Capitulo16: ¿mas descubrimientos? Segunda parte

Al día siguiente Rachel saltó de la cama en cuanto su despertador sonó, estaba muy animada y con una sonrisa en su rostro. Salió de la habitación sin tener mucho cuidado al cerrar La puerta causando que algunas de sus compañeras de cuarto se enojara al verse despertada tan temprano sabiendo que el examen empezaba en tres horas soltando alguna que otra queja

El cuartel general para reclutas era bastante parecido a un instituto, y al igual que este, tenia un enorme pasillo lleno de casilleros el cual estaba vacio y un poco oscuro debido a la hora; pero eso fue lo de menos para ella, que abría el suyo tarareando una canción pensando en el gran día que empezaba. Lo abrió en busca de una toalla para tomar una ducha, pero lo primero con lo que se encontró fue con un tazón lleno de galletas caseras, y con estas una nota.

Levantó una ceja extrañada y tomo la nota dispuesta a leerla:

"suerte en el examen de hoy, Rachel"

Volteó la tarjeta en busca de una firma pero no había nada. Tomó una galleta que no tenia una forma totalmente esférica que digamos, la olfateó y la observó dudosa. Olía deliciosa, pero le preocupaba no saber quien las había dejado allí ¿Qué tal si tenían veneno? ¿o una mini bomba? O tal vez solo estaba siendo paranoica; después de todo la paranoia le venia de familia

Observó con mas detenimiento la nota y vio que tenia algunos cortes pequeños en ella, como si algo filoso la hubiera sujetado. Inmediatamente supo quien la había escrito

-Luke. Detallista, como siempre- se dijo a sí misma con una sonrisa ¿Cómo es que no se había dado cuenta? El no podía hacer una galleta esférica debido a sus pinzas, y además, el era el único además de ella que sabía la combinación de su casillero. Se comió unas pocas galletas, tomó una mas para comérsela después, puso su toalla al hombro y se fue a las duchas.

Entró al baño y abrió la llave de una de las múltiples duchas que había allí. Dio un mordisco a su galleta, la dejó en el suelo, sobre su toalla; y entró en la ducha cerrando la cortina tras sí.

El vapor salía debido a la caliente temperatura del agua. Rachel dejó que cayera sobre su rostro para poder despertarse completamente, pues sentía que su cuerpo le pesaba; seguramente por el sueño, pensó ella

La energía con la que había estado hace unos minutos se había desvanecido completamente. De repente empezó a sentirse débil y mareada, con un poco de nauseas. Cerró la llave y puso una aleta contra la pared y en su cabeza la otra, pues le comenzaba a palpitar. Esto ya no podía ser normal

Abrió la cortina y caminó unos pasos tambaleándose terminando por caer fuertemente al suelo cerrando los ojos por el impacto. Los abrió con debilidad para ver que quedó justo en frente de la galleta a medio comer y vio algo que le llamo la atención: el interior de la galleta estaba lleno de un polvo blanco con un olor extraño para ella. Comenzó a sospechar lo peor

Se levantó como pudo y salió del baño con la galleta en la aleta. Caminó tambaleante por los oscuros pasillos hasta llegar a la puerta de la habitación donde el capitán dormía. Comenzó a golpearla con las fuerzas que le quedaban

-¡ya voy!- se escuchó una molesta voz del otro lado de la puerta. Unos segundos después esta se abrió dejando ver al capitán con una expresión molesta en su rostro

-¿acaso no puedo entrenar tranqui…?- sus palabras fueron cortadas al ver el estado de la pingüina. Su ceño fruncido desapareció de inmediato dando paso a una cara impactada o hasta podría decirse preocupada -¿Qué fue lo que te pasó?-

-señor…yo… yo… c-creo… que Luke…-

Sin poder sostenerse mas tiempo de pie, finalmente la pingüina cayó desmayada en los brazos de su superior, dejando a la galleta caer en el suelo

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Rachel comenzaba a despertar lentamente. Estaba recostada en una camilla, con una aguja conectada a un suero en su aleta derecha. Rachel reconoció la habitación en la que estaba como la enfermería. Aún estaba un poco débil, pero se sentía mucho mejor que antes

-hola hija- le saludó su madre con expresión triste, pero con una pequeña sonrisa. Su padre le dio un beso en la frente

-papá, mamá. Las galletas que comí… creo que tenían…-

-Tenían droga. Lo sabemos tesoro- dijo su padre con una expresión seria -estamos investigando eso-

-¿Qué pasó con la prueba?-

-se pospuso para la próxima semana debido a tu estado- se apresuró a contestar su madre, Sara -estuviste casi dos días dormida-

Rachel abrió sus ojos con sorpresa y bajo la mirada sin que sus padres lo notaran; sabia muy bien quien había hecho todo esto

-¿Por qué Luke, por qué?- preguntó para sus adentros.

