándose a su ángel como si en ello se le fuese la vida.
Cas sonrió y devolvió el gesto, sin sentir incomodidad.
-No tendría por qué hacerlo….-le aseguró.- ¿Estás bien? ¿Te sucedió algo? ¿Dónde estabas?
Dean se separó de él y sonrió tímidamente, cosa que sorprendió al ángel. ¿Desde cuando Dean tenía sentido de la timidez?
-Estoy bien, no sabría decirte si "estar en el futuro" significa algo y estaba en el futuro…-respondió a todas y cada una de sus preguntas.
Cas frunció el ceño al ver su expresión oscurecida.
-¿Quieres hablar de eso?-le preguntó suavemente, poniendo una mano sobre su hombro, notando que el y Dean, en unos pocos minutos, se habían estado tocando todo lo que no habían hecho todo el tiempo en el que estuvieron juntos antes de la desaparición.
Dean negó.
-No ahora, yo… no me siento… preparado…-dijo con un nudo en la garganta.- ¿Sabes algo de Sam? ¿Vino contigo?-preguntó viendo a sus alrededores. Una habitación de motel, preciosamente decorada… casi… femenina.
Y Castiel palideció abruptamente a la vez que se alejaba de su protegido.
-El…. Hummm… el…. Digamos que…. Hummm…-no pudo dar muchas explicaciones porque, la puerta del baño se abrió abruptamente y detrás de la nube de vapor, apareció una joven castaña, de veintipocos años, secándose el cabello y con una enorme camisa de Sam como única prenda.
Y Dean, definitivamente no se sintió engañado, celoso, furioso… ese dolor, y esas ganas de reventar la cabeza de Cas contra algo y sacarle todos los largos cabellos a la tipa no tenían nada que ver con el contexto actual en el que se encontraba su corazón.
-¿Estabas con alguien?-la pregunta sonó más a una acusación de una novia engañada que a la de un "camarada" preguntándole a su "camarada" si había estado entre las piernas de aquella sexy-lo reconocía- jovencita.
Cas y la castaña abrieron los ojos con horror, como si la sola idea de acostarse o tener sexo con el otro, representase un pecado capital. Y parecían verse un poco nauseabundos.
-¡Jamás tendría relaciones sexuales con Sam, Dean, es como un hermano pequeño para mi!-chilló el ángel sin detenerse a pensar en lo que decía.
Dean apretó los dientes y sin dudar, tomó a la chica del brazo, que boqueaba como pez fuera del agua, y la sacó del cuarto, cerrándole la puerta en la cara. A medio vestir y todo pero la situación no le ayudaba a ser un caballero.
-¿¡Me puedes explicar que rayos significa eso, Castiel!-le exigió sin detenerse a pensar en que ese Cas no era su esposo, ni el pops de su hija, ni su pareja… este Cas apenas era medio humano. Pero en momentos de furia es imposible pensar antes que hablar.
Los gritos de la chica comenzaron a sentirse desde el otro lado de la puerta, pero el mayor los ignoró como pudo.
-¿Qué has hecho, Dean?-preguntó el ángel boquiabierto.
Los ojos verdes casi ni se podían ver por la dilatación de las pupilas.
-Saque a la zorra fuera, ¿Algún problema con eso, Cas?-su sobrenombre no sonó cálido como siempre, era como un siseo amenazante.
-P-pero…-comenzó Cas, pero la voz de la chica se oyó desde afuera con claridad.
-¡ABREME LA PUERTA ANTES DE QUE MI PIE QUEDE DIBUJADO EN TU PECOSO CULO, DEAN WINCHESTER!-esas amenaza era muy normal en Sam…-¡CUANDO ENTRE TE DEJARÉ UN TATUAJE DE MIS PUÑOS EN TU CARA, IDIOTA!
La boca del cazador casi cae al suelo y miró de Cas a la puerta, al menos, diez veces.
-¿Esa… esa…. Esa…?-tragó saliva al seguir escuchando amenazas. Se acercó a la puerta con cuidado y la abrió con suavidad para ver, fuera, a la castaña.- ¿Sammy?-Y esa era la cara de perra # 7 de Sammy "No, soy el buda, idiota" Y así la dejó pasar, siendo azotado en la cara con un vendaval de cabellos castaños en su rostro.- ¿Me pueden explicar que rayos sucedió para que a Sam le salieran bubbies…-inspeccionó a su hermano…. Hermana… como sea. Tenía los ojos de su Sammy, lo cual, en realidad lo tranquilizó bastante, pero el resto… bueno, el resto ya no era él.- y ovarios?
