Capitulo5: Recuerdos

Rachel caminó un rato por el césped hasta llegar a la orilla del lago. Se sentó a la orilla del muelle dejado que sus patas colgasen en el aire. Vió por un rato como el sol aún se dejaba reflejar en el agua tranquila del estanque, al igual que aquel domingo saliendo el sol en las aguas de aquella laguna ártica, aún podía recordar ese día como si hubiese sido ayer…

-papi ¿a dónde vas?- preguntó con voz aguda una pequeña pingüinita con ojos azul zafiro muy grandes y brillantes, tal vez debidos a su corta edad.

-voy a trabajar tengo un llamado muy importante en el cuartel y me necesitan- le respondió su padre tomando una gorra verde en la cual se podían apreciar 3 estrellas doradas. Al escuchar esto la inocente sonrisa se borró del rostro del pequeño pingüino

-pero… ¿hoy no ibas a pasar el resto del día conmigo?…-

El pingüino notó la triste mirada de su pequeña hija. Se agachó para quedar a la altura de su rostro.

-soy el coronel de escuadrón ártico ¿recuerdas? Si me llaman es que hay algún problema. Pero te prometo que lo recompensaré ¿de acuerdo?-

-si señor- le respondió con un saludo militar. Ella soñaba llegar a ese rango militar cuando tuviera la edad suficiente para entrar a la milicia.

Ella y su madre fueron a la puerta para despedir al pingüino con la aleta.

-tu fuiste capitana antes de yo nacer ¿cierto mamá?- preguntó luego de perder de vista a su padre.

-si Rachel. Pero cando naciste dejé lo de ser militar para cuidarte- le contestó dándole un fuerte abrazo a su hija.

2 días después…

-¿papá? ¿Que sucede?- preguntó Rachel despertándose al sentir a alguien sentarse en su cama. El la miró con ternura.

- levántate, te tengo una sorpresa-

Ella se levantó algo confundida y se fue con su padre agarrada de su aleta. Eran aproximadamente las 5:30 de la mañana cuando se encaminaron por un sendero lleno de nieve, ella estaba a punto de caer dormida en medio del camino a quien sabe donde; bueno esperaba que al menos su padre tuviera idea hacia donde se dirigían… de repente el frenó su paso de golpe y mostro una sonrisa.

-ya llegamos-

Era una pequeña laguna, rodeada por grandes paredes de hielo, haciendo que el agua quedara encerrada allí, al igual que una piscina. Rachel recordó como disfrutó ese día moviendo el agua donde se veía el reflejo del sol naciente de ese nuevo y glorioso día con su padre y su madre acompañándolos con una cesta llena de pescados para el desayuno.

Rachel volvió al presente al escuchar a una familia de patos graznando cerca de allí. En eso recordó la bolsa que se había llevado consigo, buscó entre un millón de cosas hasta encontrar una foto que fue tomada el día que fueron a la laguna. Eran su padre William con ojos verdes como el pasto, a su lado su madre Sara con ojos azul zafiro; en medio de ambos estaba Rachel de pequeña, con sus ojos grandes y sorprendentemente sin su cicatriz en su ojo derecho.

En el zoo Skipper empezaba a dar instrucciones de entrenamiento diario a sus soldados, sin embargo no estaba tan alerta como de costumbre, no paraba de pensar en el sueño que tuvo la noche anterior, simplemente no podía borrar de su mente el momento en que su viejo compañero fue atravesado por ese mortal objeto de metal manipulado por Russel, arrebatándole la vida. Cabo se dio cuenta de los pensamientos de su líder y decidió hablar con él.

-Skipper ¿te sucede algo? ¿te sientes enfermo?-

-nada de eso joven Cabo. Es solo que… tengo algunos asuntos personales por atender y ni yo mismo sé como solucionarlo…- Cabo sintió la tristeza en la mirada de su líder que no lo miraba precisamente a él, sino un punto fijo de la isla de concreto.

-podemos hablar, si quieres-

-no gracias cabo, tengo que poner en orden mis ideas por mi cuenta- cabo meneó la cabeza en forma negativa.

-de acuerdo, pero recuerda el lema del pingüino "nunca nades solo"-

- … -

-lo dejo a tu conciencia- concluyó lanzándose al estanque para empezar con técnicas de combate acuático.

-nunca nades solo…- pensó para sus adentros el capitán mientras se zambullía en el agua.

En esos momentos estaba Rachel llegando al zoo. Al ver la hora del reloj recordó su compromiso

-vaya, casi lo olvido, tengo que ir donde Marlene- vió a los demás pingüinos entrenando, pero logró escabullirse sin ser vista hasta el hábitat de la nutria, la cual estaba haciendo limpieza a su cueva.