-¿saben de quien son las galletas?- preguntó esperando que no lo supieran

-no lo sabemos- Rachel se alivió -alguien desactivó las cámaras de seguridad antes de actuar, pero lo estamos investí…-

-coronel William, señor lo solicitan a usted y a su esposa en el campo de entrenamiento- dijo una enfermera entrando en la habitación

-de acuerdo. Estaré allá en un momento-

La enfermera asintió con la cabeza y se retiró. El pingüino se giro hacia su hija

-tenemos que retirarnos tesoro. Vendremos después para ver como estas-

-si, gracias… escuchen quisiera hablar a solas con Luke Duncan; ya saben la langosta que fue mi compañero todos estos meses... ¿Podrían llamarlo?-

-por supuesto- le dijo su madre dándole un beso de despedida -pero trata de no hablar mucho… aún estás débil y puedes lastimarte. Te veremos mas tarde-

Finalmente ambos padres salieron de la habitación, dejando a Rachel sola con sus pensamientos

-tal vez fue un error, tal vez le tendieron una trampa… pero si así fuera mis sexto sentido ya me lo abrían dicho… ¿Qué demonios es lo que está sucediendo? ¿Por qué tiene que pasar esto?-

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Habían pasado unos veinte minutos cuando la puerta de la habitación se abrió dejando a entrar a una langosta con una expresión seria. La pingüina estaba con los ojos cerrados, de forma muy serena, como si estuviera dormida. Luke la apreció unos momentos antes de hablar

-hola Rachel- la nombrada abrió los ojos con pesadez al escuchar la voz de su compañero

-hola… Luke…-

-¿como te sientes?-

-mal. Eso ya deberías saberlo "cocinero"-

Luke miró el suelo de forma triste.

-¿Por qué hiciste esto?- preguntó con los ojos llorosos -¿Qué fue lo que te hice yo? Pensé que éramos amigos…-

-escucha Rachel… tengo mis razones- dijo con voz firme, sin apartar la mirada del suelo -Sabia que tu eres mejor militar que yo… y si me ganabas en la prueba…-

-¿¡hiciste esto por una tonta prueba!?- dijo empezando a subir su tono de voz -¡lo que hiciste fue muy grave!-

Luke levantó la mirada y la miró con el seño fruncido, realmente le había dolido hacerle eso a ella, y Rachel no le estaba ayudando a sentir mejor

-¡escúchame bien! ¡lo único que usé fue una droga para dormirte! ¡pude fácilmente usar una para matarte! ¡pero no lo hice porque eres mi amiga!-

-¡los amigos no hacen esta clase de cosas!-

-¡lo hice porque era necesario!-

-¡eres un tonto!-

-¡la única tonta aquí eres tu! ¡agradece que te dejé vivir! ¡porque podría hacerte lo mismo una y otra vez si fuera necesario!-

Rachel dejó escapar un gemido al escuchar eso, le había dolido, y mucho. Luke al darse cuenta de lo que había dicho rápidamente se cubrió la boca con sus tenazas

-Rachel…- ella giró su rostro hacia un lado para no verlo a los ojos -no fue mi intención, no quise decir…-

-no importa…- dijo cerrando los ojos con dolor y sintiendo como las lágrimas luchaban por salir -tu nunca me agradaste… fingía ser tu amiga para poder tener compañero en los ejercicios, para seguir aquí y que no me expulsaran… es mas…yo te odio…-

Luke sentía que su corazón se rompía en miles de pedazos al escucharle decir que lo odiaba. El siempre la había visto como mas que una amiga y tenia la esperanza de que ella sintiera lo mismo por el… al parecer se había equivocado

Limpió una lágrima que había salido de su ojo derecho

Caminó con la cabeza baja hasta la puerta, la abrió y se detuvo un momento para mirar a la pingüina que temblaba ligeramente y seguía con la cabeza girada hacia la pared

-tan solo… dame otra oportunidad. Sabes que esto es tan importante para mi como para ti- dijo refiriéndose a entrar a la milicia. Finalmente salió de la habitación

Rachel abrió sus ojos al escuchar el sonido de la puerta cerrándose, dejando escapar el llanto que estaba reteniendo. Las lagrimas se escurrían por sus mejillas rápidamente para caer en las blancas sábanas de la camilla

Giró su cabeza hasta la puerta que ahora estaba cerrada y apretó sus aletas en forma de puños

-¿por que Luke… ¿por que?- preguntó a nadie en particular

Lo que ella no sabia es que del otro lado de la puerta estaba la langosta escuchando todo. No podía soportar escucharla llorar, mas si era su culpa. Tenia ganas de abrir la puerta y abrazarla… pero ella lo odiaba, lo había usado, jamás le dio la oportunidad de ser su amigo realmente

Retiró su oído de la puerta y se fue rápidamente de allí antes de que se arrepintiera de no hacerlo…

Larry miró con desdén la sangre perteneciente a la pingüina que se escurría por su pinza

