Capitulo7: las pesadillas continúan
-¿que?- pregunto el líder de los pingüinos volviendo en sí. Primero tubo una vista borrosa pero al aclararse vio que estaba acostado en su litera con una toalla húmeda en su frente; a su lado estaban Kowalski y cabo con cara preocupada que luego fue cambiando a una de alivio al ver a su superior despertar.
-vaya! Al fin despierta el bello durmiente- le bromeó el científico con una sonrisa
-¿kowalski? ¿Qué paso? ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?-
-casi 2 horas capitán- le contesto en su lugar Cabo retirándole la toalla mientras skipper se bajaba de su litera
-¿dónde está Rico?- preguntó al notar la ausencia del experto en armas
-para mí, quisiera que en este momento el estuviera en un pozo lleno de leopardos marinos!- respondió en su lugar de mala gana Rachel que estaba dentro de una jaula puesta sobre el suelo junto a la puerta del laboratorio.
-puech tu deheriach estar allí poque tu erech mas goda!- le devolvió el dentro de una jaula al igual que ella pero a un lado del televisor.
-¿¡como! ¿Qué quieres decir con eso?. Yo hago ejercicio todos los días para mantener mi delgada figura-
Todos en el cuartel se le quedaron viendo en un incomodo silencio el cual Cabo decidió romper
-de hecho Rachel…-
-¡ok lo admito, tal vez estoy un poquito gorda! ¡pero soy un pingüino, es algo obvio! ¿algún problema?- grito ella con aletas cruzadas sin dejar terminar de hablar al cadete
-y creo que este es el momento en que pregunto… ¿Qué demonios pasó aquí? ¿Por qué están en jaulas?- preguntó el líder a su teniente al ver a sus reclutas encerrados y llenos de golpes y arañazos
-es una larga historia- comenzó a hablar –todo empezó cuando volvimos al cuartel…-
Cabo estaba acostando con mucho esfuerzo a su capitán inconsciente, era muy difícil para un pingüino de su edad tener que llevar a un adulto a la segunda litera mas alta. Ya había logrado que su cabeza quedara dentro de ella pero el resto de su cuerpo aún estaba sobre las alzadas aletas de Cabo que ya no soportaría mucho mas
-kowalski ¿me ayudas un momento?- dijo con mucho esfuerzo mientras una gota de sudor pasaba por su frente
-lo lamento cabito pero estoy un poco ocupado con esta señora-
-señorita, por favor- le dijo de aletas cruzadas mientas que el teniente le iluminaba la cara con una linterna de mano en un rincón oscuro del cuartel
-¿ahora me dirás como escapaste de las cuerdas?- le pregunto a pocos centímetros de su cara tratando de intimidarla sin mucho éxito
-no- le respondió con una sonrisa malévola.
-¡por favor!- grito al aire alejándose de su cara –¡ya me has dicho "no" 32 veces!-
-en realidad 34 con esta-
-¿¡las has estado contando!-
-¿me dan una manito por favor?- insistió el cadete
-¡NO!- le gritaron al mismo tiempo antes de volver a su discusión. No valía la pena tratar que ellos le ayudasen… pero tal vez Rico si.
El demente estaba acostado de panza apoyando su cabeza en sus aletas mientras veía en la tele una persecución en auto entre la policía y unos rateros
-oye rico necesito un poco de ayuda ¿puedes venir aquí?-
-etoy ocupado- le contesto sin molestase a voltear a verlo
-Rico! Por favor me duelen mis aletas ya no puedo resistir…-
El experto en armas le subió volumen al televisor para no escucharlo
-¿¡es enserio!- gritó el mas joven cruzándose de aletas olvidando por un momento a quien estaba cargando obteniendo como resultado que le cayera encima y no poder levantarse.
-¿ya me lo vas decir?- le insistió el teniente
-no-
-¿y ahora?-
-no-
-¿ahora?-
-no-
-¿Qué me dices ahora?-
-¡TE DIJE QUE NO!- le gritó antes de ir a buscar la bolsa con todas sus pertenencias que había metido detrás del trofeo de pescado disecado.
-Cabo, creo que Skipper te cayó encima- le bromeo con una sonrisa al cadete que seguía inmóvil en el suelo
-no me digas- le respondió sarcástico –al menos podrías quitármelo de encima ¿sabias?-
-mmm… no, mejor hazlo tú- dijo cerrando la compuerta para luego ir a su cama. Rico al notar esto empezó a reírse por lo bajito, pero ella no le tomo importancia y se encogió de hombros. La pingüina se sentó en ella y empezó a buscar sus sardinas que había guardado en su pequeña bolsa… lo que menos esperaba era encontrar una trampa para ratones activada dentro de ella que le aprisionó la aleta
-AHHHH…- empezó a gritar para luego tratar de quitárselo desesperadamente tirando de ella. Kowalski solo dio unos pasos con cara indiferente y presionó la palanca de esta liberando su aleta. Cuando estuvo libre en menos de un segundo corrió hacia la nevera a meter su aleta allí para relajarla con el frío
-gracias-
-y supongo que ahora me querrás decir como te liberaste ¿cierto?-
-claro- le respondió con una sonrisa malvada –las cuerdas estaban viejas y se rompieron solas al no aguantar mi peso, cerebrito-. A Kowalski le vino un tic en el ojo
-¡COMO-NO-SE-ME-OCURRIÓ!- grito golpeándose la cabeza con la pared al finalizar cada palabra
Rico estaba agarrándose la panza de tanto reír. Lo cual le pereció sospechoso a la sargento.