-Marlene! ¿estás aquí?- pregunto asomándose por la entrada

-Rachel! Que bien que Skipper te dejara vernir ¿verdad?-

-hee… si, me dijo que tardara todo el tiempo que quiera- mintió la de la cicatriz en el ojo.

Pasó una hora y las chicas siguieron conversando. Marlene le contaba como era su viejo hogar el acuario de california y su pasión por las guitarras españolas. Rachel le contaba que su carrera militar había quedado congelada después de la explosión de la casa de sus padres ya que el gobierno la había dado por muerta he incluso había tenido su propio funeral.

-guau- dijo la nutria una vez terminado el relato –debe sentirse ¿Cómo lo digo? Debe sentirse extraño que todos piensen que estas muerta, pero estás aquí mismo frente a mi-

-si, es un poco raro, pero tiene su lado bueno-

-¿lado bueno?-

-ajá, no tengo ninguna obligación y las leyes no van conmigo por que prácticamente no existo-

-si supongo- le respondió con una ceja levantada Marlene, su forma de pensar era muy diferente a la suya, pero si quería ser su amiga tendría que dejar ese detalle de lado y buscar cosas que le interesaran a ambas.

Eran cerca de las 2pm cuando los pingüinos finalizaron el entrenamiento y bajaron para descansar en el búnquer.

-bueno chicos, pueden tomarse el resto de la tarde libre. No hay misiones en la agenda para el día de hoy- dijo el capitán con una libreta en la aleta.

-hay un pequeño problema. Rachel sigue en mi laboratorio- le reclamo el científico señalado la puerta de esa habitación. Skipper dio un resoplido mientras abría la puerta para sacar a la pingüina de allí. Al mirar dentro del laboratorio se le abrieron los ojos como platos al no ver a nadie adentro.

-¡Rachel desapareció!- exclamó llamando la atención de todos –Kowalski! Anota a los posibles sospechosos: doctor espiráculo, oficial X, hans…-

Skipper paró de hablar en seco y puso una cara como si hubiese hecho una estupidez

-un momento… estamos hablando de Rachel ¿cierto?-

-así eeeeessss…- dijo el científico con una ceja levantada y alargando la ultima palabra en señal que no entendía a que quería llegar su superior.

-síganme- dijo subiendo por las escaleras –sé exactamente donde está-

En eso Marlene y Rachel ya se estaban despidiendo

-gracias por venir a verme amiga- le agradeció la nutria

-de nada, nos ve…- en eso choca de frente con algo y cae al suelo –auch! ¿Pero que demo…?- se quedo helada al ver que con lo que había chocado era con Skipper que la miraba sin mover un musculo, con las aletas tras la espalda y una mirada molesta hacia su prima que le mostraba una sonrisa nerviosa y falsa.

-jeje... hola Skip- la mirada de su capitán se intensificó aún mas –ay no…- murmuro mirando el suelo.

20 minutos después…

-¿esto era necesario?- preguntó Rachel que estaba atada con cuerdas desde el techo dejándola de cabeza, como si se tratase de algún tipo de lámpara.

-¡si!- hablo su capitán –desobedeciste mis ordenes, ahora te quedaras allí hasta que volvamos. Tenemos que ver si todo esta en orden en el zoo- dijo saliendo por la escotilla seguido de sus reclutas que ni siquiera se voltearon a verla.

-¡oigan! No van a dejarme aquí colgada ¿cierto?- la escotilla se cerró -¿chicos? ¡CHICOOOS!-

Era inútil la idea de gritar: no iban a volver… la de la cicatriz dio un resoplido y miro a su alrededor tratando de ver el lado bueno.

-jeje, bueno esto no podría ser peor- justo cuando termino de decir estas palabras todas las luces del cuartel se apagaron de golpe, dejando que solo sus azules ojos fueran lo único que se podía ver en la oscuridad.

-yo y mi bocota…-

Bueno aquí termina el capitulo, me gusto escribirlo aunque me tarde un poco porque tenia que estudiar para unos exámenes del liceo, pero lo importante es que lo escribí ¿no?. Por cierto chicajamon, he estado viendo tu devianart desde antes de empezar a escribir esta historia y sinceramente eres la mejor dibujante que conozco^^. Y quisiera pedirte un pequeñicisicimo favorcillo… ¿podrías diseñar a Rachel? ¿siiiiiiiiiiii? (pongo cara de chorro triste). En fin hasta la próxima!