Sam, sin dudar, señaló a Castiel con el índice de la acusación.
-¡Ya te ofrecí mis disculpas!-le dijo el ángel a la chica, que rodó los ojos.- Estábamos leyendo algunos libros de magia blanca para ir a rescatarte, y, sin quererlo, leí en voz alta un conjuro que cambia el sexo de quien se esté al frente del que lo recita… y… bueno…-hizo unos movimientos incómodos sobre su pecho, en forma de senos.- quedó así….
Si no fuera por la situación y porque su hermana…. Hermano… hermana… -suspiro- lo estaba mirando con su cara de perra #3 "te ríes y te circunciso", estaría sin aire, en el suelo y muriéndose de risa.
-Y ¿Sabes que es lo peor?-inquirió Sam con su típico tono enfadado de voz, solo que más aflautado y suave.- Es irrompible. No se puede romper porque tu torpe ángel quemó el libro…
-¡También he ofrecido mis disculpas por ello!-exclamó Cas nuevamente.- tu comenzaste a gritar y Bobby a reír y yo me puse nervioso… y la chimenea estaba encendida… y me gritaste, y el libro escapó de mis manos…
Sam sacó a relucir su cara de perra maestra, la madre de todas sus caras de perra.
-Tonto.-escupió por lo bajo. Y así fue como Sam le dio la bienvenida a la familia.
-Princesa.-replicó Cas con su tono neutral normal.
Y ahí fue cuando el mayor no pudo detener sus risas. Reía por el futuro que le esperaba si metía la pata, reía por que debía de encontrar a su hija, reía porque le pediría matrimonio a su ángel, que resultaba ser un hombre, reía porque su hermano, acechado por Lucifer, ahora parecía una chica a la que nadie le pondría un dedo encima mientras exista, reía porque el Apocalipsis les estaba respirando en sus nucas y el solo quería encontrar a su hija y comenzar una vida con su familia de una maldita vez.
-¿Dean?- la voz de su hermano sonó preocupada.
Dean se obligó a tomar aire.
-S-solo… esto…. Esto… esto es… es… dios, esto es ridículo.-dijo finalmente tomando control de su cuerpo.- es hilarante… ¿Tienes bubbies?
Y en vez de encontrarse con la esperada cara de perra #1 "No le encuentro la gracia a esto, idiota", se encontró con dos ceños fruncidos con iguales niveles de preocupación.
-Dean…-comenzó Cas, pero el cazador lo detuvo.
-Ok, ok…-se rindió.-les contaré lo que vi y donde estuve, pero prometan no abrir la boca hasta terminar.-su hermano y su Rangel asintieron y, el comenzó el relato. Crudo y duro relato. Les contó del mundo, de las noticias, del campamento, de Nelkhael, de su matrimonio con Cass, de la muerte del alma de Sam, del duelo en Detroid, de Chuck y de Bobby.
Al final del relato Cas estaba rojo y Sam pálida.
-¿Entonces, le dije que si a Lucifer y el mató mi alma para quedarse con mi cuerpo?-preguntó Sam.
-¿Conociste a Nelkhael?-preguntó Cas a su vez.
Dean suspiró.
-Si para las dos preguntas.-respondió con una triste sonrisa. Castiel abrió la boca para agregar algo más, pero la cerró de repente.-La conoces, ¿No es cierto?
Sam murmuró que iba a cambiarse al baño y salió de allí lo más rápido que sus pies le permitieron.
-Dean….-dijo el ángel en tono cansado.
-No, Cas, la conociste desde que nació y jamás me lo dijiste.-le acusó el humano con voz dura.- Maldita sea, tuve que viajar en el tiempo como Martin Mcfly para saber algo de ella.
El ángel dio un paso más cerca, pero el lo retrocedió.
-Me dijeron que, teniendo en cuenta la magnificencia de su gracia, los demonios irían tras ella con mayor ahínco, Dean.-lo miró suplicante.- no podía dejar que algo malo le sucediera.
Los ojos verdes del cazador se dilataron hasta casi no poder distinguir su color.
-¿Acaso crees que hubiese querido que nuestra hija salga lastimada?-inquirió en voz baja y peligrosa.- ¿¡Qué tanta mierda crees que llevo encima, Castiel?
-¿¡Hubiera hecho alguna diferencia decírtelo?-escupió el ángel fuera de sus casillas.- ¡Hubieses querido traerla a la tierra y no podía!