-rico… ¿TU HICISTE ESTO VERDAD?-
-ajá-
-¿¡por qué!-
-¡vengancha!- dijo dejando de reír refiriéndose a la broma que su prima le había hecho con aquella piraña infernal, que por cierto, la había tirado por el retrete hace unas horas; ella ya lo sabía pero no le había tomado mucha importancia.
-con que con esas estamos…- le habló amenazante con los ojos entrecerrados. Rápidamente corrió hacia su cama sacando de su bolsa unas tijeras y seguidamente tomó a la señorita perky. Rico dejo ir un grito ahogado al darse cuenta de lo que intentaba hacer. Trató de impedírselo pero el terror no le permitía moverse ni un centímetro.
-¡y esto es por todas las que debes desde niños!- le grito cortando el rubio cabello de la muñeca de un solo tijerazo. El pobre corrió a abrazar a su amada muñeca por unos momentos para luego mirar a Rachel con una mirada que se podía jurar que casi le salía fuego por los ojos.
-¡considéate mueta!-
-¡es la guerra!- grito ella antes de abanlazarce contra él.
Era una pelea a muerte: habían gritos, arañazos, golpes, picotazos y plumas arrancadas…
-…cuando por fin pudimos separarlos Cabo y yo pensamos era mejor encerrarlos por separado hasta que se calmaran.- concluyó el científico.
-y no fue nada fácil- añadió Cabo con una bolsa de hielo en su costado donde tenia un gran golpe del cual skipper no se había percatado.
-y creo que ya podemos sacarlos ya que están mas tranquilos- dijo kowalski abriendo la jaula de Rico el cual dio un bufido en señal de que "ya era hora". Cabo estaba a punto de abrir la jaula de la chica cuando Skipper lo detuvo
-sabes, creo que es mejor para todos si la dejamos allí- le hablo seriamente mientras cerraba nuevamente el seguro de la puerta. Ella rodó los ojos…
Esa noche nuevamente skipper estaba inquieto, hablando solo y dando patadas al aire por culpa de esas estúpidas pesadillas sobre Russel…
-¿Qué es lo que quieres- skipper estaba en la oscuridad de un cuarto enorme, iluminado por una lámpara que colgaba desde el techo -¿dónde estás?-
-estoy donde menos quieres que esté- habló una voz macabra pero sin revelar su identidad
-¿en dónde diablos estas? ¡sal donde pueda verte cobarde!-
-me avergüenzas, un joven soldado como tú, con un futuro por delante, atormentado por sus sueños y no saber la diferencia entre ellos y la realidad- habló una sombra con una luz roja al nivel de los ojos en una esquina de la habitación. Skipper se lanzó sobre el, pero la sombra era rápida, skipper cayó de cara al suelo desconcertado, primero por la rapidez de aquella sombra y segundo porque aparentemente la luz de esa lámpara lo seguía a donde fuese.
-esto será mas sencillo que acecinar a esos manfredy y jonhson- hablo nuevamente esta vez sobre alguna plataforma unos metros mas arriba dejándose iluminar por otra lámpara que estaba casi apagada pero con su poca luz pudo reconocer a esa figura oculta como siempre entre las sombras… ¿Russel? ¿El había hablado? Eso fue lo de menos para skipper que lo miraba con odio.
-¿de que estas hablando?- le grito tratando de no lanzarse sobre el, lo que sabia que seria invano, escaparía como la vez anterior antes de que lograra hacerle siquiera cosquillas
-tu lo sabes perfectamente skipper, ya acabé con esos inútiles… pero no he terminado el trabajo-
-¿qué? ¿quieres matarme a mi también? ¡Entonces hazlo no me importa!-
-se nota que no entiendes nada… no estoy hablando de ti, hablo de tus muchachos, tus camaradas, tus 4 sombras en blanco y negro. Tal vez haga lo mismo con tu familia… y luego tendré en cuenta a ti también-
-¡tu te atreves a hacerles aunque sea un rasguño y te las verás conmigo!-
-no te tengo miedo… ahora vuelve a tu realidad-
Skipper se golpeó la cabeza al levantarse de golpe de la litera.
-"nunca nades solo"- la voz de su cadete resonaba en su cabeza; llegó a la conclusión de que debía terminar con todo esto. Recostó nuevamente su cabeza en la almohada, cuando amaneciera, les diría a todos sobre sus pesadillas y su pasado, la parte que nunca quiso contar siquiera al mas íntimo amigo…
Comenteeeeenn! Puede que la historia les esté pareciendo un poco aburrida… pero pronto comenzará lo interesante. FELIZ DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD ATRASADO (mas vale tarde que nunca XD). Chau.
