Capitulo8: El regreso
Eran las 6:00 de la mañana cuando la alarma empezó a sonar en todo el cuartel con un toque militar. Cabo tenia el turno de apagarla ese día; así que dio un suspiro antes de levantarse de su litera para apagarla. Había un poco de frío en el cuartel, entonces se le ocurrió usar sus sábanas para cubrirse. Caminó hacia su litera pensando en las actividades que su líder de seguro les plantearía ese día, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por unos gemidos que venían de la litera de… ¿skipper?. El antes nombrado se encontraba de cara a la pared, como si no quisiera que le vieran la cara.
-¿skipper? ¿estas bien?- preguntó preocupado a lo que el capitán se volteó a verlo con las mejillas visiblemente húmedas y los ojos un poco hinchados por la falta de sueño.
-¿acaso estabas… llorando?-
-¡buenos días!- dijo alegremente Kowalski estirándose dentro de su litera -hoy hace un poco de frío, seguramente habrá una tormenta. Pero eso no va llenarnos el día de nubes negras negativas ¿verdad?-
-si, supongo- respondió el cadete sin ánimos; al parecer para Skipper si había muchas nubes negras negativas hoy.
-¿por qué estás tan feliz cabeza de pino de boliche?- preguntó Rachel después de un bostezo desde adentro de su jaula en la cual habían metido su cama. El estratega del grupo la miró con el ceño ligeramente fruncido levantándose de su litera
-voy a hacer como que no escuche esa última parte- luego volvió a mostrar su sonrisa -estoy así de contento porque hoy voy a probar mi nuevo invento llamado: "el mente-rializador" y puede captar lo que alguien está pensando y luego…-
-¿y a nochotos qué?- pregunto aburrido Rico a tiempo que le lanzaba uno de los muchos pescados de un plato sobre la mesa a la cara para que se cayera y dejara de hablar cosas que no entendía ni le interesaban. El científico le hizo una seña a Skippper para que regañara al experto en armas
-¿sabes Rico? En mi hogar cuando era niño me enseñaron que los peces son para comer, no para tirárselos a la cara a los demás- habló el capitán tranquilamente con un tono bajo, mucho mas bajo de lo usual. Ellos normalmente esperarían un grito o una bofetada de su parte, pero él… estaba… con la cabeza baja y la mirada en el suelo; esto no era normal en él. Sus compañeros se preocuparon al verlo tan decaído
-¿estas bien?- preguntó preocupado el mas alto del grupo
-si… estoy bien-
-¿cheguro?- preguntó su hermano menor
-¡si! Estoy seguro que estoy bien-
-¿quieres tu café con guachinango?- preguntó el mas joven con una sonrisa ofreciéndole su típica taza con algo de vapor saliendo de ella
-no gracias Cabo…-
Todos abrieron los ojos de par en par. ¿skipper rechazando esa taza con café de guachinango? Solo habían 2 explicaciones posibles : 1)es un reemplazo y le hizo algo algo al verdadero skipper 2)algo realmente malo le está ocurriendo. Todos tenían el presentimiento que la razón era la segunda explicación. Incluso Rachel estaba preocupada por su comportamiento
-primito ¿Qué es lo que te sucede?-
-¡NADA! ¡ESTOY DE LO MAS PERFECTO! ¿¡PUEDEN ENTENDER ESO!. ¡NO HACE FALTA QUE ME BOMBARDEEN DE PREGUNTAS!...-
Todos dieron un paso atrás, nunca lo habían visto tan alterado
-necesito tomar aire ¿si?- dijo antes de salir serrando suavemente la escotilla tras él, todos los demás se miraron unos a otros sin mover siquiera un músculo…
Skipper siguió caminando un buen rato sumido en sus pensamientos… la noche anterior se había propuesto contarles a sus compañeros su secreto… pero, ahora, no estaba seguro de querer hacerlo… ¿Qué tal si se enojaban con él? Le empezarían a decir cosas como "¿Por qué dejaste que eso pasara?" "¡eres un asesino!"…
-ya acabé con esos inútiles pero no he terminado el trabajo…-
Esa frese de Russel resonaba en la cabeza del capitán
-…no he terminado el trabajo…-
Skipper sacudió su cabeza para sacar esos pensamientos de su mente. Luego se agarró la cabeza con ambas aletas un poco de mareado, esas pesadillas lo estaban volviendo loco. Levantó la mirada, no se había dado cuenta hasta ahora que había llegado al jardín del habitad de la nutria
-¿Qué es lo que voy a hacer?- se pregunto en voz baja para sí mismo
-¿skipper?¿que haces aquí?-
-ah, hola Marlene- saludo el capitán volteándose a verla
-no te ves muy bien… ¿quieres que te ofrezca algo?-
-no gracias. Es solo que…- skipper se sienta en el pasto. Ella hace lo mismo dispuesta a escuchar.