-¿¡Por qué? ¿¡Por qué el idiota de Michael te lo ordenó?-bramó de regreso el humano.
El rostro de Castiel tomó su usual máscara de neutralidad, mas sus ojos azules eran fríos.
-No entenderás el alcance del amor de un padre a su hijo hasta que no lo vivas en carne propia.-le dijo en voz baja.
Dean rió amargamente.
-Tendré en cuenta tu concejo cuando tenga a nuestra hija con nosotros.-le escupió y salió del cuarto en un parpadeo.
Cas cerró sus ojos
Sammy apareció y se puso a su lado.
-Está enojado ahora, luego vendrá y te pedirá perdón.-le susurró con simpatía.- ven, Cas, hay dos curas para la depresión.
-¿Whiskey y sexo?-preguntó el ángel dejándose llevar al sofá frente a la tv. Eso era lo que Dean siempre decía.
Sam soltó una risita por lo bajo y despareció por la puerta de la cocina.
-No, claro que no…-le tendió un bote enorme de helado de chocolate y frutilla, crema y salsa de caramelo.-calorías y películas románticas.
Castiel la miró raro.
-¿Esto es algo de chicas?-preguntó tomando la cuchara y enterrándola confundido en el helado.
-Cállate, tonto.-le gruñó el cazador.- prueba, verás que es genial.
Cas obedeció y probó la tentadora crema helada.
-Es espectacular.-susurró maravillado.- es una de las mejores experiencias humanas que he vivido hasta el día de hoy…
-¿Cuál te gusta más, el rosa o el marrón?-preguntó Sam poniendo una película en la tv.
-El rosa,-contestó comiendo otra cucharada y metiéndola en su boca con gusto.- es de frutilla, ¿No es cierto?
La chica rió cuando lo vio meterse otra cucharada más llena.
-Más lento o te hará mal.-le regañó suavemente, pero luego hizo una mueca de preocupación al ver su rostro, de repente, triste.-¿Cas?
-Mi hija ama estas cosas…-susurró.- ella comía todos sus dulces de frutilla, yo jamás acepté cuando me pedía probarlos… eso era un gesto muy humano y yo…
-Te estabas volviendo uno muy rápido.-completó Sam.- ¿Por eso fue que no le dijiste a Dean? ¿Temías caer?
Cas apretó sus labios y pensó unos minutos la respuesta.
-Yo…-por fin dijo con voz tímida.- temía… caer por Dean…
Sam no se dio cuenta como o cuando, pero en un segundo estaba mirándolo de frente con una mirada súper nerviosa.
-¿Temías?-preguntó suavemente.-¿Ahora no?
Cas soltó un suspiro.
-Creo que ya caí, Sam.
Yo: ¡HORRAY, AMIGOS Y AMIGAS! ¿Les gustó este chap? ¿La pelea Destiel? ¿LO perdonará Dean? ¿Qué les parece la transformación de Sammy? ¿Extraño, eh? ¿Para ustedes, volverá a ser un alto, y precioso chico de seis pies y medio de alto?
Castiel: Lo ha tomado con bastante calma.
Yo: esperemos hasta que reaccione con las de la ley… y ¿Te diste cuenta que no lo describí en detalle?
Castiel: Supongo que te encargarás de que mi hermano la describa con sus ojos.
Yo: supones bien, mi plumífero amigo. Y además, tenemos Changing Channels… será genial de escribir, ya la estoy comenzando, no se preocupen. Y Cas, me encargaré de enviarte a buenos lugares mientras los chicos actúan… y también agregaré más programas de televisión, como Hannah Montana (¿Se imaginan a Dean con una peluca rubia?), Bones, Los Imaginadores y Glee… ok, ok, Hannah Montana no, pero veré que agrego para vestir a Dean de chica… Oh, amaré cada segundo del próximo chap…
Castiel: yo aún pienso que estás siendo algo ansiosa.
Yo: Soy ansiosa… ah, ¿Diste los besos que prometí, Plumas?
Castiel: todos y cada uno de ellos… algunos de tus lectores son un poco entusiastas…
Yo: entonces, seguiré ofreciendo tus besos y yo le lavaré el Impala a Dean por otro mes… Me pregunto cuánto tiempo tendré que lavarlo si ofrezco tus plumas…
Castiel: Me rehúso a darte mis plumas, Talula, bien lo sabes.
Yo: Nadie muere por intentarlo… oh, si, recibe una Colt por la cabeza si esta no tiene balas… Hummm… bien, chicos y chicas, nos estamos leyendo… ADIÓS!