-y todo no acabó allí- dijo el crustáceo soltando el mentón de la hembra -le dijiste a tu padre que había sido yo el de las galletas, y que me debían expulsar inmediatamente… y así fue. Como me lo esperaba mi papá me echó al demonio. Las demás langostas se burlaban de mi… me insultaban eh incluso me golpeaban… por eso me cambié el nombre.-

Los pingüinos gemían de dolor en el suelo. Marlene aún estaba congelada en el suelo sin saber que hacer

-tengo que hacer algo… ¡piensa Marlene, piensa! ¿Qué debo hacer?-

Buscó en su entorno desesperadamente buscando algo con que atacarlo. Justo al lado de ella estaba una tubería rota casi totalmente desprendida. Eso podía servir

-Luke… yo… l-lo lamento tan-tanto…- dijo con dificultad la pingüina y con una expresión de dolor sintiendo que se desmayaría en cualquier momento

-pues yo no lamento que tus padres hayan muerto ya- dijo con una sonrisa maléfica

Skipper al escuchar esto le vino un arranque de ira. Se puso de pie con dificultad y temblando, para golpearlo por la espalda

Larry escuchó sus pasos y lo tomó por el cuello con una de sus tenazas, y con la otra tomó el cuello de Rachel, la cual estaba en estado de shock por lo que la langosta acababa de decir y ahora trataba de soltarse desesperadamente para tomar aire al igual que su primo

-y ahora yo los mataré con mis propias… ¡AAGG!-

Larry soltó a ambas aves de golpe al sentir un tubo de hierro golpearle por detrás

Se dio vuelta para encontrarse cara a cara con la nutria que tenia dicho objeto en las manos y una cara de horror como si hubiera cometido un error… y así era

Larry se lanzó sobre la chica pero ella echó a correr soltando su arma

Empezó a correr en cuatro patas para ir mas rápido mirando ocasionalmente hacia atrás para ver si había logrado perderlo, pero para su desgracia la langosta era rápida… no iba a perderla tan fácilmente

Se detuvo en uno de los pasillos para recuperar el aliento. Miró a su alrededor y vió en la pared una rejilla de ventilación. La quitó rápidamente y entró allí

Larry se detuvo frente al agujero y empezó a tratar de entrar con desesperación para atrapar a la nutria que entraba cada vez mas con miedo a ser capturada

Finalmente la langosta salió del agujero al darse cuenta de que debido a su tamaño no iba a poder entrar. La miró con rabia una vez mas antes de irse de allí maldiciendo en voz baja

Marlene tomaba grandes bocanadas de aire después del susto… al menos por ahora estaba a salvo

Empezó a subir el ducto pensando en una forma de salvar a sus amigos. Tenia que salvarlos después de que ellos vinieron a salvarla… bueno, hicieron el intento antes de ser capturados, pero ella no iba a dejar que la capturaran

Estaba tan concentrada en sus pensamientos que no vió que había al frente una rejilla que no aguantaría su peso. Paso por encima de ella haciendo que esta se abriera

-¡aahhh!- la nutria cayó por el aire unos momentos hasta caer encima de alguien

Se frotó la cabeza antes de abrir los ojos y ver que había caído en una especie de celda oscura. Y desde la oscuridad dos pares de ojos la observaban.

-¡no!- dijo cerrando los ojos, cubriéndose con sus brazos, como si estuviera esperando recibir un golpe -¡por favor no me lastimen!-

-no queremos lastimarte- contestó una voz femenina -pensamos que tu querías lastimarnos-

Marlene abrió sus ojos al escuchar esto y bajo los brazos poco a poco aún no del todo confiada

-¿eh?-

-creíamos que trabajabas para ese delfín loco- dijo ahora una voz masculina -tanto tiempo aquí te vuelve paranoico-

Marlene se levantó del suelo y miró esas dos sombras que empezaban a salir a la luz. Eran pingüinos, unas cuantas plumas grises recorrían sus cabezas seguramente por la edad, parecían tener cerca de sesenta años. Sus plumas estaban desordenadas y sucias. Y bajo sus ojos habían bolsas por la falta de sueño… para resumir estaban en un total estado de abandono

-¿son prisioneros?- preguntó la nutria al ver su estado

-lamentablemente si…- contesto la pingüina

-¿Quiénes son ustedes?- el pingüino se apresuró a contestar

-yo soy William… y ella es mi esposa Sara…-

Buenooooo por fin termine este cap! Me costo un poco escribirlo después de que Larry terminó de narrar lo que pasó. Y si, le mintió a Rachel sobre la muerte de sus padres U.U

En fin… espero que hallan pasado una buena navidad con su familia, año nuevo y día de los reyes magos! (y que hallan recibido muchos regalos jeje…)

¿les gusto el cap? ¿tienen preguntas? ¿un oso se comió tus pantalones? XD

Si contestaste "si" ah alguna o a todas las anteriores no se olviden de dejar un Review!

Pingu98 fuera! :D