El suspira con los ojos cerrados y la cabeza baja, luego se voltea hacia ella abriendo lentamente los ojos
-¿alguna vez has sentido que debes decir algo a alguien, algo muy intimo, pero cuando tienes la oportunidad de gritarlo al mundo sientes que te haces pequeño y te llenas de temor a lo que dirán sin importar cuantos digan que no lo harán?-
Marlene se quedó fría por un momento, nunca había escuchado hablar a Skipper de esa manera. Lugo suspiró antes de comenzar a hablar
-sólo te diré que la única forma de que tus problemas se resuelvan es dejando que te ayuden. Si ellos no saben que es lo que te sucede e intentan subirte el ánimo, lo que harán es empeorarlo. Es como una enfermedad, deben saber de cual se trata para poder darle la medicina correcta; de lo contrario, podrían escoger alguna que lo que hará es empeorar todo.-
El capitán no dijo nada lo cual preocupó a la nutria ¿acaso dijo algo malo?
-¿skipper?-
El de cabeza plana abrazó a la nutria dejándola con los ojos como platos
-gracias ¿sabes Marlene? Creo que encontraste la medicina correcta-
Dijo saliendo del hábitat seguido de la vista de la chica con una sonrisa en su rostro.
En el cuartel todo estaba tranquilo, cabo estaba haciendo una torre de naipes, Rico estaba completando su álbum de estampillas, kowalski estaba terminando su invento ajustándole algunos tornillos y conectado algunos cables con la televisión, y Rachel estaba jugando con una raqueta de ping-pon, rebotando la pelota contra el techo de su jaula. Lo único que se podía escuchar en el búnquer era el sonido de la pelota rebotar y uno que otro rechinido de la llave de tuercas al ajustar los tornillos.
-ok, creo que ya está listo-
-excelente Kowalski- dijo Skipper entrando por la escotilla con una sonrisa de oreja a oreja
-parece que ya estás de mejor humor ¿no skipper?-
-si, digamos que Marlene me subió el ánimo.-
-me alegra escuchar eso-
-¿y que es lo que hace esa cosa?- preguntó el mas joven
-como intentaba explicarles esta mañana- dijo arrastrando la última palabra mirando de reojo al experto en armas el cual mostró una sonrisa nerviosa -el "mente-rializador" puede captar lo que alguien está pensando y luego reproducirlo en imágenes y sonidos a través de estos cables para finalmente mostrarlos en la pantalla del televisor- concluyó con una mirada orgullosa y las aletas en la cintura
-me parece bien Kowalski- espetó su superior. Esta era una gran oportunidad para revelarles a todos su secreto.
10 minutos después
-muy bien Rachel, ahora no te muevas- le dijo el científico mientras le ponía a la susodicha en la cabeza un colador de metal a forma de casco (ella estaba fuera de la jaula) ajustando una correa por de bajo de su mentón.
-¿y que se supone que tengo que hacer?-
-tienes que quedarte allí sentada y leer estos documentos, este bebé se encargara del resto- dijo dándole unas palmadas al aparato aún apagado.
-solo dame esos papeles ¿quieres?- le reclamó arrebatándole la carpeta con todos lo documentos dentro. Si algo le molestaba era que la usaran de conejillo de indias para cualquier cosa. Igual que aquella vez que Skipper y rico le pidieron ayuda para saber si una trampa para osos funcionaba…
Era el cumpleaños de su madre por lo tanto sus primos y tíos habían ido a visitarlos. Cada vez que ellos venían de visita sus padres le decían -"no queremos saber que te peleaste otra vez con tus primos ¿entendiste?"-
y ella siempre contestaba -"de acuerdo no volverá a pasar"-
con sus primos era igual -"esperamos que esta vez no haya lío entre ustedes y su prima ¿quedó claro?"-
-"si señores"-.
Pero claro que ninguno de los 3 cumplía esa promesa ya que siempre terminaban arrancándose las plumas.
Ese día ella estaba haciendo un castillo de nieve mientras que Rico y Skipper investigaban en el sótano a ver que cosas interesantes encontraban, como por ejemplo aquella trampa de osos.
-¡oye Rachel!-
-¿si Skipper?-
-¿esta trampa para osos aún funciona?-
-déjame ver..- dijo poniendo su pata en el centro de esta.
-¡HAAAAA!- gritó al sentir como esa cosa le aprisionaba la pata -¡SI FUNCIONA!-
-gracias- corearon los hermanos para luego rodar por el suelo agarrándose la panza de tanto reír. Por supuesto que terminaron castigados.
Ella sonrió disimuladamente al recordar esto y luego bajó la vista para empezar a leer; pero cuando lo hizo casi se cae de la silla por la sorpresa que se llevó.
-¿¡ustedes son los enemigos de espiráculo!-
-claro que no- dijo ocultando la carpeta tras su espalda -¿cu-cu-cual espiráculo?-
Era claro que el estratega del grupo no sabia mentir, se sentía tonto por darle los documentos equivocados. Ella volvió a arrebatárselos.
-¿¡es decir que ese demente está aquí en Nueva York!-
-técnicamente esta en Cowny Island…- el teniente fue cayado por una bofetada de su capitán.
-no me digas que Cabo te está contagiando la costumbre de revelar información confidencial-
-en realidad no es posible que una costumbre se contagie, solo las enfermedades pueden…- Skipper lo miró de una manera fría -…yyyy creo que ya me callo-
Rico le entregó a su prima los documentos correctos. Kowalski encendió la maquina. Todos se quedaron en suspenso al ver que la pantalla empezaba a encenderse… hasta que el aparato de Kowalski empezó a echar chispas y vapor.
-¿es normal que haga eso?- preguntó empezando a preocuparse el mas joven
-yo creo que…-
No pudo terminar de hablar porque esa cosa explotó dejando el cuartel todo oscuro, por lo tanto subieron lo mas rápido posible a la isla de concreto donde pudieron contemplarse a 5 pingüinos totalmente negros a causa del humo.
-no está perfeccionado. Pero creo que todos ya se dieron cuenta jeje-
Unas horas después el cuartel estaba casi limpio solo faltaban limpiar las ventanas las cuales estaban aún de un color negro.
-Rico necesito un limpia vidrios por favor- le pidió Cabo con un pañuelo en la aleta listo para comenzar el aseo de las ventanas. El demente intentó regurgitar lo pedido pero lo único que logró fue soltar unos gruñidos de su estómago
-ha ah- dijo el experto en armas dando a entender que no tenía ese producto almacenado.
-¡vaya! Parece que tendremos que ir por más- dijo la sargento caminando hacia la salida, pero fue detenida por Skipper
-"¿tendremos?" no lo creo, tu te quedas en el cuartel y nosotros vamos por el limpia vidrios-
-¿y mas o menos por qué tengo que quedarme?-
-por que no quiero que hagas una tontería, y por que yo lo digo ¡vámonos muchachos!- ordeno el cabeza plana mientras le ponía un seguro a la jaula para evitar que esapara, para luego salir por la escotilla dejando a su prima completamente sola otra vez.
La noche ya se había apoderado de Manhattan cuando el grupo de aves no voladoras llegaron a la ciudad, para su mala suerte la lluvia ya se había dado el lujo de lanzarse a la tierra, y como Rico tampoco tenia un paraguas, tuvieron que caminar en medio de la tormenta eléctrica empapándose de pies a cabeza.
-tendremos que tomar un atajo a la tienda de productos de limpieza ¡kowalski! ¿Cuál es la ruta mas rápida?-
-bueno Skipper, yo diría que la ruta mas rápida seria por allí- dijo el estratega señalando un callejón oscuro
-bien ya escucharon ¡muévanse!-
Todos entraron a ese callejón. Skipper empezó a tener un mal presentimiento al sentirse observado. De pronto una sombra pasa corriendo a sus espaldas
-tranquilo Skipper tranquilo, de seguro es algún gato callejero- pensó para si mismo.
De repente todos escucharon golpes de botes de basura voltearse estruendosamente detrás de ellos. Todos voltearon asustados para ver a que se debía ese ruido, solo lograron ver al que había tropezado alejándose de allí a toda velocidad, ellos no tenían idea de quien era, pero Skipper si
-¿Ru-Russel?...-
¿a que no se lo esperaban? Dejen reviews si les gustó ^^. Hasta la próxima!
